CHAPTER 3: RESULTS
3.3 What are the frames that are used by the media to portray the effects of the
Lorena
Esta variedad fue originada en la finca Lorena, en Palmira, Valle del Cauca, Colombia, en 1957 (Ríos-Castaño et al., 2005), posiblemente a partir de una selección de la variedad Antillana Trapp. Es un aguacate que se comporta muy bien a bajas altitudes en Colombia; sin embargo, se ha visto con muy buen comportamiento en las zonas cafeteras del país, hasta los 1.500 msnm. En el país a Lorena y a otros cultivares similares en su forma y color, se les conoce como aguacates “Papelillos”, derivado este término, del poco grosor de su corteza, que los hace fáciles de pelar y que se asemeja a un papel en su consistencia y textura; esta variedad está bastante difundida en zonas medias y cálidas, con muy buen mercado y gran aceptación por el consumidor, por su sabor característico y calidad interna. Presenta frutos de forma alargada, ligera- mente oblicuos; de corteza lisa, lustrosa (Figura 46), con abundante punteado o lenticelas; frutos de tamaño grande, 400 a 600 g de peso, de 14,69 cm de largo y 9,13 cm de ancho; de con un contenido de grasa del 7 a 9% y de 4,61% de fibra, de color verde amarillo moderado y de pedúnculo largo (Ríos-Castaño et al., 2005). La semilla es de tamaño mediano, ovoide y simétrica, con mediana adherencia a la pulpa. La época de cosecha en Colombia es de mediados de noviembre a febrero y de abril a julio. La relación cáscara: semilla:pulpa es 5:15:80%, respectivamente (Ríos-Castaño et al., 2005).
Lorena es indudablemente la mejor selección de aguacate de importancia comercial obtenida en Colombia. Su presentación es inmejorable por su forma,
color, su tamaño y su calidad interna. Aparentemente reúne el mayor número de características que el consumidor en Colombia, busca en un fruto de aguacate. Esta variedad presenta en Colombia hasta tres floraciones por año; su fruto no se almacenada en el árbol, por lo cual una vez alcanza su madurez fisiológica, debe cosecharse (Ríos-Castaño et al., 2005).
Peterson
Esta es una de las variedades más antiguas; sus frutos son de forma oblonga, un poco oblicua, de color verde claro uniforme; su cáscara delgada, correosa, de adherencia ligera, es de textura lisa, lustrosa, con punteado abundante; son de tamaño mediano a pequeño, 250 a 300 g y semilla grande, por lo cual tiene muy baja aceptación en Colombia (Figura 47) (Ríos-Castaño, 1982). La relación cáscara: semilla:pulpa es 8,2:11,3:80,5%, respectiva- mente (Bernal, 1986; Bernal y Moncada, 1988).
Figura 46. Cultivar de la raza Antillana, Lorena Foto: J. Bernal
Simmonds
Obtenida de una semilla de Pollock en La Florida. El fruto es oblongo, de tamaño mediano a grande, de unos 700 gramos, de buena calidad; su corteza es de textura lisa, correosa, de adherencia ligera, de color verde amarillento, semilla mediana, de forma globosa simétrica (Figura 48). Grupo floral A (Ibar, 1979). Su contenido de aceite está entre 3.3 y 5%. Entre sus defectos se incluye la baja tolerancia al frío el escaso vigor de los árboles y la excesiva caída de frutos (Newett et al., 2007). La relación cáscara:semilla:pulpa es 10,8:15,3:73,9%, respectivamente (Bernal, 1986; Bernal y Moncada, 1988).
Trapp
Cultivar originado en 1894 en terrenos de H.R. Trapp, en Coconut Grove, La Florida, es una de las variedades líderes en ese estado (Ibar, 1979). Es una variedad que podría ser líder para el desarrollo del aguacate en zonas cálidas del país, por su alta calidad y aceptación en el mercado (Ríos-Castaño, 1982).
Es un árbol sensible al frío, poco vigoroso, con frutos de forma ovada o piriforme (Figura 49), achatados por los polos; su peso oscila entre 450 a 650 g, con un contenido de grasa del 6 al 7%; la corteza es gruesa y flexible, de textura lisa, con poca adherencia; la pulpa es suave, de sabor agradable, de color amarillo limón cerca de la corteza y verde claro cerca de la semilla; la semilla es grande y achatada. Grupo floral B (Ríos-Castaño, 1982; Ibar, 1979). Es una variedad que se asemeja a Lorena. La relación cáscara:semilla:pulpa es 9:20:71%, respectivamente (Bernal, 1986; Bernal y Moncada,1988).
Figura 47. Cultivar de la raza Antillana, Peterson Foto: J. Bernal
Figura 48. Cultivar de la raza Antillana, Simmonds.
