2. THEORETICAL BACKGROUND
2.2 Feature Extraction
De la lectura de esta breve evolución histórica del tema en los úl- timos quince-veinte años, se desprende cómo en nuestro propio desarrollo estuvo ausente, en sus inicios, por decirlo de alguna ma- nera, el conocimiento real y consciente de “experiencias modelos” pre- cedentes en este campo. Fue sólo en el año 1992, cuando nuestro equipo de trabajo tuvo sus primeros contactos e intercambios tanto con especialistas como con bibliografía referativa.
Para su mejor comprensión nos sentimos obligados a recordar las siguientes interrogantes, las cuales en cada una de las etapas de nuestra experiencia en el tema, nos hemos realizado y no dejamos de meditar sobre estas cuestiones: ¿Cómo fue, es y ha sido posible a la ciencia psicológica en Cuba incorporarse al tema de los desastres con tanta fuerza? ¿Cuál es la esencia y especificidad de la propuesta de trabajo en el tema del equipo de psicología en el Programa cuba- no de Chernobil? ¿Ha hecho algún aporte esta experiencia? ¿Cómo se va a seguir desarrollando esta actividad en el país? Para darles respuesta en lo adelante describiremos las actividades psicológicas
del programa, desde su propia fundamentación, objetivos, hasta sus resultados y conclusiones investigativas.
No existían antecedentes en el país para organizar la Atención Psicológica en tales circunstancias, por lo cual ésta se fundamenta en los siguientes preceptos: experiencia de la ciencia psicológica en Cuba con una rica tradición desde el año 1969 dentro del Sistema Nacional de Salud, como ocurre en la mayoría de las esferas de la sociedad cubana actual; activa participación de la psicología en la organización de las diferentes actividades durante más de quince años de exis- tencia de la Ciudad de Los Pioneros “José Martí”, en Tarará, donde periódicamente se encontraban más de veinte mil niños con el per- sonal adulto acompañante; poco a poco fuimos conociendo diferen- tes reportes sobre la intervención de los especialistas en psicología y de ciencias afines en las situaciones de desastres.
La Atención Psicológica tiene como objetivo general: evaluar el sistema de acciones psicológicas a que se someten los damnificados de Chernobil durante su estancia en Cuba; teniendo en cuenta tanto a las variables referidas al desastre en sí, como las que dimanan de las características personales e influyen en su capacidad de adapta- ción psicosocial.
Junto a éste, los siguientes objetivos específicos: estimar la mejo- ría en la salud mental durante la estancia en Cuba, así como la satis- facción con los servicios recibidos; determinar algunas característi- cas del cuadro interno (subjetivo) de las enfermedades en el caso de los portadores de enfermedades crónicas; identificar y cuantificar los principales factores influyentes en la adaptación psicosocial de esta población de damnificados por un desastre, tanto las relativas al desas- tre, como aquellas que se asocian a las de la personalidad en forma- ción; diseñar y ejecutar un sistema de acciones psicológicas, basado en las investigaciones realizadas al efecto y facilitar no solo la adapta- ción psicosocial a nuestro medio, sino la más rápida y afectiva readap- tación a su medio de origen.
Dicha atención psicológica aspira a obtener los siguientes benefi- cios. En el plano cognoscitivo, información sobre la magnitud del daño psicosocial percibido como posible impacto del desastre, así como complemento necesario a la ponderación de los más diversos daños
sobre la salud y el medio ambiente, que pudieran reflejarse en otras investigaciones. En el plano práctico, la información resultará de mucha utilidad para precisar la efectividad de los sistemas de accio- nes médico-psicológicas-sociales diseñados con el objetivo de mi- nimizar el daño producido por el desastre y la mejor preparación para la vida futura.
Por todas estas razones es organizado en Tarará un nuevo servi- cio independiente de Psicología, bajo la asesoría y supervisión di- recta del Grupo Provincial en Ciudad de La Habana y el Nacional de Psicología del Ministerio de Salud Pública, el cual diseña el siguiente Sistema de acciones psicológicas: acciones ambientales, educativas, culturales, deportivas y recreativas; trasmisión de conocimientos y habilidades de apoyo e intervención psicológica al personal médico, paramédico y de los servicios generales; intervenciones con técnicas individuales y grupales, relativas a conflictos familiares, escolares, laborales, de las relaciones interpersonales u otros; intervenciones psicoeducativas sobre las inquietudes de los damnificados sobre los desastres, además organizar un programa de educación para la sa- lud integral de esta población.
