• No results found

Francesca’s cupiditas and Piccarda’s caritas

Chapter 3 The Commedia’s Readers

3.1 Amor and carità: The Two Loves of Francesca and Piccarda

3.1.1. Francesca’s cupiditas and Piccarda’s caritas

El dedicante sería el

cornicularius

del gobernador de Arabia en

32

Bostra

Estas dos ultimas inscripciones presentan dificultades para datarías exactamente pero pertenecerían a los primeros años del siglo III, por tanto a los reinados de Septimio Severo o Caracalla. Hay que entender estas dedicatorias por parte de la élite militar o provincial como una prueba de lealtad al Emperador. Estos provinciales de zonas menos romanizadas eran conocedores de la devoción imperial a los cultos egipcios, y utilizan el sincretismo con Júpiter, divinidad tradicional y

oficial

romana para congratularse con el

favor imperial.

Después de Júpiter y la Triada Capitolina, el dios que más

~ E. Birle>’, “‘[he religión in ‘[he RomanArmy: 1895-1977”

enA.NR.W.

1116.2, (1978), p.

1522.

~‘

E. Birle>’, “‘[he religión

....“,

p. 1522

dedicatorias tiene es Marte33. Al ser asimilado al griego Ares su carácter guerrero le vinculará al ejército romano, aunque también tiene una advocación primitiva como dios protector de la fertilidad de los campos. Esta dualidad de carácter, guerrero y agrario, facilitó la difusión de su culto en ámbitos provinciales, asimilado o no con dioses indígenas. La presencia de este dios en la dinastía severa y en concreto con Caracalla no difiere mucho de su difusión en épocas precedentes. No existen referencias historiográficas que señalen la preferencia del emperador Caracalla por este dios. En cuanto a las evidencias arqueológicas, nos encontramos con una representación escultórica de Marte Victorioso en el arco de Septimio Severo en el Foro Romano, junto a representaciones de la diosa Victoria, y personificaciones divinas de ríos~. Durante el reinado de Caracalla se construyeron dos puertas de Marte en la Galia, en la ciudad de Reims y en la de Vesontio, hoy Becan9on. La importancia de este dios en la provincia de la Galia es muy grande, quizás porque su función y atribuciones eran muy parecidas a otros dioses locales, como más tarde se verá.

En las emisiones monetales de Caracalla, aparece Marte bajo tras formas:

Mars Ultor, Marti Paca tori y Marti Propugnator.

Con Septimio Severo solo como

Mars Victor ~

G.

Dumezil, Júpiter. Mars, Quirinus, Paris, 1941.

~ R Briflant, “The Arch ofSeptimius Severus in the Roman Forum”, MAAR 39, 1967, p. 254

SS;

E. Nash, Pictorial Dictionary ofAncient Rorne II, Londres, 1968.

~ P.V. Hill,

Tite Coinage ofSepilmuus Severus and hisforní/y oftite mint ofRome ¡ID 193-

217, Londres, 1964.

Dentro de las emisiones de Caracalla existe mayor frecuencia de emisiones con el reverso

Mars Ultor.36

El culto de

Mars Ultor

en la época imperial, adquiere gran importancia cuando Augusto le dedica un templo en el año 2 a.C. en clara referencia a la venganza por el asesinato de Julio Cesar. Este templo estaba dedicado a la celebración de ceremonias religiosas pero no cumplía exclusivamente esa función; era usado, en ocasiones para reunirse el Senado, para tratar asuntos de política exterior <declaraciones de guerra, celebraciones de triunfos), se celebraba aquí también la ceremonia de investidura de los gobernadores de provincias, era el lugar donde se depositaban el cetro y la corona de los generales victoriosos, así como los estandartes militares capturados al enemigo en las

campañas victoriosas, se hacía entrega en este templo de la

toga

virilis

a los jóvenes romanos. En definitiva, a lo largo del Imperio este templo tenía una multifuncionalidad relacionada con la advocación militar de Marte. Unido al culto de Marte encontramos frecuentemente el de la diosa Victoria, como ya se vio en los relieves del arco de Severo en el Foro de Roma.

En general podemos afirmar que Marte fue poco venerado, excepto por el ejército, en su aspecto puramente romano; y es en sincretismo con dioses locales, cuyos atributos y funciones eran muy parecidos, donde alcanza una propagación y difusión más amplia y cuenta con mayor número de adoradores.

Respecto al culto a Marte en provincias, tuvo una gran

difusión en Britania y en la Galia. El problema principal que se nos plantea para su estudio es el de la

interpretatio romana,

la traducción al latín de los nombres de las divinidades anteriores a la conquista, y aún mayor complicación ofrecen las divinidades indígenas pre—celtas, de las celtas y de las ya asimiladas con los dioses romanos, tras la conquista de estos territorios por Roma. Cesar, en sus comentarios sobre la guerra de las Galias, nos da una lista, en latín, de las cinco deidades principales, asimilándolas directamente con los dioses que él conocía37; así nos habla de Marte, como el dios que dirige las guerras.

Lucano (B.C.,T, 441 ss> nos da una lista de los dioses galos nombrándolos por su nombre celta,

Teutates, Esus,

Taranis.

.a los que se ofrecen sacrificios humanos, noticia también confirmada por César. Un paso más darán las llamadas

Glosas de Berna,

donde

aparece la equivalencia entre dioses galos y dioses romanos38;

así

Taranis y

Teutatas

son asimilados a Marte. Pero esta nueva clasificación se basa en una primitiva religión indígena, anterior a la dominación celta, en la que se habla de una primitiva y única divinidad, que se va con el tiempo escindiendo

en varias en función de su especialización~. Existen pues en la

~ J. Cesar, de Beil. Gal, VI. 17.

~ J. Zwicker, Fontes itistoriae religionis celticae, V, 1, Berlin, 1934, p. 50 ss.

~

La tesis de que la religión celta conoció la existencia de una grandeidad

o una triada divina

con múltiples atribuciones está apoyada por autores como Lambrechs, Benoit, Thévenot, o más

recientemente por Han. P. Lambrechs, Contribution

ti

1 ‘etude des dívinités celtiqués, Brugge,