A continuación, será examinada en primer orden la imagen de la mujer negra pobre, por su envergadura e importancia, aun cuando no fue dilucidada por la crítica correspondiente. Los elementos que denotan la configuración de esta imagen en la protagonista son: su clase social y la clase de las personas que la rodean, su situación económica en cuanto a tipos de trabajos y remuneración, sus condiciones de vida dígase: casa, alimentos, ropas y entretenimientos y las condiciones de vida de sus seres queridos; además de sus relaciones sociales. Dicha imagen se extiende alrededor de todas las etapas de la vida de la protagonista, no obstante se perciben diferencias en la conformación de cada una de ellas.
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En la primera etapa de la vida de la protagonista, la niñez, la imagen de la mujer negra pobre se configura a partir de las condiciones de vida como: la nómade, la disfuncionalidad familiar entre madre-padre y la separación de sus padres, la explotación infantil, los tipos de castigos y los tipos de juegos infantiles.
La protagonista en su niñez pasa por determinadas situaciones que exponen su condición de pobreza. La nómade es la primera de ellas, desde los disímiles lugares por donde se traslada hasta por la crianza en diferentes hogares y por ende por diferentes parientes, como producto de no poseer un hogar.
Conservo en la memoria el día que nos fuimos… El camino real, los bultos con la poca ropa que teníamos, una chiva, y en la salida un nuevo miembro de la familia.176
La disfuncionalidad familiar es otro de los elementos que surge como consecuencia de la pobreza en la niñez de la protagonista, ya que no coexiste la unión de los padres que son afectados por las privaciones económicas. Esta situación impide que la familia se estabilice y que prime el amor bajo problemáticas de todo tipo. Como resultado la protagonista sufre la separación de sus padres y el abandono en determinados momentos de cada uno.
Cuando más contenta estaba mi mamá, tu abuelo se fue a trabajar lejos, a las minas de «El Cuero», y no volvió. Ese era un problema que tenían las familias pobres y sobre todo las negras: los maridos se iban a trabajar lejos, para mejorar la situación económica, y en la mayoría de los casos no regresaban. Mi mamá, María y yo trabajábamos hasta el cansancio y vivíamos.177
El trabajo infantil es otro de los signos que demuestran la pobreza. La protagonista está sometida a trabajos obligatorios donde es víctima de la explotación infantil. Lo peor es que es impuesta por sus familiares. Su niñez se resume en trabajar a la par de los adultos, pero sin remuneración económica, sino el fin de la subsistencia de los miembros que la acogen.
Trabajaba como una mula, pues tenía que limpiar la casa, cargar agua, lavar los sartenes de hornear y de contra, me pusieron una mesita en la calle principal del pueblo para vender dulces […] ¡Ah!, yo era tan niña. ¡Por Dios, qué calamidad la de los pobres! 178
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Los juegos infantiles representan otra marca de la carencia y el poco disfrute del esparcimiento de la protagonista en su niñez.
El único gusto que nos podíamos dar era ir a bañarnos al río, pescar jaibitas, comer guayabas-el guayabal que había allí era inmenso-; esos eran los únicos entretenimientos que teníamos.179
Los castigos que se le imponían como consecuencia de no realizar las tareas laborales también muestran la pobreza de la protagonista en su niñez debido a que era vital su ayuda para la supervivencia de toda la familia. En estos castigos predominaba el maltrato físico y psicológico.
¡Pero la doña era mala! A pesar de todo lo que yo la ayudaba, por cualquier cosa me pegaba sin compasión. ¡Mira! Este dedo lo tengo medio lisiado, fue por un palo que ella me dio un día.180
Las condiciones de vida que poseía la protagonista durante su niñez también revelan el extremo de pobreza en la que habitaba junto a su familia. Estas condiciones caracterizadas por la insalubridad, la aglomeración, la incomunicación, la privación de los elementos básicos para la supervivencia y la escases de recursos, conforman un ambiente insostenible para su desarrollo, a lo que se le suma la irresponsabilidad de aquellas personas que debían ofrecerle cuidados en los primeros años de vida.
