1.3 The prototype system
1.3.1 Extraocular unit
La defunción materna es uno de los indicadores sanitarios que con
mayor claridad evidencia la inequidad y la exclusión social, así como la
inequidad de género para la toma de decisiones, el poco respeto a los
derechos humanos y el limitado acceso a los servicios sociales (66).
Así también, Del Carpio (67) menciona que la salud de la mujer es un
derecho humano fundamental y como tal debe promoverse, pues
constituye un determinante importante del desarrollo social y económico.
La articulación de los derechos sexuales y reproductivos y la mortalidad
materna nos permite reconocer que la falla en la reducción efectiva de la
muerte materna representa una de las grandes injusticias sociales de
nuestros tiempos.
Según los criterios de la Organización Mundial de la Salud (OMS) uno de
los fines principales de cada país debe ser incrementar el nivel de salud
de la población y hace referencia a la familia como uno de los grupos
fundamentales en el terreno de la salud (68).
Cuando una mujer muere es una tragedia no sólo para ellas, sino
también para sus familias y comunidades. Las repercusiones sociales y
económicas son diversas: las mujeres son los pilares de las familias, las
que educan a sus hijos, las que proveen el cuidado de los jóvenes y
ancianos; son campesinas, operarias, comerciantes, trabajadoras y,
frecuentemente, las únicas que proveen el sustento familiar (69).
Una sociedad que pierde la contribución de una mujer es una sociedad
cuya vida social y económica declina, su cultura empobrece y su
potencial para el desarrollo se ve seriamente limitado. Cuando una mujer
3 a 10 veces más probabilidades de morir en los dos años siguientes
que los niños que cuentan con ambos padres. Asimismo, esos niños
tienen menos probabilidades de acceder a la salud y educación durante
su desarrollo (70).
En nuestra investigación, se encontró como repercusiones que tuvieron
las muertes maternas en la familia, que no fue frecuente la formación de
un nuevo hogar o nuevo compromiso (P≤0,000), asimismo no fue frecuente, el consumo de alcohol o droga por integrantes de la familia
(P≤0,000), los problemas de salud (P≤0,008) y sin embargo fue frecuente el abandono escolar (P≤0,028) con diferencias significativas estadísticamente. Por otro lado, las repercusiones que tuvieron las
muertes maternas en la sociedad fueron que hubo reducción de ingreso
familiar (P≤0,000), y en cambio existió apoyo (P≤0,018) y reconocimiento comunitario (P≤0,000), también con diferencias significativas estadísticamente.
Al respecto, Portal (71) encontró que las consecuencias socio familiares
más relevantes a consecuencia de la muerte materna fueron la
fragmentación de la familia, la deserción escolar, el trabajo infantil
precoz, la violencia intrafamiliar, el desarraigo de los hermanos, y la
pérdida de la relación con los padres. También se evidenció impacto
socio económico significativo, como la reducción del ingreso familiar
posterior a la muerte materna.
También, Suárez et al (72) demostraron en su estudio que existe
disminución del ingreso familiar, se presenta tendencia a realizar gastos
imprevistos y alguna necesidad de iniciar actividad remunerada por parte
escasa desintegración familiar; tendencia a que la abuela materna
asuma el rol de la madre y baja deserción escolar.
En cambio, Rodríguez-Leal y Verdú (73) mediante una revisión
sistemática de publicaciones de investigaciones cualitativas y
cuantitativas en revistas indexadas de bases de datos biomédicas,
encontraron problemas en común como son: el duelo (forma de asumirlo
por parte de los adultos y los niños), la supervivencia de los hijos y la
reconstitución de los hogares (cuidado de los niños por abuelos).
Por su parte, Sáenz (74) manifiesta que las consecuencias de la
mortalidad materna son sobrellevadas principalmente por los huérfanos
y por las mujeres de la familia. Es decir, el daño ocasionado por la
muerte materna se concentra en los hogares y, dentro de éstos, los
huérfanos son quienes quedan más afectados.
Ramírez et al (75) concluyeron que además de la fragmentación de la
familia, la mortalidad materna produjo impacto físico, psicológico,
espiritual y social mayor en los huérfanos estudiados.
Estudios longitudinales de huérfanos han mostrado que éstos mantienen
su vulnerabilidad a lo largo del tiempo y que tienen mayor riesgo de
abandonar los estudios y no concluir la educación primaria (76,77).
