3.0 DYNAMICS FORMULATION
4.2.5 Experimental Results
cho a la libre circulación, y se suprimió cualquier refe-rencia al origen étnico en todos los documentos admi-nistrativos.
A mediados de febrero el Gobierno de Malí y el grupo armado tuareg Alianza Democrática para el Cambio (ADC) acordaron comenzar con la implementación del
acuerdo de paz para la región de Kidal (noreste) firma-do en 2006. El acuerfirma-do fijó un calendario para el
des-arme de los grupos rebeldes, que se calcula tienen alre-dedor de 3.000 efectivos. En marzo de 2007 hicieron la primera entrega de armas, a través del embajador de Argelia. Sin embargo, una escisión de este grupo, auto-denominada 23 de Mayo o ATNM, anunció a mediados de año la formación de una alianza tuareg entre Níger y Malí con objetivos y demandas comunes.
En Níger, el gobierno continuó sin reconocer al Movi-miento Nigerino por la Justicia (MNJ) como un grupo armado de oposición con quien poder negociar, califi-cándolo como traficante de armas y drogas, y a pesar de las peticiones de sectores de su propio gobierno y de la sociedad civil. En varias ocasiones, el MNJ manifes-tó estar abierto al diálogo con el gobierno. Grupos Tua-reg de Malí y Níger crearon la alianza ATNM, con obje-tivos y demandas comunes. En septiembre, el
Presidente del gobierno pidió apoyo a Libia para devol-ver la seguridad al norte del país, lo que podría
posibi-litar que Libia ejerciera finalmente una tarea de facili-tación para abrir un diálogo con el MNJ, grupo que amenazó con atacar a las compañías francesas y chinas que explotan el uranio de la región, al no beneficiar a la población tuareg.
Con relación al conflicto que afecta a Nigeria (Delta
del Níger), durante el año continuaron las luchas entre
diferentes milicias para hacerse con el control del con-trabando de los recursos petrolíferos de la región, así como los secuestros de empleados de las compañías petrolíferas. Después de las elecciones del mes de abril, el Presidente nombró a Goodluck Jonathan, de la etnia Ijaw, como nuevo Vicepresidente, en un gesto de confianza para la resolución del conflicto. Un presun-to líder del Movimienpresun-to por la Emancipación del Delta del Níger (MEND) fue puesto en libertad, y dicho gru-po realizó una tregua de cuatro meses para adelantar
diálogos con el gobierno, pero sin éxito debido a la
continuación de los combates y a la detención de su portavoz. A pesar de ello, otras siete organizaciones del estado de Rivers renunciaron a la violencia y pidie-ron perdón a la población y a las autoridades. Poste-riormente, otras 25 milicias se unieron para iniciar una negociación. El gobierno manifestó estar
elabo-rando una “hoja de ruta” para solucionar el conflicto,
que incluía elementos clave como la identificación de las diferentes disputas étnicas de las milicias activas en la región, la concreción de un acuerdo de paz global entre el Gobierno y los grupos étnicos y el inicio del proceso de desarme y desmovilización de las milicias. También se comprometió a multiplicar las inversiones en la región. Al finalizar el año, el Vicepresidente, Goo-dluck Jonathan, asistió a la firma de un acuerdo de
paz entre el Gobierno del estado de Bayelsa, las com-pañías petroleras y varios grupos militantes de la re-gión. No obstante, diversos miembros del grupo
arma-do MEND calificaron la reunión como una farsa. Con
este acuerdo se espera que las compañías petroleras puedan volver a operar de forma segura en el estado de Bayelsa. A partir de ahora todos los actos en contra de las empresas extractoras serán vistos como actos cri-minales, según palabras del Gobernador del estado. Finalmente, es de destacar que en la región de Casa-mance, en Senegal, murió el máximo dirigente del MFDC, grupo que sufrió una importante escisión duran-te el año, por lo que no se pudo completar del todo el acuerdo de paz firmado a finales de 2004.
