Las noticias ocupan un lugar central en la sociedad, a través de ellas nos enteramos de los
acontecimientos “más importantes” de lo que sucede en el ámbito nacional y en el internacional. Las noticias son representadas por los medios en base a una jerarquía, constituyen la agenda mediática y son un escenario de poder y disputa de los grupos sociales, intereses económicos y políticos por incidir en las decisiones y en la mente de las personas.
De hecho, los escasos datos referidos a los conflictos sociales en nuestro medio, señalan que la cobertura se diferencia según cada medio, en los cuatro principales noticieros
98
televisivos y radiales y en la prensa hay una cobertura variable de entre 6.8% y 17.3% (El Comercio 6.2%, RPP 15.5%, 90 segundos 14.7%, América noticias 17.3%, y 24 Horas 6.8% respectivamente (Macassi y Graham, 2003b:2), por lo tanto, comprobamos que existe una presencia significativa de conflictos sociales en la agenda mediática lo cual quiere decir, además, que cubrir los conflictos les es rentable a los principales medios nacionales.
La inclusión de un determinado conflicto en la agenda mediática es un asunto crucial pues como vimos en el punto anterior se busca influenciar en el curso del conflicto. Las partes y los actores secundarios pugnan por incluir sus puntos de vista en la agenda tratando, en el caso de los grupos de poder, de incidir en la selección de temas y de acontecimientos o, en el caso de las organizaciones sociales, obtener visibilidad pública de los acontecimientos.
Cuando un conflicto entra en la agenda pública, se activan una serie de procesos tanto de decisión en las esferas de poder, de construcción de imágenes y percepciones en los públicos, así como una pugna por parte de las partes y de los grupos de apoyo por incidir en los contenidos de los medios. Por lo tanto, el solo hecho de que un conflicto aparezca
o no en el “prime time” de los noticieros constituye de por si un aspecto que puede afectar su curso y sus resultados y convertir el espacio mediático es un espacio de disputa y de poder, el axioma planteado por la teoría de la agenda setting aún es vigente "The
press may not be successful much of the time in telling people what to think but it may be stunningly successful in telling its readers what to think about" (McCombs and Shaw
1972:177).
No pretendemos con esta última afirmación apostar por la idea del poder omnímodo de los medios, sino plantear dos ejes interesantes para el debate. Uno gira en torno a la incidencia en el largo plazo en las percepciones de los ciudadanos debido a la forma en que los conflictos sociales ingresan a la agenda mediática (Agenda setting). De alguna manera pone la atención del "cómo se piensa" al sobre qué se piensa". Es decir que pasa la incidencia en los receptores a un plano cognoscitivo más amplio, donde el enfoque está
99
centrado en las operaciones cognitivas por las cuales un tema es más prioritario que otro (Neuman 1990). De otro lado, en los siguientes puntos también queremos poner el acento en los "efectos" inmediatos de la psicología que tienen en el curso de los conflictos y cuyo efecto negativo ha sido ampliamente documentados en diferentes estudios de caso.
Ciertamente el modelo propuesto inicialmente por McCombs y Shaw fue desbordado tanto metodológicamente como teóricamente por las investigaciones que inspiraron. Lo que es cierto es que la formulación inicial de la agenda setting pone el énfasis en la influencia de la jerarquización que hace el público de los medios, pero para fines de nuestro estudio, que se basará en el análisis de la oferta de los medios, es importante recoger los hallazgos que los estudios sobre la agenda ha encontrado. Las investigaciones desarrolladas posteriormente trascendieron el determinismo simplista propuesto en el modelo original, incorporando variables intervinientes que influían en la "determinación de la jerarquización de los repertorios temáticos7. Dada la relevancia que tiene la construcción de la agenda en el análisis de la cobertura de los conflictos socioambientales es importante detenernos en dichas variables que deben ser consideradas para analizar la manera como el conflicto se agenda en los medios.
