4. FATIGUE CRACK GROWTH WITH CORROSION EFFECT MODEL 1 Failure Due To Material loss (Corrosion)
4.2 Failure due to combined action of corrosion and cracking
La responsabilidad social de las empresas y de los empresarios. La ética y los valores son hoy objeto de estudio y de regulaciones. Las relaciones entre los hombres no se fundamentan en principios éticos. La forma en que afectan nuestras decisiones a otras personas.
Normas morales que las personas aplican en la toma de decisiones.
A lo largo de toda la historia del desarrollo social ha existido una reflexión filosófica y ética sobre los diferentes aspectos vinculados al progreso, a la vida en sociedad, al papel del hombre en los diferentes procesos, que son una expresión de la preocupación siempre presente acerca de lo que es bueno y lo que es malo, lo que quiere decir "moralmente bueno" y "moralmente malo". El hombre necesita medir, comparar, sopesar su vida y lo que le rodea, a partir de sus patrones morales.
En el transcurrir de los diferentes períodos socio-económico, el desarrollo de la ciencia va acompañado del desarrollo de la tecnología, y éste a su vez, favorece el progreso social. En la sociedad actual predomina la necesidad del avance de los conocimientos científicos y tecnológicos, como única vía para que la humanidad enfrente los enormes retos que tiene ante sí, por lo que todos los procesos de transformación del mundo toman validez en función de los intereses del desarrollo humano. Es el hombre el motor impulsor del desarrollo. Sin embargo, los vertiginosos adelantos de la ciencia y de la técnica en las últimas décadas, las características actuales de los procesos productivos y las complejidades de la vida en las sociedades modernas, ponen hoy más que nunca en el orden del día los problemas de la ética, la moral y los valores. No en vano en los últimos años se ha renovado el interés por los asuntos concernientes a la ética, la moral y los valores, lo que ha traído aparejada una repentina explosión en la literatura sobre el tema, vinculada a la vida empresarial y de los negocios, a los problemas ecológicos, tecnológicos e industriales, a los fenómenos más apremiantes en la vida pública y en la actividad de los gobiernos, en estrecha relación con los nuevos y crecientes problemas y dilemas que deben enfrentar el hombre y la sociedad ante el impacto del desarrollo y de la globalización.
Como ya apuntamos, el interés por los problemas éticos alrededor de la empresa y de los negocios, a los que se les dio en llamar Ética Empresarial, es un fenómeno bastante reciente. Con el pasar de los años el tema ha vuelto como asunto de extrema vigencia y actualidad, lo que se explica por el hecho de que la ética empresarial atañe a las normas fundamentales del desempeño individual, en la empresa y en la sociedad. En última instancia, siempre son las personas quienes toman las decisiones. En todos los casos el comportamiento y las decisiones de unos afectan o inciden sobre los demás en cualquiera de los tres planos, el individual, el empresarial y el social.
El mundo empresarial no puede esquivar sus responsabilidades ante una sociedad en plena transformación. Hay una obligación directa en la gestión de los asuntos públicos, que cabe exigir a los gobiernos, a las empresas y a sus directivos, a las organizaciones políticas y sociales. Estas son piezas claves para canalizar las demandas sociales y para impulsar el cambio.
Se trata, indudablemente, de un tema muy polémico, en el que se disputan diferentes enfoques y criterios. Hasta hace apenas unos años, los empresarios consideraban a sus empresas como hechos consumados, institucionalizados, con un prestigio y una vida propia, fuera de toda consideración ética. La moral de los individuos, la ética, los valores, en tanto que elementos reguladores, subyacentes en el condicionamiento de su conducta, tenían vigencia para las personas singularmente tomadas, pero su campo de acción terminaba a la puerta de la empresa.
La ética de empresa o ética de los negocios significó algo nuevo, que debía surgir con originalidad, pues trataba de unir dos mundos totalmente distantes hasta entonces. En realidad siempre ha habido planteamientos y cuestionamientos éticos en el mundo de los negocios; el hombre siempre ha medido el alcance de sus decisiones en su actividad económica y ha reconocido como válidos un bloque variadísimo de principios morales que han guiado su conducta. Sin embargo, esto ha sido valorado como actuaciones individuales, separadas de la vigencia de esos mismos principios en la vida empresarial y social en general. Se pasaba por alto el hecho de que todos los aspectos de la vida económica y social de los individuos están influidos por la moral, en tanto que reglas de vida en sociedad y de la conducta de los hombres, que determinan sus deberes entre sí y hacia la sociedad, incluyendo en esta la patria, el estado y la familia.
