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SOLUTIONS TO PROBLEMS EXPERIENCED BY PROJECT MANAGERS
4.3.3.3. EXISTING SOLUTIONS TO PROJECT QUALITY
Como se esbozó anteriormente, en el período caracterizado por el paradigma de acero y
la electricidad, tanto Uruguay como Finlandia se encontraban participando del comercio mundial
y su inserción era a través del intercambio de productos primarios por manufacturados. Contaban con una especialización productiva típica de la periferia, hecho que a priori no debería impedir que los derrames tecnológicos provenientes de las nuevas tecnologías creadas en los países líderes, tuvieran impactos en sus patrones productivos.
Efectivamente, los resultados que surgen del indicador de incorporación de tecnologías genéricas de la tercera onda a los principales productos de exportación constatan que se produjo una transformación en la canasta de productos de exportación en ambos países, como consecuencia de la incorporación de mejoras tecnológicas acordes con el paradigma.
En Uruguay, el uso del acero para alambrados y la introducción del frigorífico permitieron mejoras sustanciales en el producto ganadero. Se comenzó a exportar carne congelada y enfriada que sustituyo paulatinamente la exportación de tasajo y se produjo un incremento significativo de la exportación de lana, como se aprecia en el cuadro A-3.
En Finlandia, el uso de mejores técnicas, incrementó significativamente la producción de derivados ganaderos, que permitió compensar la caída en la producción de granos, como lo muestra el cuadro A-5. Así mismo, los datos que surgen del cuadro A-6 permiten constatar que las ramas relacionadas a la actividad forestal lograron una expansión extraordinaria a lo largo de todo el período. Dicha expansión estuvo apoyada en una mayor tecnificación.
Los resultados del indicador de km. de vías férreas construidas anualmente también nos permite concluir que, en ambos países, el ferrocarril constituyó un medio de transporte de importancia en este período. Como se extrae de la información obtenida para cada país en el período en cuestión, el comienzo de la construcción de vías férreas se produjo en ambos con una diferencia tan solo de siete años -1862 para Finlandia y 1869 para Uruguay-.
Si se observan los datos del indicador correspondiente, es posible afirmar que la mayor expansión de construcción de vías férreas se produjo entre 1885 y 1905 en ambos casos. Como se comentó anteriormente, el avance del transporte en general y de la red comercial en particular llevó a una integración mayor, que propició un mayor dinamismo, tanto en Finlandia como en Uruguay.
La electricidad arribó a Uruguay de forma más lenta de lo que lo hizo en Finlandia, como puede derivarse tanto de la caracterización realizada para cada país como de los indicadores. De los resultados del consumo p/c de electricidad para ambos, concluimos que hubo una mayor expansión del uso de dicho factor en Finlandia, y corroboramos a través de la información obtenida de la caracterización del país en esta onda, que se produjo una expansión importante de la misma, en especial destinada a la industria.
Al combinar el mencionado indicador con el de intensidad en el uso de motores eléctricos en la industria, confirmamos la afirmación sobre el consumo de electricidad. La utilización que se le dio a la energía eléctrica en el sector industrial fue significativa, existiendo una evidente sustitución del factor clave del paradigma anterior por el nuevo. Más aún, de la caracterización realizada para ambos países se puede afirmar que mientras en Finlandia se produjo un significativo incremento del suministro de equipamiento eléctrico, en Uruguay éste no constituyó para el período de análisis una fuente importante de transferencia de tecnología.
La utilización de la electricidad en el proceso productivo fue dispar en ambos países. Así, Uruguay contaba con una industria incipiente, concentrada en la capital del país y ciudades aledañas, con acceso limitado a la fuerza motriz hasta el año 1909, siendo tardía la generalización de este tipo de energía en la industria. No obstante, en Finlandia fue la industria la que demandó mayor energía eléctrica, caracterizada por procesos productivos en los que era necesario este tipo de energía. A diferencia de Uruguay, la energía eléctrica en Finlandia fue utilizada en ramas energo-intensivas. Esta distinción no es poco relevante si consideramos que el potencial del factor clave, más allá de la utilidad que le asigne la sociedad, es el de proporcionar una mayor productividad en las distintas ramas de la economía, y más importante aún, como sostiene el
enfoque adoptado, es el de posibilitar los encadenamientos que se suceden en todo el sistema económico, y sus efectos en el sistema socio-institucional.
