En los siguientes apartados se caracterizan los principales tipos de residuos generados en los talleres de reparación de carrocerías según su origen, sus componentes y la vía de eliminación establecida.
4.1 RESIDUOS DERIVADOS DE LA SEPARACIÓN DEL PULVERIZADO SOBRANTE
(OVERSPRAY)
En el pintado de reparación de carrocerías, la imprimación, el aparejo y las lacas base y cubrientes se aplican exclusivamente por pulverización. Por pulverizado sobrante se entiende la parte de pintura que no alcanza o no es proyectada sobre la pieza. La parte de pulverizado sobrante es de un 65%(ver cap. 3.2.4.2) para el pulverizado con aire comprimido a alta presión, sistema que actualmente es el mayoritariamente utilizado. Teniendo en cuenta que el consumo de pintura en talleres de carrocería en la C.A.P.V. es de unas 600 t al año (ver cap. 1) esto significa que unas 390 t de pintura al año se transforman en residuos. Los contenidos de disolventes de las pinturas utilizadas son muy diferentes (ver Tabla 12). Suponiendo que la parte de disolvente media sea del 75% y del 25% la de sustancia sólida, la cantidad de residuo anual sería de aprox. 100 t de sustancia seca de pintura, procedente fundamentalmente de las instalaciones de separación de pulverizado sobrante en las cabinas de pintado, de los papeles de enmascarado usados y de los restos de pintura adheridos a las rejillas de la cabina de pintado. El residuo del pulverizado sobrante separado puede presentarse en varias formas según el procedimiento de separación utilizado. El residuo de la separación en seco consiste en mallas
de filtro usadas; las partículas de pintura suelen estar endurecidas por lo que no contienen
disolventes. El cambio de las mallas filtrantes se produce en cuanto desciende el rendimiento de separación. La parte de pintura de las mallas de filtro cargadas es de un 90% del peso aprox. Considerando que aprox. el 70% del pulverizado sobrante accede con el aire de salida a las instalaciones de separación (el 30% restante va a parar al papel protector y a las rejillas), que se separan el 90% de las partículas de pintura de media y que el 70% de los talleres está equipado con separadores en seco, puede estimarse en una primera aproximación que en la C.A.P.V. se generan anualmente unas 50 t de mallas de filtro usadas. Las mallas de filtro están catalogadas como residuos peligrosos y han de eliminarse a través de Gestor Autorizado.
El pulverizado sobrante de la separación por vía húmeda se presenta en forma de lodo o
coagulado de pintura. El lodo de pintura está compuesto por partículas de laca procedentes de
la aplicación de las capas de imprimación, de relleno, base y cubriente, de pequeñas cantidades de disolvente, de agentes coagulantes, así como de pequeñas cantidades de arena y aceite, que se desprenden de los bajos de los coches durante el pintado accediendo a través de la rejilla al depósito de sedimentación. La parte de agua en el lodo de pintura es muy variable y puede reducirse por deshidratación o secado. Los lodos de pintura son residuos peligrosos y deben ser entregados a un Gestor Autorizado. En la CAPV sólo un 10% aprox. de los talleres disponen de separadores por vía húmeda, por lo que el volumen de lodos de pintura procedentes del pintado de reparación en relación a la sustancia seca de pintura asciende a unas 30 t/a incluidos los agentes coagulantes.
4.2 RESIDUOS DE DISOLVENTES ORGÁNICOS DE LIMPIEZA
Los disolventes de limpieza se emplean para eliminar la pintura adherida a los instrumentos de trabajo (p.ej. pistolas). También se usan para la limpieza del fondo de las superficies a pintar, especialmente quitamanchas de brea y disolventes para silicona. Las pistolas son relativamente sensibles a los restos de pintura resecados por lo que es necesaria su limpieza frecuente y exhaustiva. Para la limpieza de las pistolas y de sus accesorios, si el taller dispone de equipo de destilación de disolventes, se emplea generalmente el destilado procedente de la propia instalación de destilación. Los disolventes usados siempre y cuando no puedan ser reutilizados internamente deben ser eliminados a través de un Gestor Autorizado ya que están clasificados como residuos peligrosos. No existe una estimación acerca del consumo de disolventes destinados a la limpieza en los talleres de reparación de coches en la Comunidad Autónoma del País Vasco.