Las actividades de la atención psicológica siguiendo esta línea de pensamiento se ordena de la siguiente manera:
· Estudio psicológico inicial: se realiza por lo general, en los pri-
meros siete a diez días de la estancia en Cuba. Se utiliza el mé- todo de la entrevista psicosocial individual, grupal y familiar, la vinculamos al Médico y la Enfermera de la familia, así como al personal adulto acompañante ucraniano (familiares, médi- cos y educadores). De esta forma se conocen las sintomatolo- gías psicosociales iniciales de mayor o menor envergadura, que son agrupadas en las impresiones diagnósticas iniciales. Posteriormente se establecen las diferentes formas y vías de atención psicológica a brindar a cada uno de los casos. Para una mejor atención, sobre todo cuando tenemos grandes canti- dades de damnificados, hubo momentos de trabajar con aproxi- madamente hasta mil, todos los reunimos en tres subgrupos: menores de siete años, entre siete y 17 años, y los adultos.
· Definición de los estudios y tratamientos psicológicos a recibir
en Cuba. Con los menores de siete años realizamos una valo- ración psicológica global del desarrollo psicomotor, del len- guaje y social, y si se les detectan trastornos y alteraciones se les diseña un programa de estimulación y entrenamiento con un enfoque multi e interdisciplinario. En el grupo de los esco- lares, adolescentes y jóvenes, en los casos que lo requieran, se evalúa la capacidad de trabajo intelectual, el funcionamiento de la personalidad en formación, los estados emocionales, los afrontamientos, con un énfasis en sus áreas de conflicto; en todos los casos por estar en un programa médico realizamos una caracterización del proceso salud enfermedad, evaluamos, por supuesto, el impacto psicológico y social del desastre de Chernobil. Las evaluaciones psicodiagnósticas se realizan con dos grupos de instrumentos: los primeros, los ya establecidos y reconocidos por la literatura especializada; y los segundos, aquellos que fueron necesarios diseñar y validar por nuestro equipo de trabajo.
· Interconsultas. En cada uno de los casos los damnificados pue-
den ser remitidos, sobre la base de las valoraciones psicoló- gicas realizadas y de las observaciones del Equipo de Salud, a las diferentes interconsultas con los especialistas en Psiquiatría Infanto Juvenil y General en el caso de los adultos, Neurolo- gía, Psicopedagogía, Logopedia, entre otras. En cada uno de los casos ya están determinados los criterios de remisión/de- rivación y sus ulterior seguimiento de forma individual, y cuán- do se necesita de una atención multi e interdisciplinaria.
· Programas psicológicos. Nuestra experiencia está marcada por
la especificidad del tipo de clientes, el déficit de tiempo para las intervenciones motivado por lo limitado de su estancia en Cuba para recibir los diferentes programas de rehabilitación médico-psicosociales especializados; además por su desenvol- vimiento en una época postraumática tardía en la mayoría de los casos de vivenciar (consciente y/o inconscientemente) la
situación de desastre catalogada por su matiz psicosocial como típica de un incidente crítico de gran envergadura.10
· Los programas. Éstos paulatinamente se fueron diseñando y
concibiendo como un elemento clave más en el propio progra- ma de atención especializada a esta población damnificada en un sistema integrado de accionar bio-psico-social y cultural. Con respecto a los programas psicológicos, toman en conside- ración los elementos básicos del Esquema Referencial de Alterna- tiva Múltiple, elaborado y desarrollado por el profesor Manuel Calviño11. Todos nuestros programas psicológicos se pueden agrupar en tres direcciones. Una de ellas es la orientación que se dirige a los damnificados sin alteraciones significativas ni de carácter psicopatológico, se organiza como un proceso de redistribución de sus potencialidades para maximizar sus ca- pacidades psicosociales en general, orientada fundamental- mente al substrato consciente del sujeto; otra es la psicoterapia que sigue el modelo de atención psicológica especializada al paciente con una estructura caracterológica, previamente eva- luada y diagnosticada por sus afecciones psicopatológicas en el desarrollo de su personalidad, y con estos criterios se in- tentan priorizar las acciones sobre el inconsciente descriptivo para llevarlo a un nivel consciente; y también el análisis, di- rigido a lo existencial del sujeto y su estructura psicodinámica,
10 A. Lorenzo Ruiz: “La Psicología de la Salud y su rol en las situaciones de
desastre. Antecedentes, resultados y perspectivas”, 1997 y “Psychological Base International Rehabilitation Programs for People who had suffered after The Biggest Critical Incident”, Manuscript, Thesis for a Candidate’s Degree in Psychology, 2000 y A. Lorenzo Ruiz et al.: Psychological study of the Children from the areas affected by the Nuclear Accident in Chernobil who were treated in Cuba, 1997.
