Habla sobre relaciones que imagina tienes ,665 Amenaza con suicidarse si la dejas ,662 Te ha retenido ,538 Te manipula con mentiras ,533 Invade tu espacio/privacidad ,435 No puedes discutir porque está enfadada/o ,435 Te sientes obligado a mantener sexo para no dar explicación ,715 Insiste en tocamientos que no quieres ,713 Te ha tratado como objeto sexual ,679 Te sientes forzado a determinados actos sexuales ,673 No tiene en cuenta tus sentimientos sobre sexo ,589 Te fuerza a desnudarte ,500 Se burla de mujeres/varones en general ,739 Actúa/piensa que los de otro sexo son inferiores ,700 Ha ridiculizado, insultado a las mujeres ,685 Desprestigia tu condición hombre/mujer ,656 Critica tu sexualidad ,603 Ridiculiza tus creencias, religión, clase ,561 Te ha robado ,845 Te quita llaves del coche o dinero ,808 Te ha lanzado objetos ,591 ,423 Te hizo endeudar ,546 Te insulta en presencia de amigos/familiares ,432 Te ha golpeado ,745 Te ha abofeteado, empujado, zarandeado ,649 Te ha herido con objeto ,634 Te estropea objetos queridos ,629 Llega tarde, no cumple lo prometido, con pareja ,738 No reconoce responsabilidad sobre la relación ,622 Impone reglas según su conveniencia ,617 Ignora tus sentimientos ,541 Te humilla en público ,691 Te critica, subestima, humilla ,600 Ridiculiza tu forma de expresarte ,546 Te critica, insulta, grita ,476 No te ha ayudado cuando necesitabas ,444 Te ridiculiza, insulta por tus ideas ,427 ,440 Te niega sexo afecto cómo forma de enfado ,741 Te niega apoyo, afecto como castigo ,702 Amenaza con abandonarte ,557 Deja de hablar o desaparece para demostrar enfado ,475
La “violencia física” (factor V) aparece representada con golpes, empujones, heridas o, de forma indirecta, a través del daño a objetos con significación emocional para la víctima (4 ítems, alfa: 0,76).
El sexto factor refiere la “violencia por desapego”. Este incluye comportamientos relacionados con una actitud de indiferencia y descortesía hacia la pareja y sus sentimientos (4 ítems, alfa: 0,73)
El séptimo es la “violencia por humillación” (6 ítems, alfa: 0,80). Este factor agrupa los comportamientos de críticas personales dirigidas contra la autoestima y orgullo personal de la pareja, dejadez y denegación de apoyo y conductas tendentes a rebajar la estimación de una persona. A diferencia del factor violencia de género, en este factor las críticas se personalizan no tanto en la condición de mujer de la pareja sino en la propia persona.
El octavo, y último factor, lo denominamos “violencia por castigo emocional” (4 ítems, alfa: 0,69). Este factor refiere las demostraciones de enfado ficticias por parte del varón, que resultan poco adaptativas y no convenientes en una relación de pareja. En cualquier caso, este tipo de reacciones en el varón no deberían incluirse habitualmente en el repertorio de situaciones habituales en situaciones de pareja.
El planteamiento realizado nos lleva a sostener que los distintos tipos de maltrato, aunque diferenciados, deberían presentar unos altos índices de correlación. Ello vendría a demostrar que la violencia contra la pareja, cuando se ejerce, se hace de forma generalizada, lo que se constata en la tabla 4: los factores se hallan significativamente correlacionados entre sí. Estos resultados los interpretamos en el sentido de que si bien es posible diferenciar agrupaciones de comportamientos que implican distintos tipos de maltrato, éstos no aparecen de forma aislada, sino dentro de un conjunto que conductas relacionadas con la violencia. Esta conclusión está en la línea de aquellas que aparecen cuando se relaciona la violencia física y psicológica en las relaciones de Violencia Doméstica padecida por mujeres adultas (Martínez, 2005; Pico, 2005).
Tabla 4. Matriz de correlaciones de Pearson entre los factores del Cuestionario
Coerción Sexual Género Instrumental Físico Desapego Humillación Sexual ,423(**) Genero ,474(**) ,498(**) Instrumental ,321(**) ,400(**) ,419(**) Físico ,386(**) ,386(**) ,398(**) ,563(**) Desapego ,510(**) ,461(**) ,447(**) ,254(**) ,241(**) Humillación ,519(**) ,527(**) ,584(**) ,501(**) ,463(**) ,587(**) Castigo Emocional ,546(**) ,338(**) ,293(**) ,201(**) ,269(**) ,469(**) ,447(**) ** p< 0,01 (bilateral)
Finalmente, al proceder a establecer las diferencias entre los factores obtenidos por la consideración de sentirse maltratada, o no, la víctima (véase tabla 5), los resultados confirman la existencia de diferencias estadísticamente significativas en todos los factores de nuestro cuestionario.