Una primera diferencia sustancial encontrada en estos estudios es sobre el nivel de enmarcamiento semántico de los temas: Enmarcamiento en etiquetas genéricas o problemáticas como "Conflicto en Espinar"; Enmarcamiento con etiquetas sobre asuntos específicos (issues) como "encarcelamiento de alcalde de Espinar" o el enmarcamiento en hechos específicos o eventos (events) como puede ser la protesta de campesinos en Espinar. Como lo sustenta la teoría de conflictos, ciertamente los conflictos no son solamente hechos (events), por más que a veces son presentados así, ingresan a la agenda desde un ángulo o frame (que discutiremos en el siguiente punto) y se puede constituir en un asunto (issues) o según la jerga periodística en un escándalo, pero en otras ocasiones son relatados como un frame genérico. Este proceso de cambio que experimenta el conflicto es algo a tomar en cuenta en el estudio, pues si la cobertura es
7 José Luis Dader (1990ª) señala 5 tipos de agendas: la individual, la Interpersonal, la de los medios, la pública, y la institucional, pero que no abordaremos en esta revisión pues excede los objetivos del presente estudio.
100
fragmentaria y esporádica como el estudio sobre la etapa de postconflicto en Moquegua por Macassi (2013) entonces el conflicto no llega a construirse un asunto para la mente de los públicos a menos que tenga otras fuentes de información.
En segundo lugar, la literatura sobre agenda setting subraya la existencia de diferencias entre las tematizaciones de las diferentes empresas mediáticas y entre la forma de tematizar de los medios entre sí (prensa, radio y televisión) que suponen pesos, influencias y credibilidades distintas. En el estudio analizaremos diferentes medios de tendencias opuestas para tener un elemento comparativo que nos pueda indicar si existe una tendencia general del periodismo "peruano" o este varía según la tendencia o posición "editorial" de cada medio.
En tercer lugar, los estudios hacen énfasis sobre la cercanía o lejanía que los temas tienen en los ciudadanos, si son temas de conocimiento directo o temas que solo se conocen a través de los medios. Debido a que la relación que establecen los medios con los ciudadanos que tienen experiencias directas con el tema es diferente a la relación que desarrollan con ciudadanos que no lo tienen, pues en "Existen en sociedades complejas secciones o paquetes de realidad son exclusivamente definidas a través de la mediación simbólica de los medios" (Wolf, 1986), especialmente si se tratan de conflictos que ocurren en otras regiones y en poblados alejados cultural y geográficamente. En tal sentido, los "cues" o asuntos de la realidad experimentados directamente por los públicos y sus propios repertorios (culturales, simbólicos, de pertenencia, etc.) influyen en la jerarquización de la agenda y obliga a los medios a ser más cautelosos o a tomar en cuenta las corrientes de opinión. La comparación entre la cobertura de medios de la capital y medios de las regiones de Arequipa, Cajamarca y Tacna nos brindará pistas sobre este aspecto comprendido en la forma en que se construye la agenda.
En cuarto lugar, la agenda no es estática sino puede cambiar según el marco temporal en que el conflicto se desarrolla, donde los asuntos ("issues") sufren metamorfosis significativas desde que aparece hasta que no recibe atención. Precisamente este es un punto central en nuestro estudio pues los conflictos, a diferencia de las noticias
101
convencionales basadas en hechos ("events") generalmente aislados, los conflictos tienen un ciclo de vida y su transformación depende de cómo se aborden diferencialmente según cada etapa del ciclo de vida, como vimos en el capítulo primero, la intervención de los actores terceros -que podrían ser los medios- es clave para la transformar un conflicto. Por ello en el estudio vamos a hacer un seguimiento de las noticias en cada uno de los episodios del conflicto "Tía María", analizando la evolución de la construcción del conflicto en el medio.
Finalmente, la literatura subraya la necesidad de realización más de una medición sobre la agenda para poder dar cuenta de la dinámica de los cambios en ella. En tal sentido nos proponemos hacer un estudio longitudinal en base en un caso que es el del proyecto Tía maría en sus 3 episodios.