J OURNAL OF A FRICAN A RCHAEOLOGY 9 (2): 131-
8.3. Technology and social relations
8.3.2. Functional technology
Somos viajeros en esta realidad multidimensional y debemos borrar las creencias de la dualidad. Borramos las creencias sanando con Ho´oponopono y dependiendo de nuestra naturaleza necesitamos experimentar más o menos la dualidad.
Sin embargo el cambio genético sólo puede ocurrir si experimentamos la dualidad.
La dualidad es un concepto peculiar.
Aunque está en la raíz de todo sufrimiento, la esencia ilusoria de la dualidad nos permite crear y explorar nuestra propia voluntad libre.
Sin la libre voluntad, no seríamos capaces de escoger una unidad mayor de la que conocemos.
Para conseguir la plenitud, primero tuvimos que conocer cada una de las partes, tuvimos que aprender todo sobre la separación.
La Ley del Karma, es también la ley de “La historia que se repite”. Nos enseña, que si les quitamos forzosamente a los demás lo que no es nuestro, tenemos la elección de deshacer esta acción en el futuro, en una situación similar, al darle a alguien algo en lugar de quitárselo.
Los registros akasicos se aseguran de que una vez aprendida cualquier lección no sea necesario repetirla. Las oportunidades se siguen
presentando una y otra vez hasta que finalmente las equilibramos. Entonces, podemos pasar a otra situación y guardar ésta en la unidad que somos.
Representamos lo que el Universo hace tan elocuentemente. Estar en unión con toda la diversidad.
El verso de la unidad, pertenece a la canción de la dualidad, la totalidad de los dos.
Sentir y saber que somos uno, es completamente diferente que ser solo uno. La condición que fuimos antes de empezar nuestro viaje hacia la separación. Ho´oponopono nos ayuda a sanar recordando la unidad.
Nuestro modelo de dualidad (polaridad), también se aplica al campo de la salud y la curación.
La división de la medicina, en tradicional, convencional y alternativa, no fue casual. La humanidad en su conjunto necesitó experimentar los dos antes de que estuviera preparado para un sistema médico cuyo propósito fuera de una naturaleza superior de la que está disponible actualmente. La nueva medicina, aunque es distinta de los modelos convencionales y alternativos, está naciendo de ambas.
Además de los enfoques curativos lemurianos y atlantes es evidente que la Medicina de la
historia documentada. Este sistema que tiene 6000 años, se dio a conocer como Ayurveda o Ciencia de la Vida. Tanto los sistemas alternativos como los convencionales son incapaces de eliminar las enfermedades de este planeta. Los dos son expresiones de la dualidad, por tanto la extensión de su influencia es limitada e incompleta.
La remisión espontánea y la curación, ocurre cuando los enfermos se hallan en el intersticio donde no hay juicios de valor, dualidad o culpa. (la culpa es el juicio a uno mismo).
El trabajo con la terapia chamánica ho´oponopono, nos ayuda a crear un intersticio de conciencia. En cuanto perdemos nuestro pensamiento polarizado, es decir, nuestro modo de referirnos a lo que creemos que es correcto y erróneo, o bueno o malo, el ADN de nuestro cuerpo también empieza a perder su modalidad polarizada. Tan pronto como somos capaces de aceptar lo que realmente es, lo que significan nuestras partes fuertes y débiles, nuestra vulnerabilidad, éxitos y fracasos, miedos y enfados, nuestro cuerpo saldrá automática y espontáneamente de su modalidad polarizada.
El Cambio
¿Por qué es tan importante en este momento evolutivo, practicar una terapia para limpiar, como es Ho´oponopono?: porque estamos en el cambio.
Tenemos que mantener viva la visión y el concepto del cambio. Hablar a aquellas partes de nuestro ser que tienen miedo al cambio. Dile que el cambio es inevitable, porque todo es energía y la energía, por definición, está en constante cambio.
Todos los cuerpos están cambiando sus estructuras.
En el presente nuestras formas físicas están recibiendo ondas de Luz muy poderosas. Esta Luz es absorbida por la estructura, ya que las nuevas frecuencias de Luz llegan al planeta y afectan a todos. Este aumento de Luz no es sólo físico; también se producen cambios a nivel emocional. Nuestro sistema de cuatro cuerpos está mutando sus estructuras y como están todos conectados entre si, si uno cambia se afecta a todos. Por ejemplo, emocionalmente la sensibilidad se ha agudizado y es probable que vivamos en la inestabilidad, fluctuando entre los extremos. Por eso se requiere un trabajo constante de limpieza a todos los niveles.
La mejor forma de armonizarse es por medio de la compasión y el amor a uno mismo. Ten paciencia con tu proceso de transformación. Cada cual procesa sus propios cambios en diferentes formas y a distintos ritmos.
