Desconocemos en qué momento exacto empezó el Estado romano a reconocer la institución del patriarcado, si bien la referencia de Orígenes permite fijar un límite claro ante quem. Ya hemos visto que la tradición talmúdica señalaba que fue el propio emperador Vespasiano quien permitió a los sabios organizar un nuevo sanedrín en Yavné, lo que indirectamente llevó parejo el surgimiento del patriarcado. A finales del siglo I, Gamaliel II viajó a Roma acompañado, entre otros, por el rabino Akibá con el objetivo de interceder por sus correligionarios presumiblemente en el marco de los últimos y convulsos años del reinado de Domiciano. G. Alon añadía, además, que la estancia de Gamaliel en Roma tendría el propósito de que las autoridades romanas reconociesen la nueva realidad del judaísmo post-templar, es decir, la legitimación del patriarcado194. La
Mishná añade, en este sentido, que en estos años acudió Gamaliel a Siria para obtener el
194 Alon, 1996, p. 121.
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permiso del gobernador, lo cual habría constituido un primer reconocimiento de iure de la institución patriarcal195.
El locus classicus en cuanto al tema que aquí nos ocupa viene representado por el ciclo de Rabí y Antoninus. Se trata de una serie de pasajes en los que Rabí -es decir, el patriarca Judá I, compilador de la Mishná- dialoga con cierto emperador romano llamado Antoninus. La identificación de dicho emperador ha hecho correr auténticos ríos de tinta. Dado que prácticamente todos los emperadores que median entre Antonino Pío y Alejandro Severo portan en su nomenclatura el cognomen Antoninus, prácticamente todos ellos han sido, en un momento u otro, candidatos a ser el Antoninus que compartió tertulia con Judá el Príncipe.
Rabí y Antoninus
Talmud de Babilonia, Sanedrín 91 a-b, ed. Epstein, Sanedrín II, 1938, p. 610-2. Antonino dijo a Rabí: “El cuerpo y el alma pueden ambos librarse del juicio. El cuerpo puede suplicar, [siendo la prueba el día] que me abandone como una piedra inútil en la sepultura [sin poder hacer nada]. Mientras que el alma puede decir: El cuerpo ha pecado, [siendo la prueba] que desde el día que yo me fui vuelo en el aire como un pájaro [y no cometo pecado]”. Él (Rabí) replicó: “Te voy a contar una parábola. ¿A qué puede compararse eso? Un rey humano poseía un huerto que contenía unos higos espléndidos. Ahora ha colocado a dos vigilantes allí, uno cojo y otro ciego. [Un día] el cojo dijo al ciego: “Veo unos higos muy bellos en el huerto. Ven y tómame sobre tu hombro para que pueda cogerlos y comerlos.” De este modo, el cojo se subió sobre el ciego, cogió y comió los higos. Un tiempo después, el propietario del huerto vino y les preguntó: “¿Dónde están [mis] hermosos higos?” El cojo respondió: “¿Acaso tengo pies para caminar?” El ciego replicó: “¿Acaso tengo ojos para ver?” ¿Qué hizo? Colocó al cojo sobre el ciego y los juzgó a los dos. Así conducirá el alma el Santo, bendito sea, la volverá a colocar en el cuerpo y los juzgará conjuntamente, tal como está escrito: “Llamará a los cielos desde lo alto y a la tierra que Él puede juzgar a su pueblo (Ps. 50, 4). Llamará a los cielos desde lo alto -se refiere al alma- y a la tierra, que Él puede juzgar a su pueblo -se refiere al cuerpo-”.
195 “Ocurrió una vez que Rabán Gamaliel fue a pedir un permiso a una autoridad en Siria retrasando su
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Antoninus dijo a Rabí: ¿Por qué se alza el sol en el este y se pone por el oeste?” él replicó: “Si fuese al revés, me preguntarías lo mismo”. “Ésta es mi pregunta”, replicó, “¿por qué se pone por el oeste?”. “Para saludar a su Creador, tal como está escrito: ‘Y el huésped de los cielos te rinde obediencia’ (Neh. 9, 6).” “Entonces”, dijo él, “sólo debería ir hasta la mitad del cielo, rendir homenaje y entonces volver a ascender”. “Debido a los trabajadores y a los caminantes”196.
Antonino dijo también a Rabí: “¿Cuándo entra el alma en el hombre: en el momento en que es decretado [que el esperma será macho o hembra, etc.], o cuando [el embrión ya se ha formado]?” Él respondió: “Desde el momento de la formación”. Él objetó: “¿Acaso puede un trozo de carne estar desalado durante tres días sin pudrirse? Debe ser desde el momento en que [Dios] decreta [su destino]” Rabí dijo: “Esto me fue enseñado, y la Escritura me da la razón, ya que está escrito: ‘Y tu decreto preservó mi espíritu’ (Job 10, 12)”.