c) Cuerno de África
En Etiopía (Ogadén), el Ogaden National Liberation Front (ONLF) hizo un llamamiento para una mediación internacional que ayudara a abrir negociaciones con el gobierno etíope, en unos momentos donde la crisis humanitaria de la región adquiría grandes proporcio-nes. En ocasiones anteriores ya había sugerido que fue-ra EEUU quien ejerciefue-ra ese rol. El ONLF anunció el cese temporal de todas las operaciones militares con-tra el ejército etíope durante el despliegue de la misión de Naciones Unidas que intervenía para paliar la situa-ción humanitaria de la región.
Respecto a la permanente crisis de Somalia, es de des-tacar que la intervención militar de Etiopía en apoyo al
Gobierno Federal de Transición (GFT) supuso la derrota de las milicias de la Unión de Tribunales Islámicos (UTI), hecho que incrementó la violencia en varias regiones, especialmente en la capital. El Consejo de
Seguridad de la ONU aprobó por unanimidad la resolu-ción 1744 que permitía el despliegue de una fuerza de paz de la UA (AMISOM) por un periodo inicial de seis meses. La Conferencia de Reconciliación (NGRC), que se pospuso en numerosas ocasiones, se celebró final-mente en agosto, pero sin la participación de la UTI, que celebró su propia conferencia en Eritrea, creando la Alianza para la Liberación de Somalia. A mediados de septiembre, diversos líderes somalíes que formaban parte del GFT se reunieron en Arabia Saudita, bajo la
facilitación del rey Abdullah, alcanzando un acuerdo de
reconciliación por el que se comprometían a reempla-zar a las tropas etíopes que estaban dando apoyo al GFT, por una misión compuesta por tropas árabes y africanas bajo los auspicios de Naciones Unidas, aun-que no hubo unanimidad en el Consejo de Seguridad sobre la composición de dicha misión. Uganda, por su parte, anunció en octubre que estaba facilitando
con-versaciones de paz entre el Presidente del GFT,
Abdu-llah Yusuf, y la oposición en el país, incluyendo todos los grupos armados y la UTI reunida en Asmara, con el objetivo de alcanzar un proceso de reconciliación y estabilidad en el país. En los últimos meses del año, se produjeron numerosos e importantes cambios en el GFT, especialmente la dimisión del Primer Ministro, Ali Mohamed Gedi, por lo que continuó la inestabilidad del país, a pesar de los diferentes esfuerzos de facilitación. Con relación a Sudán (Darfur), las continuas divisiones entre los grupos armados dificultó el inicio de unas negociaciones, tal como ocurriera en el año anterior.
Líderes de varios grupos realizaron reuniones en Trípo-li (Libia) y Arusha (Tanzania) para consensuar
posicio-nes de cara a una posterior negociación con el gobier-no sudanés, pues todas las organizaciones que
inten-taban facilitar un diálogo manifestaron que éste no sería posible sin que los grupos se unificaran o presen-taran un programa conjunto. El gobierno sudanés aceptó finalmente el despliegue de una fuerza híbrida ONU-UA en la región, después de haberse opuesto a ella durante mucho tiempo, pero poniendo numerosos obstáculos que podrían hacerla muy poco operativa. Gran parte de los grupos armados aceptaron una hoja de ruta diseñada conjuntamente por la UA y la ONU. En paralelo, cinco grupos rebeldes se reunificaron bajo
el nombre de Frente Unido para la Liberación y el Des-arrollo (UFDL, por sus siglas en inglés), manifestando
su interés en participar en las conversaciones de Arus-ha, aunque varios grupos armados solicitaron que las negociaciones no se realizaran en Libia, al considerar que no era un país neutral. En noviembre, seis
faccio-nes del SLA y otros dos grupos armados de oposición reunidos en Juba (capital del sur de Sudán) firmaron un acuerdo de unificación con la finalidad de mostrar
una posición conjunta ante el Gobierno sudanés en las próximas negociaciones de paz, aunque la principal facción del SLA al-Nur se negó a participar en dichas conversaciones.