Tabla 5. Análisis de Varianza (ANOVA) con el objeto de contrastar la utilidad para discriminar la percepción de maltrato en las relaciones de novios adolescentes.
Suma de cuadrados gl Media cuadrática F Sig. Inter-grupos 747,561 1 747,561 58,099 ,000 Intra-grupos 7449,981 579 12,867 Coerción Total 8197,542 580 Inter-grupos 246,585 1 246,585 50,789 ,000 Intra-grupos 3417,970 704 4,855 sexual Total 3664,555 705 Inter-grupos 229,425 1 229,425 36,148 ,000 Intra-grupos 4461,804 703 6,347 genero Total 4691,228 704 Inter-grupos 28,024 1 28,024 33,428 ,000 Intra-grupos 588,521 702 ,838 instrumental Total 616,545 703 Inter-grupos 45,128 1 45,128 33,000 ,000 Intra-grupos 961,360 703 1,368 Físico Total 1006,488 704 Inter-grupos 131,633 1 131,633 23,902 ,000 Intra-grupos 3866,105 702 5,507 Desapego Total 3997,737 703 Inter-grupos 382,205 1 382,205 66,036 ,000 Intra-grupos 4063,044 702 5,788 Social Total 4445,249 703 Inter-grupos 184,845 1 184,845 53,236 ,000 Emocional
Discusión y Conclusiones
Como venimos constatando, día a día, en el análisis e intervención actual para hacer frente a la realidad de la violencia de género no basta con adoptar medidas correctoras o terapéuticas que sean contemporáneas al proceso de violencia. Frente a ello, contemplamos como necesaria la implementación de estrategias encaminadas a la prevención, dado que consideramos que los comportamientos y actitudes hacia este tipo de violencia empiezan a arraigar durante las primeras relaciones interpersonales intergéneros (Garrido, 2005; Ovejero y Rodríguez, 2005). En nuestro caso, nos hemos centrado en las relaciones de novios en la adolescencia y primeros años de la juventud, más concretamente en edades comprendidas entre los 16 y 21 años.
Por otro lado, consideramos que los tipos de violencia descritos en el campo legal (física y psicológica), no corresponden necesariamente a una clasificación psicológica, en la que debemos incluir procesos, actitudes y comportamientos propios de la violencia (Rodríguez, Fernández Ríos, Herrero y otros, 2005; Rodríguez Franco, Antuña y Rodríguez, 2001). Aunque aparecen relativamente diferenciados, forman un único complejo proceso de violencia, en el que la aparición de uno difícilmente puede explicarse satisfactoriamente sin acudir a más (Estrada Pineda, 2005).
Para justificar el estudio de la violencia de género en la adolescencia, en primer lugar, se hace necesario analizar su prevalencia. Los datos aportados en nuestro estudio, que arrojan cifras en torno al 6%, varían en función de la edad en la que se ha mantenido las relaciones de novios. Estos resultados, en la línea de los obtenidos en otras investigaciones (Fisher, Culen y Turner, 2000; Rennison y Welchans, 2000; Trujado Ruiz y Mata Velásquez, 2002); Tucker Halpern, Young y otros, 2004; …), detectan una tendencia creciente a medida de que lo hace la edad de las mujeres encuestadas. Este dato no es ni nuevo ni desconocido, aunque desafortunadamente es obviado o relegado a un segundo plano de forma excesivamente frecuente en la intervención tanto optimizadora como primaria (González Méndez y Santana Hernández, 2001; Rodríguez, Fernández Ríos, Herrero y otros, 2005; Rodríguez Franco, Antuña y Rodríguez, 2001). En otras palabras, los fracasos educativos referidos y centrados en los recursos para el desarrollo de unas relaciones interpersonales satisfactorias sobre el sentimiento del amor (Garrido, 2005), llevarán a implementar relaciones de dependencia basadas tanto en el control como la obediencia o el poder de uno sobre el otro, donde no tiene ya cabida la convivencia sin violencia (Ovejero, Rodríguez, 2005)
Los factores identificados por nuestro cuestionario permiten señalar distintos tipos de violencia que de forma más explícita o implícita aparecen en estas edades, corroborando la hipótesis de la multidimensionalidad - la variedad de maneras y formas (algunas notablemente sutiles e incluso amorfas) a través de las cuales empieza a elaborarse ese complejo proceso de la violencia - de la violencia de género (Corr y Jackson, 2001; Nadkarni y Grubin, 2000; O’Hare y O’Donohue, 1998). De igual manera, los indicadores de fiabilidad de los factores pueden considerarse satisfactorios, al mismo tiempo que cada una de las escalas diferencian de forma estadísticamente significativa a las adolescentes que se han sentido maltratadas por sus novios. Los resultados obtenidos, de esta manera, nos llevan a considerar el cuestionario como un instrumento útil y a ser utilizado como elemento inicial de despistaje de la violencia de género en las relaciones interpersonales de parejas jóvenes, adolescentes. Por ello, intencionalmente hemos acortado la longitud del cuestionario de los 62 ítems iniciales a los 41 actuales, siendo conscientes que ello es únicamente un primer paso y que queda mucho por hacer: por ejemplo, analizar las actitudes ante este tipo de comportamientos, con el objetivo de visibilizar el maltrato encubierto, del que habla Gracia Fuster (2002), en las relaciones interpersonales de amor en las parejas adolescentes.
