12 Test procedures for field tests
12.2 Functional test of Class 3 PM-CEM 1 Plant failure detection test
Países LAC estudiantes Promedio por clase
Tamaño de la clase Tamaño de la institución Tamaño de la
institución Lectura Matemática Ciencias Lectura Matemática Ciencias
r r r r r r r Ecuador 36,3 0,39 -0,01 0,00 -0,03 0,14 0,12 0,11 Guatemala 33,2 0,36 0,07 0,06 0,05 0,25 0,24 0,23 Honduras 29,7 0,35 0,05 0,06 0,07 0,06 0,07 0,06 PARAGUAY 23,2 0,48 0,24 0,22 0,23 0,28 0,25 0,27 Chile 33,8 0,40 0,14 0,13 0,12 0,25 0,24 0,24 México 39,1 0,35 0,14 0,10 0,11 0,26 0,24 0,26 Brasil 36,4 0,31 -0,02 -0,04 -0,03 0,08 0,06 0,07 Colombia 36,0 0,42 0,08 0,02 0,05 0,07 0,04 0,06 Costa Rica 27,7 0,48 -0,01 -0,01 0,00 0,14 0,15 0,15 República Dominicana 36,0 0,40 0,02 0,04 0,02 0,06 0,08 0,07 Perú 27,7 0,52 0,17 0,14 0,14 0,28 0,23 0,23 Uruguay 27,2 0,41 0,07 0,04 0,05 0,06 0,04 0,06 Promedio LAC 32,4
Nota: El valor promedio del tamaño de la clase para Paraguay fue calculado a partir de la base de datos del Sistema de Integrado de Estadística Continua –SIEC– (MEC, 2016).
Fuente: PISA 2015 y Base de Datos PISA para el Desarrollo
En Paraguay, el tamaño de la clase tiene una alta correlación con el tamaño de la institución, que a su vez mostró asociación con el desempeño de los estudiantes (ver Capítulo 2). Es así que, a mayor tamaño de la institución –y de la clase-, mejor desempeño de los estudiantes (Figura 4.8). En Guatemala, el tamaño de la institución se relaciona positivamente con el rendimiento de los estudiantes, mientras que el tamaño de la clase es bastante menor. Lo mismo se observa en Ecuador, donde instituciones de mayor tamaño tienden a reportar mejores resultados, aunque las clases grandes no se asocian con mejor desempeño. En Honduras, la asociación entre tamaño de clase y/o de institución y desempeño es también positiva, aunque bastante baja.
4.1.3. Recursos materiales y didácticos
Aunque a partir de cierto punto la calidad de las instalaciones y los recursos didácticos dejan de marcar la diferencia en los resultados de los estudiantes, existen estudios basados en datos del Laboratorio Latinoamericano de Evaluación de la Calidad de la Educación (LLECE) de Murillo y Román (2011) y Willms y Somers (2001) que sugieren que en los países de ingreso medio y bajo los recursos físicos y materiales de las instituciones educativas tienen efectos notables, incluso tras considerar las características socioeconómicas de sus estudiantes. PISA-D consultó a los directores y docentes sobre la disponibilidad y condición de la infraestructura de las instituciones educativas y de los recursos didácticos disponibles para el aprendizaje, incluyendo la disponibilidad de textos exclusivos para las áreas de lectura y matemática.
Cuadro 4.2. Infraestructura básica de la institución y niveles de recursos escolares
Cuestionario de la institución
Se consultó a los directores sobre la disponibilidad y condición («malas condiciones», «necesitan reparaciones menores», «buenas condiciones») de los siguientes elementos en la institución:
elementos básicos: techo, paredes, pisos, entrada al establecimiento escolar, puertas, ventanas, pasillos, aulas;
instalaciones adicionales: sanitarios modernos, otros tipos de sanitario (por ejemplo, letrina común, cámara séptica), cocina, bebedero, agua corriente, electricidad, plomería interna, enfermería, cantina, área deportiva o de juego, cercado perimetral, rampa de acceso, ventiladores, iluminación artificial;
baños sexados para estudiantes, baños para el personal de la institución educativa. Además, se consultó sobre la disponibilidad (en la institución) de textos para la enseñanza de Lengua y Literatura Castellana y Matemática (las respuestas podían ser «Sí, cada estudiante tiene al menos uno», «Sí, pero no los suficientes. A veces dos estudiantes necesitan compartir un libro de texto», «Sí, pero son tan pocos que a veces más de dos estudiantes necesitan compartir un libro de texto», y «No, no hay libros de texto»).
El porcentaje de estudiantes para los que no se cuenta con información sobre estas preguntas varía entre 1,5% y 12,6%.