d) Grandes Lagos y África Central
Después del acuerdo de alto al fuego firmado en sep-tiembre de 2006 en Burundi entre el gobierno y las Fuerzas Nacionales de Liberación (FNL), a principios del año empezó a funcionar el Mecanismo Conjunto de Verificación y Seguimiento del acuerdo (MCVS),
aun-que meses después las FNL se retiraron de dicho meca-nismo al considerar que las FFAA de Burundi no habí-an salido de las zonas controladas por ellas. Se
produ-jeron serias divisiones en el seno de las FNL, entre sectores partidarios de la negociación y grupos contra-rios a la misma, que acabaron enfrentándose entre sí.
El sector oficial de las FNL pidió un cambio en la mediación, acusando a Sudáfrica de no ser neutral, por lo que a finales de año existía una doble facilitación, la de Sudáfrica y la de Tanzania. La creación de la Comi-sión para la Verdad y la Reconciliación generó serias tensiones políticas y sociales. Al finalizar el año, el gobierno de Burundi lanzó un ultimátum a los integran-tes de las FNL controladas por Agathon Rwasa, líder histórico de las FNL que vio cuestionado su liderazgo a lo largo del año.
Con relación al conflicto del Chad, en los primeros días de enero el Presidente del país, Idriss Déby, y el
líder del grupo armado de oposición FUC liderado por Mahamat Nour, alcanzaron un acuerdo de paz en Trí-poli bajo la facilitación del Presidente libio, Muammar al-Gaddafi. El FUC, no obstante, sufrió varias
escisio-nes. Mahamat Nour fue nombrado nuevo Ministro de Defensa, aunque a finales de año fue expulsado del gobierno, lo que supuso la ruptura del acuerdo de paz. Desde los inicios del año, el gobierno chadiano mani-festó que no aceptaría una misión de mantenimiento de la paz de carácter militar que vigilara su frontera con Sudán, sino una misión de carácter civil compues-ta por gendarmes y policías. El despliegue de la misión no pudo hacerse efectivo ante la inseguridad y hostili-dad hacia ella que se fue creando a lo largo de los meses, y por la lentitud de la UE en decidir sus
aporta-Gráfico 3.1. El proceso de paz en Burundi
Gobierno de Burundi (P. Nkurunziza) Equipo Negociador (S. Ntacobamaze) (E. Ndayishimiye)
MCVS: Burundi, Sudáfrica, Tanzania, Uganda, ONU, FNL, gobierno de Burundi
RESG (Youssef Mahmoud)
Tanzania Iniciativa Regional
de Paz para Burundi (presidida por Uganda)
ONUB BINUB ONU Repres. (M. Bah) UA Sudáfrica (C. Nqakula) (K. Mamabulo) FNL (A. Rawasa) (J.B. Ndayishimiye) (Pasteur Habimana) FNL de J.B. Sindayigaya El espacio de intermediación
ciones logísticas y de personal. El Presidente sudanés,
Omar Hassan al-Bashir, y su contraparte chadiana, Idriss Déby, alcanzaron un acuerdo de paz y reconci-liación para poner fin a la tensión entre los dos países bajo los auspicios del monarca saudita Abdullah Bin Abdul-Aziz, aunque a finales de año se reanudaron las
tensiones entre ambos países. Además, el ex Presiden-te chadiano Goukouni Weddeye se ofreció para mediar con los grupos armados, y el Gobierno de Gabón, por su parte, se ofreció también para facilitar nuevos diá-logos. A finales de octubre, el Gobierno y los cuatro principales grupos armados de oposición del este del país alcanzaron un acuerdo de paz bajo la facilitación del líder libio, Muammar al-Gaddafi en Trípoli. Un mes después, sin embargo, dos de los cuatro grupos rom-pieron con el acuerdo y se reanudaron las hostilidades. También surgieron problemas para la reintegración de combatientes de los grupos que firmaron acuerdos de paz, y los gobiernos de Chad y Sudán volvieron a acu-sarse de apoyar a los grupos armados de ambos países que desestabilizan la región.