En relación a la introducción del acero como factor clave, y como se desprende de la caracterización de ambos países, no tuvo un peso significativo en ninguna de las dos economías. En Uruguay continuó teniendo un mayor peso la importación de hierro. En Finlandia a pesar del declive importante que sufrió la rama del hierro en este período, la utilización del acero como insumo clave se vio retrasada por la existencia de aquella rama.
Con respecto a la oferta educativa existente, al observar los datos de los indicadores seleccionados podemos concluir claramente que hay un rezago sustantivo de Uruguay, tanto en relación a lo demandado por el paradigma vigente, como con respecto a Finlandia en dicho ámbito. La institucionalidad requerida a nivel universitario para formar personal especializado en las nuevas tecnologías no fue creada en Uruguay en todo el período considerado, mientras que en Finlandia se creó a mediados del mismo.
En el ámbito de educación técnica, las carreras especificas de la nueva tecnología surgieron en Uruguay tres décadas después de la creación de las mismas en Finlandia, y coincidieron con el final del período abarcado por el paradigma en cuestión. Así, al corroborar datos de egresos de la Facultad de Ingeniería, se verifica que mientras Uruguay seguía teniendo aproximadamente el mismo número de egresos en 1916 que lo que tenía en 1908, Finlandia tenía 14 veces más.
Una posible explicación de lo anterior, podría ser el hecho de que mientras en Uruguay la única especialización dentro de ingeniería fue la civil durante todo el período, en Finlandia además de la civil, se podía formar en ingeniería mecánica, que incluía eléctrica y una especialización industrial en madera y papel.
Otra posible explicación podría encontarse en una cultura que priorizaba las áreas humanísticas como era el caso en Uruguay, mientras que en Finlandia el incipiente crecimiento industrial, particularmente relacionado a la actividad forestal, podría haber influido en una mayor demanda de especialistas en dicha área.
No obstante, a pesar de la diferencia sustancial encontrada entre ambos, en cuanto a la oferta educativa creada en relación a la demandada, no es posible afirmar que en Uruguay se haya producido un desajuste entre los requerimientos educacionales demandados y los efectuados. La explicación, a nuestro entender, pasa por las vías alternativas de adquisición del conocimiento que jugaron un rol importante en dicho período.
En primer lugar, al tener en cuenta la caracterización del ámbito educativo uruguayo, nos encontramos con que si bien no se crearon carreras relacionadas a la nueva tecnología, se proporcionaron cursos específicos en las ya existentes. En segundo lugar, un factor de gran significancia en este período fue la inmigración que proporcionó la formación desde el exterior en especializaciones requeridas por el paradigma. Por último, fue la empresa estatal Usinas
eléctricas del estado la que contribuyó también a dicha formación, incorporando personal que era
Con la información obtenida de los indicadores y de la caracterización realizada para cada país, creemos posible afirmar que ambos transitaron por el tercer Kondratiev adquiriendo, en algunos casos de forma lenta, las nuevas tecnologías. Al corroborar los datos que surgen del análisis del ámbito educativo, concluimos que dicho factor no constituyó un obstáculo para la adopción del patrón tecnológico vigente, o en otras palabras no se constataron desajustes significativos entre lo demandado y lo existente en materia educacional.
Ambos países se valieron de formación proveniente del exterior, ya sea mediante inmigración o estudios en el extranjero que sin generar nueva oferta educativa propia, contribuyó en la generación del nuevo perfil ocupacional demandado por el paradigma. No obstante, tenemos presente que mientras Finlandia hizo propicia dicha adopción creando institucionalidad específica y reformando sustancialmente su oferta educativa, tal y como afirma la teoría, Uruguay no generó cambios sustanciales, optando por recursos ad-hoc en la oferta educacional ya existente.
Finlandia fue capaz de generar la institucionalidad específica que servirá de base para ingresar en el próximo paradigma mejor posicionada, supo identificar la relevancia de la formación de recursos humanos para incorporar nuevo conocimiento, tal y como afirma Carlota Pérez. No obstante, Uruguay no fue capaz de hacerlo. A pesar de que se valió de otros recursos que le fueron útiles en ese momento, y prescindir de la institucionalidad adecuada lo condicionará en el largo plazo.