En el análisis de los textos publicados bajo forma de narración por la autora, junto con las circunstancias y origen de sus redacciones, sus tramas argumentales y las particularidades que los acompañan, hemos querido siempre seguir muy de cerca una serie de aspectos que consideramos definitorios de toda su obra: la modalización narrativa y la evolución de la misma a lo largo de su producción literaria; el tratamiento dado a las descripciones, que evolucionarán desde la subjetividad más absoluta hasta su práctica desaparición; la presencia y características de los diálogos en los relatos; la configuración y tratamiento de los personajes; las características de su lenguaje literario, que se acercará progresivamente a la expresión lírica. Y, por último, los trasvases intergenéricos que presentan estos textos narrativos, trasvases que irán aumentando hasta llegar, como veremos, a la publicación de obras que llevarán el título simplificadory fusionadorde“texto”.
Como guía, como apoyo conceptual y práctico en la lectura de los textos de Marguerite Duras, han estado una serie de autores sin los que no habría sido posible este intento de análisis de la obra de la escritora. Sin olvidar las historias de la literatura francesa que citamos en la bibliografía final, a sus biógrafos y críticos de todos y cada uno de sus títulos que también aparecen en la misma, hemos necesitado, para desentrañar los aspectos formales que nos interesaba destacar, el marco teórico adecuado para estudiarlos.
Para las particularidades del género narrativo han sido fundamentales las obras de Adam (1994), Bajtin (1989), Bal (198) y Ricoeur (1983-1985), (2000).
Sobre la modalización narrativa han resultado imprescindibles los trabajos de Adam (1999), Aguiar e Silva (1988), Bajtin (1989). Bal (1985), Barthes (1972) y (1993- 1995), Bobes Naves (1978), (1989) y (1991), Brunel (1977), Genette (1983), Jost (1987), Maestro (1996ª), Ricoeur (1983-1985) y Villanueva (1994a), (1994b) y (1999).
Sobre las técnicas descriptivas, además de la información contenida al respecto en las obras antes citadas, consultamos también a Adam (1993), Casas (1999) y Genette (1966), (1969) y (1972).
En el análisis de los diálogos estuvieron presentes las obras de Adam (1992), Bobes Naves (1992) y (1996), Grande Rosales (1996), Maestro (1996b) y las ya citadas de Genette.
Para el estudio de la configuración y tratamiento de los personajes, además de los capítulos de las obras anteriores que se ocupan del tema, nos hemos ayudado con la lectura de Abirached (1994) y Castilla del Pino (1989).
Sobre la lengua literaria y las particularidades de la enunciación lírica hemos seguido las pautas de los estudios de Abuín (1998), Cabo (1998) y (1999), García Templado (1978), González Gómez (1999), Kristeva (1974) y Maestro (1996b), sin olvidar los capítulos dedicados a la misma en las obras ya citadas.
Para todo lo referido a la Teoría de la Literatura y Literatura Comparada, en el estudio de la concepción de género literario y su plasmación práctica, han estado como apoyo fundamental Abuín (2001), Adam (1999), Adorno (1980), Aguiar e Silva (1988) y (1990), Brunel (1977), (1989) y (1991), Cabo (1994), Figueroa (1988) y (2001), García Berrio (1992) y (1994), Genette (1979), (1982) y (1999), Machado (1988), Moisan(1990), Pageaux (1994), Villanueva (1994a) y (1994b) y Zumthor (1990).
Como ya hemos comentado en el prólogo a este estudio, la abundante producción literaria de Marguerite Duras a lo largo de toda su vida participa con su autora de una evolución en la que se pueden distinguir, a pesar de las evidentes recurrencias temáticas, una serie de etapas o ciclos narrativos.