No puedo recordar bien cómo era mi vida en casa de la tía Casilda, allá por 1906. De allí solo tengo claro que como vivía sola y tenía que trabajar en el campo y atender a sus animales, por la mañana cuando se iba me dejaba amarrada a la pata de la mesa, me ponía una vasija con agua y otra con comida. Ahí hacia mis necesidades, me dormía, me despertaba, hasta que ella llegaba por la tarde, ¡ay Dios…! entonces me soltaba, me bañaba, me daba que comer y me dejaba desandar por la casa hasta la hora de dormir. Mi tía me quería mucho; pero no podía hacer otra cosa, era la lucha por la vida la que le obligaba a hacerlo […].181
Vista desde otro contexto, la imagen de la mujer negra pobre en la adolescencia y juventud está configurada por los logros que alcanza la protagonista debido a las aptitudes que posee
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en el plano académico y a la incapacidad de materializarlas debido a su situación económica. Por tanto sus sueños son frustrados.
El profesor Serret hizo todas las diligencias para que ingresase en el instituto […] Había que ir con zapatos de glasé, medias de hilo, falda de guarandol amarillo y un sombrerito. Yo no podía comprarlos, lo que ganaba planchando no me alcanzaba. No me llegué a inscribir, ¡sin uniforme no se podía ir! 182
En cambio, la imagen de la mujer negra pobre en la adultez está configurada en la protagonista a partir de: sus circunstancias de vida; su situación económica con respecto a su condición de madre y por último los trabajos que realiza para sobrevivir.
En primer lugar están las circunstancias de vida que se vislumbran por medio de: las zonas y casas donde vive, los bienes materiales, las comidas y las ropas.
Por una parte, cada zona donde habita la protagonista es de carácter marginal. En ellas existen pésimas condiciones de vida, de insalubridad, gran concentración de personas, en ocasiones corrupción moral o insubordinación ante la situación del país. Tampoco posee hogar propio sino que vive de la renta, por lo que siempre se está trasladando con su familia de una casa a otra, debido a la situación económica que presenta su esposo en el trabajo y del cual es dependiente.
Alquilamos una casita en el reparto Mariana de la Torre. Las paredes y el piso eran de madera, estaba en medio de un gran solar yermo, tenía altos y bajos, y dos grandes ventanas que daban para el frente; el techo era de zinc […] Al cabo del tiempo el viejo consiguió trabajo como oficinista del Expreso Velar. Nos mudamos para una casa mejor en el mismo reparto […]. Barracones era como la calle principal de las prostitutas. 183
Mientras que por otra está la carencia de los bienes materiales en el hogar o su deterioro, así como la incapacidad para apropiarse de ellos. Por lo que no tiene confort.
A principio de los años 40- […] nos alumbrábamos con quinqué […] había muchas familias pobres que no tenían luz eléctrica en sus casas […] 184
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En cuanto a las comidas, la imagen de la mujer negra pobre se observa por medio de dos aspectos. El primero debido a la privación y escases de alimentos. El segundo debido a la incapacidad de proveérselo a sus hijos.
Aquí en Santiago era muy usual en los pobres hacer una sopa de piedras. Cuando la cosa estaba muy mala y no había que cocinar, se ponía en la candela una olla con agua y- como se vivía en una verdadera colectividad-le decías a tus vecinos […] y así resolvías todo lo que te hacía falta y acababas haciendo, no una simple sopa sino un tremendo ajiaco.185
A la par, las ropas o el vestuario, prueban también la configuración de la imagen de la mujer negra pobre a partir de la carencia o la imposibilidad de comprárselo a sus hijos, por el costo del mismo, así como las diferencias en la forma de vestir entre su esposo y los demás miembros de la familia. Pero su actitud ante esta realidad evita que sus hijos estén desaliñados y vistan humildemente.
Y aunque una vara de tela valía veinte quilos-antes se medía por varas y no por metros como ahora- y eran telas de poca calidad (porque las sedas y los encajes no estaban al alcance de los pobres), ustedes nunca se vieron desnudos en aquel tiempo en que la mayoría de la población andaba mal vestida y harapienta. 186
En segundo lugar está la situación económica con respecto a su condición de madre. La protagonista no posee dinero para satisfacer las necesidades de sus hijos en su infancia, con respecto a su esparcimiento, su salud y su educación.
