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Orden: Carnivora Bowdich, 1821 Familia: Hyaenidae Gray, 1821 Género: Crocuta Kaup, 1828

Especie: Crocuta crocuta (Erxleben, 1777)

Subespecie: Crocuta crocuta spelaea Goldfus, 1832

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Hay tres restos que pueden pertenecer a un mismo individuo adulto de hiena de las cavernas:

- Una ulna derecha completa (AX7156)

- Un fragmento proximal de un quinto metacarpiano (AX9206) - Una tercera falange completa (AX10617)

La ulna debido a su buen estado de conservación es el elemento de mayor interés desde el punto de vista morfométrico ya que no es frecuente el hallazgo de esta pieza completa (Fig. 145).

Se trata de un hueso largo robusto con una articulación proporcionalmente más desarrollada en sentido anteroposterior que en los cánidos. Bajo la superficie articu- lar para el radio presenta una fosa lateral que se prolonga hacia abajo por un tramo de la diáfisis. Esta última tiene una sección subtriangular con una arista en la región caudal y una larga superficie rugosa a lo largo de la región olecraneal que indica el estrecho contacto que este hueso tiene con la diáfisis del radio.

La longitud de este hueso (Tabla 15) está muy cerca de los ejemplares de Jaurens y Gargas, yacimientos franceses con una cronología cercana a la de los restos de oso de Amutxate. Sin embargo, es significativamente menor que la de una muestra de individuos actuales de hiena manchada.

Estas diferencias de proporción entre las patas de la forma espeleana y las de individuos actuales han sido señaladas desde hace décadas (Kurtén, 1968; Ballesio, 1979 y Cardoso, 1993). Los huesos más distales de las extremidades de la forma prehistórica (radio-ulna y tibia-fíbula) son más cortos y más anchos. Estas dife- rencias se traducen en una mayor robustez que algunos autores ya habían inter- pretado hace más de un siglo como una forma de adaptación a la vida en las cavernas (Gaudry y Boule, 1892). Sea cual fuere la causa de este rasgo diferen- cial, la morfometría del ejemplar de Amutxate coincide con otros hallazgos cerca- nos en el espacio y en el tiempo.

La hiena de las cavernas es considerada por la mayoría de los autores como la forma pleistocena y septentrional de la actual hiena manchada (Crocuta crocuta) cuyo ancestro sería una forma del Pleistoceno medio (Crocuta crocuta intermedia, Serres, 1828) descrito por Bonifay (1971). Es sin duda la hiena típica del Würm y está presente desde Kent’s Cavern (Gran Bretaña) hasta la Península Ibérica.

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Familia: Canidae Gray, 1821 Género: Vulpes Oken, 1816

Especie: Vulpes vulpes Linnaeus, 1758

El zorro común está presente con tres restos todos ellos completos: - Un canino superior derecho (AX8279)

- Un astrágalo derecho (AX1020) - Un centrotarsal derecho (AX6677)

Durante el Pleistoceno superior conviven en la SW de Europa dos especies distintas de zorro: la forma común y el isatis o zorro polar (Alopex lagopus) de menor talla. Esta última es más escasa y sólo hay tres citas en la Península Ibérica (Altuna, 2004). Entre los restos de Amutxate el astrágalo es el más interesante desde el punto de vista taxonómico. Su longitud (20, 4 mm) supera los valores máximos de la forma polar y entra en el dominio de variación del zorro rojo. Por tanto no hay duda acerca de la atribución específica de estos restos.

Se trata de una especie oportunista que pervive hasta la actualidad y que pudo ser el agente responsable de la presencia de algunos restos de herbívoros de pequeña talla en la cueva tal como se comentó más arriba. Desde luego su presencia en la cavidad no sólo está confirmada por sus restos sino también por las huellas de su dentadura en un hueso de sarrio.

Familia: Mustelidae Swainson, 1835 Género: Mustela Linnaeus, 1758

Especie: Mustela erminea Linnaeus, 1758

Hay un fragmento de mandíbula derecha que no conserva molar alguno (AX2587) y un fragmento de calcáneo izquierdo (AX6531) que permiten regis- trar la presencia del armiño en la cavidad. Este pequeño mustélido pudo ser el responsable de algunos de los numerosos restos de micromamíferos ya que éstos son presas habituales de este pequeño depredador.