Antonino también inquirió a Rabí: “¿Desde cuándo el Maligno posee dominio sobre el hombre; desde la formación [del embrión] o desde [su] irrupción [en la luz del mundo]?”. “Desde la formación”, replicó. “Si es así”, objetó, “se rebelaría en el útero de su madre y saldría. Por tanto es desde el momento en que sale”. Rabí le dijo: “Esto me enseñó Antonino, y la Escritura le da la razón, ya que está dicho: ‘En la puerta [es decir, desde donde sale el recién nacido] el pecado permanece a la espera’ (Gen. 4, 7)”. Talmud de Babilonia, Abodah Zarah 10a, ed. Epstein, Nezikin VII, 1935, p. 49-55) El aniversario de la Genosia [Ascensión] de los reyes paganos, etc.
¿Qué se entiende por Genosia de los reyes paganos? - Dijo Rab Judá: Es el día en que el rey asciende [al trono]. ¿Pero no se nos ha enseñado [en otro lugar] ‘El día de Genosia y el día de la ascensión del rey”? - No hay dificultad aquí; el primero indica la propia ascensión del rey, la otra la de su hijo. ¿Pero acaso [los romanos] alguna vez nombran rey al hijo de un rey? ¿Acaso rabí José no aplicó [el verso siguiente a Roma]: ‘He aquí que te haré pequeña entre las naciones’ (Abad. 1, 2) -en que ellos no colocan al hijo de un rey en el trono real, - ‘tú has sido sobrepasado’ (Ibid.,) -en que no poseen una lengua o escrito? Qué significa Genosia? - El aniversario [del Rey]. Pero hemos aprendido ‘la Genosia y el aniversario’. Esto tampoco es una contradicción. El primero se refiere al propio aniversario del rey, el otro al de su hijo. Pero también tenemos el dicho: La
196 Si el sol se quedase en medio del cielo, los trabajadores y los caminantes no sabrían cuándo tienen que
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Genosia del rey y la Genosia de su hijo, su aniversario y el de su hijo’. Entonces [tal como antes he dicho] Genosia significa por tanto el día de la ascensión del rey, pero no hay dificultad [dada la mención de ambos términos], el primero se aplica a su propia ascensión, el otro al de su hijo; y sobre tu pregunta de que no nombran rey al hijo de un rey (en vida de su padre), tal nombramiento sería hecho por petición [del rey], tal fue el caso de Asverus el hijo de Antonino197 que reinó [en el lugar de su padre].
Antonino dijo una vez a Rabí: Es mi deseo que mi hijo Asverus reine en mi lugar y que Tiberíades sea declarada colonia. Sólo puedo hacer una de estas dos cosas y no las dos al mismo tiempo. Rabí trajo a un hombre y, haciéndolo subir sobre los hombros de otro, le entregó una paloma dándosela al que lo llevaba para que el primero la liberase. El emperador entendió esto como un consejo para que preguntara [al Senado] que nombrase a su hijo Asverus para que reinase en su lugar y en consecuencia que Asverus pudiese nombrar colonia libre a Tiberíades.
[En otra ocasión] Antonino le mencionó que algunos romanos prominentes lo estaban molestando. Rabí lo llevó al jardín y, en su presencia, recogió algunos rábanos, de uno en uno. Dijo [el emperador a sí mismo] su consejo para mí es: acaba con ellos uno a uno, pero no los ataques a todos a la vez. ¿Pero por qué no habla de una forma más explícita? -Pensó que sus palabras podrían llegar a los oídos de aquellos romanos prominentes que lo perseguían. ¿Por qué no me lo dice con un susurro? -Porque está escrito: ‘Un pájaro del aire llevará la voz’ (Eccl. 10, 20).
El emperador tenía una hija llamada Gilla198 que cometió pecado, por ello envió a Rabí
rúcula199, y Rabí a su vez le devolvió coriandro200. El emperador después le envió
algunos puerros201 y él le envió lechuga a su vez202.
