2.6 MODELLING THE BITCOIN SYSTEM
2.6.4 Example of Bitcoin Ecosystem model application
La localidad Paso Otero está ubicada en la cuenca media del río Quequén Grande. En ésta, se ha registrado hasta la fecha un total de 12 sitios arqueológicos y depósitos naturales de restos óseos de Lama guanicoe, que abarcan cronológicamente los últimos ca. 10.500 años (Johnson et al. 1998, 2012; Martínez 2006; Gutiérrez et al. 2010a, 2011a; Martínez y Gutiérrez 2011; entre otros). Uno de ellos, Paso Otero 4 (en adelante PO4; 38º 12´ 40,44´´ S; 59º 06´ 35,68´´ O), es un sitio a cielo abierto excavado en distintas temporadas de campo llevadas a cabo entre 2008 y 2010 (Figura V.1).
65 En PO4 se plantearon tres cuadrículas de 2 m2 cada una y sus testigos barranca, lo cual totalizó una superficie excavada de 14 m2, en la cual se recuperó una gran cantidad de materiales arqueológicos. Estos se distribuían de manera ininterrumpida entre los ca. 3,65 y 6,15 m desde el nivel cero (2,65 y 5,15 m desde la superficie real del terreno). Los materiales provenientes de PO4 incluyen una amplia variedad de restos faunísticos, los cuales son descriptos en detalle a lo largo de este capítulo. En líneas generales, se registraron fragmentos de gastrópodos marinos, cáscaras de huevo, placas de armadillos y restos óseos de distintos animales. El conjunto lítico (ca. 500 artefactos) estaba conformado por instrumentos, piezas de debitage, núcleos y ecofactos. La ortocuarcita, seguida por el chert y el basalto, fueron las materias primas más utilizadas en la manufactura de los instrumentos líticos (Gutiérrez et al. 2010a). La evidencia indica la extracción de lascas, así como actividades vinculadas a las últimas etapas de producción de artefactos y manutención de instrumentos líticos (Gutiérrez et al. 2010a; Barros et al. 2011; Barros 2012).
Un aspecto destacable del sitio es la presencia de un rasgo hallado en la base del depósito arqueológico (entre los ca. 4,95 y 6,10 m). El mismo consistía en un pozo semicircular, desde una vista de planta, y con forma de U de perfil, relleno con un sedimento marrón oscuro. Dicho rasgo ha sido interpretado como un pozo de agua, considerando datos paleoambientales, estratigráficos y microestructurales, tanto del relleno como del sedimento exterior al mismo (Gutiérrez y Martínez 2010). Dentro de éste, los restos arqueológicos recuperados fueron escasos, estando concentrados principalmente en su parte superior (Figura V.2).
66 Figura V.2. a) Vista de perfil del rasgo con relleno de sedimento; b) vista de planta con
relleno de sedimento; c) vista de perfil una vez vaciado. V.1.1. Estratigrafía
La secuencia estratigráfica definida para el sitio PO4 corresponde a la de los valles fluviales de la provincia de Buenos Aires (Zárate et al. 2000). En la base de la misma se reconoce la parte superior del Miembro Guerrero de la Formación Luján, que presenta una textura areno arcillosa y se relaciona a procesos de depositación fluviales. Por encima de éste se registra el paleosuelo Puesto Callejón viejo (transición Pleistoceno tardío/Holoceno). En discordancia erosiva con este último se observan los sedimentos relacionados al Miembro Río Salado de la Formación Luján, en los cuales se registraron los materiales arqueológicos. Los sedimentos correspondientes a esta unidad tienen una textura arcillo-arenosa y habrían sido depositados por procesos muy calmos y de baja energía, ocurridos en lagunas interconectadas a través del paisaje, semejantes a ambientes de pantano. Por encima de esta última unidad se registró un evento pedogenético vinculado al paleosuelo Puesto Berrondo (Holoceno tardío). Finalmente, la secuencia se completa con sedimentos fluviales y eólicos que indican eventos periódicos de inundación (Gutiérrez et
67 al. 2010a, 2011a) (Figura V.3). Diez superficies de estabilización del paisaje (horizontes “A” de suelo enterrado) fueron reconocidas a lo largo de esta secuencia, la cual es similar a aquella registrada para el curso medio del río Quequén Grande (Johnson et al. 1998, 2012; Zárate et al. 2000; Martínez 2002-2004).
Figura V.3. Perfil estratigráfico adyacente al sitio en el que se observan las unidades mencionadas.