En su estudio sobre la autora publicado en 1986, Pierre Corti estableció un conjunto de núcleos temáticos que estructurarían la obra narrativa de Duras. Compartimos en este trabajo con él su clasificación de estos textos hasta 1964, año de publicación de Le ravissement de Lol V. Stein. Con esta obra, a nuestro parecer, comienza ya el llamado por muchos“cycleindien”,queculminaría, en el ámbito de lo narrativo, con India Song. Para la configuración de las etapas posteriores a este ciclo hemos creído necesaria también la adopción de criterios formales y de género, que veremos a lo largo de este capítulo.
Primer ciclo narrativo: la familia y sus problemas como eje temático.
Les Impudents (1943), La vie tranquille (1944) y Un barrage contre le Pacifique
(1950) configuran la primera etapa de los textos narrativos de la autora. En ellos los problemas familiares, vistos siempre desde la perspectiva de una protagonista femenina, ocupan el centro de las tramas.
Les Impudents, 1943.
Les Impudents es la primera novela publicada por Marguerite Duras, y en ella
aparecen ya muchos de los ejes temáticos que desarrollará frecuentemente a lo largo de su trayectoria literaria. Este primer texto de ficción está marcado por las propias vivencias de la autora, característica que acompañará la mayor parte de su obra.53
El amor incondicional de Marie Legrand a su hijo mayor, un ser violento que a lo largo de su vida explotó a cuantas mujeres se cruzaron en su camino, dolió y obsesionó siempre a Marguerite. Ella se unió a su vez con un lazo inquebrantable al pequeño Paul, sintiéndose los dos excluídos del amor de su madre y amenazados constantemente por su hermano Pierre.
Les Impudents es el primer texto firmado por Marguerite con el pseudónimo
Duras. La adopción de este apellido relacionado con la historia de su padre, tiene también mucho que ver con el deseo de romper los lazos con su madre y, sobre todo, con su hermano mayor, con quien las relaciones siempre habían sido tormentosas.54
53 ‹‹L’écrituredurassiennenepeutsedissocierd’unemiseen fiction du biographique: elle y trouve son
fondement et ses scènes-matrices››(Loignon,2003,11).
54
Según le explicó Dionys Mascolo a Laure Adler (1998, 170), la adopción del apellido Duras implica la reivindicación delpadrey un deseo dedistanciamiento dela madre:‹‹(Duras)C’estla terredu père,cette terreoù ilestnéetqu’ila regagnéeavantdemourir,épuisé,seul,dansla tranquilitéharmonieusedece paysage qui apaisait ses souffrances. En changeant de nom, Marguerite possède enfin un nom à elle qui signe une coupure familiale, un destin singulier; elle se sépare des histoires que la mère et le grand frère avaient faites au reste de la famille Donnadieu. Elle a évoqué auprès de Dionys, au moment même où elle le décidait, les raisons qui la conduisirent à prendrecenom deplume:“Ellem’a ditqu’elleavaitprisce pseudonymecarellen’étaitpasfièredeson frère,ellevoulaitluifuirson identiténon littéraire.Elledisait quecela luiévitaitderendredescomptesà ceux quil’avaientconnuecommeDonnadieu” ››(Adler, 1998, 170).
Les Impudents está marcada por esta historia familiar. La protagonista es una
joven, Maud, que vive con sus hermanos Jacques55 y Henri, su madre y el segundo marido de ésta, padre de Henri. Los tres forman la familia Grant–Taneran, correspondiendo los dos apellidos a los maridos sucesivos de la madre. Los Taneran habitan en las afueras de París, pero una serie de problemas los llevará a trasladarse a una casa familiar situada en el Midi francés, en plena campiña, en la que Maud ya había vivido de pequeña. Jacques acaba de perder a su mujer en un accidente – las circunstancias del mismo nunca se llegan a aclarar –, y es un hombre sin conciencia, gastador y jugador; la madre, una mujer inteligente pero de carácter depresivo, vive pendiente de los problemas de su hijo mayor.
‹‹Detempsà autre,elleregardaitson fils,quiétaitgrand etbeau,d’unebeautédéroutantechez un homme.Quen’avait–ellepasà espérerdu charmedeson enfant?Elleretrouvaiten luil’espérance exaltéequil’avaitsoulevéelorsdesa naissance.Déçue une première fois, ses autres maternités, plus tardives, avaient été moins glorieuses que celle–là.
