4. STRUCTURAL REFORMS
4.2. Financial Sector
La familia juega un rol protagónico en la transmisión de los contenidos culturales y los límites sociales que delinean la pertenencia étnica.43
La familia es la forma de vinculación y convivencia más intima en la que la mayoría de las personas suelen vivir buena parte de su vida. En sentido estricto y restringido, se designa como familia al grupo que tiene sus fundamentos en lazos consanguíneos. En su acepción amplia, la palabra familia hace referencia al conjunto de ascendientes, descendientes, colaterales y afines con un tronco genético común.44
La familia mapuche es el núcleo fundamental de su organización social. Actualmente la familia mapuche a pasado a ser patriarcal; los hijos reciben el apellido paterno y la mayoría de los parientes masculinos más próximos viven en estrecho vecindario y realizan entre ellos los trabajos colectivos.45
Alrededor de un millón de mapuche viven en sus tierras de origen, la Araucanía, o dispersos sobre todo en el centro del país, manteniendo usos y costumbres que les identifican. Entre éstos se encuentran ciertos hábitos conductuales de vida familiar.46
La organización familiar y el sistema de parentesco ocuparon un lugar importante en la cultura de este pueblo. Existen grandes familias, lideradas por un Longko, las que ocupan un territorio determinado y siguen normas dictadas por el jefe natural.
Es importante recordar que las estructuras de parentesco entre los mapuche, son por regla general, bastante diferentes a las hispano-chilenas. Entre estas diferencias sobresalen la inexistencia de la familia nuclear y la bipartición estructural de los parientes entre los parientes pertenecientes al linaje del padre y los pertenecientes al linaje (de origen) de la madre. En las comunidades rurales este principio de organización de las relaciones sociales continúa plenamente vigente, mientras que en el contexto urbano se sumerge bajo la lógica del parentesco hispano-chileno.
La mujer tiene un rol económico y cultural importante, además del propiamente biológico y de crianza. Ella produce los bienes necesarios para alimentar a la familia y es la guardiana de la Ruca. No deja de ser interesante que en el pueblo mapuche, la mujer ocupe un importante papel en el ritual ceremonial, como jefa o machi. La mujer mapuche es la transmisora y conservadora, por excelencia, de las tradiciones mapuches.47
La crianza del niño no sólo se debe a la mamá, al papá, sino a los tíos o abuelos en una comunidad. Esto se puede observar en algunas comunidades mapuche, donde se manifiestan estas características.48
En Chile, como también en otros países de América Latina, los procesos de educación formal han sido conceptualizados y enmarcados de acuerdo a una orientación global uniformadora. Dicha orientación ha sido y sigue siendo selectiva y parcial, por cuanto ha desconocido la coexistencia de tradiciones culturales y étnicas diferentes en los
educandos. En la diversidad y riqueza de dichas tradiciones residen las claves para comprender el aporte original del patrimonio en las culturas indígenas.
La presencia de alumnos indígenas en la escuela implica la coexistencia e interacción cotidiana de tradiciones culturales diferenciadas, lo cual requiere de una estrategia cultural sensitiva que permita y facilite la intercomunicación y respeto mutuo entre el maestro y los grupos de alumnos que forman parte del proceso de enseñanza- aprendizaje.49
La economía mapuche postreduccional es una economía de subsistencia, en el sentido de que no genera un excedente capaz de producir su desarrollo. Una creciente cantidad de familias se encuentra en un proceso de desahorro y endeudamiento. El deterioro progresivo durante el presente siglo de la situación económica mapuche se expresa no sólo en los bajos niveles de vida, sino también en la proletarización. Mediante la venta de mano de obra, el mapuche hace un intento de aumentar sus ingresos y de mejorar las condiciones de vida. El trabajo asalariado fuera de las comunidades – mayormente los latifundios- se hace en forma permanente o se alterna con trabajo por cuenta propia.50
“El espacio reduccional de muchos sectores está teniendo paulatinamente un marcado carácter estacional, pues llegando ciertas temporadas, hombres y mujeres jóvenes, e incluso los jefes de familia salen en busca de trabajo, especialmente en faenas forestales aledañas, o en las grandes ciudades. Esto indudablemente se ha facilitado por el mejoramiento de las vías de acceso a los diferentes centros urbanos.”.51
Existe otra categoría de trabajo, principalmente vigente en el medio rural, que se refiere a los apoyos que brindan los jóvenes al trabajo paterno, especialmente en actividades agrícolas y ganaderas. Se trata de un apoyo no remunerado, que remite a la
división del trabajo al interior de las unidades económicas familiares mapuche, especialmente. En estos casos, en general, los jóvenes comparten sus tiempos entre cursar sus estudios y cumplir las labores que les son encomendadas. Para los adolescentes mapuche este apoyo a las actividades económicas de la familia representa, de igual manera que en los casos de jóvenes que trabajan remuneradamente para apoyar el presupuesto de sus familias de origen, una forma privilegiada de validarse ante sus padres.
En el caso de los hombres presenta a su vez una vinculación con el trabajo campesino, conociendo los ciclos anuales y el trabajo de cultivo agrícola de variados productos como trigo, papas, arvejas, habas entre otros, y el cuidado de animales, conocimientos que han sido traspasados de padres a hijos. Respecto al trabajo campesino, si bien existe una percepción generalizada en términos de que no permite el progreso económico, existen disidencias en cuanto a sus consecuencias, planteándose diversas posturas alrededor de la seguridad alimentaria existente en el campo y el sacrificio que demanda el trabajo agrícola. De esta manera, los adolescentes dan cuenta del fenómeno de despoblamiento de los sectores rurales, en la medida que el valor del trabajo agrícola se ha ido devaluando y no plantea logros significativos en la inserción social de los campesinos.52
En relación al denominado “conflicto mapuche”, el impacto generado por las detenciones de sus miembros, allanamientos a sus hogares, uso desproporcionado de la violencia por parte de carabineros, ha alterado drásticamente las dinámicas intrafamiliares y las redes de comunicación a nivel de los lof (comunidades mapuche). Es así como la detención y reclusión de los(as) imputados en el marco del llamado “conflicto mapuche”, ha tenido un impacto directo en las economías de subsistencia de los núcleos familiares a que ellos(as) pertenecen. La ausencia de mano de obra y el “quiebre” en las dinámicas sociales al interior de las comunidades, tiene como consecuencia para las mujeres que hoy se encuentran “solas” en las comunidades, les sea difícil desarrollar actividades productivas -ligadas al cultivo de la tierra- que en otras temporadas habían desarrollado junto a sus esposos o hijos. La situación descrita es bastante preocupante si se considera que las
economías campesinas mapuche están en rangos de subsistencia precarios, y en lo que desde el análisis del estado se denominan; “bajo la línea de la pobreza”. De este modo vemos que el impacto directo en las familias mapuche no solo tiene efectos en términos afectivos, sino también económico, sociales y culturales.