11 M. Calviño: Orientación psicológica. Esquema referencial de alternativa múl- tiple, 2000.
toma en cuenta la historia personal de cada sujeto, por lo cual este proceso de análisis irá encaminado a la valoración y restruc- turación de las situaciones problemáticas “subjetivas” y su res- pectiva reorganización en el substrato inconsciente. Todas las direcciones de trabajo se han ido perfeccionado poco a poco durante estos años, y las hemos integrado en un modelo de atención psicológica especializado para personas afectadas por desastres.
· El Modelo de intervención psicológica como tal, lo denomina-
mos “modelo intensivo-interactivo de organización de la ayu- da psicológica”. Consiste en la incorporación a tiempo com- pleto, integral, con igualdad, respeto y carácter activo de los programas psicológicos en el quehacer y desarrollo de todos y cada uno de los programas en los diferentes niveles y es- tructuras en las emergencias y desastres. La intensidad está dada por el déficit de tiempo para poder realizar las activida- des de intervención psicológica en estas situaciones críticas, y consiste en la búsqueda de los intercambios e interrelaciones constantes, ininterrumpidas entre la totalidad de las activida- des a realizar. Dicha intensidad deberá tener un carácter diná- mico y desarrollarse en el marco del propio proceso integral de intervención psicológica y en sentido general. Todas estas activi- dades con el objetivo de dirigir a los procesos de intervención psicológica, el cual deberá tener un carácter necesariamente interactivo.
· El principio de rector de nuestras actividades lo denominamos
“la amortización”. Consiste en la amortización de la “presión” de la influencia psicosocial de los incidentes críticos de gran envergadura, en aras de lograr la comprensión, acción e influen- cia temprana, adecuada, científica, histórico-cultural sobre los grupos de damnificados y sus comunidades afectadas. Todo ello, va a favorecer en un corto tiempo y con la mayor adecuación al restablecimiento de los modos y estilos de vida “normales- estables” en las comunidades damnificadas y su entorno, sin
olvidar la posible reducción a la mínima expresión las pérdi- das humanas y materiales12).
Aquí en este programa de intervención psicológica intenta- mos realizar una integración de los estudios fundamentales y hallazgos de la psicología en otras áreas, muy particularmen- te los referentes al estrés, su comprensión y manejo desde los diferentes enfoques y valoraciones contemporáneos.13 De esta manera, se conforma nuestra concepción sobre la base de la evaluación de las recomendaciones de la bibliografía especiali- zada en el tema, antes expuesta. Finalmente, debemos recono- cer la asimilación y adaptación a nuestras condiciones de los resultados del enfoque cognitivo informacional de Walter Riso14. Estos planteamientos en lo absoluto no significa que hayamos
12 A. Lorenzo Ruiz: “Psychological Base International Rehabilitation Programs
for People who had suffered after The Biggest Critical Incident”, Manuscript, Thesis for a Candidate’s Degree in Psychology, 2000.
13 A. T. Beck: Cognitive Therapy: A 30 years retrospective, 1991; A. T. Beck
and A. Freeman: Terapia Cognitiva de los desórdenes de la personalidad, 1995; E. Berne: Transactional Analisis in Psychotherapy, 1961; J. A. Fairfank et al.: “Treatment of Posttraumatic Stress Disorder: evaluation of outcome with behavioral code”, 1983; L. Festinger: Theory of Cognitive Dissonance, 1964; E. Frank et al.: “Efficacy of cognitive behavioral therapy and systematic desensitization in the treatment of rape trauma”, 1988; J. Grau Ábalo et al.: “Estrés, Ansiedad y Personalidad. Resultados de las investigaciones Cuba- nas efectuadas sobre la base del enfoque personal”, 1993; J. J. Guevara Váldez et al.: “Reflexiones sobre el Estrés”, 1997; R. S. Lazarus and S. Folkman: “Estrés y procesos cognitivos”, 1986; J. Pérez Villar: Trastornos Psíquicos en el Niño y el Adolescente, 1988; M. A. Roca Perara: Psicología Clínica. Una visión general, 2000; M. A. Roca Perara y M. Pérez: Apoyo social: su significación para la salud humana, 1999; R. Vega Vega: Psicote- rapia infantil, 1989; D. Zaldívar.: El conocimiento y dominio del estrés, 1999; D. Zaldívar et al.: Psicoterapia General, 2004.
