De las 2117 gestantes ingresadas 220 (10,4% IC 95%: 9,1‐11,7) fueron diagnosticadas con malaria por gota gruesa en algún momento del embarazo o en el parto, y se identificaron 233 episodios nuevos de MDE. 173 fueron producidos por P. vivax y 60 por P. falciparum. Trece gestantes (5,9%) presentaron episodios por P. vivax y por P. falciparum pero en distintos momentos del embarazo. La relación de casos de MDE por especie fue de 2,9 casos de P. vivax por cada caso de P. falciparum.
Capítulo 1 41
En 2024 gestantes calculó el tiempo de observación en relación al primer episodio de malaria, cuya sumatoria fue de 72728,81 semanas. Entre ellas se identificaron 210 eventos de MDE para una densidad de incidencia de 2,89 episodios de MDE por cada 1000 gestantes‐ semana de gestación.
En promedio el primer episodio de malaria ocurrió a las 26,2 ± 9,8 semanas de edad gestacional, con una mediana de 28,5 (RIQ: 19,5‐33,4) semanas. El 10,7% de los episodios ocurrieron en el primer trimestre del embarazo, 28,6% en el segundo trimestre y 60,7% en el tercer trimestre. El 13,3% de los casos se diagnosticaron en el parto. La mayor tasa incidencia instantánea se encontró para la semana 38 de gestación la cual fue de 0,009 casos por 1000 gestante‐semana con un Intervalo de confianza del 95% (IC95%) entre 0,0124‐ 0,0059. (Gráfica 1‐5). Gráfica 15: Tasa de incidencia instantánea del diagnostico del primer evento de malaria en la gestación
De las 173 gestantes infectadas por P. vivax 46 tuvieron recurrencia de la parasitemia durante el seguimiento. Cuarenta presentaron una sola recurrencia, cuatro presentaron dos recurrencias y dos gestantes presentaron tres recurrencias durante el seguimiento. Todas las recurrencias ocurrieron después del día 28 de haber iniciado el tratamiento, y en promedio se presentaron a las 12,4 semanas. Se realizó gota gruesa en 298 placentas, entre las cuales 19 fueron positivas para infección malárica, 16 por P. vivax y 3 por P. falciparum; y se calculó una prevalencia de infección placentaria de 6,4% (IC 95%: 3,6‐9,1).
Ninguna de las gestantes de la investigación murió durante el seguimiento, el parto, el post‐ paro inmediato o el cuadro clínico de malaria.
42 Epidemiología de malaria durante el embarazo en Colombia
1.4 Discusión
Esta es la primera investigación epidemiológica sobre MDE en Colombia y una de los primeras realizados en la región de la Américas. El principal resultado fue determinar con alta precisión la magnitud de malaria en la embarazada. Esto fue posible por el tamaño de muestra que se calculó con base en criterios demográficos, epidemiológicos y estadísticos precisos. Aunque el muestreo fue de base hospitalaria, centrado en los programas de CPN y las salas de parto, este resultado puede inferirse a la población de gestantes en general, debido a que en la región algo más de 90% de las gestantes accedieron a CPN y 98% tuvieron parto institucional, en la misma época en que se obtuvo la muestra (Gobernación de Antioquia, PLANEACIÓN, 2004).
Las características demográficas y epidemiológicas de la muestra fueron similares a las de las gestante en general de la región y de otras regiones endémicas confirmando así se representatividad. La edad de las maternas ingresada presentó una media y mediana (23,2 años y 22,0 años) parecidas a las de gestantes de municipios con tamaños poblacionales similares a los del estudio (50000 a 100000 habitantes) (media de 24,6 años y mediana 23 años) (León, 2006). La distribución por grupos etáreos fue parecida a las reportada para gestantes de Urabá entre los años 2003 a 2007; 33,9% de la mujeres estudiadas fueron menores de 20 años, mientras 30,7% a 31,9% de las maternas de la región estuvieron en ese rango de edad (Gobernación de Antioquia‐DSSA, 2010).
Con el embarazo estudiado, las gestantes de la cohorte tuvieron un promedio de 2,8 embarazo, idéntico al de los municipios colombianos de 50000‐100000 habitantes (2,6 embarazos) (León, 2006).
Características como la frecuencia de anemia materna fueron similares a las de otras regiones endémicas, y permiten inferir el carácter específico de la muestra en torno a esta enfermedad. Anemia materna y anemia materna grave en algún momento del embarazo se presentaron en 62,4% y 1,2% de las gestantes, entre los rangos de prevalencia de anemia halladas por Berti y colaboradores en algunos países africanos (32% a 70%) (Berti, 2010), o por Glover‐Amengor y colaboradores para anemia en el tercer trimestre del embarazo y de para anemia grave en Ghana (57,1% y 1,0%) (Glover‐Amengor, 2005).
Ninguna gestantes fue positiva para VIH en el tamizaje prenatal, y se corresponde con la baja seroprevalencia encontradas en embarazadas en Colombia de 0,19%, y con las reportadas Antioquia de 0,07% a 0,11% durante los años de estudio (García, 2005).
Otras enfermedades e infecciones que se identificaron en la muestra presentaron frecuencia similares a las de gestantes de países maláricos. La frecuencia de infecciones vaginales de 26,1% fue muy parecida al 24% encontrada en 505 gestantes de Vietnam (Goto, 2005). La prevalencia de bacteriuria de 22,4% fue similar al 24,2% encontrada en India usando las mismas prueba diagnósticas utilizadas en la cohorte (Bandyopadhyay, 2005). La frecuencia de alteraciones hipertensivas del embarazo calculada en las gestantes del estudio de 6,4%, fue levemente superior al 5,0% reportado para Latinoamérica y el Caribe con base en los registros incluidos entre 1985 y 1997 en el Sistema de Información Perinatal del Centro Latinoamericano de Perinatología (Conde‐Agudelo, 2000). La frecuencia de diabetes gestacional de 0,9% estuvo en el rango de prevalencias de 0,34% a 1,0% hallado en el Hospital Universitario del Valle en Cali entre los años 1989 y 1996, y fue similar al 1,43% reportado en el Instituto de Seguros Sociales de Medellín (Campo‐Campo, 2008).
Capítulo 1 43
Prácticas como el consumo de hematínicos en la gestante (91%) fueron similares a los reportados en 2000 gestantes por el Plan Departamental de Seguridad Alimentaria y Nutricional del departamento de Antioquia (95%) (Gobernación de Antioquia‐Plan MANA 2007) y en un estudio transversal de maternas atendidas en hospitales públicos de la ciudad de Bogotá (87,6%) (Rojas‐Higuera, 2006).