• No results found

3 THEORETICAL FRAMEWORK

3.2 Framework for Determining Efficiency and Data Mining

desde la provincia de Tttcttmán,

en ocasión de clirnplirse seis meses

del Proceso de Reorganización, Nacional.

Cuando nacía la Patria y múltiples peligros acechaban su incipiente libertad, un puñado de criollos heroicos, dirigidos por el general Manuel Belgrano, libró en este suelo, el 24 de sep­ tiembre de 1 8 1 2, una de las decisivas batallas de nuestra eman-

. . ,

C1pac1on.

Esa batalla puso de manifiesto ante el mundo una indómita voluntad nacional.

Tucumán se llamó, desde entonces, la primera gran vic­ toria de las armas argentinas.

Hoy, una vez más, rendimos homenaje a los hombres que con abnegación y valentía hicieron posible ese triunfo y recor­ damos emocionadamente a aquel arquetipo de virtudes civiles y militares que fue Manuel Belgrano.

Su lección suprema de patriotismo, su ejemplo moral, su grandeza de alma, son y serán siernpre un estímulo inspirador para la conducta de gobernantes y gobernados. Porque su genio no sólo brilló en las batallas; tamb1én estuvo presente en el silencio del gabinete y en la reflexión sobre los grandes pro­ blemas del país.

La Patria, a quien Belgrano brindó aquel inmenso «Día de satisfacción, después de las amarguras que estamos pasando» como él mismo expresara, es la misma Patria que las Fuerzas Armadas y de seguridad, que son el pueblo argentino en armas están defendiendo con su sangre )' su coraje.

En 'Fucumán, precisamente, 1� subversión concentró su� tnáximos esfuerzos para desintegrar el territorio nacional e ;mplantar su ley de odio y terror. Y el pueblo de la provincia, heredero de las glorias de su pasado, una vez más ha brindado su apoyo incondicional a las Fuerzas Armadas, que en todo el país están logrando la victoria ya I>róxrma.

Una ·victoria cruenta y difícil, Pn cuya obte11ción valoramos el coraje de los efectivos militares y los riesgos que la pobla­ ciÓ11 padece por las tareas propias de esta lucha.

La guerrilla ha dejado de ser una alternativa en ]a Argen­ tina. Está quebrada en su capacidad operacional y aislada de l a población. Se han descabezado �lls c·úpulas y se ha destruido en gran medida su aparato logístico y de propaganda. Se ha puesto en evidencia la irrac1ona1idad de todas las formas de la subversión y su naturaleza demencial, revestida de fraseología política.

Su aniquilamiento es el objetivo de más alta prioridad, co­ mo condición indispensable de la seguridad.

Hemos dicho, y lo reiteran1.os. que no se puede ·vi,rir en li­ bertad sin. orden.

Confiamos que pronto la bizarra exaltación del pueblo e11 armas se integrará en la fecunda labor creadora de la comu­ nidad.

La esperanza ha renacido en la Argentina -;.,' empezamos a construir la paz.

Su corolario será la seguridad. Es decir, la fundación de un orden j usto para todos, sin excepciones: para gobernantes :Y gobernados; para la solución pacífica de las controversias sec­ toriales; para quienes aspiran a competir con sus méritos y

conducta por las posiciones de mando )' para quienes injcien el curso honorífico de su vocación por el bien público; para quienes quieran arriesgarse con stl espíritu de empresa y pa­ ra quienes abonan con su trabajo el esfuerzo común; para quie­ nes quieran enseñar y aprender; para que se pueda criticar ;:l aplaudir sin temores; para que se premie al talento y se res­ peten las j erarquías· y para que los que trabajan reciban pres­ taciones dignas y no dependan de caprichos demagógicos.

El pueblo argentino ha co1nprendido la magna trascenden­ cia de esta convocatoria y pronto lJodrá disfrutar de la paz y seguridad anheladas, que no son un fin en sí mismas sit1o valo­ res esenciales para la realización personal y colectiva.

El ámbito de la cultura ha sido uno de los 1nás alterados por la profunda conmoción sufrida. La espectacularidad del deterioro político y económico ha ocultado un proceso de quie­ bra más profundo.

