1.9 Neuropsychological Assessment & HAND 23
1.9.7 Executive Functioning 29
1.9.7.1 Executive Functioning Skills 29
Encontramos 365 ejemplos documentados de variante las en la muestra castellano- manchega, lo que representa un 5,70% de los ejemplos de uso de clíticos. Las variables que más han determinado la elección de dicha variante han sido: la función del pronombre, el número del referente y la agentividad del sujeto. El porcentaje de aparición de la formalasfrente a las otras variantes dependientes ha sido bastante bajo en nuestra muestra, concretamente un 5,70%, dado que se han documentado 365 casos de uso de la variante las de los 6349 casos totales de uso de clíticos.
53Los hablantes con estudios superiores de la muestra de La Mancha proporcionan 2 ejemplos de laísmo singular en
En cuanto a las variables sociolingüísticas que han influido en el uso de las, podemos destacar un uso un poco más elevado delasen la primera generación y menos elevado en la tercera generación. También es más utilizada esta variante por los hablantes procedentes de Ciudad Real y, especialmente, por los hablantes de Cuenca (con un 7,40%), sin embargo, es muy poco utilizada por los hablantes procedentes de Toledo, solo en 36 casos totales.
Al cruzar las variables sociolingüísticas, encontramos que los hombres de la segunda generación y las mujeres de la cuarta generación favorecen el uso delas, mientras que los hombres de la tercera generación no lo favorecen. Teniendo en cuenta el nivel de estudios, encontramos un porcentaje significativo, del 3%, que muestra que los hombres con nivel de estudios secundarios no favorecen el uso de la variantelas.También viene desfavorecida por el estilo formal y por las mujeres procedentes de Toledo, con un 3%. Sin embargo, hay un alto porcentaje de mujeres procedentes de Cuenca que favorecen el uso de la formalas.
La cuarta generación de hablantes tanto de nivel de estudios superiores, como secundarios, desfavorecen el uso de las, así como los hablantes de tercera generación con estudios superiores, sin embargo, los hablantes de segunda generación con estudios superiores favorecen el uso de dicha variante en un porcentaje del 8%. Los hablantes de primera generación han favorecido el uso de la formalasdurante las entrevistas de estilo formal y semiformal, mientras que los hablantes de cuarta generación lo han hecho en las entrevistas de estilo informal. La variantelasresulta poco favorecida por los hablantes con estudios superiores en entrevistas de estilo semiformal.
Los porcentajes más significativos en el cruce de variables sociolingüísticas aparecen al cruzar la variable del origen del hablante con otras variables. Así, al cruzar el origen del hablante con la edad, encontramos que los hablantes de cuarta generación de Cuenca y de segunda generación de Ciudad Real seleccionan la forma lasen un porcentaje del 10%. Sin embargo, los hablantes de primera generación de Albacete muestran un uso muy bajo de la variantelas,tan solo un 2%, los hablantes de primera y segunda generación de Toledo, solo un 3%, y los hablantes de
CAPÍTULO 7.Variación clíticos
cuarta generación de Ciudad Real, con el mismo porcentaje. Al cruzar el origen del hablante con el nivel de estudios, hallamos que los hablantes de Cuenca con nivel de estudios primarios favorecen el uso de la variante lasen un 11%, igual que ocurre con los hablantes de Cuenca en entrevistas de estilo formal, que favorecen el uso de la variante en el mismo porcentaje, 11%.
Entre las variables lingüísticas, destacaremos el bajo número de casos en quelasse utiliza con función de CI, tan solo en 3 casos. También es bajo el uso de la forma laspara hacer alusión a referentes en singular, aunque encontramos 6 ejemplos. La elección de la forma las también viene poco favorecida por sujetos no animados y por eventos perfectivos. Sin embargo, es significativa la influencia de los sujetos agentivos en la elección de la formalas, dado que, en más de 300 casos, el uso de las va asociado a que el verbo tuviese un sujeto con papel semántico de agente y también influye en la elección de dicha variante el carácter virtual del evento, aunque en un porcentaje no muy elevado, 6,10%.
El perfil del hablante que favorece la aparición de la forma lassería una mujer de Cuenca o, en menor medida, de Ciudad Real, con estudios primarios y en un contexto lingüístico en el que aparezca un sujeto agentivo.
