2.4 Concurrent dispatch of a MV distribution feeder and provision of EFR
2.5.2 Experimental validation
Las aplicaciones inalámbricas en los últimos años han alcanzado un lugar muy importante en el desarrollo de las comunicaciones. Cambiando la forma de ver las misma, desde su concepción, planeamiento e implementación.
Dos de las tecnologías de mayor desarrollo y respaldo en el mercado son Wi-Fi y Wi-Max, las cuales fueron tratadas en el presente trabajo, con el objetivo de determinar sus debilidades y fortalezas frente a la solución de las necesidades de la sociedad actual.
Wi-Fi inició como una tecnología de acceso inalámbrico para espacios reducidos (aproximadamente 300m), esencialmente en redes WLAN; poco a poco con su gran desarrollo y efectividad se vislumbró como posible solución para exteriores, pero esto se ve cada vez más lejos, debido al surgimiento del estándar 802.16, mejor conocido como Wi- Max, el cual ha tenido su nacimiento, basado justamente en las necesidades de tener una red inalámbrica que para exteriores, y en grandes radios de cobertura.
De forma más puntal se puede decir de la tecnología Wi-Fi que se ha mantenido entre otras tecnologías de última milla, como la mejor solución dentro de entornos locales, debido a su baja cobertura. Una de sus principales ventajas es que no es necesario utilizar el cableado Ethernet para formar una red, el abonado sólo requiere la instalación de un punto de acceso y una tarjeta inalámbrica a cada equipo que se requiera conectar.
Para lograr contar con una conexión a Internet, es necesario el uso de una tecnología que cubra la última milla (ADSL, PLC, HFC, Wi-Max, entre otras), que sirva como backhaul para el punto de acceso.
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Al tratarse de una tecnología estandarizada y un desarrollo tan gigante de la misma, los precios de dispositivos para la implementación de redes Wi-Fi disminuye constantemente, lo que hace de este tipo de configuración de red cada vez más accesible en distintos estratos sociales. Además de esto, prácticamente todos los equipos vienen dotados de fábrica con una tarjeta de red inalámbrica que soporta los estándares 802.11.
La principal desventaja de Wi-Fi radica en que la misma opera en bandas libres, razón por la cual se deben tomar medidas especiales en temas de seguridad e interferencias.
En su concepción la tecnología Wi-Max es muy similar a su “hermana” Wi-Fi; ambas operar de formas muy similares, teniendo como principal diferencia su ancho de banda y radio de cobertura; sin embargo son estas diferencias las que delimitan sus diferencias de aplicación.
Wi-Max se ve como una tecnología inalámbrica de última milla y que supone una amenaza para las actuales tecnologías ADSL y ‘Cable’; esto debido a su facilidad de implementación, a llegar a lugares de difícil acceso, y a ofrecer anchos de banda superiores (normalmente 70Mbps) en un gran área de cobertura de hasta 50km en condiciones normales, con línea de vista; no obstante no es necesario que siempre exista línea de vista, característica que lo hace muy apto para soluciones en zonas donde existan obstáculos tales como montañas, edificios, etc; así como brindar la posibilidad de movilidad.
Al igual que se dijo de Wi-Fi, Wi-Max se encuentra estandarizado, razón por la cual los problemas de implementación de rede bajo esta tecnología, prácticamente se anulan.
Wi-Max también puede trabajar en bandas libres brindando un acceso rápido y económico, sin embargo esto hace que al igual que Wi-Fi, presente problemas de seguridad e interferencias. Es por esto que sus principales aplicaciones se den sobre bandas que
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requieren licencia, lo que si bien tiene un costo mayor, también mejora mucho la calidad del servicio, mitigando los problemas que se dan en bandas sin licencia.
En general, es falso el pensamiento de que Wi-Max ha llegado para ser el reemplazo de Wi-Fi, Wi-Max, está más enfocada a brindar conexión directa a Internet de banda ancha en las áreas metropolitanas y Wi-Fi como tecnología para establecer redes pequeñas o LAN, con lo cual, más bien se convierten en tecnologías complementarias, con las cuales se puede dar una amplia gama de soluciones integradas para la implementación de redes inalámbricas con acceso a Internet de banda ancha.
La tecnología Wi-Max tiene un gran futuro por delante, y se perfila como la forma de hacer posible el ansiado "Internet Móvil", por medio de su estándar móvil 802.16e, además de presentarse como un prototipo de cuarta generación, que lo coloca en una posición muy interesante para la próxima generación de servicios móviles.
Para el caso de Costa Rica, el desarrollo de estas tecnologías representa un gran paso, en la solución de problemas de cobertura en su red de banda ancha, debido a que estas tecnologías poseen la capacidad de adaptarse a ambientes con difíciles terrenos, y con gran cantidad de obstáculos, tales como las zonas montañosas de nuestro país. También representan soluciones integradas para zonas costeras y rurales, a las cuales no existe ningún medio cableado que pueda suministrar servicios de voz y datos. En los casos en que la población de los lugares no represente un negocio para los operadores de estos servicio, se pueden facilitar telecentros, donde los habitantes, cuando menos tengan acceso a servicios de multimedia tales como Internet, aprendizaje en línea, televisión, etc.
Con las ventajas que se prevén para estas tecnologías, tales como la movilidad que suministrará al Internet, y su compatibilidad con sistemas celulares; se perfila como una gran inversión en infraestructura, que servirá para un gran número de aplicaciones y servicios de alta calidad, y en todas partes del país.
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