MBA 1st Semester (DDE)
Q. Explain the Sources and function of the finance Ans Introduction :
un nuevo Constructo
Cognitivo-Conductual*
Albert Ellis
ANSIEDAD PERTURBADORA VERSUS ANSIEDAD DE YO
Durante los últimos años, en gran parte basándome en la evidencia derivaba de mi práctica de la terapia racional-emotiva (RET), he diferenciado dos formas fun- damentales de ansiedad: ansiedad perturbadora y ansiedad del yo. Defino la ansiedad perturbadora como la tensión emocional que tiene lugar cuando las per- sonas sienten (1) que su comodidad (o su vida) está amenazada, (2) que deben o tienen que conseguir lo que quieren (y no deben o no tienen que obtener lo que no quieren), y (3) que es horroroso o catastrófico (más que simplemente incómodo y desventajoso) cuando no consiguen lo que supuestamente deben. Defino la ansiedad del yo como la tensión emocional que tiene lugar cuando la gente siente (1) que su yo o valía personal está amenazada, (2) que deben o tienen que hacer bien las cosas y/o ser aprobados por los demás, y (3) que es horroroso o catastrófico cuando no hacen bien las cosas y/o no son aprobados por los demás como supXestamente deberían o tendrían que serlo.
La ansiedad del yo es un sentimiento dramático e intenso que normalmente parece arrollador; se acompaña con frecuencia de sentimientos de grave depresión, vergüenza, culpa e incapacidad; y a menudo lleva a la gente a terapia (o ¡al suicidio!). La ansiedad perturbadora es generalmente menos dramática pero quizá más común. Tiende a darse en ciertas situaciones «perturbadoras» o «peligrosas», y consecuentemente dar lugar a fobias como miedo a las alturas, a los espacios abiertos, a los ascensores y a los trenes. Pero puede también con facilidad gene- ralizarse a sentimientosperturbadores en sí mismos, como sentimientos de ansiedad,
* Este capítulo amalgama 2 artículos publicados con anterioridad en Rational Living: Disconfort anxiety: a new cognitive-behavioral construct (Partes I y II), 14 (1979) y 15 (1980) respectivamente.
depresión y vergüenza. De esta forma, la ansiedad perturbadora puede ser un síntoma primario (p. ej. ansiedad ante los ascensores) o un síntoma secundario (p. ej. ansiedad por los sentimientos ansiosos ante los ascensores).
Como síntoma secundario la ansiedad perturbadora puede generalizarse a casi cualquier tipo de ansiedad. Así, las personas pueden primero sentirse ansiosas por los sentimientos ansiosos ante los ascensores, pero más tarde pueden preocuparse por si también van a sentirse ansiosas ante los trenes o ante las escaleras mecánicas; y pueden como consecuencia volverse extraordinariamente perturbados (ansiosos) ante muchas formas de ansiedad (perturbación) y por lo tanto pueden terminar siendo endémicamente ansiosos. O, pueden sentirse en un primer momento ansiosos por un suceso concreto (por ejemplo, por subir en un ascensor) y posteriormente, caer en la cuenta de que llegan a estar bastante ansiosos por ese hecho, y que también pueden sentirse ansiosos por cualquier símbolo de ese suceso (por ejemplo, un dibujo de un ascensor) o por cualquier idea sobre ese evento (p. ej., el pen- samiento «supongo que tendré que subir en ascensor cuando visite a mi amigo. ¿No sería horrible esa posibilidad?»)
Debido a que a menudo es menos dramática que la ansiedad del yo (o auto- condena), y a que puede ser un síntoma secundario más que primario, la ansiedad perturbadora puede ser fácilmente irreconocible e incorrectamente etiquetada como ansiedad general o flotante. Así, si los sujetos se sienten ansiosos por subir en los ascensores, pueden reconocer claramente su ansiedad o fobia y etiquetarla como «fobia a los ascensores». Pero si se sienten ansiosos por estar ansiosos (es decir, temerosos de las sensaciones perturbadoras que probablemente sentirán si suben a un ascensor, o incluso si piensan subir en él), pueden sentirse muy ansiosos pero no pueden vislumbrar claramente sobre qué es su ansiedad. ¡Ni tampoco podrán sus terapeutas!
