Chapter 5 US Involvement in the Colombian Justice and Peace Process 157
5.4 Explaining US Involvement 190
La serie está ambientada en los continentes ficticios de Poniente y Essos, y recorre distintos arcos narrativos en los cuales participan un gran número de personajes. Su primer arco narrativo se centra en las violentas luchas dinásticas entre varias familias nobles por el control del Trono de Hierro del continente de Poniente y sus Siete Reinos; el segundo abarca los intentos de recuperar el mismo Trono por parte de los herederos de la antigua dinastía gobernante, la casa Targaryen, quienes fueron exiliados a Essos; la tercera crónica es la creciente amenaza del invierno, las criaturas legendarias y pueblos feroces que habitan más allá del Muro que separa a los Siete Reinos de Poniente de las gélidas tierras del Norte, donde no se ha establecido ningún tipo de gobierno, en los cuales empiezan a suceder una serie de extraños acontecimientos, acrecentados por la llegada del invierno. Sobre estas líneas argumentales se basa la complejidad de la serie, expresada en los diferentes matices de cada personaje, lugar y acontecimiento, haciendo a la serie llamativa para los espectadores.
No todas las personas eran conscientes de la existencia de los libros antes de que la serie fuese lanzada al aire, y entre los que si conocían los libros se han generado diversas reacciones respecto a cómo ha sido adaptada a la televisión, pero no se debe pasar por alto el esfuerzo de los productores en la grabación de la serie. Diversas locaciones han sido utilizadas para llevar a cabo las grabaciones; dentro de tales lugares se cuentan el Reino Unido, Islandia, Malta, Marruecos,
Croacia o España. La producción ofrece panoramas formidables, realizando la toma en paisajes bellos y espectaculares, de forma que se reduce en parte la necesidad de elaborar las
escenografías por medio de efectos por computadora, y así se logra que los elementos visuales sean más naturales.
No solo son importantes los escenarios; también juega una parte fundamental la forma y estilo de hablar, orgánico y actual. Los diálogos mezclan elementos reales y fantásticos, creando un mundo donde la sobrenaturalidad es un elemento cotidiano, ya que
“buscar realidades distintas está en el lenguaje, en el juego con las palabras. El lenguaje se enriquece así por medio de tonos populares y afectados, lirismo y grotesco, lítotes, hipérboles y, por lo tanto, crea y es creado por realidades en potencia”. (Benito, 2011,) Analizando los temas de fondo, la serie puede ser percibida como un retrato del mundo moderno. El libreto se desarrolla en épocas antiguas a la nuestra, pero se manifiesta una postura ligada al mundo actual y exhibida en ciertas circunstancias, tales como la explotación de
personas, los matrimonios por conveniencia, los discursos de poder, los discursos religiosos, las negociaciones, entre otros. La serie se constituye así en una mirada hacia el mundo cotidiano. Es posible ver expuestos algunos de los problemas de la sociedad contemporánea, como la
explotación infantil en los inicios del personaje de Arya, los matrimonios infantiles en el caso de Sansa, la pedofilia de Walder Frey, las violaciones hacia hombres y mujeres, los devotos
extremistas, y muchos más. De esta manera, Juego de tronos visibiliza el impacto de tales problemas en la sociedad.
Exponiendo otros aspectos de la naturaleza humana, también se cuentan actos heroicos y de nobleza (no de realeza sino de bondad hacia los demás), como la lealtad y honor de Brienne
de Tarth, la gran amistad de hermanos entre Jaime y Tyrion Lannister, la devoción de madre de Catelyn Tully, la dedicación y sentido de justicia de Jon Snow, entre otros; estos valores
representan lo mejor del ser humano, aunque en ocasiones, en el hilo argumental de la serie, algunos personajes han sufrido destinos crueles por hacer exposición de tales valores,
demostrando que, tanto en el mundo ficticio como en el real, pueden llegar a ser menospreciados o utilizados para objetivos egoístas.