Estamos pasando por una emergencia fisiológica y cada uno de nosotros va a sentir el cambio a nivel celular. Ya sabemos que la célula es un holograma que refleja todo el cuerpo. Estamos en el proceso de limpiar y borrar el contenido de nuestros archivos es decir: la información genética, los patrones karmicos, las creencias ancestrales los patrones de pensamiento y las limitaciones del pasado. Si cada célula cambia, nosotros cambiamos. Es posible que haya una lucha entre lo viejo y lo nuevo, antes de la aceptación del cambio que viene. Si te encuentras en esa lucha, con tus creencias, trabaja con tu mente subconsciente. Habla con tus células con respeto y dales las cuatro energías de Ho´oponopono; Lo siento, perdón, te amo, gracias. Limpiamos en nosotros para que nuestras células vayan transformándose y trabajen a nuestro favor. Cuando una sola célula cambia, esta transmite impulsos de información que son las encargadas de cargar vitalidad a las otras células
cooperación es el secreto para la transformación. Tenemos que hacernos responsables de nuestra propia transformación. Mantener una armonía de los cuatro cuerpos de lo que nos componemos es una tarea muy importante. Tenemos que observar que tipo de energía ponemos en nuestros pensamientos y sentimientos, en nuestros palabras y acciones. Qué tipo de energía ponemos en lo que cocinamos y comemos. No vamos a dar el salto cuántico de una transformación cargando con el equipaje de viejos valores y creencias. Ama el miedo y cuenta que el cambio será la única realidad que no podemos evitar. Dale entonces la bienvenida.
Mientras menos resistencia pongamos al cambio, este se dará más armónicamente.
La entrada y salida de toda esta energía se dará a través del corazón. Cuando trabajemos el amor desde el corazón, nuestro proceso de transformación será con menos miedo y disfrutaremos del cambio.
Tal vez estés experimentando el “efecto ocaso” de nuestro viejo yo, igual que el sol parece brillar más, justo antes del crepúsculo.
El ser antiguo no se va sin protestar. Insiste en que no puedes vivir sin él, afirma ser nuestro
verdadero yo, y nos dice que todo el mundo se derrumbará si él no está a cargo.
No entona un alegre, “ya nos veremos”, mientras desaparece; más bien, tiene ataques de histeria en un intento por convencernos de que no puedes librarte de él y que de hecho nunca lo harás, entonces; porqué intentarlo.
Tanto ímpetu, sin embargo, tiene por objeto ocultar su fragilidad. De hecho es tan frágil que ya ha empezado a desvanecerse.
Estamos en pleno proceso de despertar, y en muchos sentidos nos va a parecer tan sobrecogedor como temíamos. Las emociones salvajes e incontrolables que tanto tiempo nos hemos esforzado por reprimir se han avivado.
El proceso de desintoxicación, tanto emocional como físico va viento en popa. A medida que nuestra mente sintonice con nuestro auténtico ser, nuestro cuerpo contactará con su verdadero yo.
Dado que somos una creación divina, sabemos exactamente qué hacer y cómo vivir en todos los planos de nuestra existencia.
Para convertirnos en nuestro nuevo yo, debemos elegirlo. Lo importante ahora, no es de donde escapamos, sino hacia donde no dirigimos. No sólo
estamos rechazando lo que no queremos, sino reclamando de forma práctica lo que sí.
El vínculo con la Divinidad, es lo que más ansiamos en el fondo de nuestro corazón, tanto si lo sabemos, como si no, y lo que en el fondo anhelamos es AMOR.
Conforme avancemos en la práctica de Ho´oponopono, el falso consuelo cederá el paso al verdadero bienestar y la autodestrucción será reemplazada por nutrición y cuidado.
No nos gustaría que un médico nos despachara a toda prisa en consulta, del mismo modo, el Médico Divino, necesita que dediques algo más de tiempo en tus citas con Él.
Igual que nos lavamos el cuerpo a diario, debemos purificar nuestro corazón cada día también. Cuando no hacemos la práctica o no meditamos con regularidad (lo que significa cada día un rato), dejamos nuestra puerta psíquica abierta al ladrón. Y, claro, este se colará. Cuando, cada día consagremos un tiempo a la meditación o práctica, estamos creando un lapsus en el que cerramos el paso al dinámico impulso de la mentalidad del miedo.
Nuestros impulsos adictivos permanecerán atentos y al menor descuido por nuestra parte, aprovecharán las mínimas grietas; (no tengo
tiempo para hacer hoy la práctica); para irrumpir en nuestro sistema con toda la potencia negativa de una tempestad.
La verdadera meditación no consiste en una mera relajación, pues requiere una transformación real de conciencia.
Cualquier adicción, es una enfermedad espiritual. La meditación y práctica, refuerzan el sistema inmunitario del Espíritu.