La misión del Municipio, podría decirse, se centra básicamente en ejercer la administración local de la Comuna, buscando satisfacer las necesidades de la comunidad local, mediante la debida provisión de los servicios públicos, con miras al progreso y desarrollo económico, social y cultural de la ciudad.
Mientras que la visión del Municipio, más allá de apuntar a la búsqueda permanente de los mejores estándares de calidad de vida y servicios brindados a la comunidad, hoy la misma se centra en la convocatoria que se realizó hacia fines de Marzo de 2018 en el marco del Acuerdo del Bicentenario que se firmó con instituciones de la ciudad entre las que se destaca la Universidad Nacional del Centro, a fin de lograr el diseño de políticas públicas en pos del desarrollo de la ciudad a fin de constituir y consolidar a la ciudad, como la ciudad intermedia más importante del país.
Entre los lineamientos enunciados y propuestos en el Acuerdo citado, están la constituir a Tandil como una ciudad accesible; integrada; sostenible; del conocimiento y la educación; saludable; innovador, emprendedor y diversificado; de la convivencia y la diversidad; de la participación y la ciudadanía; protagonista; y de la historia y la cultura.
En la consigna de ciudad accesible se apunta a una ciudad que promueva un acceso igualitario a los derechos fundamentales de salud, hábitat, educación, justicia; al primer empleo, a la vivienda; accesibilidad a edificios, calles.
Desde la faz de la integración se apunta a alcanzar un desarrollo equilibrado que propicie la integración social y física de la ciudad y del espacio rural, mientras que en el sostenible se promueve iniciativas en cuanto a lograr un compromiso con el medioambiente y la disminución de los impactos ambientales negativos (desarrollo de energías renovables, gestión integral de los residuos, uso racional de los recursos).
Desde el conocimiento y la educación, se busca el emplazamiento de más empresas de alto valor en investigación, elevar los índices de inclusión educativa y el fomento de la educación informal.
En tanto, el saludable propicia política para mejorar la calidad de vida de todos los ciudadanos, con acciones vinculadas a la actividad física, a la nutrición y alimentación saludable, cuidado del hábitat, entre otras.
El eje de una ciudad innovadora, emprendedora y diversificada apunta al fomento de industrias locales y apoyo a las solicitudes de reconversión, desarrollo de nuevos clústeres y consolidación de los existentes, mientras que la de la convivencia y la diversidad busca reforzar las políticas para la igualdad de los diferentes colectivos que integran la sociedad.
Con la participación ciudadana la búsqueda se alinea en lograr un mayor nivel de participación con acciones como el desarrollo e implementación de los circuitos electorales y mecanismos de transparencia de todos los organismos públicos.
Y con el precepto de una ciudad protagonista, se buscará desarrollar la marca Tandil, impulsar procesos de regionalización y profundizar las alianzas estratégicas con ciudades de la región y del exterior, que contribuya a su vez, al desafío será rescatar y reafirmar la memoria colectiva y los valores constitutivos de la comunidad.
Y finalmente tenemos los valores, que toda administración debe manejar como institución sobre todo con los cambios dados en materia tecnológica, económica, sociales y hasta políticos.
1. Valor de fomento del aprendizaje: se trata del valor de la innovación, que lleva incorporado la imprescindible transferencia del conocimiento para contribuir a lograr una sociedad del aprendizaje.
“El futuro debe transitar de forma decidida hacia la sociedad del aprendizaje que es la dimensión que más favorece el desarrollo humano y su bienestar. El mercado posee incentivos para la innovación, pero es imperfecto para fomentar una sociedad del aprendizaje y es, por tanto, imprescindible la intervención pública para asegurarla. Un tema crítico es definir una buena política de propiedad intelectual y de patentes que no genere externalidades negativas hacia la sociedad del aprendizaje. La innovación es un gran incentivo privado, pero
también es un bien público y como tal hay que tratarlo. Hay que equilibrar los incentivos económicos de la innovación con incentivos públicos que fomenten el aprendizaje más abierto y más social” (Stiglitz y Greenwald, 2016:28).
2. Valor de coherencia política: con este valor se apunta a evitar y frenar las lógicas sociales y políticas de carácter demagógico y populista.
El populismo político resulta ser uno de los grandes problemas de estos tiempos, derivado del manipuleo de las tensiones económicas y sociales.
El panorama actual es de una enorme crisis del poder político ante su falta de credibilidad y de la instrumentación de mecanismos para dirigir la economía y la sociedad. El populismo puede resultar ser una alternativa para que la política institucionalizada recupere su vigor y ambición, pero nada es garantido sin un debido compromiso de todas las esferas políticas.
3. Valor institucional: las instituciones públicas tienen como principal objetivo aportar seguridad jurídica e institucional para fomentar y garantizar así el crecimiento económico que no es más que un medio para lograr el desarrollo humano.
Pero sin dudas, el valor institucional se traduce en el desempeño de la actividad política, que debería ser más y mejor evaluada social y electoralmente, ya que ella contribuye a las instituciones públicas.
4. Valor de sostenibilidad intergeneracional: durante las últimas décadas, las sociedades avanzadas se han acostumbrado a lograr una parte de su bienestar hipotecando el futuro de las próximas generaciones. Esto sucede a nivel medioambiental, de impacto sobre el cambio climático y también a nivel económico disparando la deuda pública. Se trata de una injusticia social que no posee correctores espontáneos ya que las futuras generaciones no pueden estar presentes en el debate.
Hay múltiples evidencias para poder hacer esta traducción: las generaciones actuales son las primeras que han podido detectar que, por ejemplo, determinados bienes naturales han desaparecido con los años debido a actividades económicas y sociales excesivamente agresivas con el entorno natural.
Como pudo observarse, los funcionarios del Municipio de Tandil deberían apuntar a actuar, más allá de lo normativo, en compromiso con la ciudadanía y su bienestar, en torno al desarrollo de sus funciones organizativas y administrativas.