Es necesario notar que la adaptación televisiva utiliza elementos que, si bien pueden ser considerados morbosos, son a su vez llamativos, de forma que se incrementa el interés en el consumidor; Card expresa una crítica hacia la forma en la que el canal adapta los libros de George R.R Martin, convirtiendo escenas románticas y eróticas en escenas pornográficas, con el fin de atraer al público, y obviando la capacidad de la historia para atraer y mantener la audiencia, utilizando el cuerpo como forma de vender un producto. En sus palabras,
“Lo que notas primero es la cantidad de desnudez sin sentido. Ahora bien, sucede que en el tosco mundo medieval de las novelas de Martin, hay una actitud casual hacia el sexo. Pero Martin nunca, ni una sola vez, usa el sexo pornográficamente. No se describe en detalle, y siempre se usa como parte de la revelación del personaje, la construcción de relaciones o la complicación de la trama. No piensas en eso, sabes que sucedió y avanzas en la historia. Pero los guionistas, tal vez compensando su total incapacidad para
encontrar un reemplazo fílmico para el punto de vista de la penetración profunda de la escritura de Martin, han tomado cualquier excusa para la desnudez y el sexo y la han convertido en porno completo” (Orson, 2011)
La masificación de la serie se ha logrado gracias a las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones. En internet se puede encontrar material nuevo y actualizado, ya sea transmitido
por canales oficiales, a través de grupos de redes sociales o en páginas de Fans. En las redes se hace evidente la alegría y furor por los estrenos, se comparten opiniones sobre el futuro de la historia ficticia, o de las decisiones que deben o debieron tomar los personajes. Aquellos que no están enterados de lo nuevo de la serie caen en un vacío argumental, e incluso pueden ser víctima de los llamados spoilers, siendo casi obligatorio el conocer no solo la serie, sino también los elementos de moda asociados (memes, publicidad, productos contramarcados con lemas de la serie, entre otros).
2.3 ¿A quién va dirigido Juego de tronos?
Si bien Juego de tronos es una serie de televisión, es distribuida a través de diversos suscriptores de televisión e internet, pudiendo ser visualizada en prácticamente todos los
rincones del orbe. En la mayoría de países donde se transmite, tiene restricciones de edad por el contenido de sexo y violencia, limitándose su audiencia a la población adulta. Sin embargo, la libertad de información en Internet, y la gran cantidad de retransmisiones ilegales de la serie, permiten que la población infantil también consuma la serie.
El programa ha atrapado a un público muy diverso, desde los más jóvenes hasta personas adultas, acumulando gran cantidad de espectadores a nivel mundial. La serie es producida de forma que capte la atención de la población joven, ávida de entretenimiento basado en sexo, violencia, intrigas y pasiones; el interés se exacerba con la exposición de temas de vanguardia como las luchas políticas o los problemas sociales, y se incrementa aún más con personajes carismáticos (sean “malos” o “buenos”); como se afirma en revistas británicas,
“dichos libros y programas de televisión ayudan a los adultos jóvenes a dar sentido a un mundo moderno muy complejo. Martin, el autor de Juego de Tronos, aprovecha esta
necesidad para darle sentido al mundo moderno. Los problemas de lealtad versus traición, amistad versus enemistad y luchas de poder son tan aplicables a entornos de oficinas multinacionales en el siglo XXI como a mundos medievales ubicados en tierras lejanas. Temas como la naturaleza corrupta del poder, por ejemplo, siguen siendo tan fascinantes para nosotros como siempre. La corrupción se aplica a los dictadores africanos o
sudamericanos, a los reyes medievales, a los héroes deportivos y a los jefes ejecutivos mundiales por igual. La condición humana en toda su gloria y miseria, como han demostrado autores como G. R. R. Martin. (Scholar advisor, 2017, p. 5).
Siendo los jóvenes los principales aficionados a la serie, brindada está la oportunidad para que aquellos puedan analizar, cuestionar y meditar acerca de las situaciones que suceden en el mundo real y contemporáneo, siendo Juego de Tronos una ventana para comprender a fondo el contexto de la historia y la naturaleza del ser humano.
2.4 ¿Qué tema aborda juego de tronos?