El hombre necesita medir, comparar, sopesar su vida y lo que le rodea, a partir de sus patrones morales.
En la sociedad actual predomina la necesidad del avance de los conocimientos científicos y tecnológicos.
El hombre es el motor impulsor del desarrollo. Son las personas quienes toman las decisiones.
Los problemas ecológicos, tecnológicos e industriales.
deberes entre sí y hacia la sociedad.
En realidad siempre ha habido planteamientos y cuestionamientos éticos en el mundo de los negocios; el hombre siempre ha medido el alcance de sus decisiones en su actividad económica y ha reconocido como válidos un bloque variadísimo de principios morales que han guiado su conducta. Sin embargo, esto ha sido valorado como actuaciones individuales, separadas de la vigencia de esos mismos principios en la vida empresarial y social en general. Se pasaba por alto el hecho de que todos los aspectos de la vida económica y social de los individuos están influidos por la moral, en tanto que reglas de vida en sociedad y de la conducta de los hombres, que determinan sus deberes entre sí y hacia la sociedad, incluyendo en esta la patria, el estado y la familia.
Capítulo 2.- Necesidad de la ética
empresarial
O B J E T I V O S
- Dominar los conceptos de Ética Empresarial y Responsabilidad Social Corporativa, su importancia y vigencia en las condiciones actuales y la necesidad de su uso como una fuente de ventaja competitiva.
- Elaboración de una estrategia para el desarrollo de la Ética Empresarial en la empresa. - Determinar la relación existente entre empresa, sociedad y el desarrollo de la ética empresarial en las condiciones actuales de la humanidad.
- Exponer la importancia de la ética como reguladora de la sociedad y de las relaciones de las empresas.
- Ser capaces de determinar los límites en las acciones realizadas por las empresas que respondan al cumplimiento de sus obligaciones, a la RSC y/o a la búsqueda de sostenibilidad. - Reconocer a la Ética Empresarial y Responsabilidad Social Corporativa como una fuente de ventaja competitiva.
- Ver la necesidad de la formación ética y establecer las medidas necesarias para su desarrollo permanente en la empresa.
- Ser capaz de elaborar un código de ética en una empresa.
2.1 Concepto de empresa y sociedad
Desde un punto de vista económico la empresa es la unidad de producción, es decir, es la encargada de combinar una serie de recursos productivos para transformarlos en bienes y servicios que satisfacen las necesidades de las unidades económicas de consumo.
Podemos acercarnos al concepto de empresa definiéndola como una unidad económica y social, que está conformada por un conjunto de factores y elementos productivos, cuya función es abastecer a la sociedad de productos y servicios, con distintos objetivos, en dependencia del tipo de empresa.
Habitualmente se asocia a la noción de empresa el concepto de empresario, pero esta noción es muy variable, según la disciplina que la estudie y la época en que se formule. Desde el punto de vista económico, podemos afirmar que a principios del siglo XIX se consideraba que el empresario era el capitalista, propietario del negocio, que lo dirigía personalmente y soportaba el riesgo de la actividad.
A medida que transcurrió el tiempo y las empresas fueron haciéndose más complejas, el anterior concepto de empresario comenzó a no responder a la realidad, ya que cada vez con mayor frecuencia las empresas adoptaban formas de sociedad en las que progresivamente los propietarios del capital se desligaban de los órganos que las dirigían.
El mencionado proceso de disociación entre los propietarios del capital, que invierten sus ahorros en una empresa y la dirección técnica y profesional de la misma que detenta el verdadero poder de decisión, alcanza su máximo exponente en nuestros días.
Si consideramos a la empresa el objetivo de todo conocimiento económico empresarial, es el empresario quien protagoniza por derecho propio el aspecto del comportamiento. En el empresario se personaliza la función de agente económico, primero asociándose a una persona física para después identificarlo con grupos o personas jurídicas.
El empresario fue concebido inicialmente como la "mano invisible" en el sistema económico, puesto que es él quien toma las decisiones en la empresa. Comprender el papel e importancia del empresario en la economía implica hacer un breve repaso del desarrollo económico capitalista en el cual tuvo una gran influencia la actitud filosófica, protestante y puritana. Con la aparición del capitalismo financiero (separación entre propiedad y control) la figura del empresario se transforma para ser considerado como un experto profesional que toma las decisiones adecuadas en la empresa.