14 W. Riso: La Terapia Cognitivo Informacional. Crítica a las terapias tradicio- nales e implicaciones clínicas, 1996.
ignorado a otros autores y enfoques, solamente queríamos exponer los fundamentos básicos sobre los cuales hemos tra- bajado en estos quince años.
· La evaluación final. En el marco de la cual a cada damnifica-
do, personal familiar y/o adulto acompañante se les infor- man las conclusiones y las recomendaciones pertinentes de los diferentes programas de atención que han recibido duran- te la estancia en el centro; decimos diferentes programas, pues el psicólogo cumple un rol primordial en la etapa de cierre de los tratamientos y el proceso de “alta” en sentido general. Durante todos estos años de trabajo, a partir de 1990, la actua- ción de los profesionales de la psicología en el programa ha mostra- do que:
· La organización de un servicio independiente de psicología
da cobertura y solución a múltiples situaciones y cuestiones con la aplicación de las herramientas y conocimientos pro- pios de la profesión.
· La aproximación psicológica es una necesidad y favorece la
funcionabilidad de trabajo de los diferentes equipos multi e interdisciplinarios en un nuevo marco de acción sin prece- dentes en nuestro país.
· Los instrumentos de diagnóstico resultan ser confiables y tie-
nen validez para determinar las alteraciones más significati- vas en esta población de damnificados. Se corrobora que es- tas alteraciones se asocian a las manifestaciones típicas del estrés postraumático, con una prevalencia del shock psicoló- gico cultural con una tendencia hacia el pesimismo y serios conflictos existenciales.
· La confiabilidad y validez del trabajo se refleja en una disminu-
ción estadísticamente significativa al comparar las alteraciones psicosociales iniciales, tales como: altos valores de ansiedad y depresión, inadecuación en la autovaloración y los estilos de afrontamiento, insuficiecias en las valoraciones sobre el
proceso salud enfermedad, conocimientos y representaciones deformadas sobre los desastres, pesimismo en relación con el control del destino futuro. En las evaluaciones hechas al concluir la estancia en Cuba, son destacados los aprendizajes psicosociales y la notable recuperación de su salud física y mental.
· La estancia en Cuba y todos los servicios brindados reciben,
por la gran mayoría de los damnificados, una evaluación muy satisfactoria por estar acordes con sus expectativas y aspiracio- nes iniciales.15 Los resultados obtenidos por nuestro equipo de trabajo coinciden con los de otros especialistas y fueron rati- ficados en estudios conjuntos realizados en Ucrania.16
· Los programas de intervención psicológica facilitaron la ade-
cuada adaptación a Cuba de cada uno de los grupos de dam-
15 Ver de A. Lorenzo Ruiz: “La Psicología de la Salud y su rol en las situaciones
de desastre. Antecedentes, resultados y perspectivas”, 1997; “Psychological Base International Rehabilitation Programs for People who had suffered after The Biggest Critical Incident”, 2000; “Monitoreo de la Salud Mental en situaciones de desastre”, 2001; “La preparación psicológica para situacio- nes de desastre”, 2002 y de A. Lorenzo Ruiz et al.: Psychological study of the Children from the areas affected by the Nuclear Accident in Chernobil who were treated in Cuba, 1997. De M. Vasileva Anguelova: “Evaluación de la satisfacción con la estancia en Cuba en los damnificados de Chernobil”, 2004.
16 L. F. Chestopalova et al.: El Debriefing como método de corrección psicológi- ca a los trastornos estresantes post-traumáticos, 1998; A. Lorenzo Ruiz et al.: Psychological Diagnostic of the Post-Traumatic Stress Disorders, 1998; P. V. Luchin: Acerca de la Psicología Humana en los períodos de transición y cómo sobrevivir cuando todo se viene abajo, 1999; L. A. Pergamenchik et al.: “The Critical Incidents and the Human’s Psychological Problems”, 1999; A. A. Telichkin: “Peculiar Features of police Officer’s Psychological adaptation to UN Peace Keeping Mission”, 1998; y S. I. Yakovenko: “The Theory and Practice of Psychological Help to People who suffered after Disasters (on the example of Chernobil Disaster)”, 1998.
nificados atendidos y brindaron algunos recursos capaces de restructurar la capacidad futura de readaptación psicosocial a su medio de origen; a pesar de que esta población no contaba con una cultura previa de atención psicológica especializada.