Jacques aurait bientôt quarante ans... Elle consentait toujours à ses fantaisies et il lui revenait aprèschaqueexpérience,chaquefredaine.Son lotc’étaitdelerecevoirquand ilprenaitenvied’accourir etellenedemandaitrien d’autrequedelesoignercommeun richebourgeois.Sielleessayaitdelui suggérer un conseil concernant son avenir, il lui opposait sa violence habituelle, la menaçait de partir. Voiciqu’ilarrivaitmaintenantà l’âgemûretqu’elleassistaità son declin...Etellesetrouvaitavoirdes tortssigravesquantà son fils,qu’ellepréférait,elleaussi,nepastrop y penser››(Duras,1992a,30).
Esta madre y esposa ignora abiertamente a su actual marido56. Éste se refugia en
el trabajo y vive casi confinado en su habitación, evitando en lo posible ver a su hijastro Jacques, que lo desprecia de forma cruel. Jacques sólo parece mostrar amor cuando necesita dinero. En esas circunstancias las mujeres son su presa.
Maud, ignorada por todos, vive replegada en si misma. Ella es el centro de la novela, en la que se describe minuciosamente todo el universo interior de la joven, sus pensamientos y sensaciones. La focalización del texto – concepto que la narratología debe a Gérard Genette (Discours du récit, 1972) –alterna entre una visión cero u
55La novela seabrecon la siguientededicatoria:“À mon frèreJacquesD.quejen’aipasconnu”.
Jacques Donnadieu era el segundo hijo del primer matrimonio del padre de Marguerite.
56‹‹Bien plus,dansleroman familialtelqu’ils
e dessine dans les textes durassiens, le couple parental semble remplacé par le couple mère-frère,mettantcedernierau cœurdela dynamiquepassionnellequi régitl’œuvre››(Loignon,2003,15).
omnisciente y otra interna o de narradora personaje. Como tendremos ocasión de ver a lo largo de todos sus textos narrativos, Marguerite Duras empleará todo tipo de focalizaciones, alternándolas e incluso fundiéndolas, hasta rozar la total confusión del lector, en muchas de sus obras.57
También hay en esta novela numerosísimas descripciones del paisaje, que adquiere casi un co–protagonismo con Maud, fuente de la que parten todas las evocaciones sugeridas por la naturaleza que le rodea.
La protagonista de la primera novela de Marguerite se va a comportar como una joven absolutamente libre en sus relaciones sexuales y amorosas, característica que compartirán todas las mujeres de la obra de Duras. La señora Taneran y su hijo mayor – quien siempre necesita saldar importantes deudas de dinero –, pretenden casar a Maud con el heredero de unos hacendados vecinos, Jean Pécresse. Sin embargo Maud está obsesionada por Georges Durieux, un hombre de cuidadas maneras que parece ignorarla. El deseo sexual de Maud por este hombre se manifiesta explícitamente en el texto, aspecto que también será siempre definitorio en la obra de nuestra autora. Maud toma la iniciativa y se ofrece abiertamente a Georges, que no la rechaza. Esta entrega física absolutamente voluntaria por parte de Maud no implica ningún elemento afectivo, ninguna intención de unirse a él sentimentalmente o en matrimonio. El deseo de Maud
57
El lector de las futuras obras de Duras tendrá grandes dificultades para contestar a estas preguntas que Segreconsidera pertinentespara desentrañarla modalización narrativa deun texto:‹‹I)Chiparla al lettore?(può esserel’atore,chepuò esprimersiin prima o terza persona; può essere un personaggio, che si espremerà in prima persona; mentre può anche non essere esplicitato chi parla). 2) Da che posizione (angolo) egli guarda alla storia che racconta ?(dall’alto,dalla periferia,dal centro; stando di fronte, oppure in movimento). 