Example 5.1: CUSUM
5.4 Further diagnostics using performance lines
Mario Alberto Focil Ortega (2003, p. 3) sostiene que el Servicio Profesional de Carrera (SPC en adelante) es “el instrumento a partir del cual se garantiza el adecuado otorgamiento de los servicios públicos en beneficio de la ciudadanía”. El autor cuando habla sobre el SPC se enfoca principalmente en lo que se obtiene con su instauración, que es proporcionar servicios públicos apropiadamente, toda vez que esta es la meta principal de todo gobierno. Contempla el SPC como un medio que permita brindar los servicios públicos con la calidad
80 | P á g i n a necesaria para que la población resulte satisfecha en sus demandas, para lograr cambiar la percepción negativa que muchas veces crea la población sobre las dependencias, la cual siempre está bien fundada.
Es importante dejar de lado aquellas prácticas maliciosas y añejas que se han realizado en la administración pública, para adoptar otras que generen un ambiente más sano y
transparente. Tal como lo sugiere José Luis Méndez Martínez al comentar que “el SPC
sustituye el amiguismo por un sistema basado en el mérito; a la incertidumbre laboral por una
estabilidad en el empleo –aunque condicionada por el buen desempeño-; a la lealtad
individual en la que se rinden cuentas sólo al superior por una responsabilidad institucional; al énfasis en actividades por el énfasis en los resultados; y a la rutina por la mejora continua” (Méndez, 2001, p. 39), al sobreponer el mérito de los individuos por encima de las relaciones personales y de las lealtades se les motiva a brindar un mejor esfuerzo laboral y se fomenta la lealtad hacia la institución, generando un clima que facilite la igualdad de oportunidades y donde exista la posibilidad de crecer laboralmente sin importar las influencias o favoritismos dentro de las instituciones públicas. Genera además una estabilidad laboral ante los cambios de los altos funcionarios y que resultan ser tan habituales, motivado o condicionado por el buen desempeño que se muestre y el que se convierte en un aliciente para que de forma constante se busque alcanzar mejores resultados.
De forma muy similar, Fernando Benítez Bribiesca (2001, p.190) comenta que el SPC
es “expresión de una filosofía de respeto, integridad y aplicación de la ley y las políticas
públicas, y como un espacio institucional, autónomo y de neutralidad política que apoya la gobernabilidad democrática y el interés público en la acción del Estado”; de esta forma enaltece lo importante que resulta el respeto y la integridad que se debe procurar en favor de
81 | P á g i n a los ciudadanos, de tal modo que el Estado puede permitir su acceso a la administración pública. Por ello, se debe proveer de los servidores públicos más capaces, quienes haciendo de lado los intereses particulares que en ocasiones contraen y en apego a la legalidad, buscan cumplir con las metas de los entes gubernamentales; así también brindar igualdad de oportunidades a los individuos en las organizaciones públicas, que sin duda es un síntoma de la democracia, donde las preferencias partidarias deben pasan a segundo término.
Luis Vázquez Cano (2001) también comparte la idea que el SPC debe ser una guía para los servidores públicos, para que procuren ejercer sus funciones siempre en apego a las normas existentes; además que fomente la ética dentro de los mismos. Para el autor, el SPC “es expresión de una filosofía actuante y moderna de servicio público, que privilegia el respeto, la integridad y un comportamiento de los funcionarios de carrera que sea garante de la aplicación objetiva e irrestricta de las leyes y las políticas públicas. En cuanto a su acepción de sistema incluye a todos los componentes relativos a una administración de vanguardia del personal público entendida ésta como las políticas, normas y procedimientos que regulan el ingreso, la permanencia, el desarrollo y el retiro en el servicio público” (Vázquez, 2001, p. 39). Agrega que el SPC debe ser un sistema que contemple un conjunto de reglas mediante las cuales se debe guiar la vida laboral de los servidores públicos, contemplando en especial lo relativo a la forma en que debe ingresar a la función pública, a sabiendas de los vicios perniciosos que por largo tiempo ha padecido la administración pública y una vez que de forma democrática se logra el acceso, es igualmente importante retener a los individuos, así como su desarrollo a fin de formarlo adecuadamente para su mejor labor. Asimismo, resulta importante establecer los medios o mecanismos para establecer una serie de beneficios que un adecuado retiro de la vida laboral pueda brindarle al servidor público, y éste sienta una estabilidad laboral adentro de la institución.
