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1 Firm-years N Mean Std Deviation Maximum 75th 50th 25th Minimum

Frequency of Firms Across Intervals of Scaled Earnings

EM 1 1 Firm-years N Mean Std Deviation Maximum 75th 50th 25th Minimum

¿Qué es enseñar para usted?

Evoque una situación de su experiencia en la que ▪

considere que el docente enseñaba muy bien. Intercambie experiencias con el propósito de res- ▪

catar aspectos vinculados con la calidad de los procesos de enseñanza y de aprendizaje.

Realice un listado de las características positivas y ▪

negativas extraídas de los casos considerados.

Lea este fragmento extraído del artículo “El salta- ▪

montes no oye” de Miguel Angel Santos Guerra (2008). Blog El Adarve.

Intercambie opiniones con los integrantes de su ▪

subgrupo.

Presente al grupo total las reflexiones, inquietu- ▪

des e interrogantes que surgieron como producto del trabajo realizado.

“…No es lo mismo conocer una asignatura que sa- ber enseñarla. Y no es lo mismo saber enseñarla que saber despertar el amor al conocimiento sobre ella. Además, para que haya aprendizaje significativo y re- levante no hace falta sólo que el conocimiento tenga una coherencia interna y otra externa para que case con lo que el aprendiz ya sabe. Hace falta que haya una disposición emocional favorable y abierta hacia el aprendizaje.¿ Cómo se consigue?

El profesor es un miembro de una comunidad que en- seña. Mejor sería decir que educa. El profesor necesita saber su materia. Pero necesita otros saberes y otras destrezas para realizar su tarea. ¿Quién no ha vivido la experiencia de un docente sabedor de la materia que ha inculcado un odio inquebrantable a la misma por su modo de enseñarla?

Parece haberse llegado a un consenso en el que todos coinciden en la necesidad de unos saberes específicos: qué es enseñar y aprender, quién es y cómo es el alum- no, qué metodologías son las más pertinentes, cómo conseguir la motivación por el aprendizaje, cómo hacer una evaluación formativa, cómo responder a la diversidad infinita del alumnado, cómo educar en valores, qué características tiene la institución en la que se enseña….

Tenemos que aprender, ¿cómo podremos hacerlo? ¿Por qué no aprendemos juntos? ¿Dónde podemos encontrar el conocimiento? ¿Cómo sabemos si lo he- mos aprendido? ¿Cómo saber si lo hemos aprendido? Lo terrible es tener una actitud que viene a decir lo siguiente: ¨yo soy el que sé, yo explicaré lo que sé y el que no lo entienda o no lo quiera aprender, peor para él. Cuando los alumnos expresan sus quejas sobre el

Formación de formadores Módulo I 30

profesorado no suelen decir que les faltan conoci- mientos. Suelen hablar de otras carencias. Muchas de ellas están cifradas en las limitaciones pedagógicas. Qué decir de las dimensiones éticas del proceso de enseñanza/aprendizaje. No se trata sólo de enseñar conocimientos sino de enseñar a utilizarlos de forma positiva. Es decir, al servicio de la sociedad y del próji- mo. Porque si todo lo que aprendemos lo utilizásemos para oprimir, engañar y explotar a los demás, ¿qué interés tendría la enseñanza?...

En esta actividad le proponemos que relate su biografía escolar. Es decir diversas situaciones de aprendizaje que ha vivido en los años en que fue alumno.

“...La biografía escolar, es decir, el período vivido en la escuela por los maestros siendo éstos alumnos, cons- tituye una fase formativa “clave” y su abordaje resulta enriquecedor para entender la práctica profesional...” Concretamente, nos estamos refiriendo a lo que los maestros han aprendido “en situación”, en todos los años en que fueron alumnos. Es aquello que se vive y experimenta en determinadas circunstancias en las que se producen los aprendizajes de contenidos forma- lizados. Es lo aprendido “informal” o “implícitamente” en la prolongada estadía que uno pasa por las institu- ciones escolares…” Para algunos autores, “la biografía escolar” pasa a ser la primera fase de la formación docente” en Alliaud, Andrea (2004) La experiencia es- colar de maestros “inexpertos”, biografías, trayectorias y práctica profesional” Revista Iberoamericana de Edu- cación N º34/3.

El desempeño profesional se concibe como una instancia en la que se pone en juego no sólo lo que formalmente se aprendió sino y fundamentalmente lo que se vivió y protagonizó en la experiencia es- colar que los docentes han tenido como alumnos. Cuando finalice el relato, comente como reflexión personal: ¿Qué le ha aportado esa vivencia a su trabajo como docente en Formación Profesional? Sugerencias para realizar la actividad:

¿Qué recuerdos tiene de las clases en que “siente” ▪

que el docente enseñaba muy bien?

