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5.7 EXPERIMENTAL RESULTS USING INTERPOLATED CALIBRATION DATA
ecuatoriano inició en 2013 un proceso de generación de política pública destinando el 0,44% del PIB en dos grandes campos de acción: i) la investigación científica e innova- ción tecnológica y social y ii) la formación de recursos humanos altamente calificados (SENESCYT, 2012).
27 Esta forma de gestión pública corresponde al enfoque Advocacy Coalition Framework (ACF) que señala que la instauración de una política pública se sostiene en la instauración de un nuevo sistema de creencias, pues a través de éste se faculta la estructuración y lineamientos de la administración pública (Martinón, 2007).
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Según el Informe de Sistemas Nacionales de Ciencia, Tecnología e Innovación en América Latina y el Caribe, en 2007 el porcentaje del Producto Interno Bruto que Ecuador destinaba en I+D era del 0,2 % (Lemarchand, 2010). Entre 2009 y 2011 este porcentaje se incrementó considerablemente, pues alcanzó de 0,35 % (SENESCYT, 2013:28). Sin embargo, el presupuesto asignado demuestra, por una parte, que a nivel regional la inversión en I+D todavía está por debajo del promedio de América Latina (0,78) (RYCYT, 2008). Y por otra parte, que a nivel nacional esta inversión representa un cambio sustancial para el país, porque generó una rentabilidad del 47% en captación de personal altamente calificado; cuatro veces mayor que la inversión en capital físico (12%) (Guaipatin y Schwartz, 2014:19).
En lo que respecta a la composición de la inversión en I+D, desde el punto de vista de los actores que la realizan, el 9% de las iniciativas privadas representan un 9% del gasto total en I+D en la economía ecuatoriana; lo cual significa que la inversión pública es determinante en el proceso de transformación de la matriz productiva. Esta situación es muy distinta a la de las economías de países desarrollados donde la inversión en conocimiento generado o adquirido por las empresas desempeña un rol determinante en las actividades de innovación (Guaipatin y Schwartz, 2014).
Tabla 1: Indicadores relacionados a actividades en Ciencia, Tecnología e Innovación 2009-2011
Indicadores 2009 2011
Gasto en I+D como porcentaje del PIB 0,39% 0,35%
Gasto en I+D en Investigación Básica (expresado en porcentaje)
7,44% 16,36% Gasto en I+D en Investigación Aplicada
(expresado en porcentaje)
8,53 % 8,50%
Gasto en I+D de las empresas dedicadas a ma- nufactura (expresado en millones de USD)
58,42 % 83,16% Empresas innovadoras
(expresado en porcentaje)
58,88% Fuente: Elaboración propia en base a la encuesta ACTI (2013)
Por otra parte, la inversión en talento humano ha logrado significativos avances en la matrícula; por ejemplo, logró mejorar el acceso a la educación superior de los quin- tiles más bajos. Cabe señalar que el crecimiento no se relaciona ni con la calidad ni con
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la pertinencia de la formación de la educación superior, puesto que Ecuador sigue siendo uno de los países de América Latina con menor número de profesionales formados en los campos de la ingeniería y de las ciencias. Asimismo, el número de publicaciones por cada 100.000 habitantes (2,42) se encuentran por debajo del promedio de la región (11,20) (Guaipatin y Schwartz, 2014).
Según las estimaciones de la SENESCYT, el gasto público en educación superior en el año 2010 representa el 1.80% del PIB, una cifra superior a la de los países con economías similares. En el 2013 la inversión pública en proyectos de I+D fue de 108 millones de dólares y 1.163 investigadores estaban dedicados a la Investigación Cientí- fica y Desarrollo Tecnológico (I + D), lo cual representa un incremento sustancial res- pecto al 2005, año en el que solo se registraron 205 académicos en este campo de cono- cimiento (SENESCYT, 2013). Estas estimaciones demuestran, por una parte, que a nivel regional la inversión en I+D todavía está por debajo del promedio de América Latina (0,78) (RYCYT, 2008) y, por otra parte, a nivel nacional, esta inversión representa un cambio sustancial para el país porque generó una rentabilidad social del 47%, cuatro veces mayor que la inversión en capital físico (12%) (Guaipatin y Schwartz, 2014:19).
En lo que respecta a la composición de la inversión en I+D, desde el punto de vista de los actores que la realizan, el 9% de las iniciativas privadas representan un 9% del gasto total en I+D en la economía ecuatoriana, lo cual significa que la inversión pú- blica es determinante en el proceso de transformación de la matriz productiva. Esta situa- ción es muy distinta a la de las economías de países desarrollados donde la inversión en conocimiento generado o adquirido por las empresas desempeña un rol determinante en las actividades de innovación (Guaipatin y Schwartz, 2014). Por su parte, la inversión en talento humano ha logrado significativas mejoras en la matrícula; por ejemplo, logró me- jorar el acceso a la educación superior de los quintiles más bajos. Cabe señalar que el crecimiento no se relaciona ni con la calidad ni con la pertinencia de la formación de la educación superior puesto que Ecuador sigue siendo uno de los países de América Latina con menor número de profesionales formados en los campos de la ingeniería y de las ciencias. Asimismo el número de publicaciones por cada 100.000 habitantes (2,42) se encuentran por debajo del promedio de la región (11,20) (Guaipatin y Schwartz, 2014).
