3.3 Summary
4.2.2 Experiments on ActivityNet Dataset
Principales agentes.
Los agentes geológicos externos, el agua, el viento y los seres vivos, desencadenan los procesos geológicos externos. Estos comprenden todas las acciones que tienen lugar sobre las rocas de la superficie de la corteza terrestre. Son los responsables de modelar con su fuerza el relieve de nuestro planeta.
La energía solar es el origen de todos los agentes geológicos externos y actúa en colaboración con la fuerza de la gravedad. Esta hace descender todos los materiales hacia las zonas bajas de la corteza terrestre, así como la lluvia, las corrientes de agua y de hielo y las masas de aire.
La energía solar pone en movimiento el ciclo del agua favoreciendo su evaporación, originando las nubes de las que precipitará en forma de lluvia o nieve.
También es la radiación solar la que al distribuirse desigualmente por la superficie provoca la formación de corrientes de aire en la atmósfera y corrientes marinas en los océanos. Podemos afirmar que la energía solar es el motor de la atmósfera y la hidrosfera.
Los procesos geológicos externos, responsables del modelado del relieve y de la modificación del paisaje, destruyen el relieve, ya que contribuyen a erosionar las montañas y los continentes. Pero también colaboran en la construcción del relieve de la Tierra cuando transportan los materiales procedentes de la erosión del terreno y los acumulan para dar lugar a nuevos materiales.
Los procesos geológicos externos se dividen en cuatro tipos de fenómenos, que generalmente actúan de manera simultánea: la erosión, el transporte, la sedimentación y la meteorización.
Principales procesos.
Erosión.
Es la rotura y desgaste que sufren las rocas debido a la actividad de los agentes geológicos externos.
Disgregación: acción mecánica. Consiste en la separación física de los fragmentos rocosos debido al empuje realizado por el agente o por los fragmentos de otras rocas que este ya arrastraba.
Alteración: acción química. Es la alteración química de los componentes de la roca por los productos que el agente contiene.
La capacidad erosiva que ejerce el agua depende del volumen de agua en circulación y de la pendiente del terreno. Como la velocidad del agua es directamente proporcional a la pendiente, a medida que esta aumenta, mayor es la velocidad que adquiere el agua y, por tanto, mayor es la erosión que ejerce sobre los materiales.
La erosión que realiza el viento se debe a su fuerza y a las partículas sólidas que transporta y que actúan como un proyectil sobre la superficie de las rocas.
Transporte.
Es el proceso mediante el cual los fragmentos erosionados son trasladados a otras zonas diferentes de su lugar de origen.
El transporte puede ser realizado por el mismo agente que produjo los materiales o por otro diferente. Durante el proceso también se produce erosión tanto en el terreno por donde discurre el agente como en los fragmentos transportados, que sufren un desgaste en sus aristas adquiriendo formas redondeadas.
Los mecanismos de transporte son distintos según el agente que transporta y el tamaño y composición del material transportado. Se diferencian dos mecanismos de transporte:
En disolución. El material es transportado homogéneamente disuelto en agua.
En forma sólida. El material es transportado, tanto por el agua como por el viento, de distintas maneras según su tamaño:
Suspensión. Así son transportados los fragmentos más pequeños, cuyo peso se compensa con la energía del medio que no permite que caigan.
Saltación. De esta manera avanzan las partículas de tamaño mediano. Como son demasiado pesadas para ir en suspensión, caen al fondo rocoso, pero la caída proporciona la energía suficiente para elevarlas aunque vuelvan a caer. El desplazamiento se produce a modo de saltos.
Rodadura. De este modo son transportadas las partículas más grandes y pesadas que van rodando sobre la superficie.
Arrastre. Como el agente geológico no tiene la fuerza suficiente para levantar las partículas, las arrastra por el fondo.
Sedimentación
La sedimentación es el depósito de los fragmentos rocosos, restos de organismos muertos y sustancias químicas en las zonas bajas de los. Continentes y, sobre todo, de los océanos, a las que se denominan cuencas de sedimentación. Se produce cuando el agente pierde su capacidad de transporte o disminuye de intensidad.
Los depósitos acumulados dan lugar a sedimentos, que forman capas, generalmente horizontales, denominadas estratos. Después de millones de años, las capas de sedimentos se transformarán en rocas sedimentarias mediante un proceso denominado
litificación.
Factores de sedimentación:
• Procedencia de los materiales: el estudio de la composición de los clastos determina el área de origen o, al menos, el tipo de roca erosionada, así como las condiciones existentes durante la erosión.
• Agente de transporte: cada medio de transporte determina unas estructuras sedimentarias características. Así, por ejemplo, el transporte por medio acuoso o por aire selecciona los tamaños durante la sedimentación, debido a que en estos medios de transporte el efecto del peso del clasto juega un papel determinante, al contrario que en el transporte torrencial o por hielo, donde se encuentran mezclados los sedimentos no están estratificados por tamaños.
• La duración del transporte: produce un gradual redondeamiento de los clastos según avanza el transporte. Este grado de redondez se alcanza en distintos tiempos, según la dureza del material acarreado.
• Factores ambientales del lugar de la sedimentación: tiene especial importancia en los depósitos formados por evaporación o por precipitación de materiales disueltos.
En función de la procedencia de los materiales podemos cfasificarla en:
Sedimentación alóctona . Los clastos se sedimentan tras haber sufrido transporte en función del peso del grano y la velocidad del agente de trans0sporte. Y, en menor medida la forma, redondez, rugosidad del clasto, etc.
Sedimentación autóctona Corresponde a la sedimentación de materiales por precipitación química y bioquímica en la que intervienen factores como el pH, potencial iónico, potencial redox, salinidad, temperatura, etc. La sedimentación autóctona está representada por las rocas carbonatadas y las salinas.
En conclusión, la capacidad de erosión, transporte o sedimentación de cualquiera de los agentes geológicos que acabamos de nombrar dependerá de dos variables:
a) el tamaño y peso de las partículas. b) la energía cinética del medio.
En general la erosión requiere más energía que el transporte ya que la erosión debe ser capaz de arrancar las partículas del medio donde se encuentren; por el contrario, a medida que disminuye la energía de transporte, las posibilidades de deposición o sedimentación de las partículas son mayores.