Fotos: http://1175.do.all.biz/ Figura 49. Foto: J. Bernal Cultivar de la raza Antillana, Trapp
Trapica
De acuerdo a un trabajo realizado por Ocampo et al. (2006), se encontró un posible duplicado genético correspon- diente a las accesiones “Lorena” y “Trapica”, las cuales son similares en el fruto, el hábito de la planta, son de raza Antillana y fueron originadas por selección masal en el Valle del Cauca, Colombia; sin embargo, hay algunas diferencias de carácter morfo- agronómico entre ellas. Trapica es un árbol mas frondoso, de mayor volumen de copa y con un tallo mas vigoroso que Lorena, lo cual conduce a una mayor capacidad de producción. En el fruto las diferencias que se aprecian se refieren al menor tamaño, corteza de menor espesor, menor contenido de pulpa y de grasa, mas fibra, pero sensiblemente de mejor sabor en el Trapica que en el Lorena. (Ríos-Castaño et al., 2005). Por lo tanto, lo más prudente es proponerlas como un posible duplicado genético de la colección colombiana de aguacate. Trapica se confunde con la completamente diferente variedad Trapp de La Florida. El árbol es grande y frondoso. El fruto es de buen tamaño (568,1 g), verde brillante (Figura 50), muy llamativo y de buena aceptación en el mercado nacional. La pulpa es de color amarillo crema, la semilla es grande y frecuentemente suelta (Amórtegui, 2001). El contenido de grasa es del 7,2%, 79,9% de pulpa, 4,6% de fibra y se adapta en Colombia, a alturas comprendidas entre los 0 y los 1.300 msnm (Ríos-Castaño et al., 2005).
Pollock
Es un árbol de semilla de parentales desconocidos, seleccionados en la propie- dad de H.S. Pollock. Pertenece al grupo floral B (Newett et al., 2007). Los árboles son de tamaño pequeño, con desarrollo lento y poco prolíferos; los frutos son de tamaño muy grande, en forma de pera u oblongos; su peso varía de 900 a 1.300 gramos, aunque puede alcanzar los 2.000 g; la cáscara es de color verde oscuro, de textura lisa, brillante (Figura 51), con númerosas estrías moradas y númerosos puntos pardos; la pulpa es de color amarillo, contiene mucha fibra, es de sabor agradable, con un 4 a 8% de grasa. La semilla es mediana comparada con el gran tamaño del fruto y está suelta en la cavidad (Ibar, 1979). En Colombia se cultiva entre los 0 y 800 msnm.
Figura 50. Cultivar de la raza Antillana, Trapica Foto: Ríos-Castaño et al., 2005
Figura 51. Cultivar de la raza Antillana, Pollock
Foto: http://trec.ifas.ufl.edu/crane/avocado images/ Pollock.jpg
Común o Criollo
Es el aguacate más conocido y consumido en Colombia, típico de la raza Antillana. Por lo general corresponde a frutos de cuello largo, de cáscara lisa y bajo contenido de aceite. Tiene diferentes nombres dependiendo de su forma, color y sitio de producción (Amórtegui, 2001). En las zonas productoras de aguacate ubicadas en los departamentos de Sucre, Bolívar, Atlántico, Magdalena, se destacan los criollos conocidos localmente como “Cebo” (por ser amarillento con fibras), “Manteca” (por ser pardo y aceitoso) y “Leche” (por tener una consistencia cremosa) (Montes de María, Bolívar) y “Curumaní” (Cesar) (Vega, 2012; Mejía, 2011). En Antioquia, se conocen los aguacates comunes “Santa Bárbara”, “Urabá” y “Sonsón”. En un trabajo realizado por Sandoval et al. (2010), en el departamento del Tolima, se detectaron algunos mate- riales criollos de excelente calidad interna, entre los que se destacan “Alvarado” (26,3% M.S. y 11,1% de aceite), “Chaparral” (25% M.S. y 14,43% de aceite), “Fresno” (21% M.S. y 8,45% de aceite), “Mariquita” (23,97% M.S. y 8,5% de aceite) y “Rovira” (32,81% M.S. y 9,88% de aceite), lo cual demuestra que algunos materiales criollos pueden competir con las variedades mejoradas. El aguacate común o criollo, llega a los mercados del interior del país, en los meses de marzo a junio. Algunos tipos de aguacate criollo son de excelente producción, presentación y sabor, pero en general, la calidad del aguacate común es muy irregular y normalmente tiene un alto contenido de fibra, semilla muy grande, producción tardía y árboles de porte muy alto, que dificultan su cosecha. Sin embargo, es necesario seleccionar y reproducir los mejores tipos, por cuanto están siendo desplazados por las variedades e híbridos mejorados, lo cual permite pensar que en el corto plazo, esta riqueza natural se extinguirá (Amórtegui, 2001).
Venezolano
Se refiere esta variedad a los aguacates que entran a Colombia desde el vecino país de Venezuela, comúnmente de contrabando. Estos aguacates en su mayoría son criollos de tipo Antillano, pero también se encuentran variedades mejoradas como Choquette. Al igual que el aguacate común, el aguacate venezolano es un tipo de aguacate grande, de piel verde y con poco contenido de grasa; a pesar de no ser aguacates de buena calidad, compiten con los aguacates colombianos, ya que tienen un menor precio en las épocas de cosecha, desplazando a otras variedades. El aguacate de Venezuela procede principalmente de Barquisimeto durante los meses de agosto, septiembre y octubre.
Curumaní
Variedad criolla de aguacate producida en el municipio de Curumaní (Cesar), el cual ha venido ganando un terreno importante por su gran oferta al interior del país, en los meses de abril y mayo. En general, son aguacates criollos, del tipo Antillano, de corteza verde y con bajos contenidos de grasa.