Para terminar, hay que señalar que es preciso ir más allá de detectar la existencia de violencia de género en parejas de novios y/o demostrar la complejidad de dicho tipo de violencia, es decir, necesitamos hacer visibles las actitudes que la sostienen y la realidad comportamental asociada a ella, siempre y cuando queramos hacer frente y cambiar esta realidad de desigualdad de género.
Referencias
Corr, P. J. y Jackson, Ch. J. (2001). Dimensions of perceived sexual harassment: Effects of gender and status/liking of protagonist. Personality and Individual Differences, 30: 529- 539.
Estrada Pineda, C. (2005). Violencia en las relaciones interpersonales de la pareja: Investigando sus características con el factor género. Guadalajara (México): Trabajo de Investigación del Doctorado de Cooperación e Intervención Social.
Fisher, B. S. y Culen, F. T. y Turner, M. G. (2000). The sexual victimization of college women. US Department of Justice. Research Report. National Institute of Justice
Garrido, V. (2005). La mascara del amor. Experiencia Piloto Comunicación personal
Gold, S. R., Sinclair, B. B., Balge, K.A. (1999). Risk of sexual revictimization: A theoretical model. Aggression and Violent Behavior, 4: 457-470
González Méndez, R. y Santana Hernández, J. D. (2001). La violencia en parejas jóvenes. Psicothema, 13 (1): 127-131
Gracia Fuster, E. (2002). Las víctimas invisibles de la violencia familiar. Barcelona: Paidos Lisa M Locke, L. M. y Richman, C. (1999). Attitudes toward domestic violence: Race and
gender issues. Sex Roles; 40: 227-247.
Marcus, R. F. y Swett, B. (2003). Violence in close relationships. The role of emotion. Aggression and Violent Behavior, 8: 313-327.
Martinez, M. (2005). Impact of intimate partner violence on women’s health. 9th European Congress of Psychology. Symposium Gender and Diversity. Granada, Julio.
Nadkarni, R. y Grubin, D. (2000). Stalking: why do people do it?. The behaviour is news worthy but complex. BMJ, 320:1486-1487.
O’Hare, E. A. y O’Donohue, W. (1998). Sexual Harassment: Identifying risk factors. Archives of Sexual Behavior, 27 (6): 561-589.
Ovejero, A. y Rodríguez, F.J. (2005). La convivencia sin violencia. Recursos para educar. Sevilla: Eduforma
Pico, Mª. A. (2005). Consecuencias de la violencia de pareja sobre la salud mental y el sistema endocrino de las mujeres. Valencia: Tesis Doctoral no publicada
Rennison, C. M. (2000). Criminal Victimization 1999. Changes 1998-99 With Trends 1993-1999. Bureau of Justice statistics. National crime Victimization Survey
Rennison, C.M. y Welchans, S. (2000). Intimate Partner Violence. Bureau of Justice Statistics. Special Report.- US Department of Justice.
Rodríguez, F.J., Fernández Ríos, Herrero y otros (2005). Características Psicosociológicas de las Mujeres Maltratadas en el ámbito doméstico. Análisis de necesidades y recursos en relación con el apoyo social. Oviedo: Informe de Investigación para Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales.
Rodríguez, L., Antuña, A. y Rodríguez, F.J. (2001). Psicología y Violencia Doméstica. Un nuevo reto hacia un viejo problema. Acta Colombiana de Psicología, 6: 67-76.
Sánchez Aragón, R. y Díaz Loving, R. (2003). Patrones y estilos de comunicación de la pareja. Diseño de un inventario. Anales de Psicología, 19 (2): 257-277.
Tjaden, P. Y Thoennes, N. (1998). Prevalence, Incidence And Consequences Of Violence Against Women: Findings Fromm The National Violence Against Women Survey. National Institute of Justice. Centers for Disease Control and Prevention.
Trujano Ruiz, P. y Mata Velázquez, E. (2002). Relaciones violentas en el noviazgo: un estudio exploratorio. Psicología Conductual, 10: 389-408
Tucker Halpern, C., Oslak, S. G., Young, M. L. y otros (2001). Partner violence among adolescents in opposite sex romantic relationships. Findings from the national longitudinal study of adolescent health. Journal of Public Health, 91 (10): 1679-1685. Tucker Halpern, C., Young, M. L. y otros (2004). Prevalence of partner violence in same-sex
romantic and sexual relationship in national sample of adolescents. Journal of Adolescent Health, 35: 124-131,