A partir de estas respuestas, PISA-D construyó un índice de recursos de infraestructura (SCHMATRES) que va de 0 a 10 (menores a mayores recursos de infraestructura), que posteriormente fue categorizada en cinco niveles (SCHRESOURCES). El nivel 1 corresponde a niveles de recursos bastante limitados y básicos, en este nivel se ubican las instituciones educativas que carecen de varios de los elementos consultados o si los tienen, se encuentran en malas condiciones, algunas de estas instituciones no tienen siquiera agua corriente. El nivel 2 todavía implica niveles bajos de infraestructura, las instituciones en este nivel disponen de más recursos, los que se encuentran en malas condiciones o necesitan reparaciones. El nivel 3 agrupa a las instituciones que tienen infraestructura considerada «adecuada»; es decir, disponen de más recursos, aunque necesitan reparaciones. El nivel 4 implica mejores condiciones de infraestructura y con acceso a más recursos, las instituciones de este nivel necesitan reparaciones menores en su infraestructura; finalmente, en el nivel 5 se ubican
las instituciones con mejor infraestructura, la mayoría de ellas tienen espacios en buenas condiciones. Además, los estudiantes de los niveles bajos (1 al 3) generalmente comparte sus textos de matemática y lengua castellana con más compañeros, mientras que los de niveles altos (4 y 5) generalmente tienen un texto para su propio uso o como máximo lo comparte con otro compañero. No se dispone información sobre estos índices en el 1,5% de los casos.
Cuestionario del docente
Se consultó a los docentes sobre la disponibilidad y condiciones de recursos relacionados al edificio escolar, a las instalaciones de la institución educativa, y a los recursos para el aprendizaje. Concretamente, se preguntó si el establecimiento escolar contaba con los elementos listados más abajo y en qué condiciones se encontraban («malas condiciones», «necesitan reparaciones menores», «buenas condiciones»):
elementos básicos del aula: sillas y mesas para los estudiantes y docentes, pizarrón (negro, blanco o verde), tiza o marcador; uno o más estantes para libros;
instalaciones adicionales: polideportivo cerrado (para ejercicios físicos o deportes), salón de música/multiuso, salón de arte, salón para orientación de estudiantes, centro de recursos de aprendizaje, taller/aula temática, sala de profesores, oficina administrativa, depósito; laboratorio;
materiales didácticos: láminas, mapas o posters, cuadernillos de trabajo, hojas de ejercicios, diccionario, libros de texto para lectura, matemática o ciencias, libros de matemática o lectura para uso individual o colectivo entre estudiantes, textos de referencia para docentes, guía para docentes, biblioteca escolar;
recursos tecnológicos: sala de informática, computadoras para los estudiantes y/o para docentes, para uso administrativo, conexión a internet para los estudiantes y/o los docentes, fotocopiadora, retroproyector o proyector de diapositivas, reproductores de discos de audio o video (por ejemplo, cd, dvd o vcd), radio, televisión o pantallas, línea telefónica (línea baja).
A partir de las respuestas de los docentes, PISA-D construyó un índice de recursos para la instrucción (INSTRRES) que va de 0 a 10 (menores a mayores recursos para la instrucción), que posteriormente fue categorizada en cinco niveles (INSTRRESCAT). El nivel 1 corresponde a niveles de recursos bastante limitados y básicos, en este nivel se ubican las instituciones educativas que carecen de varios de los elementos consultados o si los tienen, se encuentran en malas condiciones, muchas de estas instituciones ni siquiera tienen computadoras para uso administrativo. El nivel 2 todavía refiere a niveles bajos de recursos para la instrucción, las instituciones en este nivel disponen de más recursos, los que se encuentran en malas condiciones o necesitan reparaciones, estas instituciones no tienen biblioteca. El nivel 3 agrupa a las instituciones que tienen recursos para la instrucción considerados «adecuada»; es decir, aunque necesitan reparaciones disponen de mejores condiciones, por ejemplo, los docentes tienen acceso a fotocopiadora. El nivel 4 implica mejores condiciones y más acceso a recursos para la instrucción; por ejemplo, en estas instituciones se dispone de laboratorio. Finalmente, en el nivel 5 se ubican las instituciones con el más elevado nivel de recursos para la instrucción; es decir, la mayoría de estas tienen más y mejores recursos educativos. No hay valores perdidos para estos índices.
De igual manera, PISA-D consultó a los docentes sobre la frecuencia de uso, en la clase, de los recursos listados arriba, pudiendo las respuestas ser: «nunca», «entre una y tres veces al año», «entre una y dos veces al mes», «entre una y dos veces a la semana», y «diariamente». No hay valores perdidos para estas variables.