En la R. Centroafricana, a principios de febrero el
Gobierno y el líder rebelde de una facción del UFDR, Abdoulaye Miskine, alcanzaron un acuerdo de paz en Syrte (Libia) bajo la mediación del Presidente libio, Muammar al-Gaddafi. El antiguo Ministro A. Ringui Le
Gaillard, que lideraba otro movimiento rebelde contra el Presidente François Bozizé, el APRD, activo en el noroeste del país, anunció que también se sumaría al acuerdo de paz, aunque después exigió que las nego-ciaciones se hicieran en Gabón; en diciembre, no obs-tante, se sumó al diálogo. En abril, la otra facción del UFDR liderada por Damane Zakaria también alcanzó un acuerdo de paz con el Gobierno. El depuesto Presiden-te Ange Felix Patassé, exiliado en Togo, solicitó igual-mente la celebración de conversaciones de paz con el actual Presidente. A mediados de abril, la R. Centroa-fricana y Sudán acordaron normalizar las relaciones bilaterales, y en septiembre, el Consejo de Seguridad aprobó la resolución 1778 por la que daba luz verde a la creación de una misión de mantenimiento de la paz liderada por la UE para actuar en la frontera entre la R. Centroafricana y Chad.
Respecto a la cambiante situación del conflicto de RD
Congo, que afecta a las provincias de los Kivus y en
cierta medida al distrito de Ituri, es de señalar que
aunque el general disidente Laurent Nkunda que diri-ge el Congreso Nacional para la Defensa del Pueblo (CNDP) firmó a principios de año un acuerdo de paz, con la mediación de Rwanda, prosiguieron los enfren-tamientos con dicho grupo, por lo que algunos de sus
miembros se desmovilizaron, aunque otros continua-ron luchando. A lo largo del año también continuacontinua-ron las incursiones armadas del grupo hutu ruandés FDLR, lo que motivó que los gobiernos de RD Congo y Rwan-da alcanzaran un acuerdo a finales de año para perse-guir y desarmar a este grupo. Como aspecto positivo, es de mencionar que durante el año se desmovilizaron más de 4.500 milicianos de tres grupos que actuaban en el distrito de Ituri: FNI, FRPI y MRC. En diciembre finalmente, el Gobierno de RD Congo hizo un
llama-miento para celebrar en Goma, a principios del 2008, una conferencia de paz en la que pudieran participar todos los actores armados, políticos, económicos y
sociales de la región de los Kivus, para poner fin a la violencia.
En Uganda, la inculpación de los principales responsa-bles del LRA por la Corte Penal Internacional (CPI) con-tinuó siendo uno de los principales obstáculos para el alcance de un acuerdo de paz. El líder del LRA
amena-zó con abandonar las negociaciones si no se cambiaba al equipo mediador y la sede de las negociaciones (sur
del Sudán), y propuso trasladarlas a Kenya. El Enviado Especial de la ONU, y antiguo Presidente mozambique-ño, Joaquim Chissano, se reunió en la selva congolesa con el líder del LRA, Joseph Kony, y las partes se dieron un tiempo para diseñar un sistema de justicia alternati-va basado en métodos tradicionales para perseguir los crímenes cometidos en la región norte del país. A fina-les de año, una delegación del LRA encabezada por el jefe negociador, Martin Ojul, consiguió que el Gobierno aceptara por primera vez en la historia del grupo rebel-de una visita rebel-de cortesía en Kampala con el presirebel-dente ugandés. El LRA sufrió escisiones y deserciones, con riesgo de desintegrarse, especialmente tras la confir-mación de la muerte de Vincent Otti, artífice del proce-so de negociación con el Gobierno ugandés.
e) Magreb y Norte de África
En Argelia, el Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC) se convirtió en la Organización de al-Qaeda en el Magreb Islámico (OQMI), sin que se logra-ra ningún tipo de acercamiento o negociación palogra-ra finalizar con los atentados de este grupo.