3) Quali canalid’informaziones usa il narratore per convogliare la storia al lettore? (parole dell’autore; pensieri, percezioni, sentimenti sempre dell’autoe; parole et azioni del personaggio,eisuoipensieri,percezioni,sentimenti;l’informazionesuglistatimentali,sull’ambiente, sulla situazione e sui personaggi giunge attraverso una o piú combinazioni di questi media, che occorre precisare).4)A chedistanza dalla storia poneillettore?(vicino,lontano,in movimento)››(Segre,1984, 87-88). Genette en su obra Figures III incide en la pertinencia de establecer un modo y una voz para analizar convenientemente la perspectiva narrativa: ‹‹Ce que nous appelons pour l’instant et par métaphorela perspectivenarrative[…],cettequestion a été,detoutescellesquiconcernent la technique narrative, la plus fréquemmentétudiéedepuisla fin du XIXèmesiècle[…].Toutefois,la plupartdes travaux théoriquessurcesujet(quisontessentiellementdesclassifications)souffrentà mon sensd’une fâcheuse confusion entrecequej’appelle ici mode et voix,c’est-à-dire entre la question quel est le
personnage dont le point de vue oriente la perspective narrative ? et cette question tout autre : qui est le narrateur ? – ou, pour parler plus vite, entre la question qui voit et la question qui parle››(Genette,1972, 203).
es puramente sexual, otro aspecto que la crítica del momento apuntó como novedoso en una novela de autoría femenina y de temática amorosa.58
Una vez que Maud y Georges son amantes, ésta se va a vivir con él sin que medie invitación ni acuerdo previo, rompiendo todas las reglas sociales del momento. No es el amor lo que la empuja sin embargo a casa de Georges59, sino el desapego que todos los miembros de su familia le muestran, y la soledad en que se encuentra por ello. Su madre vive volcada en sacar el mejor provecho de las tierras de Uderan para resolver los apuros de su hijo Jacques. En la sustanciosa venta de sus tierras a los Pécresse está implícito el matrimonio de su hija con el heredero de esta familia. Sus dos hermanos viven para las juergas con los paisanos de la zona, las mujeres y la bebida. Maud se presenta en casa de Georges para intentar olvidar a su familia. Su madre sólo irá a buscarla allí cuando tenga la venta de la propiedad y el matrimonio de su hija concertados. Ha cobrado el dinero por adelantado, y se quedará con él a pesar de que el embarazo de Maud le impedirá cumplir el acuerdo de boda con Jean Pécresse. Los cincuenta mil francos permitirán a Jacques seguir jugando. Mme Taneran se deshará de su hija enviándola con Georges Durieux, con una maleta nueva y una carta para éste en la que, irónicamente, afirma su amor por ella. Esta actitud de la madre que negocia con el amante de su hija un acuerdo beneficioso, acuciada por múltiples problemas y sostenida en este negocio por su hijo mayor, aparecerá de nuevo en su novela más conocida, L’Amant.
El estilo de Les Impudents está presidido, conviviendo con las numerosas descripciones de los estados de ánimo de la protagonista y de las sensaciones que la naturaleza le transmite – que evidentemente ralentizan el ritmo de la narración –, por numerosos diálogos y frecuentes repeticiones. Estos diálogos de su primera novela tienen yaen muchoscasosuna“brutalidad”, una sequedad, una manera de suprimir lo superficial en las conversaciones que también veremos en sus futuros textos teatrales:
58
Laure Adler cita en sus notas la crítica de Ramon Fernández en Panorama (Adler, 1998, 600).
59La convivencia con Durieux no estampoco fácilpara la protagonista:‹‹Illa laissaitseulependanttoute
la journée et ne rentraità Semoicqu’à l’heuredu dîner,titubantdefatigueetparfoisun peu ivre.Ledîner sepassaitsansqu’illuiadressêtla parole,indifférentà sa présence,la regardantà peinelorsqu’ellelui parlait››(Duras,1992a,187).