La subversión atacó a las fuerttes más gen.uinas de nuestra cultura. Un proceso de corrupción ideológica penetró en escue­ las, colegios, universidades y centros culturales y científicos, y trató de poner la educación, la búsqueda de la verdad y la a,ren­ t ura de la creación al servicio de un perverso apetito d.e poder.

La libertad cultural fue la primera víctima de la subver­ sión. Un nihilismo agresivo y destructor quiso arrasar con cual­ quier forma de pluralismo legítimo.

Hemos dicho, y ahora repetimos que la cultura es para nosotros una de las palancas esencial es que levantará a la Re­ pública de su postración.

al ataque a los altos valores de la inteligencia que hicieron de la Argentina un país admirado, reafirmamos la vi­ gencia de la más genuina y creadora diversidad espiritual como expresjón de nuestra auténtica cultura.

Es imprescindible, por lo tanto, crear las condiciones para que nuestros intelectuales puedan ofrecer al pueblo el fruto de su talento, en un clima de solidarjo ·y recíproco respeto.

Este gobierno no teme al rigor del análisis y la crítica pro­

pios de la función intelectual, porque busca la unidad y no la uniformidad. Cree y afirma, una vez más, que el dilema de

nuestra cultura es elegir entre el dirigismo asfixiante y l a

libertad fecunda.

Mientras que en el campo de la cultura se están materia­ l izando las bases que permitan lograr esos objetivos, en otros ámbitos de la actividad del Estado se pueden computar logro significativos y .fácilmente compro be bles.

Todos conocemos la desastrosa �ituación económica exis­ tente el 24 de marzo.

En apenas seis meses hemos logrado superar al estrangu­ lamiento del sector externo disminuir substancialmente el déficit fiscal, reducir la tasa de inflación y revertir las expec­ tativas en materia de inversiones. El peso argentino volvió a merecer la confianza de los ahorristas.

Hemos impedido la desocupar,i.ón masiva, pero se ha pro­ ducido un inevitable descenso del salario real. Sobre este as­ pecto quiero ser particularmente claro.

A mediados de 1 975 la producción empezó a descender y la recesión se acentuó con ritmo acelerado. Irresponsablemente se alentó al consumo en desmedro cie la inversión. Se descom­ p,uso y atrasó el aparato productivo del país. Los aumentos no­ minales de salarios fueron rápida1nente superados por la suba vertiginosa de los precios, hasta llegar a los umbrales de la hiperinflación. Pagamos ahora las consecuencias y los trabaja­ dores, presuntos beneficiarios de aquella demagogia, son los mayormente perjudicados.

Conocemos esta situación, adoptamos y adoptaremos las medidas adecuadas para mitigarla, sin arriesgar por ello una recaída en la inflación galopante que sería desastrosa para to­ dos, y teniendo en c-uenta que las soluciones permanentes en esta materia sólo podrán estar fundadas en la actividad pro­ ductiva, la eficiencia y la expansión.

E l énfasis en la inversión pública y privada y en las expor­ taciones, unido a la política integradora del interior ha comen­ zado a inyectar elementos dinámicos y multiplicadores en la

• economía nacional. En tiempo propio observaremos la creación

de nuevos empleos, más gratificantes y mejor pagados. El mie­

do a la desocupación -�l la pesadilla de los salarios insuficientes

quedarán como un mal recuerdo del desastre anterior.

Para que esto pueda cumplirse requerimos a todos aque­ llos que tienen en sus manos las mejores herramientas para alcanzar esa realidad, su compromiso profundo con el destino del país, invirtiendo en él, tributando responsablemente y apor­ tando en el trabajo consciente y fecundo sus capacidades humanas y materiales.

Construimos la paz para vivir en libertad, con seguridad y bienestar, fruto del progreso social.

De una situación de ausencia en el plano de las relaciones exteriores hemos comenzado a proyectarnos, seria y coheren­ temente, en el marco mundial, con especial énfasis en nuestro .ámbito natural, que, sin lugar a dudas, es América latina.

Ello está concretado por numerosos hechos, a través de los cuales la presencia argentina se consolida en la reafirmación de los vínculos que nos unen, en recíproco i nterés, con los pueblos hermanos.