Cada día Antonino enviaba a Rabí polvo de oro en una bolsa de cuero con un poco de trigo en la parte de arriba, diciendo [a sus sirvientes]: ‘Llevado el trigo a Rabí’. Rabí daba orden de decir: ‘No lo necesito, ya tengo suficiente’, y Antonino respondía:
197 S. J. Rappaport dice que sería Antonino Pío y Asverus Marco Aurelio (Annius Verus); Jost (1832) dice
que sería Caracalla y Asverus su hijo Alejandro Severo (222-35); Frankel (1923) dice que sería Lucio Vero Antonino, corregente con Marco Aurelio, famoso por haber intercedido por los judíos; Grätz, basándose en el testimonio de la Epístola a Africano de Orígenes dice que no puede ser otro que Alejandro Severo, llamado también Antonino en Oriente y que Rabí sería Judá II y no Judá I (uid. Wallach, 1941, p. 260).
198 Juego de palabras, Gar-Gilla: Gilla se ha extraviado. 199 Seguramente adulterio.
200 Juego de palabras arameo: Kusbarta: Reprueba a tu hija. 201 Arameo Karethi, que significa cortar.
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‘Déjaselo a quienes vendrán después de mí, para tus descendientes y los que les seguirán se lo entregarán a otros’203.
Antonino tenía una cueva que llevaba desde su casa a la de Rabí. Cada día [que visitaba a Rabí] le llevaba dos esclavos, a uno de los cuales mataba en la puerta de la casa de Rabí y al otro lo mataba en la puerta de su propia casa204. Dijo Antonino a Rabí: Cuando
llame no dejes que encuentre a nadie contigo. Un día encontró a Rabí Haninah ben Hama sentado allí, por ello dijo: ‘¿No te he dicho que no debo encontrar a ningún hombre contigo cuando venga a verte?’ Y Rabí respondió: ‘Es que éste no es un ser humano [corriente]’. ‘Entonces’, dijo Antonino, ‘dile que haga levantarse al hombre que está durmiendo en la puerta y que entre’. Rabí Haninah ben Hama salió pero halló que el hombre estaba muerto. Pensó: ‘¿Cómo debo actuar? ¿Debo avisarles de que el hombre está muerto -pero no se debe llevar una noticia mala; debo dejarlo y huir? -eso sería un menosprecio al rey’. Entonces rezó por el hombre y la vida volvió a él. Lo mandó dentro. Dijo Antonino: ‘Soy consciente de que al menos uno de entre vosotros puede llevar a los muertos a la vida, aún cuando pido que no haya nadie junto a ti cuando venga’. Siempre [que venía] solía atender a Rabí y lo esperaba con comida y bebida. Cuando Rabí quería irse a dormir Antonino se agachaba frente a la cama diciendo: ‘Ve a tu cama caminando sobre mí’. Rabí, sin embargo, decía: ‘Es de mala educación pisotear al rey con tanto menosprecio’. Entonces Antonino dijo: ‘¡Ojalá te sirviese como colchón en el mundo venidero!’ Una vez le preguntó: ‘¿Entraré yo en el mundo que ha de venir?’ ‘¡Sí!’, dijo Rabí, ‘Pero’, dijo Antonino, ‘¿no está escrito: “no quedará resto de la casa de Esaú” (Abad. 1, 18)?’ Replicó: ‘Eso se aplica sólo a aquellos cuyos malignos actos son como los de Esaú’. Hemos aprendido que ‘no quedará resto de la casa de Esaú’. Puede haber sido aplicado a todo, ya que la Escritura dice indistintamente -‘A la casa de Esaú’, para aplicarlo a quienes actúan como Esaú. Dijo Antonino: ‘¿Pero no está escrito: “[En el mundo de abajo] está Edom, sus reyes y todos sus príncipes” (Ez. 32, 29)’. ‘¡Allí también’, explicó Rabí, ‘[se dice] “sus reyes”, no “todos” sus reyes; “todos sus príncipes”, pero no todos sus oficiales!’.
Esto por tanto ha sido enseñado: ‘Sus reyes’, pero no todos sus reyes; ‘todos sus príncipes’, pero no todos sus oficiales; ‘sus reyes’, pero no todos sus reyes -excluye a Antonino el hijo de Asverus; ‘todos sus príncipes’, pero no todos sus oficiales -excluye a Ketiah el hijo de Shalom.
203 Alusión irónica a los judíos que siempre buscan conseguir su libertad con oro de sus amos romanos. 204 Para que no contasen nada.
102 [...]
Antonino sirvió a Rabí; Artabán205 sirvió a Rabí. Cuando Antonino murió, Rabí
exclamó: ‘¡El lazo se ha roto!’ Cuando [también] Artabán murió, exclamó Rabí: [11 a] ¡El lazo se ha roto!
[...]