Respecto al proceso de paz para el Sáhara Occidental, y después de muchos meses de retraso, Marruecos pre-sentó finalmente al Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, su propuesta de autonomía regional para el Sáhara Occidental, por el que este territorio dispondría de autonomía en los ámbitos administrativo, económi-co, fiscal, de infraestructuras, cultural y medioambien-tal. Después de varios años sin mantener negociacio-nes, las delegaciones de Marruecos y del Frente
POLISARIO se reunieron dos veces en Nueva York, bajo los auspicios de la ONU, en lo que este organismo
denominó “conversaciones” previas a una negociación. A pesar de sus diferentes posiciones, ambas partes reconocieron que la situación actual era inaceptable y decidieron celebrar una nueva ronda en enero de 2008. También es de mencionar, por lo que pueda suponer de obstáculo en la continuidad de las conversaciones, que una empresa francesa obtuvo el permiso para explotar los yacimientos de fosfatos situados en el Sáhara Occi-dental, y extraer uranio de dichos fosfatos.
América
Con relación al conflicto de Colombia, a principios de año el Presidente Álvaro Uribe autorizó nuevos contac-tos con las FARC por parte del grupo de países amigos (España, Francia y Suiza) para retomar el tema de un acuerdo humanitario. Posteriormente aceptó los
bue-nos oficios de Venezuela, pero a los pocos meses can-celó ese canal de comunicación con las FARC por
Iglesia las gestiones para lograr un acuerdo humanita-rio, ofreciendo una “zona de encuentro” que no supera-ra los 150 km2. Al finalizar el año, no obstante, las FARC liberaron a dos personas secuestradas, con la intermediación venezolana. Respecto a los diálogos con la guerrilla del ELN, el gobierno y el ELN realizaron cin-co rondas de cin-conversaciones (en La Habana y en Cara-cas), pero sin llegar a firmar un “acuerdo base”. Los
diálogos quedaron bloqueados por las divergencias sobre la forma de concentrar las fuerzas del ELN y veri-ficar un posible cese de hostilidades, por lo que quedó
en suspenso la ronda que estaba prevista celebrar en diciembre en Caracas, al haberse roto este espacio de interlocución. Por otra parte, es de señalar que se acti-vó el Consejo Nacional de Paz, con el propósito de que este organismo pudiera ayudar a facilitar los diálogos con todos los grupos de la insurgencia. En cuanto al proceso con las AUC, continuaron descubriéndose nue-vos nexos entre los grupos paramilitares con sectores políticos, militares y económicos del país. La falta de medios humanos para juzgar a los miembros de las AUC y para obtener reparaciones para las víctimas puso en entredicho los mecanismos de la Ley de Justicia y Paz. Además, la Corte Suprema de Justicia negó en una sentencia el carácter de delincuentes políticos a los integrantes de las AUC. Como preocupación añadida, es de mencionar la aparición de nuevas estructuras
paramilitares vinculadas al narcotráfico.
Asia
En el continente asiático, los hechos más destacables fueron el acuerdo entre el Gobierno filipino y el MILF
en el tema de bloqueo de sus negociaciones (el
domi-nio de las tierras ancestrales), lo que podría permitir la firma de un acuerdo de paz en breve, los cambios de
escenario producidos en Myanmar después de las
manifestaciones protagonizadas por los monjes budis-tas, y la visibilización de las tensiones en el sur del
Nepal, con sus correspondientes negociaciones.
a) Asia Meridional
Aunque en Afganistán no existe propiamente un proceso de paz, es de señalar que a principios de febrero la Wolesi Jirga o Cámara baja de Afganistán aprobó un pro-yecto de ley de amnistía para todos los combatientes que hubieran participado en el conflicto. El Consejo de la UE decidió el establecimiento de la misión policial de la UE en el país (EUPOL-Afganistán) con el objetivo de