Orden: Artiodactyla Owen, 1848 Familia: Cervidae Gray, 1821 Género: Cervus Linnaeus, 1758

Especie: Cervus elaphus Linnaeus, 1758

El ciervo es uno de los herbívoros mejor representado en cuanto a número de restos (Fig. 146):

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- Dos fragmentos de molariforme superior - Vértebra cervical casi completa (AX6802)

- Radio derecho con epífisis distal sin fusionar (AX7161) - Metacarpo con ambas epífisis sin fusionar (AX3324) - Carpal ulnar derecho (AX9003)

- Astrágalo izquierdo algo erosionado (AX4248)

- Metatarso con ambas epífisis sin fusionar (AX1615 y AX2075) - Epífisis sin fusionar de un matapodio (AX1016)

Esta muestra representa un mínimo de dos individuos. El más joven al que per- tenecerían el astrágalo, los fragmentos de molariforme y los metapodios, no supera los doce meses de edad. Y el otro al que pueden corresponder la vértebra, el carpal y el radio, puede estar entre los dos años y los dos años y medio.

Las medidas obtenidas son prácticamente nulas al tratarse de huesos de indi- viduos inmaduros. Tan sólo es mensurable la anchura de la superficie articular proximal (55,5 mm) del radio.

Familia: Bovidae Gray, 1821 Género: Capra Linnaeus, 1758

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Especie: Capra pyrenaica Schinz, 1838

Hay cinco restos de cabra montesa: - Un P 3-4 superior derecho (AX2501)

- Un M 3 superior izquierdo (AX890) (Fig. 3.8.2.4)

- Un húmero izquierdo completo (AX1458) ( Fig. 3.8.2.4)

- Un metacarpo izquierdo con la epífisis distal sin fusionar (AX2232)

- Un astrágalo derecho completo (AX6983)

La mayor parte de los huesos pue- den corresponder a un individuo adulto que presenta un desgaste medio en la dentadura. Pero hay un metacarpo con la epífisis distal sin fusionar que perte- neció a un individuo infantil (Fig. 147). Las medidas obtenidas (Tabla 16) en- tran dentro del dominio de variación de la especie durante el Pleistoceno me- dio.

Género: Rupicapra Blainville, 1816 Especie: Rupicapra rupicapra

Linnaeus, 1758

Fig. 147. Huesos de cabra (1 molar tercero superior; 2 húmero).

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El sarrio es la especie que más restos ha aportado a la muestra (Fig. 148): - Fragmento articular de escápula izquierda (AX3865)

- Carpales II-IV derechos (AX2428 y AX5304) - Carpal radial izquierdo (AX8077)

- Fragmento de fémur (AX4390) - Calcáneo izquierdo (AX2974) - Astrágalo izquierdo (AX3694)

- Fragmentos distales de falange primera (AX2617 y AX8808) - Epífisis proximal sin fusionar de falange segunda (AX5156) - Fragmento proximal de metatarso (AX3448)

Tabla 17. Medidas aisladas de sarrio. Fig. 148. Huesos de sarrio (1 calcáneo; 2 escápula; 3 astrágalo; 4 metatarso).

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Este conjunto representa un mínimo de dos individuos: uno adulto y otro juve- nil que aún tiene sin fusionar la epífisis proximal de la segunda falange.

Las medidas obtenidas (Tabla 17) quedan dentro del dominio de dispersión de la osteometría de esta especie durante el Paleolítico.

Clase: Aves

Orden: Passeriformes Linnaeus, 1758 Famila: Corvidae Vigors, 1825 Género: Pyrrhocorax Tunstall, 1771

Hay un fragmento distal de tibio-tarso (AX1904) que pertenece a una chova. Sin embargo, el carácter fragmentario del resto y la dificultad para diferenciar la especie nominal de la chova piquigualda (Pyrrhocorax graculus) no permite la atribución específica.

Conclusiones

Los escasos restos de macrofauna de la cavidad de Amutxate que acompa- ñan a la rica muestra de oso de las cavernas pertenecen a tres carnívoros entre los que destaca la hiena de las cavernas y tres ungulados. La presencia de estos últimos en el yacimiento parece consecuencia de la actividad depredadora de los primeros confirmada por las marcas de mordeduras en alguno de los restos. Las medidas de la hiena coinciden con las de otros ejemplares coetáneos de Francia y confirman la robustez de la mitad distal de las extremidades de esta forma fósil respecto de la hiena manchada actual. Las dimensiones de los restos de cabra y sarrio entran dentro del dominio de variación de sus congéne- res del Pleistoceno superior.

Micromamíferos (insectívoros, quirópteros, roedores y