Los dos conceptos de empresa y empresario se han confundido hasta mediados del siglo XIX y principio del XX. Por lo tanto, el empresario es la persona que da vida a la empresa, es decir, que coordina y dirige la actividad empresarial.
Empresa: es el objeto de estudio de la economía de la empresa.
La Oficina del Controlador del Estado Libre Asociado de Puerto Rico (2004), publicó de manera electrónica que, usualmente, cuando se intenta definir el concepto "empresa", se acude a la clásica definición del economista Schumpeter quien llama "empresa" a la introducción de una innovación en la economía. Emprender, en el sentido corriente, está ligado a la idea de crear, de innovar, de un empresario que hace innovaciones, que introduce cambios, que ejecuta nuevas combinaciones. Por eso Schumpeter habla de "empresa" en ese sentido, cuando los empresarios ejecutan nuevas combinaciones que tienen resultados en el mercado.
Para Schumpeter se da una innovación siempre que el proceso productivo experimenta una modificación cualitativa en los productos o servicios. Entonces, parece que una de las principales tareas del empresario es incorporar la ética como un bien de la actividad empresarial. El verdadero empresario es quien convierta la ética en un producto constante de su actividad comercial.
También el vocablo "empresa" tiene otra concepción más común o conocida. Pues se habla de empresa como la unidad o la célula básica de una economía. La empresa sería el lugar donde se desenvuelve el proceso productivo, es decir, los productos que se consumen, donde se realizan las inversiones, se reparten las rentas, se exportan e importan productos, se crean empleos, y se establecen relaciones sociales y contractuales.
La empresa tiene como principal objetivo lograr una posición en el mercado que permita la creación de riqueza para sus propietarios. Sin embargo, el objetivo del beneficio como único fin de una institución que actúa en una sociedad en la que inciden determinados valores éticos y morales está cuestionado por diversos sectores que ven la empresa no sólo como un fin en sí misma sino como un instrumento de desarrollo social.
Sociedad: Sistema o conjunto de relaciones que se establecen entre los individuos y grupos con la finalidad de constituir cierto tipo de colectividad, estructura en campos definidos de actuación en los que se regulan los procesos de pertenencia, adaptación, participación, comportamiento, autoridad, conflicto y otros1.
Las empresas, por supuesto, deben atenerse a las legislaciones que las regulan en los distintos estados. El cumplimiento de la legislación no implica ninguna actitud ética propia por parte de la empresa, sino únicamente el cumplimiento de obligaciones derivadas de las normas vigentes. El cumplimiento de las normas fiscales y la distribución del gasto público por los gobiernos determinan la redistribución de la riqueza generada por la actividad empresarial. De igual modo, las normas sociales de protección al trabajador, o al medio ambiente, implican la defensa de la integridad y dignidad de las personas y la defensa de los intereses generales.
En ocasiones, la actuación sobre el entorno y la persona provocan acciones de repercusión externas negativas, también denominadas deseconomías
externas. Ocurren estas cuando los costos de una actividad afectan a otras personas que no perciben por ello ninguna compensación. Así, por ejemplo, la contaminación de una incineradora o de una industria química, produce un deterioro en el medio ambiente, que sufren los habitantes de los alrededores. Estas situaciones no se corresponden con actuaciones éticas y justas por parte de las empresas.
La consideración de la empresa como un motor de progreso y desarrollo social del individuo, y su entorno, implica que los valores sean asumidos por los gestores de las empresas. El avance hacia una sociedad más solidaria aumenta la exigencia social sobre la empresa, sus gestores y sus productos. Se debe penalizar económicamente aquellas conductas que, aunque legales, no sean consideradas éticamente aceptables.
EMPRESA SOCIEDAD - Unidad económica y social. - Célula básica de la economía. - Se desarrolla el proceso productivo. - Se realizan inversiones. - Formada por hombres. - Creación de riquezas para los propietarios. - Motor del desarrollo social.
Reunión mayor o menor de personas, familias, pueblos o naciones. Agrupación natural o pactada de personas, que constituyen unidad distinta de cada uno de sus individuos, con el fin de cumplir, mediante la mutua cooperación, todos o alguno de los fines de la vida.