El establecimiento de la comunidad del Caribe en 1973, fue el resulta- do de cumplir con la esperanza de la integración regional que surgió con la crea- ción de La Federación de las Indias Occidentales Británicas en 1958; su desapa- rición en 1961 puede considerarse el comienzo de la Comunidad, tras quince años de esfuerzo. Con la propuesta inicial de la recién independizada Trinidad y Tobago de crear la Comunidad del Caribe con presencia de los 10 miembros de la Federación, las tres Guayanas y todas las islas del Mar Caribe -independizadas o no- se celebró la primera Conferencia de Jefes de Gobierno en julio de 1963,
en la que se manifestó además la necesidad de estrechar los lazos con Europa, África y América Latina.
Posteriormente el 15 de diciembre de 1965 se estableció el acuerdo Dickenson Bay, Antigua y Barbuda, por el que se creó la Asociación de Libre Comercio del Caribe (CARIFTA), integrada por Antigua y Barbuda, Barbados, Guyana, y Trinidad y Tobago, a los que se unieron en 1968 Dominica, Grana- da, St Kitts – Nevis – Anguila, Santa Lucía y San Vicente, las Granadinas, Montserrat y Jamaica. En 1971 hizo lo propio Belice (entonces Honduras Bri- tánica). También se crearon el Banco de Desarrollo del Caribe, y el Secretariado Regional del Commonwealth del Caribe. Establecida como un instrumento para favorecer la inserción internacional de sus miembros, integrar sus economí- as y fomentar el desarrollo simétrico de la región, la Asociación desarrolló políti- cas que buscaban: incrementar los intercambios comerciales, diversificar y libe- rar el comercio, garantizar una competencia leal con el establecimiento de nor- mas, distribuir equitativamente los beneficios, promover el desarrollo industrial en los países menos adelantados (Acuerdo de Aceites y Grasas) y proporcionar períodos diferenciados de desgravación67.
Fue entonces la Asociación de Libre Comercio del Caribe (CARIFTA) quién dio origen en 1973 a la Comunidad del Caribe, con el objetivo de trans- formarla en un mercado común (MC), y de estimular la cooperación económica, lograr un escenario para estrechar las relaciones políticas entre sus miembros y pro- mover alianzas en los niveles, social, cultural, industrial, y educacional68, tras la
firma del Tratado de Chaguaramas, por Barbados, Jamaica, Guyana y Trinidad y Tobago. Posteriormente, los ocho territorios restantes del Caribe se adhirieron a él. Las Bahamas se convirtieron en el 13º Estado miembro de la Comunidad el 4 de julio de 1983, aunque no es miembro del MC. En 1991, las Islas Vírge- nes Británicas y las Islas Turcas y Caicos se convirtieron en miembros asociados de la Comunidad del Caribe; Anguila en julio de 1999. Las Islas Caimán se convirtieron en el cuarto miembro asociado de la agrupación regional el 16 de mayo de 2002, y las Bermudas se asociaron a partir del 2 de julio de 2003. Su- rinam se convirtió en el 14 º Estado miembro de la Comunidad del Caribe el 4 de julio de 1995. Haití se convirtió en miembro provisional desde el 4 de julio de 1998 y el 3 julio de 2002 en miembro pleno. En Junio de 1981 se firma el Tratado constitutivo de la OECO: Organización de los Estados del Caribe
67 Consultado en www.caricom.org.
68 Rojas Aravena, Francisco. (2009). Integración en América Latina: Acciones y omisiones; con-
Oriental (del que hace parte Monserrat a pesar de ser colonia Británica), donde los países de menor desarrollo relativo profundizaron sus vínculos de integra- ción. “Dos acciones marcan este esquema: la Unión Monetaria y a partir de 1983 el Banco Central para todo el Caribe Oriental; a su vez el tratado preveía el establecimiento de un arancel externo común, la armonización de los incenti- vos fiscales a la industria, acuerdos sobre doble tributación y la formación de una Corporación de Inversiones del Caribe (CIC), destinada a canalizar la in- versión en empresas de los países menos desarrollados”69.
El 1º de enero de 2006 se puso en vigencia el CARICOM Single Market and Economy (CSME), cuyos países miembros son los Estados que conforman la Organization of Eastern Caribbean (OECS), Antigua and Barbuda, Dominica, Grenada, St. Kitts and Nevis, Saint Lucía y St. Vincent and the Grenadines, y los seis países originarios. En la vigésimo octava reunión de Jefes de Gobierno, se acordaron las metas para su perfeccionamiento, entre los objetivos señalados, se encuentran el desarrollo de lo que genéricamente se denomina “Single Eco- nomy”, abarcando la armonización tributaria, monetaria y cambiaria, que debe encontrarse plenamente operativa en el año 2015; y la preparación de un Plan de Estrategias de Desarrollo (“Strategic Development Plan”) a ser completado en el mes de junio de 2008. Esta plataforma es planteada como una condición necesaria para enfrentar la sobrevivencia y viabilidad de las islas; se buscaba principalmente rescatar el rol activo del estado en la planeación estratégica, desarrollar una política común en agricultura, industria, turismo, transporte y otros servicios, al igual que progresar en una cooperación funcional que aborde componentes para la concertación internacional y la investigación. El avance hacia una política de economía y MC, pretende la reestructuración de las eco- nomías para racionalizar la dependencia de las preferencias, diversificar sus mer- cados externos, dirigiéndolos hacia otras aéreas geográficas como Asia y Lati- noamérica e introducir en sus estructuras productivas el desarrollo de bienes y servicios con mayor valor agregado.