gobiernos
Con la presidencia de Ovando Candia y Barrientos Ortuño, se inició una era de gobiernos militares de facto -con algún breve periodo constitucional - que se impusieron mediante la fuerza, deste- rrando a cientos de opositores o confi- nándolos a zonas alejadas.
La Cruz Roja Boliviana intervino en varias ocasiones demandando un trato humanitario y la liberación de los presos políticos. El confinamiento se realizaba en regiones inhóspitas, malsanas y desprovistas de auxilio como Ixiamas y
el Fortín Alto Madidi, en la frontera con Perú. Los confinados eran obreros, dirigentes mineros y políticos opositores. Esta práctica fue recurrente durante el gobierno del Gral. René Barrientos, en el que cerca de un centenar de opositores fueron internados en esas localidades que se improvisaron como centros de reclusión. Allí los confinados padecieron de las inclemencias del clima húmedo, con temperaturas de hasta 40º y picaduras de insectos que ocasionaban erupciones en la piel que se convertían en graves llagas. A pedido de la Cruz Roja, el gobierno trasladó a los confinados políticos de esas zonas.
El 18 de agosto de 1965, el gobierno de Barrientos intervino la Cruz Roja Boliviana declarando vacantes todos sus cargos y dispuso que el Ministerio de Salud asuma su dirección. Como
medida conciliatoria, determinó que el Dr. Luis Landa Lyon, quien ya había sido Primer Secretario General del Comité Central en 1937, asuma la presidencia de la institución.
Fue entonces que Landa Lyon convocó a los antiguos socios y a las Samaritanas, que se habían alejado durante el régimen del MNR, a colaborar en la reorganización de la entidad. Durante esta gestión, las Samaritanas, con el impulso de Bertha Durán de Montes, reanudaron sus actividades y, con los recursos provenientes de la Lotería, se extendió la atención gratuita en los dispensarios y se reordenaron las Brigadas de Socorristas. Pocos meses después, la presidencia de Landa Lyon fue ratificada en la Asamblea General, realizada el 14 de febrero de 1966. Sin
El ex vicepresidente de la Cruz Roja Boliviana, Dr. Celso Rossell, entrega medicamentos destinados a los heridos de los combates que libraron guerrilleros y tropas.
1963 La Cruz Roja Boliviana recibe el Cóndor de los Andes
1965 Aprobación de los Principios de Cruz Roja y de la Media Luna Roja
embargo, al cabo de un par de meses, éste renunció por motivos de salud y le sucedió su vicepresidenta, Elena Sagárnaga de Ernst. En aquel entonces, la regional de La Paz era presidida por el Dr. Celso Rossell, quien inauguró, el 8 de octubre de 1966, su departamento de adiestramiento para Socorristas de la Cruz Roja y le confirió a la Dra. María Josefa Saavedra, presidenta de Consejo Nacional de la Infancia (CONIF), la responsabilidad de capacitar a los voluntarios.También creó la nueva Escuela de Samaritanas que llevaba el nombre de Antonia Zalles de Cariaga.
En abril de 1967, el directorio de la Cruz Roja Boliviana renunció al surgir discrepancias con la filial de La Paz y solicitó que el Ministerio de Salud se haga cargo de la institución. El 17 de abril de ese año, el Ministro de Salud de entonces, Roque Aguilera, tomó posesión de las instalaciones y prometió realizar una profunda investigación para aclarar los manejos económicos de la institución y la situación de los albergues, el restaurante del niño, guarderías y lactarios.
Tres meses más tarde, la Cruz Roja Boliviana recuperó su autonomía luego de que una Asamblea de Socios determinara elegir a un nuevo directorio con la misión de reorganizar la administración y elaborar nuevos estatutos. El nuevo directorio fue conformado por Juan de Recacochea, como presidente ad honorem, Esther Lanza de Gonzáles Quint, como presidenta, y Celso Rossell, como vicepresidente.
Un mes más tarde, las actividades de la institución volvíeron a la normalidad. En septiembre se organizó un curso de voluntariado y socorrismo
Esther Lanza de Gonzáles Quint, quien fue socia fundadora de 1917, le dio un gran impulso a las regionales de la Cruz Roja Boliviana, especialmente a aquellas que debían enfrentar desastres naturales como el desborde de ríos e inundaciones.
Ante la irrupción del grupo guerrillero comandado por Ernesto Che Guevara, en Ñancahuazú, la Asamblea de Socios decidió, en octubre 1967, enviar una comisión a la zona del conflicto para tomar conocimiento de los incidentes y prestar auxilio a los heridos y prisioneros. La comitiva fundó varias filiales de la Cruz Roja Boliviana en su recorrido y verificó el estado de pobreza en que se debatían las poblaciones de esa zona.
En 1968, el gobierno de Barrientos dispuso una nueva intervención en contra de la institución y ordenó que todos los servicios de la entidad (guarderías, el restaurante del Niño y los lactarios) pasen a formar parte del Consejo Nacional del Menor (CONAME), dependiente del Ministerio de Previsión Social.También, revirtió la concesión de la Lotería Nacional al gobierno.
Ese mismo año, asumió la presidencia de la institución el Dr. Celso Rossell. Bajo su dirección, la Cruz Roja Boliviana afrontó las inundaciones ocasionadas por los ríos Madre de Dios y Beni, en el oriente boliviano. Durante este desastre natural, la institución atendió a 5.000 víctimas, creó una filial y estableció un almacén de auxilio para los damnificados de Riberalta.
Asimismo, intervino en la inundación de Puerto Acosta, en la frontera con Perú, atendiendo a las victimas -que sumaban más de 4.000 campesinos- a las que se les proporcionó medicamentos, alimentos, vituallas, ropa y frazadas que fueron enviadas desde Suecia.
1968 Intervención a la Cruz Roja Boliviana, traspaso de sus bienes al Estado
1970 Guerrilla de Teoponte 1972 Conención sobre la prohibición
También impulsó la capacitación de más de 1.000 voluntarios socorristas y las actividades de las Samaritanas. Fue en este periodo que las Samaritanas cumplieron un importante papel al participar en la identificación y entrega de las víctimas del mayor accidente de la aviación boliviana hasta ese momento: un avión del Lloyd Aéreo Boliviano se estrelló en la población de Viloco, causando una inmensa conmoción en todo el país.
En mayo1971, durante el régimen de Torres, la Cruz Roja demandó la liberación de varios presos políticos acusados de haber participado en aprestos subversivos y asistió, entre otros, a Ciro Humboldt Barrero, quien se había cortado las venas en una celda de la DIC (Dirección de Investigación Criminal). Asimismo, logró el com-
promiso del Ministerio del Interior de trasladar de la localidad de Puerto Rico a La Paz a todos los detenidos políticos.
Sin embargo, el gobierno determinó exiliar a los presos políticos a Brasil, lo que provocó que las esposas de éstos se declaren en huelga de hambre. La medida se llevó a cabo en la sede de la institución en Cochabamba.