omo en todos los demás casos, las personas que encarnan las características propias de nuestro scendente aparecen a lo largo de nuestras !idas trazando un sendero de encuentros que encierra un enigma que debemos aprender a descirar. 2u presencia es un balanceo necesario de la energía que a%n no somos capaces de e"presar # sus comportamientos nos orecen un espejo en el que, tarde o temprano, habremos de reconocernos.
El campo energ+tico acuariano, al tomar orma, con!oca alrededor de nosotros a personas e"c+ntricas, dierentes, que no encajan con el medio ambiente o que no se adec%an a las pautas establecidas. Auedar ascinado o atemorizado por estas personas que, consciente o inconscientemente, transgreden los acuerdos establecidos # se comportan como si desconocieran la e"istencia de reglas sociales, es una e"periencia habitual para quien nace con este scendente.
lrededor del chico -o del adulto, despu+s- estará siempre presente el monto de energía acuariana que está destinado a !i!ir, #a sea que lo padezca pasi!amente o que lo e"prese con toda su creati!idad. 0e allí que tengan que aparecer personas que encarnan la ruptura de reglas o acuerdos # e"presan de distintas maneras la singularidad que se encuentra latente en ellas. 2eres geniales, creati!os, que cuestionan a tra!+s de sus actitudes o comportamientos el orden establecido, que se mue!en sin ataduras, con entera libertad e inocencia # sin saber siquiera que !iolan supuestos socialmente compartidos, suelen producirles un uerte impacto # adquirir signiicación en sus !idas. &arientes o conocidos e"c+ntricos, irresponsables # quizás inmaduros o incapaces de sujetarse a limitaciones, personas despreocupadas # que !i!en asombrosamente al día como ?las a!es en el cielo o las lores en el prado?, marginales o !agabundos, ormarán parte de su campo !incular. 3ambi+n aparecerán desarraigados, e"tranjeros, inmigrantes o quienes no encajan con el medio: personas demasiado originales e
incomprendidas, o con creencias que nadie comparte, rebeldes # utópicas. &ero quizás la presencia más inquietante a su alrededor estará dada por la locura.
Es habitual que la persona con scendente en cuario tenga rente a sí, a tra!+s de dierentes lazos # en distintas etapas de su !ida, a indi!iduos de un alto desequilibrio psíquico o que padezcan enermedades mentales. &ueden ser parientes, !ecinos, miembros de su amilia política, amigos, etc. El denominador com%n es que, a ma#or o menor distancia, directa o indirectamente, el contacto con aquellas personas que socialmente denominamos ?locos?, está en el destino del scendente en cuario. El loco, el e"c+ntrico, el genio, el transgresor o el que es tan dierente que se con!ierte en incomprensible # no encuentra lugar entre sus semejantes, es una igura arquetípica que emerge naturalmente cuando se trata de cuario.
En el caso del scendente, esta aparecerá necesariamente ?auera?, primero como un componente del medio ambiente que este signo constela, pero más tarde obligando a la persona a !incularse más o menos estrechamente con su cualidad, como parte del aprendizaje de destino.
Es ine!itable que estas personas habrán de despertarle una uerte ambi!alencia. Mascinantes # atemorizantes a la !ez, encarnan la angustiosa dualidad que este scendente deberá alg%n día e"presar, entre la absoluta singularidad prácticamente incapaz de establecer !ínculos estables !s. el intenso anhelo de encontrarse con sus semejantes. &uede que estas relaciones -que es importante rastrear en todo trabajo de tipo psicológico, puesto que condensan en orma perturbadora la problemática esencial a de!elar- cristalicen en ellos el miedo a lo dierente #
reuercen su anhelo de seguridad # pertenencia. 4 que, por el contrario, act%en como una !ál!ula de escape a la rigidez # el conormismo # se con!iertan en un !ehículo indispensable para e"plorar caminos entusiasmantes # creati!os. Auizás acent%en su temor hacia esa
dimensión desconocida de sí mismos, que e"presarán bajo la orma de irritación, crítica o rechazo hacia ese tipo de personas. &ero tambi+n será la tía ?loca? quien permitirá al ni5o o a la ni5a descubrir el mundo de la espontaneidad # la completa despreocupación' o el !ecino estraalario e in!entor incomprendido quien quizás act%e como un ascinante ejemplo de todo lo que es posible hacer cuando no se aceptan las limitaciones que nos imponen las creencias compartidas. 1ás tarde quizás se enamoren de personas incomprensibles, discontinuas, aparentemente irresponsables o e"cesi!amente geniales. En general, cada !ez que el scendente en cuario se aleje de la creati!idad # espontaneidad que le es inherente, el destino ?materializará? a su lado a quienes se atre!an a desconocer reglas # límites # acerquen lo impensable a sus !idas. 2i pre!alecerá en ellos el temor, la crítica # el rechazo hacia estas personas o si -al contrario- se dejarán inspirar por su ejemplo, accediendo a ser lle!ados por el perturbador camino hacia lo desconocido que orma parte de su destino, será una de las
alternati!as centrales en sus !idas. omprender a estas personas, descubrir la naturaleza pro#ecti!a de las reacciones # juicios que les despiertan, darse cuenta de que ellos mismos ho# piensan o se comportan e"actamente como aquellas que a5os atrás los irritaban, son cuestiones que orman parte ineludible del trabajo sobre sí mismos que deberán realizar. tra!+s de estos !ínculos repetirán el leit=moti! que alg%n día tendrán que desentra5ar cuando les corresponda encarnarlo ellos mismos, por el cual la creati!idad de naturaleza acuariana estará ine!itablemente asociada a la angustia que pro!ocan la soledad # la incomprensión. 2ea enamorándose u odiándolas, pondrán en juego en su relación con ellas la distancia que media entre su identidad consciente # la energía de su scendente.