“Y el Señor le dijo: Dos naciones [Goyim] hay en tu seno” (Gen. 25, 23). Dijo rab Judá en el nombre de rab: no leas Goyim, sino Ge’im [orgullosos]. Esto se refiere a Antonino y a Rabí, en cuya mesa nunca faltaba lechuga, rábano o pepino tanto en verano como en invierno.
Talmud de Babilonia, Niddah 45a, ed. Epstein, Torohoth I, 1938, p. 310-1.
Nuestros rabinos enseñaron: está relacionado con Justinia, la hija de Asverus, hijo de Antonino, que una vez ella apareció ante Rabí: ‘Maestro,’ dijo ella, ‘¿a qué edad puede casarse una mujer?’ ‘A la edad de tres años y un día’, le dijo. ‘¿Y a qué edad puede concebir?’ ‘A la edad de doce años y un día’, respondió. Ella le dijo: ‘Yo me casé a la edad de seis años, tuve un hijo a la edad de siete; ay de los tres años que he perdido en la casa de mi padre’. ¿Pero puede concebir una mujer de seis años? ¿Acaso no recitó rabí Bibi en presencia de rabí Nahman: tres clases de mujeres pueden usar un absorbente en su encuentro marital: una menor, una embarazada y una madre lactante? La menor, porque puede quedarse embarazada y morir. La embarazada, porque puede causar que el feto degenere en una sandalia (aborto, en forma de pescado literalmente). Una madre lactante, porque podría tener que destetar a su hijo de forma prematura, lo que podría provocarle la muerte. ¿Y cuál es la edad de la menor? Desde la edad de once años y un día hasta la de doce años y un día. Una que esté por debajo o por encima de esa edad debe cohabitar con su marido de forma normal; esto dijo rabí Meir. Pero los sabios decretaron: Unas y otras deben cohabitar con su marido de forma normal y para protegerlas, será concedido desde el cielo, ya que está dicho en la Escritura: “¿El Señor preservó al simple?” (Ps. 96, 6) - Si lo deseas puedo responder: “¿Quién tiene la carne como la de los asnos?” (Ez. 23, 20). Y si lo prefieres, puedo replicar: “¿De quién es la boca que habla con falsedad y su diestra es una diestra de mentira?” (Ps. 94, 8.) Talmud de Jerusalén, Meghilla 3, 2, ed. Schwab IV/1, 1969, p. 238.
Rabí Hiya dijo en nombre de rabí Yohanan: si el nombre de un donante está grabado, no será olvidado jamás. Así, Antonino hizo donación de una lámpara a una sinagoga.
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Al enterarse, Rabí (Judá I el Príncipe) se alegró: “bendito sea Dios por haberle inspirado el pensamiento de hacer tal donación a la sinagoga”. Rabí Samuel ben Isaac preguntó si Rabí había dicho “bendito sea Dios” o “nuestro Dios”; si dijo la primera fórmula, se puede concluir que Antonino no se convirtió; si empleó la segunda, se deducirá que Antonino se convirtió al judaísmo.
Talmud de Jerusalén, Meghilla 1, 11 (10), ed. Schwab, IV/1, 1969, p.221-2.
[Refiriéndose a los sacrificios] En efecto, dijo rabí Hanania, cuando Rabí hubo encargado a rabí Romanos que fabricase incienso para Antonino, le pidió que omitiese un detalle.
Según algunos, Antonino se convirtió al judaísmo; según otros, no, pues en el día del gran perdón se le vio salir con un zapato hecho a mano (prohibido ese día). Esto no prueba nada, replican los primeros, pues se ve a personas muy religiosas salir a veces calzadas (para evitar mancharse). Antonino preguntó a Rabí si en el mundo futuro le hará comer del Leviatán: sí, dijo Rabí. Si tú no me das de comer más que cordero pascual, replicó el romano, ¿cómo puedes prometerme una parte del Leviatán? Es porque yo no puedo hacer nada con respecto al cordero pascual, dijo Rabí, pues está dicho: “ningún incircunciso comerá de él” (Ex. 12, 48). Al oír estas palabras fue a circuncidarse; después se encontró con Rabí y le pidió que viera si la operación estaba bien hecha. Exclamó Rabí: ¿Cómo, no he visto el lugar de mi circuncisión y quieres que mire la tuya?206 Por ello se llama santo a Rabí, porque en su vida jamás ha
examinado ese órgano. De igual forma, Nahum es llamado el hombre del muy santo, por no haber examinado en su vida más que una moneda (que contenía las efigies de seres vivos). Resultó de estos hechos que Antonino se convirtió. Es también esto lo que prueba la opinión siguiente de los rabinos: rabí Hiskia o rabí Abahu dice en nombre de rabí Eleazar que si en el mundo futuro los prosélitos se presentan de forma voluntaria, Antonino estará a la cabeza de ellos207.