Según las estimaciones del SENESCYT (2012), el gasto público en educación superior en el año 2010 representa el 1.80% del PIB, una cifra superior a la de los países
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con economías similares. Así por ejemplo, de acuerdo con el Plan Nacional Estratégico de Ciencia, Tecnología e Innovación 2006-2021 de Perú, en el 2011 la inversión total del país en I+D+i /PBI fue de 0.15% y el monto destinado a la educación superior equivale al 0.3% del PIB. En el 2013 la inversión pública en proyectos de I+D fue de 108 millones de dólares; y 1.163 investigadores estaban dedicados a la Investigación Científica y Desa- rrollo Tecnológico (I + D), lo cual representa un incremento sustancial respecto al 2005, año en el que solo se registraron 205 académicos en este campo de conocimiento (SE- NESCYT, 2013).
Las estrategias propuestas por la SENESCYT, en lo que respecta, al campo de investigación científica e innovación tecnológica y social abarcan desde la creación de entornos favorables para la inversión de actividades productivas con alto valor agregado, hasta la creación de centros de investigación en áreas productivas destinadas a convertirse en el motor de crecimiento económico.
El campo de formación de recursos humanos altamente calificados, está susten- tado en la tercera reforma de educación superior en el entendido de que la universidad debe repensar sus relaciones con la esfera productiva en pos de producir conocimiento aplicado y articulado a varios niveles de agregación del cambio organizacional de la ma- triz productiva. Con la creación de cuatro Universidad Emblemáticas se pretende pro- mover la investigación científica, la generación y difusión de conocimiento sustentada en la investigación básica y aplicada, desarrollo de talento humano y la generación de redes nacionales e internacionales de conocimiento28 puesto que dentro de éstas se instalarán institutos de investigación y desarrollo en diferentes líneas de investigación específica, vinculada a solucionar problemas nacionales y a la creación de emprendimiento produc- tivo.
Los proyectos en ambos campo acción se sustentan en el modelo de I+D+i, según el cual la innovación es el resultado de la tecnología aplicada, la que a su vez es resultado de la investigación científica llevada a cabo en las universidades; no obstante, a diferencia de las perspectivas económicas ortodoxas, pretendedesarrollar un modelo productivo que
28 Se trata de la Universidad Nacional de Educación (UNAE); Universidad Regional Amazónica
(IKIAM); la Universidad de las Artes (UNIARTES); y la Universidad de Investigación de Tecnología Ex- perimental (YACHAY), cuyas edificaciones fueron aprobadas por el Consejo de Educación Superior (CES).
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además de la ciencia, la tecnología y la innovación tecnológica, incorpore el diálogo de saberes como variables endógenas al sistema productivo (PND-BV, 2009-2013).
Un aspecto que cabe señalar es que dado que Ecuador no cuenta con los suficien- tes recursos humanos altamente calificados para impulsar los proyectos mencionados el Gobierno ha implementado, por una parte, un Programa de becas para profesionales ex- tranjeros o ecuatorianos residentes fuera del Ecuador. El Proyecto “Becas Prometeo” tiene como objetivo incrementar las capacidades de conocimiento de las universidades y escuelas politécnicas, institutos públicos de investigación, institutos técnicos y tecnoló- gicos, entidades y organismos del sector público en general, en temas de investigación científica, docencia, innovación, desarrollo tecnológico y social en las áreas estratégicas del desarrollo nacional y regional, así como en los sectores productivos priorizados. Y, por otra parte, el “Programa Nacional de Becas” para apoyar la educación de posgrado de los nacionales dentro y fuera del país.
De acuerdo con los datos oficiales de la SENESCYT entre el 2012 y 2013 se otor- garon quince mil becas de movilidad para estudiantes de bajos recursos; el 45% de los apoyos en becas para educación superior se han destinado a áreas de conocimiento rela- cionadas con ingenieras y TICs; el 29% en ciencias de la vida; 18% en ciencias sociales, 5% en ciencias básicas y 3% en ramas vinculadas a las artes (SENESCYT, 2013).
En general, es posible observar que aunque algunos indicadores apunten a una cierta mejora, en Ecuador persiste una escasa presencia de I+D en el sector productivo, con una baja proporción de investigadores en su población activa, un predominio del sector público sobre el privado en este campo y una financiación limitada.
4. La construcción del sistema de innovación en Ecuador