8. General discussion
8.3. Future directions
8.3.2. Evolutionary questions
El sistema muscular realiza significativas funciones en el cuerpo humano, donde se destacan el desplazamiento corporal y el movimiento de numerosas estructuras ubicadas en diversos sistemas. La actividad motriz de los músculos hace posible el funcionamiento de órganos como el estómago, los intestinos, el corazón, los vasos sanguíneos y linfáticos, los pulmones, los bronquios, la vejiga y el útero, entre otros, etc. Asimismo, protegen a los órganos viscerales, generan calor debido a la importante irrigación que tienen y proporcionan la forma típica de cada cuerpo. (Wilmore R. y Costill D. 2001. Pág. 101).
Además el sistema muscular es el responsable de la actitud postural y de la estabilidad del cuerpo, ya que en unión al sistema óseo controla el equilibrio durante las distintas actividades que se ejecutan diariamente, los músculos igualmente están involucrados de las manifestaciones faciales (mímica) que permiten expresar los diferentes estímulos que provienen del entorno.
Los músculos consiguen contraerse y relajarse, con lo cual tienen propiedades elásticas. Generalmente el movimiento se produce por la actuación de músculos que funcionan de a pares, donde un grupo es agonista o motores y el otro antagonista. Los músculos agonistas inician el movimiento en una dirección, mientras que los músculos antagonistas ejercen el efecto opuesto.
Existe otro grupo de músculos, llamados sinergistas, los cuales acompañan a los músculos agonistas en los movimientos que se producen.
Es preciso señalar que todos los movimientos que hace el cuerpo humano son debidos a contracciones y relajaciones del tejido muscular, que los músculos están accionados por nervios motores encargados de regular la contracción voluntaria y nervios sensitivos que informan al cerebro del estado e intensidad de la contracción. En el músculo esquelético, la contracción y la relajación se producen de modo rápido, no así el músculo liso que lo hace de manera más lenta.
Posterior a un estímulo se observa en el músculo tres periodos diferentes que son:
Latencia que es el punto comprendido entre la excitación y el principio de la contracción.
Contracción en el que las fibras musculares se acortan y,
Relajación en el que las fibras tienden a regresar a su posición inicial.
A la contracción del músculo corresponde un cambio de forma, acompañado de una serie de reacciones químicas en el que se absorben ciertos elementos necesarios y se eliminan los productos de desecho. En mencionada función, el tejido muscular, tiene la capacidad de conservar cierto grado de contracción sin fatigarse, de uno o de un grupo de músculos, situación que recibe el nombre de tono muscular, el mismo que se presenta por impulsos nerviosos pequeños y permanentes, que consiste en un estado de semi-contracción pasiva y permanente de las fibras musculares estriadas esqueléticas, permitiendo mantener la actitud postural del cuerpo y evitando que la persona se caiga, así como también las actividades motoras. Los músculos que poseen buen tono reaccionan de manera rápida ante los estímulos.
El tono muscular se encuentra presente en todo momento pero disminuye durante el sueño permitiendo la firmeza de los tejidos en el organismo. La ausencia de fatiga se debe a que los estímulos nerviosos sólo excitan a una parte de las fibras de un músculo, mientras las otras descansan, menor en estado de reposo y mayor durante el movimiento El tono muscular se puede alterar cuando se presentan fracturas de huesos, presencia de dolor, la lesión de un nervio motor, entre otros, etc.
Es preciso conocer que la disminución del tono muscular se denomina hipotonía la cual es una afección que puede presentarse en niños y adultos no solo por problemas musculares, sino debido a trastornos genéticos o nerviosos, y el aumento anormal del tono muscular se llama hipertonía.
2.2.1 Funciones del componente conjuntivo muscular
Es necesario enunciar que tanto desde el punto de vista estructural como funcional, al músculo se lo debe considerar como un sistema integrado por dos elementos con propiedades muy distintas: el componente contráctil y el conjuntivo.
Los dos actúan en conjunto y de forma coordinada, con el propósito de asegurar la máxima eficacia funcional. La activación del componente contráctil
produce la disminución de la longitud del sistema, mientras que el comportamiento mecánico (elasticidad, resistencia a la tracción, flexibilidad, etc.) se le atribuye primordialmente al componente conjuntivo.
En el momento que el sistema músculo esquelético es sometido a un efecto de estiramiento activo (contracción de los antagonistas), o pasivo (como resultado de la acción de la gravedad o por el efecto de fuerzas externas que actúan sobre él traicionándolo), presenta una respuesta elástica dependiente del componente conjuntivo y que se expresa como fenómeno mecánico de rebote elástico. (Souchard, Ph. E.: “2000. Pág. 85).
Cuando el músculo esquelético es distendido, al igual que cualquier otro cuerpo elástico, reserva energía potencial que podrá manifestarse en forma de energía mecánica al finalizar las fuerzas que actúan sobre él.
Este tipo de efecto se encuentra bajo la influencia de factores transitorios, de forma que si transcurre un período de tiempo excesivo entre el final del estiramiento y la posibilidad de que se manifieste la respuesta elástica, la energía potencial acumulada se disipa en forma de calor sin que se produzca la respuesta del acortamiento de forma espontánea.
A más de la respuesta mecánica, el músculo estirado puede demostrar igualmente una respuesta refleja de naturaleza totalmente distinta a la anterior, producida por la estimulación de los propioceptores musculares de estiramiento (husos musculares y órganos tendinosos de Golgi).
Se liberan reflejos medulares miotáticos, cuya respuesta puede verse modificada por el tono muscular y otros factores moduladores adquiridos (por ejemplo, mediante el entrenamiento).
GRÁFICO N° 23
ESTRUCTURA DEL MÚSCULO ESQUELÉTICO ESTRIADO
Fuente: eltejido-lourdes.blogspot.com