· Pero como una sólida y sostenida política internacional es,

en todos los casos, el fiel reflejo de una congruente política in­

terna, quiero, a este respecto, .formular algunas reflexiones.

· Hemos señalado reiteradamente que uno de los propósitos fundamentales del Proceso de Reorganización Nacional es ins­ taurar, en su momento «una democracia republicana, repre­ sentativa y .federal, adecuada a la realidad y exigencias de evolución y progreso del pueblo argentino».

Para ello subrayamos, como premisa básica, que el pro­ ceso conducido cohesionadamente por las Fuerzas Armadas no está dirigido contra ningún sector. Sólo están y estarán exclui­

dos los corruptos y subversivos y aquellos que voluntariamente se margmen.

También dijimos que los hombres que tienen en las actua­ les circunstancias y en las distintas funciones la responsabili­

dad de llevar a cabo esta empresa, no deben aislarse. Por el contrario manifestamos que deben mantener un diálogo fluido

y permanente con los diversos sectores de la comunidad.

Estas decisiones no son el fruto de una resolución apresu­ rada, sino el resultado de un profundo análisis sobre cuanto ha ocurrido en las últimas décadas de nuestra historia política.

De ese análisis surgen conclusiones que, estimamos, so11 compartidas por el pueblo argentino.

Una síntesis de las mismas nos indica:

Primero: el 24 de marzo de 1976 concluyó un ciclo histó­

rico en la Argentina.

Segundo: es condición previa e imprescindible para la ins­ tauración de un régimen democrático de gobierno qtle se elaboren, en su momento, las pautas básicas para lograr en la

República un futuro de estabilidad proyección inter­

nacional valiosa y permanente, progreso económico sostenido,. bienestar de su pueblo y desarrollo cultural y científico acorde con Ja calidad de su población.

Tercero: la democracia como forma de gobierno, presu­ pone el j uego regular de instituciones representativas capaces de interpretar responsablemente la voluntad popular como n1.edlo idóneo para realizar el bien común.

No es del caso analizar, una vez más, las notorias falen­ cias, irregularidades y debili dad�s de las instituciones vigentes al 24 de marzo pasado.

Debemos revitalizar, con imaginación y realismo el siste­ ma institucional que el país requiere a fin de concluir, de U11a vez por todas, con el tradicional ciclo pendular de gobierrtos

constitucionales y gobiernos militares.

Cuarto: el proceso para llegar al país que aspiramos será una tarea larga y difícil.

Larga, porque la crisis es profunda.

Difícil, pues la situación de la República presenta caracte­ rísticas inéditas.

Necesitamos la comprensión colaboración y participación de todos los sectores. No caeremos en la tentaciÓil de salidas electorales apresuradas, ni reiteraremos combinaciones políti­ cas de cuyo fracaso tiene memoria el país.

Deberá11 actualizarse el campo de las ideas y de los

hombres todos los sectores sociales. Esa actualización. prepa­

rará las bases de la futura legitimidad.

Avizoramos, al final de nuestra tarea l.lila Argenti11a pu­ jante, dinámica y orgullosa de su destino.

Argentinos: Esta evocación de la batalla de Tucumán y de la figura del general Belgrano debe suscitar, en cada uno de nosotros, una profunda meditación sobre el amor a la Patria .. Amor a la Patria es : conocimiento de su pasado y de su presente, para afirmar su identjdad en el futuro;

Compren.sión de sus problemas y de sus dificultades, para resolverlas con razón y j usticia;

Solidaridad para confluir en los grandes objetivos comu­ nes, superando nuestras diferencias personales;

Convicción para ''ivir y morir por ella.

El amor a la Patria nos impone realizar el Proceso de Reor­ ganización Nacional sin impaciencia pero con gran entusiasmo; sin olvido pero con gran generosidad: si11 jactancia pero con íntin1o y legítimo orgullo de argentinos.

En este día de profunda )r honda memoración, i nvoco la

intercesión de la Merced, genera]a de nuestro Ejército, para

obtener de su hijo, Nuestro Señor, la firmeza necesaria para

l levar adelante esta tarea que es la gran empresa de todos los

argentinos.

Me,nsaje prornn¡,ciado el día 24 de septiembre de

1976

Related documents