En síntesis y como fue expresado anteriormente, los materiales arqueológicos se hallaron exclusivamente en el Miembro Río Salado de la Formación Luján, el cual es denominado localmente Unidad 2. Los resultados de los análisis geoarqueológicos indicaron que dicha unidad fue depositada por procesos lentos y calmos en relación a un ambiente lagunar. Con excepción de la moderada formación de suelo y la acción de agentes tafonómicos (véase apartado V.2.5. Análisis tafonómicos), el contexto de depositación de los materiales arqueológicos no habría experimentado perturbaciones postdepositacionales significativas (Gutiérrez et al. 2010a).
68 V.1.2. Cronología
Los restos óseos de la localidad Paso Otero presentan severas alteraciones diagenéticas, que han generado la escasa preservación de colágeno en los mismos (Gutiérrez 1998, 2007; Gutiérrez et al. 2001). No obstante, en PO4 se realizaron siete intentos de fechados radiocarbónicos en distintos laboratorios en huesos de Lama guanicoe, Eutatus seguini y Dusicyon avus, ninguno de los cuales tuvo suficiente colágeno como para arrojar un resultado. Por este motivo, la cronología de PO4 fue obtenida a partir de la datación de la materia orgánica de los suelos enterrados, al igual que en otros de los sitios excavados en la cuenca (véase síntesis en Johnson et al. 2012). De las diez superficies de estabilización reconocidas, siete fueron datadas, considerando los resultados de las fracciones totales, húmicas y residuales (NSF Arizona AMS Laboratory). Las mismas indicaron edades de ca. 9900 años AP (Suelo Puesto Callejón Viejo), ca. 8900 años AP, ca. 7700 años AP, ca. 6700 años AP, ca. 5500 años AP, ca. 4600 años AP y ca. 2200 años AP (paleosuelo Puesto Berrondo) (véase Gutiérrez et al. 2011a) (Tabla V.1; Figura V.4). Con respecto al rasgo con forma de U, la cronología lo sitúa en ca. 8700 y 8100 años AP. En este caso, además de materia orgánica de suelo, pudo obtenerse un fechado de un carbón que arrojó una edad de 8556±65 años AP (Figura V.4). La dispersión de los materiales en el perfil indica que las ocupaciones humanas se ubicarían entre los ca. 8900 y ca. 4600 años AP.
Tabla V.1. Fechados de las superficies de estabilización del sitio PO4. Modificado de Gutiérrez y colaboradores (2011a).
Muestra Datada Fracción total Fracción húmica Fracción residual Nº laboratorio Muestra 1 2281±38 AA-81452 Muestra 5 4561±41 AA-82036 Muestra 6 5503±43 5559±43 AA-85153 Muestra 7 6668±55 6739±48 AA-87930 Muestra 8 7314±73 7729±48 AA-85157 Muestra 9 8305±67 8913±49 AA-87938 Muestra 10 9912±53 9283±83 AA-87939
69 Figura V.4. Perfil del sitio en el que se observa la distribución de los materiales arqueológicos y la procedencia de los fechados radiocarbónicos. Modificado de Álvarez y
colaboradores (2010b). V.1.3. Estudios paleoambientales
Con el objetivo de reconstruir las condiciones paleoambientales locales, se llevaron a cabo análisis de los datos geoarqueológicos, palinológicos, de fitolitos y de diatomeas, a través de un enfoque multiproxy (Gutiérrez et al. 2011a). Las diferentes líneas de evidencia utilizadas mostraron algunas discrepancias; sin embargo, se observaron algunas tendencias generales. En este sentido, se identificaron cuatro cambios principales en la secuencia sedimentaria. La transición Pleistoceno/Holoceno indica condiciones semiáridas a áridas, con una comunidad vegetal caracterizada por las gramíneas stipoides. Durante el Holoceno temprano (ca. 9900 a 7700 años AP), los datos de polen son coincidentes con aquellos registrados por Prieto (1996) para el sur de la región pampeana, los cuales sugieren la presencia de estepas psamófilas, así como matorrales xerófilos y condiciones secas a sub-
70 húmedas. Al inicio de este momento, las espículas de esponja indican mayor disponibilidad de agua. Los datos para el Holoceno medio (ca. 5600 a 4500 años AP) sugieren el establecimiento de condiciones frías a áridas, que indican un cambio abrupto en relación a momentos previos. Sin embargo, los silicofitolitos señalan un cambio de las condiciones secas a otras más húmedas y las diatomeas sugieren un incremento en la disponibilidad de agua. Los conjuntos de polen con presencia de algas y esporas, indican la presencia de humedad local, asociada a comunidades edáficas o bañados, aunque las espículas de esponja permiten inferir una menor disponibilidad de agua. Los datos de polen muestran condiciones secas a subhúmedas, con precipitaciones de entre los 500 y 550 mm anuales (Prieto 1996; Gutiérrez et al. 2011a). Finalmente, para el Holoceno tardío (ca. 2300 años AP) se infieren condiciones templadas a cálidas (Gutiérrez et al. 2011a).