Beegle, De Weerdt y Dercon (78) han confirmado en sus investigaciones
que los niños que quedaron huérfanos antes de los 15 años tienden a
tener problemas de salud como menor talla, en lo referente a educación
menor escolaridad y también problemas económicos como menores
ingresos económicos.
También el estudio de Basu en Nueva Delhi (reportado por Reed,
madre tiene mayores consecuencias económicas que la muerte del
padre, incluso si la madre no trabajaba fuera del hogar. Los niños más
pequeños con frecuencia eran enviados a la casa de los abuelos y los
mayores se incorporaban precozmente al mercado laboral.
Karam, Bustamante, Campuzano y Camarena (80) sostienen que es
conveniente tener en consideración que la muerte materna afecta a toda
una familia, con severas consecuencias futuras, de manera especial a
los niños, que se quedan sin su madre, lo cual se traduce en un
incremento en la morbimortalidad infantil, abandono escolar, incremento
de violencia, etc.
Reyes, Bobadilla, Karchmer y Martínez (81) hallaron entre sus
resultados el problema de la desintegración familiar, la adquisición de
nuevos roles por los hijos de las mujeres y sobre todo las repercusiones
económicas cuando la mujer era el único o más importante sostén de la
familia. Asimismo, encontraron que la sobrevivencia de los niños es más
alta de lo esperado.
La muerte materna representa consecuencias sobre todo en sus
progenitores, debido a que condena a la orfandad a niños pequeños y
destruye una familia. Mayormente, entre sus repercusiones se cuenta el
incremento en la morbi-mortalidad infantil, la deserción escolar, la
desintegración de la familia y el ingreso prematuro de los hijos al
mercado laboral (82).
Finalmente, se debe de contar con políticas de salud efectivas que
incidan en la disminución de la mortalidad materna para evitar más
tragedias sobre todo el impacto que tiene este evento de salud en la
CONCLUSIONES
A la luz de los hallazgos, se pueden establecer las siguientes conclusiones:
En cuanto a las repercusiones de la muerte materna a nivel familiar, 19,6% de las parejas tuvieron nuevo compromiso, 30,4% señalaron
existencia de problemas de salud de algún familiar y también el
consumo excesivo de alcohol y 72,0% de los hijos abandonaron la
escuela.
Según las repercusiones de la muerte materna en la sociedad, 86,9% de las parejas se encontraban con reducción del ingreso económico, por
otro lado, 67,4% señalaron apoyo por parte de la comunidad y 87,0%
mencionaron reconocimiento por la comunidad de la importancia de la
madre en la familia.
Se encontró diferencias significativas sobre las repercusiones las muertes maternas en la familia, que no fue frecuente la formación de un
nuevo hogar o nuevo compromiso (P≤0,000), el consumo de alcohol o droga por integrantes de la familia (P≤0,000), los problemas de salud (P≤0,008) y sin embargo fue frecuente el abandono escolar (P≤0,028)
Dentro de las repercusiones que tuvieron las muertes maternas en la sociedad fueron que hubo reducción de ingreso familiar (P≤0,000), y en cambio existió apoyo (P≤0,018) y reconocimiento comunitario (P≤0,000), también con diferencias significativas estadísticamente.
RECOMENDACIONES
Dentro de las recomendaciones se ponen en evidencia lo siguiente:
Realizar estudios a nivel explicativo o predictivo con el fin de demostrar las implicancias reales de la mortalidad materna.
Se hace necesario el abordaje de las siguientes líneas de acción: maternidad segura, planificación familiar, y salud sexual y reproductiva
de los/las adolescentes.
Es necesario dar asistencia social, es decir material y moral a las familias que sufren una muerte materna, particularmente a los huérfanos
menores de 15 años para mitigar el daño y prevenir un mayor deterioro
en el aspecto de la salud y escolar de los huérfanos.
Involucrar a las comunidades a modo de orientar la percepción de las emergencias obstétricas y muerte materna como un problema colectivo
que puede disminuirse con la participación de todos.
Se debe mejorar sustancialmente la capacidad resolutiva de los establecimientos de salud. Los servicios de salud deben contar con la
infraestructura, equipos, medicamentos y personal calificado. Debe