(O FRQVWUXFWR GH DQVLHGDG SHUWXUEDGRUD D\XGD D H[SOLFDU GH IRUPD PV FODUD \ WHUDS¦XWLFDGLYHUVRVIHQ°PHQRVUHODFLRQDGRVFRQODSHUWXUEDFL°QHPRFLRQDO$VªVLORV FOLHQWHVPHGLFHQTXHOHVDWHUUDQWDQWRODVVHUSLHQWHVTXHVHVLHQWHQH[WUHPDGDPHQWH DOWHUDGRV VLHPSUH TXH YHQ LQFOXVR HO GLEXMR GH XQD VHUSLHQWH SXHGR VXSRQHU TXH SLHQVDQ TXH HOdibujoOHVPRUGHU5SLGDPHQWHPHSHUPLWHLQWXLUTXHHOORVQRVROR WLHQHQPLHGRDODVVHUSLHQWHVVLQRWDPEL¦QDODDQVLHGDGPLVPDÓGHORVsentimientos SHUWXUEDGRUHV TXH SUHYLVLEOHPHQWH WHQGUQ FXDQGR SLHQVHQ R YHDQ HO GLEXMR GH XQD VHUSLHQWH
Mi problema con estos clientes, por lo tanto, es conseguir que dejen primero de horrorizarse por sus sentimientos de ansiedad, para ayudarles a aceptar su perturbación (o perturbación potencial) como una molestia detestable (y no como un ¡horror espantoso!). Después, cuando ven verdaderamente que no es horroroso sentirse ansioso dejan de obsesionarse por este sentimiento y trabajan para superar el horror del objeto temido original, las serpientes. Su ansiedad perturbadora sobre sus sentimientos les ayuda a enfrentarse a estos sentimientos y trabajar sobre ellos.
Un estudio experimental que posiblemente muestra el valor explicativo y WHUDS¦XWLFR del constructo de ansiedad perturbadora es el de Sutton-Simon (1979), que encontró algunos resultados aparentemente contradictorios que pueden expli-carse mediante el uso de este constructo. Ella observó que, en un estudio con sujetos con fobia a las alturas, sujetos con ansiedad social, y sujetos con fobia a las alturas junto con ansiedad social, los que tenían miedo a las alturas no presentan irracionalidades significativas en el Test de Creencias Irracionales (IBT) de Jones
ANSIEDAD PERTURBADORA: UN NUEVO CONSTRUCTO COGNITIVO-CON... 125
(1978), mientras los que tenían ansiedad social mostraban irracionalidades signi- ficativas en el IBT.
Esto era de esperar, de acuerdo con el constructo postulado en este capítulo, ya que el miedo a las alturas tendría que ver presumiblemente en su mayor parte con la ansiedad perturbadora, mientras que la ansiedad social tendría que ver en su mayor parte con la ansiedad del yo. Sutton-Simon (1979) apunta que la ansiedad del yo puede ser intersituacional, mientras que la ansiedad perturbadora puede ser específica a ciertas situaciones, aunque una persona pueda experimentar ansiedad perturbadora puede «engancharse» a las señales particulares de una situación, mientras que la ansiedad del yo puede ser más una cualidad de la persona.
$XQTXH HO FRQVWUXFWR GH DQVLHGDG SHUWXUEDGRUD SUHVHQWDGR DTXª SDUHFH WHQHU DOJXQRVHOHPHQWRVQXHYRV\·WLOHVVHVRODSDFRQGLYHUVDVKLS°WHVLVDQWHULRUHVDFHUFDGH ODSHUWXUEDFL°QHPRFLRQDO\VXWUDWDPLHQWR$Vª/RZVH®DO°TXHORVLQGLYLGXRV SHUWXUEDGRVDPHQXGRVHDOWHUDQSRUVXVVªQWRPDVGHDQVLHGDG\SQLFR\TXHVHOHV SXHGH D\XGDU GHILQLHQGR HVWRV VªQWRPDV FRPR LQF°PRGRV SHUR QR SHOLJURVRV (OOLV D E VXEUD\D ORV VªQWRPDV VHFXQGDULRV GH OD SHUWXUEDFL°Q FRPR HV OD DQVLHGDGVREUHODDQVLHGDG\DFHQW·DHOSDSHOGHODEDMDWROHUDQFLDDODIUXVWUDFL°Q\GHO KHGRQLVPRDFRUWRSOD]RHQODFRQGXFWDSHUWXUEDGD\HQODUHVLVWHQFLDGHORVFOLHQWHVD FDPELDU HVWD FRQGXFWD :HHNHV GHVWDF° OD LPSRUWDQFLD GH OD DQVLHGDG DQWH OD DQVLHGDG HVSHFLDOPHQWH HQ OD DJRUDIRELD 5HKP RIUHFL° XQ PRGHORGHDXWRFRQWUROGHODGHSUHVL°QTXHDFHQWXDEDORVIDFWRUHVKHGRQLVWDVDVªFRPR ORV GHO \R HQ HVWH WUDVWRUQR /DV IRUPXODFLRQHV SUHVHQWHV YDQ DOJR PV DOO GH HVWDV WHRUªDV KDFLD HO GHVDUUROOR GH XQ FRQVWUXFWR GH DQVLHGDG SHUWXUEDGRUD \ KDFLD XQD GLVWLQFL°QPVFODUDGHODDQVLHGDGGHO\R