82 | P á g i n a Miguel Ángel Cedillo (2000), citado por Hugo Nicolás Pérez González, (2004, p. 37) menciona que el SPC “es el sistema de administración de personal, responsable de dotar de personal idóneo a los aparatos públicos con la capacidad de establecer políticas públicas y de obtener el mayor provecho al presupuesto. Ventaja más del SPC, consiste en hacer un uso racional del erario público que por tan largo tiempo se ha desaprovechado y terminado en las arcas de los funcionarios.
Aunado a lo anterior y a sabiendas que con el cambio de altos funcionarios, la estructura de las plantillas ocupacionales de personal puede alterarse considerablemente, tanto en nombre como en los cargos, Méndez Martínez sostiene que el SPC permite que en el sistema político mexicano las transiciones se efectúen sin un mayor trastorno, y menciona que “es el sistema que busca atraer, retener y motivar a las mejores mujeres y hombres en el servicio público, garantizando que la administración pública transite sexenalmente con el mínimo trastorno y la máxima eficacia” (Méndez, 2004, p. 14); lo anterior, debido a que brinda seguridad y permanencia a quienes ocupan determinados cargos siempre y cuando su desempeño sea optimo y sus resultados satisfactorios.
José R. Morales Calderón y M. Silvia Salvador García (2006, p.12) coinciden en lo previamente escrito, y además mencionan que para conocer las aptitudes y experiencia de quienes ocupen cargos o puestos vacantes, es necesario realizar pruebas dentro del SPC pues menciona que, “en teoría, cuando una persona deja un puesto público, éste debe de ser cubierto por alguna de las personas subordinadas al superior jerárquico, que tengan conocimientos y experiencia referentes al cargo y que lo demuestren mediante un examen de conocimientos y en un proceso de oposición para determinar, quién es el candidato más apto para ocupar el cargo”; mediante esto el autor quiere manifestar que al presentarse una vacante es pertinente abrirla a un concurso de donde se obtendrá al individuo idóneo para
83 | P á g i n a ocuparla; dejando de lado la discrecionalidad en las designaciones y anteponiendo los intereses institucionales al buscar personas aptas, quienes deberán pasar exámenes de capacidad y un proceso donde demuestre su aptitud por encima de otros.
Se considera necesario retomar la obra de Hugo Nicolás Pérez González, “Retos y
perspectivas del Servicio Público de Carrera en México” (2004, p. 28), donde cita a Ramón Muñoz, (2000), quien menciona de forma muy completa lo que para él es el SPC, toda vez que dicta que,“ es la herramienta que sirve para atraer, retener y motivar a las mejores mujeres y hombres a la administración pública, de tal manera que al ser seleccionados con base en el mérito y en igualdad de oportunidades se logre atraer a esos talentos que se encuentran en nuestro país para incorporarlos y retenerlos en el gobierno con la mira puesta en ofrecer mejores servicios a la ciudadanía y generar las condiciones para una mejor calidad de vida”; esta definición contempla en gran medida lo que se ha mencionado previamente por distintos autores, enaltece la importancia de integrar a la administración pública solo servidores públicos capaces, donde la igualdad y la democracia son el marco en el que se busca a los individuos con mayor mérito, para que con su servicio logren generar beneficios a la población en general.
Cómo se puede observar son varios los autores que definen de igual forma el Servicio Profesional y el Servicio Civil, sin embargo otros más hacen una distinción entre ellos. Es
posible comentar que “el SPC se instrumenta con el mismo sistema que constituye el
Servicio Civil de Carrera, es decir: el ingreso por mérito, la igualdad de oportunidades y la estabilidad en el empleo” (Morales Calderón, 2006, p. 9).
Sin embargo, como el mismo autor señala en su obra, el SPC representa en muchos sentidos la versión moderna del servicio civil, ya que incorpora instrumentos de carácter
84 | P á g i n a gerencial en la gestión de recursos humanos, por lo tanto resulta importante señalar al Servicio Profesional y al Servicio Civil no como iguales, pues como todo instrumento que involucra el recurso humano, éste progresó gracias el estudio de diferentes académicos.
Como se pudo observar todas las herramientas que nos propone la NGP son importantes y necesarias para conseguir un cambio, en este mismo orden de ideas, optimizar e implementar la estructura que muestra el Servicio Civil de Carrera, puede traer consigo cambios significativos que coadyuven a un mejor desempeño del recurso humano y, a su vez, mejore la productividad de la dependencia en su totalidad.
Una vez considerados los conceptos, principios, antecedentes e importancia de la profesionalización y la operación de la NGP, en el siguiente capítulo se describe la nomenclatura de la Secretaría de Comunicaciones, para tener un panorama de la situación actual donde se realiza la presente investigación.