¿Qué recuerdos tiene de aquellas clases en que ▪

considera que no aprendió algo valioso?

¿Qué es lo que más les gustaba de las clases de ▪

sus docentes?

¿Qué era lo que menos apreciaba? ▪

¿Qué palabras o frases le han disgustado escuchar ▪

en los labios de sus docentes?

En grupo pequeño de no más de tres o cuatro per- sonas, cada integrante del grupo, comentará a sus compañeros las respuestas y contribuirá a elaborar una síntesis grupal con los aspectos comunes de las respuestas.

Enseñar es hacer posible el aprendizaje, crear las

condiciones favorables, guiar, orientar y preparar las mejores situaciones para favorecer el logro de aprendizajes significativos en los participantes.

El concepto de enseñanza y su práctica está indisolublemente ligado al de aprendizaje y su concreción. Sin embargo, ambos conceptos son diferentes ya que la práctica de enseñar y la práctica de aprender también lo son. La actividad

del docente no produce por sí misma el aprendiza- je; éste depende de las actividades que realice cada uno y de las interacciones e intercambios que se generen en el grupo de aprendizaje y en los con- textos en los que se desarrolla la formación.

No siempre coinciden lo que se enseña y lo que se aprende. Como docentes intentamos que nues-

tros alumnos aprendan, pero su actividad tiene límites que dependen de distintas variables. Entre otras: los conocimientos previos y el compromiso de quienes cursan; como así también, los medios, espacios y tiempos disponibles.

Nuestra tarea como docentes no se reduce a la aplicación de fórmulas y técnicas concebidas

como universales y verdaderas ya que la enseñanza es fundamentalmente una actividad de naturaleza práctica.

Diariamente, nos encontramos con situaciones diversas, complejas y, a veces, poco definidas que nos exigen reflexión y toma de decisiones

Formación de formadores Módulo I 31 rápidas; las que no solemos encontrar del mismo

modo en “los libros”. Esto no implica que el docente no deba formarse; al contrario, lo compromete aún más en la comprensión y reflexión de las distintas variables que inciden en las acciones educativas. Asimismo, los enfoques de investigaciones actua- les muestran que el docente no es un sujeto

“neutro” que se aboca a aplicar técnicas, sino que sus supuestos, creencias, valoraciones e ideas inciden en la forma en que enseña y en los resultados de la enseñanza.

Por ello, consideramos imprescindible, en nues- tra actividad y en el desarrollo del curso, re- flexionar sobre nuestra práctica como docentes y, a partir de ella, analizar y revisar nuestros vín- culos con las tareas y los cursantes, integrando los distintos aportes teóricos que nos permitan mejorarla.

Lea el artículo Enseñar o el oficio de aprender de Miguel Angel Santos Guerra e intercambie sus apreciaciones con el grupo. El autor hace referencia a mitos y errores sobre la profesión docente. Recuerde que el mito es la persona o cosa a las que se atribuyen cualidades o excelencias que no tie- nen, o bien una realidad de la que carecen.

www.santillana.com.ar/03/congresos/7/94.pdf Fases del proceso de enseñanza

Antes de señalar las fases de la enseñanza, reflexio- nemos nuevamente, a partir de estos textos, sobre la importancia del rol docente en este proceso.

Dice el filósofo Emilio Lledó: “Enseñar es una forma de ganarse la vida pero, sobre todo, es una forma de ga- nar la vida de los otros”. No se gana la vida de los otros metiendo en su cabeza datos y conocimientos inertes sino enseñándoles a pensar y a convivir. “Excelente maestro es aquel que, enseñando poco, hace nacer en el alumno un deseo grande de aprender” dice Arturo Graf. Esta es una tarea que, arrastrada como un cas- tigo, resulta insoportable y que, vivida con entusias- mo, resulta apasionante. Para vivirla con alegría hay que tener sobre ella un conocimiento especializado y amarla profundamente. Hay, sobre todo, que amar a los alumnos. Esta es una tarea de cabeza y de corazón. Los alumnos tienen un radar que les permite saber qué profesores y profesoras se preocupan de verdad por ellos…” (Santos Guerra. 2008)

…”Los alumnos, por otra parte, son muy capaces de variar su comportamiento según el contexto, y el orden en un aula dependerá del grado en que el pro- fesor establezca unas reglas claras, cumpla su parte en ellas o simplemente haga su trabajo” (Fernández Enguita. 2009)

En el proceso de enseñanza podemos diferenciar e interrelacionar, a su vez, tres fases o etapas que tienen propósitos y actividades diferenciadas en función de estos; a saber:

1. El planeamiento que realiza el docente que anali- zaremos en el Módulo II.

2. La gestión del proceso que abordaremos en el Módulo II.

3. La evaluación de los procesos y resultados del aprendizaje que analizaremos en el Módulo III.

Formación de formadores Módulo I 33

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