Como ya adelantamos en el análisis cualitativo, es curioso señalar que, en contraposición al singular, apenas se documentan casos de laísmo plural en la muestra castellano-manchega: tan solo hemos hallado tres casos de laísmo plural en Toledo. Estos tres ejemplos representan porcentajes muy bajos respecto a la aparición de los clíticos en la muestra, 0,05%, respecto al uso de la variantelas,0,80%, y respecto a los usos no etimológicos de los pronombres clíticos, 0,45%. A pesar de la baja incidencia de este fenómeno, no debemos obviar la importancia de estos ejemplos, debido a que estos tres casos no están producidos por un solo hablante, sino que se documentan en hablantes distintos. En el caso de las otras capitales, no se encuentra ningún ejemplo de laísmo plural, fenómeno análogo al singular en el caso de Albacete, Cuenca y Ciudad Real, pero que resulta llamativo en el caso de los hablantes de Guadalajara debido al gran número de ejemplos de laísmo que se documentaban en el singular.
El análisis probabilístico no ha destacado ninguna variable como influyente en la aparición del laísmo plural en los análisis binomiales de ascenso y descenso. Intentaremos, sin embargo, apuntar la influencia de alguna de las variables externas e internas. Los tres ejemplos de laísmo plural documentado pertenecen a mujeres. En cuanto a la edad, los ejemplos se documentan en generaciones medias: los hablantes de segunda generación aportan 2 ejemplos y los de tercera generación 1 ejemplo. Parece significativo que no se documente ningún caso de laísmo plural en hablantes de primera o cuarta generación. En referencia al nivel de estudios, 2 de los ejemplos los
proporcionan hablantes con estudios secundarios y 1 con estudios primarios. Por último, respecto al estilo de entrevista, todos los ejemplos se han documentado en entrevistas formales. Al cruzar estas variables sociales, observamos que son los hablantes de la segunda generación y estudios secundarios los que producen 2 de los 3 ejemplos totales.
En cuanto a las variables lingüísticas, los 3 ejemplos se dan con referentes de cosa, contables, en femenino plural, 2 de los ejemplos se producen con sujetos agentivos y animados y con acciones puntuales y en los 3 casos se trata de acciones imperfectivas y reales. Respecto al tipo de verbo, se ha documentado un caso de laísmo plural con un verbo de acción, otro con un verbo de dicción y otro con un verbo de estado.
Por tanto, el perfil que favorece el fenómeno del laísmo plural será una mujer de Toledo con una edad comprendida entre 21 y 35 años con estudios secundarios durante una entrevista de estilo formal. La aparición de dicho laísmo vendrá favorecida por contextos lingüísticos en los que exista una acción puntual y un sujeto animado agentivo.
Teniendo en cuenta las afirmaciones de la bibliografía previa, debemos recordar que Fernández-Ordóñez (2002), en cuanto a las características referenciales, afirmaba que el laísmo suele pronominalizar entidades singulares y animadas, lo cual puede ser corroborado por nuestra muestra. Dos de los tres ejemplos de laísmo plural se corresponden con sujetos animados y, respecto al número del referente, podemos afirmar que la escasez de ejemplos de laísmo en plural corrobora que el laísmo viene más favorecido por referentes en singular. Teniendo en cuenta factores de orden semántico y pragmático, dicha autora afirma que se asocia con objetos muy afectados por la acción, con metáforas de cosificación y con matices de degradación, características propias del acusativo. Al analizar los ejemplos de nuestra muestra, corroboramos que ninguno de los ejemplos de laísmo se produce en contextos de cortesía. También confirmamos las afirmaciones de Flores Cervantes (2006) respecto a la influencia de algunos factores en la aparición de laísmo, como son la existencia de un sujeto agentivo y animado -ya que 2 de los 3 ejemplos documentados tienen sujetos de este tipo-, el uso de verbos con el rasgo [+ dinámico] - también en 2 de los ejemplos- y la aparición de un evento real -pues en todos los casos la acción verbal tiene carácter real-.
En cuanto al grado de difusión y valoración, según Fernández-Ordóñez, el laísmo, especialmente en singular, fue un fenómeno bastante difundido, que incluso gozó de cierto prestigio y aceptación en épocas antiguas del castellano (Flores Cervantes 2006: 675), pero que, en general, ha sido un uso estigmatizado y ha visto reducida su aparición en contextos formales tanto en lengua escrita como hablada. A partir de nuestros datos, queremos matizar esta afirmación de Fernández-Ordóñez, compartida por Flores Cervantes, Cuervo, Fernández Ramírez, García,
CAPÍTULO 7.Variación clíticos
Klein-Andreu y Lapesa, entre otros. La escasa documentación de ejemplos de laísmo plural en Castilla-La Mancha puede deberse a la estigmatización de este fenómeno, sin embargo, no parece corroborarse el hecho de que se haya visto reducido su uso en contextos formales, dado que los tres ejemplos obtenidos en nuestro corpus de lengua hablada pertenecen al estilo formal de entrevista.