Talmud de Jerusalén, Sanedrín 10, 6, ed. Schwab, 1969, VI/2, p. 60-1.
Antonino vino ante Rabí y le pidió que rezara a Dios en su favor. Rabí rezó y dijo: ‘pueda Dios preservarte del frío, pues está escrito: “ante el rigor de su frío, quién se puede resistir” (Ps. 147, 17)’. ‘Rabí’, le dijo Antonino, ‘éste no es un deseo importante, pues basta con cubrirse con un vestido suplementario para dejar de tener frío’. Rabí
206 Cf. Midrash Ecclesiastés 9, 10, 2, ed. Freeman - Simon VIII, 1961, p. 242. 207 Cf. Midrash Levítico 3, 2, ed. Freeman - Simon, 1961, p. 36.
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exclamó: ‘¡Que Dios te preserve del calor que padece a veces el mundo!’ ‘He aquí una verdadera plegaria’, dijo Antonino, ‘y que se cumpla, pues está dicho: “nada escapa del Sol” (Ps. 19, 7)’.
Talmud de Jerusalén, Kil’ayim 9, 4, ed. Schwab II/1, 1969, p. 315.
Se nos ha enseñado en nombre de rabí Natán: el vestido que un hombre lleva en la tumba lo cubrirá en el momento de la resurrección; y lo prueba lo que está escrito: “la tierra cambia como la arcilla puede cambiar de huella y ellos no son como un vestido”208 (Job 38, 14). Antonino preguntó a Rabí: ¿Qué significa este versículo? Esto
quiere decir, respondió Rabí, que el que cambia la cara de las cosas y resucita a los muertos, reconstruye también sus vestidos.
Midrash Génesis 67, 6, ed. Freeman - Simon II, 1961, p. 610-1.
“E Isaac... preguntó y dijo... he aquí que vivirás lejos de las tierras fértiles” (Gen. 27, 39): se refiere a Italia; “y de la lluvia que cae del cielo” (ib.), a Beth Gubrin209. Otra
interpretación: “lejos de las tierras fértiles” significa, de los grasientos de la tierra. ¿Quiere decir aquí que la tierra se hace gorda y produce ciudadanos grasientos? De la lluvia (ya que está escrito, “y de la lluvia que cae del cielo”). Antonino envió a nuestro maestro (Judá el Príncipe): ‘Dado que nuestro tesoro es deficitario, ¿qué debemos hacer para llenarlo?’ Entonces tomó a su enviado, lo llevó al jardín y empezó a arrancar rábanos grandes y plantó otros pequeños en su lugar. ‘Pero dame una respuesta por escrito’, dijo: ‘No la necesitas’, fue la respuesta. Entonces volvió con él y éste le dijo: ‘¿cuál es la respuesta?’ ‘No me ha dado nada’, fue la respuesta. ‘¿Y qué te dijo?’ ‘Nada en absoluto, pero me llevó a su jardín y comenzó a arrancar los rábanos grandes y plantó otros pequeños’. Entonces empezó a destituir a los oficiales y a reemplazarlos por otros, hasta que llenó el tesoro.
Midrash Génesis 84, 3, ed. Freeman - Simon II, 1961, p. 770-1.
“Si el desastre se abate de forma repentina”, etc. (Job 9, 23). Antonino preguntó a nuestro maestro: ¿Qué significa “si el desastre se abate de forma repentina”? Ordena que alguien reciba cien latigazos, replicó, y serán dados. [Pero ordena que alguien reciba] cien denarii, entonces se dará mucho a fulano y otro tanto a mengano y él [el hombre justo] no recibirá nada. Por eso “se reirá de las calamidades de los culpables” (ib.). Rabí Aha dijo: Cuando el justo desea habitar con tranquilidad en este mundo,
208 Es decir, vestidos a la manera de aquí. 209 Pueblo del sudoeste de Idumea.
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Satán viene y los acusa: ¡Ellos no están satisfechos con lo que hay en el almacén para ellos en lo sucesivo, pero desean habitar cómodamente incluso en este mundo! La prueba está en el hecho de que el patriarca Jacob deseaba vivir cómodamente en este mundo, cuando fue atacado por el Satán de José; por eso “también Jacob habitó la tierra”, etc.
Midrash Eclesiastés 10, 7, ed. Freeman - Simon VIII, 1961, p. 266-7.
Antonino el joven, nieto de Antonino el mayor, preguntó a nuestro santo Rabí: ‘¿Quién