En síntesis, la discusión de los distintos proxies realizada por Gutiérrez y colaboradores (2011a) permitió proponer la existencia de cambios climáticos abruptos a través de la secuencia. En líneas generales, las ocupaciones humanas del Holoceno temprano (ca. 8900 a 7700 años AP) tomaron lugar bajo climas regionalmente cálidos, pero interrumpidos por pulsos secos. Hacia el Holoceno medio el clima fue frío y árido, principalmente hacia el final del mismo (Gutiérrez et al. 2011a).
V.1.4. División operativa entre Niveles Inferiores y Niveles Superiores
Los materiales arqueológicos se distribuyen de manera ininterrumpida a través de la secuencia estratigráfica. Esta continuidad en los restos culturales a lo largo del Miembro Río Salado indica una baja resolución del registro. No obstante, considerando los fechados radiocarbónicos, en conjunto con los aspectos estratigráficos, se estableció una división operativa entre lo que se denominó niveles inferiores (NI) y niveles superiores (NS) (véase Figura V.4). De esta manera, para realizar los análisis zooarqueológicos detallados en este capítulo, se utilizan los NI (ca. 8900 a 7700 años AP), que se definen desde la base del depósito arqueológico hasta los ca. 4 m y los NS (ca. 7700 a 4600 años AP), cuyo inicio fue fijado desde los ca. 4 m hasta el comienzo de los materiales arqueológicos en la secuencia.
71 Si bien los límites de dicha separación son arbitrarios, coinciden con cambios paleoambientales evidenciados por el registro de polen y fitolitos, que indican condiciones más cálidas y húmedas que en momentos previos (véase apartado V.1.3. Estudios paleoambientales). A su vez, otro de los criterios utilizados para definir esta segmentación en dos conjuntos fue la presencia de fauna extinguida (Eutatus seguini, véase apartado V.3.1. Representación taxonómica), exclusivamente en los NI. Dado que tanto el área como la cantidad de niveles excavados fueron similares, no se consideró necesario realizar correcciones en los análisis zooarqueológicos en relación al tamaño de muestra al momento de comparar los NI y los NS.
V.2. RESULTADOS
La muestra analizada comprendió el número total de especímenes faunísticos del sitio (N=28.938), incluyendo tanto los materiales provenientes de planta como de zaranda. De este número, un total de 284 especímenes corresponden a restos de microvertebrados, los cuales fueron analizados por la Lic. Ana Paula Alcaraz.
V.2.1. Representación taxonómica
A continuación se describen las principales tendencias en la composición del conjunto faunístico total del sitio PO4. Los datos taxonómicos, así como la cantidad de especímenes y número mínimo de individuos, se resumen en la Tabla V.2.
72 Tabla V.2. Tabla taxonómica del sitio PO4.
Taxón NISP NISP% MNI P
Gastropoda (marino) 124 6,05 NA Glycimeris longior 1 0,05 1 Vertebrata 6 0,29 NA Mesomamífero 45 2,19 NA Microvertebrado 85 4,14 NA Artiodactyla 229 11,17 NA Carnívora 28 1,37 NA Canidae 61 2,97 2 P Felidae 10 0,49 3 P Passeriformes 4 0,20 NA Tinamidae 17 0,83 2 P Anatidae 1 0,05 1 Rhea americana 27 1,32 2 P Lama guanicoe 572 27,89 7 P Ozotoceros bezoarticus 136 6,63 4 P Lagostomus maximus 262 12,77 10 P Dolichotis patagonum 3 0,15 1 Conepatus sp. 23 1,12 3 P Dusicyon avus 1 0,05 1 Dasypodidae 8 0,39 NA Chaetophractus villosus 194 9,46 8 P Eutatus seguini 14 0,68 2 P
Homo sapiens sapiens 1 0,05 1
Anura 75 3,66 8 Cavia aperea 1 0,05 1 Caviidae 11 0,54 NA Cricetidae 11 0,54 NA Ctenomys sp. 18 0,88 3 Holochilus brasiliensis 4 0,20 2 Ophidia 31 1,51 1 Osteichtyes 1 0,05 1 Rodentia 47 2,29 NA Total 2.051 100 Indeterminado (frgtos. < 4 cm) 10.768 NA Rheidae (cáscaras de huevo) 13.741 34 P
Dasypodidae (placas) 715 NA
Chaetophractus villosus (placas) 805 2 P
Zaedyus pichiy (placas) 820 2 P
Eutatus seguini (placas) 38 1 P
Total 28.938