Con respecto a las necesidades de esparcimiento de sus hijos, la protagonista se enfrenta a la frustración y la tristeza de ver la imposibilidad de regalarles los juguetes que ellos prefieren y vivir con la decepción de jamás poder dárselos. Es una experiencia que la marca y lo que más le afecta es que no desea que su pasado de penurias durante su niñez, se repita en la niñez de sus hijos, por lo que trata de darle solución dentro de sus posibilidades, ejemplo de ello era el Día de Reyes.
Hubo una ocasión en que tu hermana Moña pidió una muñeca grande, rubia, de goma, que abriera y cerrara los ojos. Lo que le pude comprar fue una chiquitica, que tenía las piernecitas unidas, unas plumas de colores a manera de faldita, sin pelo, con los ojos
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saltones y unas grandes argollas. A aquellas muñequitas les decían abisinias […] También me pasó con mi hijo Nene. Él quería un caballo grande, con melena larga, y lo que le pusieron los «Reyes» fue un palo con dos rueditas atrás, una cabeza de caballo de madera y un cordón para halarlo. Monín en una ocasión quería dos pistolas como las de Roy Rogers, con el cabo blanco con una cabeza de vaca, ¡pobre mi hijito al ver la pistolita de mitos que apenas se le sentían los disparos! Y Carlotica, ilusionada pensando en su costurero- porque le gusta bordar-, no podía sentirse feliz con aquel arito con un pedazo de tela, dos o tres agujas y varios carretelitos de hilos de colores.187 Relativo a las necesidades médicas de sus hijos, la protagonista no tiene el acceso a la atención de calidad ni a comprar los medicamentos requeridos para curar las dolencias de sus seres queridos. Esta limitación es resuelta a través de vías no convencionales creadas por sí misma, como es el arte de la curandería, más conocida como la medicina tradicional.
La pobreza que existía en Cuba-en aquella época- hacía que los pobres les tuvieran mucha fe a los remedios caseros; por eso abundaban tantos curanderos, o las personas que como yo, por fe, tratábamos de curar a nuestra familia con hierbas y raíces.188
Referente a las necesidades educativas de sus hijos, la mujer negra pobre, no tiene los medios para ofrecerles una educación escolar a sus hijos, puesto que la educación era privada. Ella sufre además ante la limitación de que el futuro de sus hijos este frustrado y debe aceptar que trabajen sin poder obtener un título de grado superior, aun teniendo las capacidades, por ello se esfuerza en darle la oportunidad a los que pueden lograrlo.
En aquellos momentos solo estudiabas tú. ¡Dios mío!, qué angustia: si la matrícula del Instituto costaba tres pesos y no podíamos pagarla y teníamos que solicitarla gratis, a través dela Asociación de Alumnos, ¿cómo podríamos pagar la de la Universidad, que costaba mucho más? 189
El rasgo más sombrío dentro de la configuración de la imagen de la mujer negra pobre se aprecia a través de la influencia de las condiciones de vida y la situación económica en los valores de la protagonista. Movida por la miseria realiza una serie de acciones no aceptadas moral ni socialmente como positivas, estas son: el robo y el juego. Estas acciones la
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reprimen porque las considera incorrectas, sin embargo las efectúa en un determinado momento de su vida para lograr la supervivencia.
[…]Al llegar frente a la tienda, cuál no sería mi sorpresa: ¡estaba abierta! Entré. Por el desorden, me di cuenta de que habían robado, y creí que había sido la Virgencita la que había guiado mis pasos hasta allí […] Me llevé […] un poco de todo lo que me hacía falta para cubrir en parte las necesidades de mi casa […]. Me volví a acostar, pensando en lo disparejo que estaba el mundo, unos con mucho, otros con poco o sin nada.190
En tercer y último lugar se encuentran los trabajos que desempeña la protagonista, pues los mismos solo le adjudican el mínimo de remuneración, por lo que se ve obligada a realizar en ocasiones, varios a la misma vez para poder aliviar sus penurias.
Desde entonces me dediqué a trabajar con mayor ahínco, además de las cantinas puse una fondita en la casa […] No ganaba mucho dinero, pero así iba sacándolos a ustedes adelante.191
Todo lo examinado muestra cómo la imagen de la mujer negra pobre está configurada para representar un problema en la sociedad que afectaba sobre todo a la mujer negra y a sus familiares, la pobreza. Pero el interés fundamental es evaluar el enfrentamiento a dicho problema desde todas las etapas de la vida de la protagonista y cómo las limitaciones no evitan su desarrollo como ser social.