El autor de la saga de Canción de Hielo y Fuego, ha puesto de su parte en la creatividad y el desarrollo de la historia y personajes, pero no se debe obviar que su historia está basada
parcialmente en hechos históricos reales, principalmente en un hecho reconocido a nivel mundial como la Guerra de las Dos Rosas. Este conflicto tuvo lugar en Inglaterra, entre 1455 y 1487, y cuyo Casus Belli fue la lucha por el trono inglés. En 1377 muere el rey Eduardo III (de la Casa Plantagenet), justo un año después de la muerte de su hijo, el príncipe Eduardo (1376), con lo que la corona recaía en el joven de 10 años Ricardo II, nieto de Eduardo III e hijo del fallecido heredero. El trono fue ocupado por el niño, pero sus tíos Juan y Edmundo -hermanos de su padre y también hijos del difunto rey Eduardo III no cesarían en su empeño de sentarse en tan
Así la rama familiar, de la que su tío Juan era la cabeza se conoció como la Casa Lancaster (emblema: rosa roja), (casa Lannister en Juego de tronos) mientras que la que encabezó su tío Edmundo fue la Casa de York (emblema: rosa blanca). (Casa de los Stark en Juego de tronos). El duque de Lancaster, Enrique IV arrebató el trono más de dos décadas después, en 1399, a un Ricardo II en un momento histórico que inmortalizó Shakespeare en su obra 'Ricardo II'. (Redondo, 2015)
Ricardo, duque de York, ostentaba el cargo de Lord Protector (algo así como ser Mano del Rey en Juego de Tronos) cuyo alter ego en la serie sería Ned Stark. El Duque de York aprovecharía un periodo de enfermedad del Rey Enrique VI para comenzar a urdir su conquista del trono desde dentro. El duque Ricardo y la reina Margarita terminaron batallando en lo que ya era una guerra entre los Lancaster (en el trono) y los seguidores de la Casa de York, encabezados por Ricardo(Redondo, 2015)
Era 1455 y comenzaba una cruenta contienda que acabaría, por ejemplo, con la cabeza del primogénito del duque de York empalada a las puertas de la ciudad (al más puro estilo de
Desembarco del Rey). Entre tanto, Margarita (Cersei Lannister) preparaba a su pequeño hijo Eduardo (Joffrey Baratheon) para que sucediera a su padre Enrique VI. (Redondo, 2015)
Tras tres décadas guerreando ambas familias y tras lo que parecía la victoria definitiva de la Casa de York con Ricardo III en el trono, en 1485 Enrique Tudor (Daenerys Targaryen), un descendiente más o menos lejano de los Lancaster, inició su asalto al trono inglés. Algo que consumó en agosto de ese mismo año en la batalla de Bosworth, donde derrotó al rey Ricardo III y se hizo con la corona como Enrique VII de Inglaterra. (Redondo, 2015)
Para fortalecer su poder y sus apoyos, decidió casarse con la sobrina del depuesto y fallecido Ricardo III, Isabel de York. Las dos casas, por fin quedarían unidas en este matrimonio. Los dos emblemas también, pues la Rosa Tudor contiene la blanca y la roja. Enrique VII ordenó matar a cualquier posible noble que, por ascendencia y sangre, tuviera legitimidad para reclamar el trono en un futuro. Aseguró así la continuidad de los Tudor en el trono de Inglaterra.
(Redondo, 2015)
Los datos históricos reales fueron moldeados para adaptarse a la serie, tomando el conflicto por el poder de un reino para darle funcionalidad argumental, e introduciendo elementos fantásticos como los dragones y los caminantes blancos. Si bien las historias se diferencian a medida que transcurren los hechos ficticios, es evidente la forma en la que el autor conserva la temática y el trasfondo de la historia inglesa, enriqueciendo la trama y atrapando a los espectadores.
2.5 ¿Cómo se ha difundido juego de tronos?
Desde el surgimiento de la televisión en el siglo pasado, la masificación de información ha progresado a pasos agigantados. Sin embargo, el crecimiento de la televisión palidece en comparación a la proliferación de la Internet, que ha logrado en poco más de una década lo que la televisión no pudo hacer en más de medio siglo, de forma que el consumidor ha evolucionado hasta convertirse en productor de contenidos (memes, foros, fanpages). El éxito de las nuevas series radica en que han utilizado el internet para promocionar sus contenidos. Juego de Tronos
es una de las series con mayor más éxito (medido en cantidad de espectadores) de los últimos tiempos, puesto que HBO implementa la venta de sus servicios, no solo a través de suscriptores de cable, sino también por suscriptores a través de internet. En muchos lugares se hace más fácil acceder a servicios de internet que a televisión por cable, adquiriéndose por precios
relativamente cómodos, multiplicando los posibles consumidores. A su vez, los fenómenos de piratería informática y retransmisiones ilegales permiten que personas sin suscripción previa puedan acceder a la serie.
Se hace evidente la gran influencia que puede ejercer la serie en la población diana, no solo por la emisión de la serie en sí, sino también por los contenidos derivados de la misma. La magnitud que ha alcanzado es tal, que muchas personas están dispuestas a gastar grandes cantidades de dinero para visitar los escenarios de grabación; ejemplos son Andalucía e Irlanda, donde el turismo ha aumentado durante los años que ha durado la serie, la fortaleza de
Lovrijenac en Croacia, que muchos visitan para descubrir más sobre las maléficas decisiones del rey Joffrey, o las provincias de Sevilla y Córdoba, especialmente Málaga, visitadas por los que siguen las huellas de Arya Stark.
Cual, si fuera una avalancha, las grandes productoras utilizan la corriente de información para dar impulso a la serie, de forma que el fenómeno se vuelve imparable. El consumidor promedio difunde fotos, memes, y análisis personales a través de sus propias redes sociales, incluso en pausas entre temporadas, impulsando el consumo de la serie y sus elementos relacionados.