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FINANCIAL REQUIREMENTS

HEREINAFTER CALLED THE “VILLAGE” OF THE SECOND PART

6. FINANCIAL REQUIREMENTS

JN ES X X X , 1971, págs, 99-109.

ceramica griega, puesto que hasta dicha fecha estuvo fuerte­ mente unida a los objetos indígenas o chipriotas. El estudio de los restos de esta cerámica revela que no son los mismos período de desarrollo; el segundo período de su historia, es a Al Mina: los eubeos habían desaparecido prácticamente, y dicha desaparición puede ser puesta en relación con la guerra lelantina, que enfrentó a las dos ciudades más importantes de la isla de Eubea, y de la que ambas salieron enormemente debilitadas76.

Junto a ello se encuentran también numerosos vasos co­ rintios y cerámica proveniente de la Grecia asiática. La pre­ sencia de vasos cerámicos corintios no implica la presencia de mercaderes de origen corintio; la cerámica corintia era la moneda de intercambio utilizada por excelencia por parte de los mercaderes griegos de cualquier procedencia. Boardman cree, sin embargo, que su abundancia debe explicarse por la presencia de mercaderes eginetas, a quienes vimos ya cómo colonos en el Mediterráneo oriental. Evidentemente, se trata, de una manera especial, de grupos de griegos de Asia, quie­ nes mantienen en esta época el primer lugar: han sido des­ cubiertos abundantes fragmentos de cerámica rodia, pero también de vasos procedentes de Quíos, Samos y posible­ mente Lesbos. Aunque la cerámica milesia no ha logrado ser aún fácilmente identificable, es verosímil que los mile- sios ocupasen la primera plaza en dicho comercio; en este sentido podemos admitir en particular que fueron ellos quie­ nes transportaron vasos rodios a A l Mina.

A partir del año 600 las importaciones de vasos rodios parecen haber disminuido de forma sensible para no reapa­ recer en gran cantidad más que en el último cuarto del si­ glo v i; podemos pensar que el derrumbamiento del Imperio asirio constituyó la razón explicativa de este parón momen­ táneo de las importaciones griegas, que no se reanudarán más que algunos años después, tras el establecimiento del poder persa. Durante el último tercio del siglo v i el comer­ cio griego en Siria y en el cercano Oriente en general conoce, de hecho, un renacimiento activo: el puerto de Al Mina va a ser reconstruido a fines del siglo v i, pasando a denotar desde entonces las características de un establecimiento ex­ clusivamente griego. Es a partir de dicha fecha cuando la cerámica ateniense alcanza su predominio, aunque esto no es prueba suficiente para identificar a los comerciantes que re­ sidían en Al Mina. Esta cerámica de figuras negras era, ade­ más, de una calidad mediocre, pudiéndola encontrar en una

76 Cfr. D. W. Bradeen: “The L elantine W ar and Pheidon oí Argos”, TAPhA LXXVIII, 1947, págs. 223-241, y A. R. Burn: “The So-called Trade Leagues in E arly G reek H istory and the Lelantine W ar”, JH S X L IX , 1929, págs. 14-37.

cierta serie de emplazamientos de la costa siria y palestina, donde era empleada como moneda de intercambio frente a los productos locales. Durante la segunda mitad del siglo v i, como vimos en el caso de Egipto, podemos admitir que los mercaderes atenienses o ligados en sus intereses comerciales a Atenas terminaron por acaparar el primer puesto en esta región.

c) La expansión g r ie g a en e l m ar N egro

La expansión colonial helénica en la región del mar Ne­ gro comienza a ser mucho mejor conocida merced a las excavaciones arqueológicas emprendidas a partir de la segun­ da guerra mundial en Rusia, Rumania y, en menor grado, Turquía. A pesar de que numerosos problemas permanecen aún sin resolver, la confrontación entre las indicaciones de los autores antiguos y los resultados de las excavaciones ar­ queológicas permite analizar el conjunto de dicha coloni­ zación.

Se plantea una primera cuestión en torno al nombre del mar Negro: los primeros griegos que viajaron sobre sus aguas lo denominaron άξενος pero cuando los jonios se establecieron en sus orillas el calificativo de inhospitalario se convirtió en εΰξινος77.

Dos ciudades tomaron parte sobre todo en la coloniza­ ción de la Propóntide y del Ponto Euxino o mar Negro: M e­ gara y M ileto; pero mientras que la colonización megarense, relativamente tardía, se nos muestra especialmente como una colonización agrícola, la colonización milesia, por el contra­ rio, parece haber tenido objetivos comerciales claros, habién­ dose asociado en algunos casos otros grupos de griegos de Asia a los milesios, de forma particular gentes de Quíos y Focea, al tiempo que Fanagoria, en Rusia meridional, era fundada hacia el año 540 por griegos de T eos78.

Los navegantes griegos que, partiendo de las costas de Asia Menor, alcanzaban la península de Crimea, se orienta­ ban mediante la estrella polar; es inexacta, además, la creen­ cia de que, desde la mitad del mar Negro, se podían ver las costas opuestas79. El análisis de los periplos, en especial los

77 Cfr. W. S. A llen : “The Name of the B lack Sea in G reek ”, CQ, 1947, págs. 86-88, y A. Ronconi: “P e r l ’onomastica antica dei m ari”, SIFC IX, 1931, págs. 270 y sigs.

