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Materials and Methods

3.2 Fractography analysis

Biología:

La tortuga baula, Dermochelys coriacea, es uno de los reptiles más grandes que existe (1000 kg) y es la tortuga marina con mayor distribución en todos los océanos, excepto el Ártico y el Antártico (Reina

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INFORME TÉCNICO Ambientes Marino Costeros de Costa Rica

aguas costeras solamente para desovar en playas altamente dinámicas adyacentes a aguas profundas. Estas tortugas desovan principalmente en áreas tropicales, y ocasionalmente en áreas subtropicales (ejemplo Florida y Sudáfrica) (Steyermark et al. 1996). Las colonias de mayor tamaño se encuentran en la Guyana Francesa, Suriname, y Costa Rica, tanto en la costa pacifica como en la costa atlántica (Leslie et al. 1996).

La ecología del desove de las baulas es particular debido a que las hembras desovan hasta 10 veces en una única temporada, mostrando los periodos entre anidadas mas cortos (9-10 días), y debido a que el número de huevos que ponen no se relaciona con su gran tamaño (Rostal et al. 1996). Además, las baulas son únicas en cuanto a la ecología de desove debido a que producen numerosos huevos sin yema, infértiles en cada puesta, junto con el resto de huevos fértiles (Rostal et al. 1996).

Las baulas pasan la mayor parte de sus ciclos de vida en el océano, alimentándose casi exclusiva- mente de organismos pelágicos de cuerpos blandos, principalmente cnidarios como Cyanea capillata,

Rizoma octopus y Cyanea sp., y ctenóforos. Las baulas presentan una complicada estructura en forma de

escalera, dentro de su garganta, formada por estructuras similares a espinas que les permiten tragar con facilidad sus resbaladizas presas (por ejemplo medusas) (Leslie et al. 1996).

Entre las particularidades sobre la fisiología de las baulas, se encuentra las increíbles adaptaciones respiratorias que presentan, similares a las de otros vertebrados que habitan el océano y respiran aire (Paladino et al. 1996). Estas tortugas tienen el doble de la capacidad de transporte de oxigeno en sangre que las otras tortugas marinas, además de concentraciones excepcionalmente altas de mioglobina, una mayor tolerancia a la hipoxia, tanto a nivel de tejido como de organismo, estructuras mas rígidas a nivel de los pasajes no respiratorios en los pulmones e insensibilidad al sistema respiratorio de control de altas concentraciones de CO2 en la sangre (Paladino et al. 1996). Todas estas adaptaciones a nivel de circulación y tejidos proveen a las baulas de un sistema mas rápido de transporte de oxigeno hacia tejidos activos y de una amplia capacidad de almacenamiento de oxigeno (Paladino et al,1996).

Las baulas presentan un amplio control sobre su temperatura corporal. Pritchard (1971) reportó que los individuos estudiados presentaban temperaturas corporales mayores que la temperatura del agua. Un sistema de circulación a contracorriente a nivel de las aletas anteriores y posteriores ayuda a retener el calor corporal. Cambios en el flujo de la sangre, junto con una capa de grasa subepidérmica y un gran tamaño corporal, proveen a las baulas de un mecanismo para mantener sus temperaturas corporales por encima de la temperatura ambiental (Paladino et al. 1996).

Las migraciones extensivas de tortugas baula se traducen en individuos de áreas geográficamente separadas que comparten zonas de alimentación (Hugues et al. 1998; Reina et al. 2002). Las baulas se mueven, generalmente, a través de los océanos buscando sitios de afloramiento, que presentan abun- dante alimento (medusas, ctenóforos y plancton gelatinoso). Las actividades humanas que afectan estas áreas de alimentación compartidas y producen la mortalidad, tanto de juveniles como adultos, de es- pecies altamente migratorias y de lenta madurez sexual, pueden tener consecuencias globales (Troëng

et al. 2004).

Situación actual:

En el Pacífico, las baulas anidan, principalmente, en 4 sitios, y sus poblaciones se han reducido dramáticamente en los últimos 20 años a alrededor de 250 en México, 117 en las Playas de Costa Rica, 2 en Malasia y menos de 550 en Indonesia (Crowder 2000). El Océano Pacífico puede contener aproxi- madamente unas 2300 hembras adultas, lo que significa que son las tortugas con mayor amenaza de extinción en el mundo (Spotila et al. 2000). La población mundial de baulas ha sufrido un marcado declive en su población mundial debido a la extracción de huevos y captura incidental en las redes o líneas pesqueras (Chan y Liew 1996, Eckert y Sarti 1997, Crowder 2000, Reina et al. 2002).

Sitios de anidación en Costa Rica:

Históricamente, las tortugas baulas anidan en varias de las playas de Guanacaste, incluyendo Playa Grande, Playa Tamarindo, Playa Langosta, Playa Naranjo, Playa Flamingo y Playa Cabuyal (Anexo 1). Sin embargo, el desarrollo turístico de la zona, ha eliminado el anidamiento en las Playas Flamingo y Tamarindo. No obstante, la actividad de anidamiento continúa en Playa Grande, Langosta y Naranjo (Chaves et al. 1996).

en el país, donde Playa Grande es reconocido por ser una de las playas de mayor importancia para la anidación de tortugas baulas del Pacifico. Además, en la costa Caribe, tanto en el norte como en el sur, Tortuguero y Gandoca, respectivamente, constituyen también importantes playas para el desove de hembras adultas.

Parque Marino Las Baulas

El Parque Marino Las Baulas, Playa Grande, se ubica en la provincia de Guanacaste. Cuenta con una extensión de 22000 hectáreas de proporción marina y 445 hectáreas de playas, bosques y man- glares. Comprende las Playas Carbón, Ventanas, Grande, Langosta, y los Manglares San Francisco, Tamarindo y Ventanas. De las tres playas que componen el parque, Playa Grande es la más importante y mejor estudiada (Reina et al. 2002). Los datos generados, por el estudio de Reina y colaboradores (2002), muestran que la actividad de anidamiento en Playa Grande es mayor entre Octubre y Febrero (época de anidamiento). Estos datos muestran que la población de tortugas que anidaron entre 1988- 1989 fue de 1367 hembras adultas, mientras que en el período entre 1999-2000 fue de 231 tortugas baula. A pesar de la disminución exponencial de baulas desde 1990 (Spotila et al. 2000), el Parque Na- cional Las Baulas todavía mantiene la población de anidamiento más grande en una única playa (5.8 Km.), para toda la región del Pacífico (Reina et al. 2002).

Playa Langosta:

Playa Langosta es una de las playas de anidación de tortugas baula más importantes de la costa Pacífica de Costa Rica (Chaves et al. 1996). La anidación de Playa Langosta es menor que la de Playa Grande (Steyermark et al. 1996), y se ha detectado un intercambio de individuos entre estas dos pla- yas, lo que indica que comparten los mismos sitios de anidación. Posiblemente, debido a la cercanía de Playa Grande a Tamarindo y Langosta, esta región representó una zona de anidación en común para las tortugas baula, pero con el creciente desarrollo urbano-turístico de Tamarindo, que afecta la preferencia de las tortugas por sitios de anidación tranquilos y oscuros, las tortugas baulas dejaron de anidar en Playa Tamarindo. Chávez y colaboradores (1996) encontraron una alta fidelidad por sitios de anidación en Playa Langosta, lo cual significa que las tortugas que han sido marcadas durante el anidamiento vuelven a las mismas playas para volver a anidar. De ahí que los esfuerzos de conservación de tortugas marinas no sólo deben dirigirse a las tortugas como especies en peligro, sino a los sitios que utilizan para la anidación.