‹‹– Qu’est– cequ’on entend?demanda Maud.Cesontlesbêtes? – Oui, la petite est à la messe et il leur tarde de sortir par ce beau temps. Puis,del’airleplusnaturel:
– Dites, au fait, je crois que Madame vous cherchaithier;elleavaitl’airbien inquiète,la pauvre; c’étaitbien à tort,commejeluiaidit.Commeelleestnerveuseen cemoment,Madame!
– C’estparcequemon frèrea changéd’avis,ditbrusquementMaud.Iln’estplusdécidéà rester. Vous ne le saviez pas?Vouscomprenez queça ennuiemaman,aprèstouslesfraisqu’on a faitsencore cesdernierstemps...Moijetrouvequ’on devraitvendremaintenant.
– Jenedispas,mademoiselle,maisMadamemanqued’autorité.Vouscroyez qu’ellen’aurait pasdû s’en apercevoir?Etcesmeublesquiattendentà Semoic?Ça nousfaitsouffrir,nous,cequel’on raconte...La Pecresseestvenuedireà Deddequ’ellelesavaitpayésetellen’entend pasqu’on ailleles chercher.Sielleneledisaitqu’à nous...Maisellefaittoutpourvousnuire.Ça m’étonned’elle,parce qu’elleestintelligenteetcen’estpasson intérêtdevouslaisserpartir››(Duras,1992a,165).
Marguerite reniega de este libro casi inmediatamente después de su publicación y afirmó que nunca quiso volver a leerlo porque sabía que era una mala novela (Adler, 1998, 166). Fueron tantas las críticas entre su círculo de amigos y los problemas con los editores que se negaban a publicarlo que ella también se convenció de lo inmaduro de su texto.60
Pierre Corti ve en él una deficiente organización de episodios y secuencias narrativas y un desenlace muy desequilibrado:
‹‹Demêmeledénouement,avecson aspectdehappy end et les retrouvailles de Georges et de
Maud est trop brutalement introduit. Contrairement à une règle de la narration classique, nous restons dansl’ignorancedu sortquiattend lerestedela famille.Surtout,commel’a remarquéun critique,nous demeurons souvent sur notre faim en ce qui concerne la motivation des personnages, en particulier au coursdel’épisodedela liaison entreMaud etGeorges››(Corti,1986,25).
A pesar de esta, por momentos, brusca presentación de la trama, lo cierto es que los temas centrales de su obra están ya presentes en la novela. La difícil o casi imposible convivencia familiar; la familia siempre presidida por una madre irracionalmente entregada al amor por un único hijo; la hija que no comprende por qué no merece parte del amor de su madre; la pareja hombre mujer unida sólo por la atracción física, pero en
60‹‹Ellea finicepe
ndant Les Impudents. Le manuscrit, refusé chez Gallimard, est accepté chez Plon grâce à l’obligeance de certains amis deRobertAntelmedontDominiqueArban,alorslectricedanscette maison et qui donnera le coup de pouce nécessaire à la publication. Elle subitd’ailleursun chantagequi lui paraît sérieux :Antelmeluidéclarequesicemanuscritn’estpasretenu,MargueriteDurassetuera. Antelmenedoutepasdu sérieux del’alternative.IlsaitdequoiestcapableDuras››(Vircondelet,1996, 44).
la que todos los otros lazos acaban por fracasar. Y omnipresente también, con voz propia, el paisaje. Aquí son los prados, el bosque, el río. Más tarde vendrá el mar. Y siempre el verano será la estación propicia para ambientar las tramas literarias de Duras.
La vie tranquille, 1944.
En el año 1944 se publica La vie tranquille con una dedicatoria a su madre. Esta novela está también ambientada en el campo, en la zona suroeste de Francia. Su protagonista es así mismo una joven, Françou, que además focaliza la narración. Como en el caso de Maud, su mundo interior preside la novela, pero esta vez adquiere aún más importancia al ser verbalizado en una constante primera persona. La naturaleza y las sensaciones que la protagonista experimenta en su contacto con ella son de nuevo fundamentales, sobre todo para remarcar la sensualidad de las mismas, que irán en