78 Cfr. R. D rews: “The E arliest G reek Settlem ents on the B lack Sea”, JH S XCVI, 1976, págs. 18-31.

79 Cfr. D. J. Bernheim : “La v ía de los griegos a través del m ar Negro (en ru so )”, S A , 1958, 3, págs. 201-203, y R. C arpen­ ter: “The G reek Pen etration o f the B lack Sea”, A J A , 1948, páginas 1-10.

del Pseudo-Escilax y Arriano, permite afirmar que ya era conocida de los navegantes griegos una vía marítima directa con anterioridad a mediados del siglo V a. n. e., coexistiendo con las que recorrían el litoral oriental y occidental del mar Negro 80. De este modo, la navegación a través del mar Negro desde Quersoneso a Paflagonia debió realizarse ya durante el siglo IV o, quizá, a finales del v a. n. e., lo que no ex­ cluye la continuidad del cabotaje costero 81.

El desarrollo del gran comercio mílesio no parece ante­ rior a finales del siglo v il; sin embargo, las tradiciones lite­ rarias dan a las fundaciones griegas en la Propóntide y la región del mar Negro una fecha más antigua J2. De esta for­ ma, mientras que los testimonios arqueológicos indican, para la entrada de los griegos en el mar Negro, un término an te q u em cercano al año 650 a. n.e., por su lado las fuentes lite­ rarias atestiguan que los griegos se establecieron allí desde mediados del siglo v m 83. El material arqueológico descu­ bierto en las costas de la Propóntide no es anterior a co­ mienzos del siglo v n , al tiempo que las más antiguas ce­ rámicas griegas halladas en los emplazamientos del mar Ne­ gro remontan a fines del vn. Es posible que algunos via­ jeros griegos llegaran al Ponto con anterioridad a esta fecha, aunque no hubo establecimiento permanentes ni re­ laciones regulares; en este sentido Boardman piensa que la colonización griega en la Propóntide no dio comienzo antes del siglo vn, y guarda reservas acerca de la fecha tradicio­ nalmente admitida para la fundación de las colonias de Sí­ nope y Trapezunte (mediados del siglo vn ). En cualquiera de los casos la gran colonización milesia en el mar Negro co­ menzó únicamente con posterioridad al año 600.

Los emplazamientos excavados han revelado gran canti­ dad de material cerámico proveniente de la Grecia asiática de tipo rodio, que debía servir de moneda de intercambio a los mercaderes milesios, así como ánforas vinarias de Quíos y vasos corintios y áticos, estos últimos abundantes a partir de fines del siglo vi. La existencia de cerámica ática en la cuenca del mar Negro data de la última década del siglo vn, refiriéndose, en tanto que mercancía de lujo, al contexto cerámico general en su facies greco-oriental, encaminada rá­ *° Cfr. V. F. G ajdu kevic: “Las vía s de penetración de las naves griegas en el Ponto Euxino (en ru so)”, K rSoob, núm e­ ro 116, 1969, págs. 11-19, y B. W. Labaree: “How the G reeks sailed into the B lack Sea”, A J A LXI, 1957, págs. 29-33.

81 Cfr. M. M axim ova: “Der kurze Seew eg ü b er das S chw ar- ze M eer im A ltertu m ”, K lio X X X V III, 1959, págs. 101-118.

“2 Cfr. E. Belin de Ballu: L'histoire des colonies grecques

du litto ral nord de la M er Noire, Leiden, 1965.

81 Cfr. A. J. G raham : “The Date o f the G reek Pen etration of the Black Sea”, BICS V, 1958, págs. 25-42.

pidamente hacia el mar Negro por intermedio de Grecia oriental84. El comercio arcaico, muy particularmente el de la cerámica, se efectuaba a nivel de pequeños comerciantes y tenía, a menudo, otras coordenadas que las políticas; se comprende, de esta forma, cómo las exportaciones de ce­ rámica a Etruria podían ser mucho más importantes en una época en la que Atenas se interesaba fundamentalmente por los cereales de las regiones pón ticas85.

Por otro lado, el gran número de vasos corintios fecha- bles a mediados del siglo v i y comienzos del v (las piezas más antiguas remontan a fines del siglo vn ) deja traslucir que existían relaciones comerciales directas entre Corinto y las colonias septentrionales del Ponto desde mediados del siglo v i 86. Las importaciones de Corinto jugaron en Olbia un papel más importante de lo que se había creído en un principio; así, los productos eginetas llegan desde la pri­ mera mitad del siglo vi, mientras que los cereales de fa cuenca del mar Negro son exportados en tiempos de las Guerras Médicas, estableciéndose igualmente relaciones co­ merciales con Mende y Sam os87.

Resulta difícil comprender lo que atraía a las costas del mar Negro a los viajeros griegos: el país era rico en trigo, que no sólo aseguraba la subsistencia de los colonos, sino también podría ser exportado hacia las regiones del Egeo 88. Sin embargo, los testimonios literarios y arqueológicos, in­ cluyendo las excavaciones rusas llevadas a cabo desde los años 50, sugieren que la exportación de granos desde el nor­ te del mar Negro a Grecia no comenzaron hasta finales del siglo vi o comienzos del v; la fundación de varias colonias por parte de griegos asentados en el área norte del mar Ne­ gro se vio precipitada probablemente por el ansia de tierra existente en Grecia durante los siglos v u y v i 89. Además,

11 Cfr. S. D im itriu: “L ’im portation de la céram ique attique