4.3 RESIDUOS DE LA DESTILACIÓN
Como se ha mencionado, algunos talleres de carrocería destilan en pequeños equipos de destilación los disolventes usados para minimizar la cantidad de residuos. Los disolventes depurados vuelven a utilizarse como agentes de limpieza. Las impurezas, principalmente restos sólidos de pintura, se acumulan en el residuo de la destilación. Estos residuos pueden presentarse en forma líquida, pastosa o sólida. Los residuos de la destilación están clasificados como residuos peligrosos, por lo que su eliminación debe efectuarse a través de un Gestor de Residuos Autorizado.
4.4 EMISIONES DE DISOLVENTES
El aire de salida de las cabinas de secado y de pintado, una vez filtradas las partículas de pintura que puedan arrastrar, contienen disolventes orgánicos procedentes de la evaporación de las mismas. Generalmente se trata de una mezcla de xilol (20 a 25%) y butilacetato (20 a 80%) y/u otros ésteres con un punto de ebullición más alto.
Los talleres de carrocería suelen cumplir, sin necesidad de adoptar medidas de depuración del aire, el valor de 50 mg/Nm3 (carbono total) previsto en la propuesta de Directiva de VOC’s para las cabinas de secado o bien para la función de secado en las cabinas combinadas. Desde un punto de vista medioambiental es importante sin embargo prevenir la emisión de disolventes orgánicos volátiles, ya que son los causantes de la formación de ozono a un nivel muy próximo al suelo (smog fotoquímico).
La instalación de extractores o separadores de disolventes en talleres de carrocería generalmente sólo es necesaria en casos excepcionales (p.ej. por requerimiento administrativo a causa de las molestias por malos olores). En tales casos suelen emplearse instalaciones con filtros de carbono activo (adsorción). El carbón activo va saturándose de disolventes hasta que alcanzan un grado de saturación en el que estos filtros dejan de ser efectivos (ver también apartado 6.5.4). Por este motivo es necesario recambiar el carbón activo periódicamente. En la práctica no es extraño que se mantengan en funcionamiento los filtros de carbón activo saturados (es decir, los intervalos entre recambio y recambio del carbón activo son demasiado largos), por lo que se produce una homogeneización de los picos de emisiones a través de procesos de desorción sin que se adsorban disolventes.
El carbón activo usado constituye también un residuo, siempre y cuando no sea recuperado interna o externamente. El carbón activo con disolvente está clasificado como RP (residuo peligroso) por lo que ha de ser entregado a un Gestor Autorizado. Se recomienda que su eliminación se produzca en instalaciones de incineración de residuos especiales, siempre y cuando no se proceda a su valorización o reciclaje.
4.5 RESTOS DE PINTURA Y RECIPIENTES MANCHADOS DE PINTURA
Para asegurarse de que una pieza de carrocería va a poder pintarse totalmente y sin interrupción suele prepararse a menudo algo más de pintura de la necesaria. Como ya se dijo en el capítulo 3.2.1 es raro que la pintura no usada pueda volver a usarse en otra reparación ya que se cambia constantemente de color. Todos estos restos suelen vaciarse en un mismo recipiente. Por lo general no endurecen totalmente y al contener todavía disolventes están catalogados como residuos peligrosos. Los restos de pintura son aún mayores en caso de que el taller adquiera éstas ya mezcladas en vez de obtener él mismo los tonos a partir de un número relativamente pequeño de básicos, ya que las pinturas ya mezcladas sólo se suministran en envases de por lo menos 1 kg, siendo por lo general menor la demanda de un determinado tono. Para el pintado por ejemplo de una aleta se requieren entre 300 y 400 g de pintura. Las pinturas mezcladas, no endurecidas y los envases con pintura no endurecida o con aparejo también están catalogadas como residuos peligrosos, por lo que es obligatoria su entrega a un Gestor de Residuos Autorizado.
4.6 POLVOS Y LODOS ABRASIVOS
Los polvos abrasivos se generan durante el tratamiento de las superficies a pintar con aparatos para el rectificado/lijado en seco. Para eliminar óxido o pintura antigua, así como para igualar o pulir soldaduras o masillas se utilizan lijadoras conectadas a dispositivos de aspiración. Los polvos abrasivos se componen principalmente de cuerpos sólidos de pintura endurecida y también contienen, entre otras cosas, los metales hierro y cinc (chapa de carrocería), estaño y plomo (soldadura), pigmentos (también con metales pesados) y cromato de cinc (p.ej. vehículos más antiguos) procedentes de los materiales tratados. Estos polvos han de ser aspirados y separados por razones higiénico-laborales para evitar su inhalación por parte de los operarios. Pueden ser eliminados como residuos asimilables a urbanos, siempre y cuando se cumplan las exigencias específicas para ello. En caso de que exista la posibilidad de que contengan metales pesados, estos residuos deberán eliminarse también como residuos peligrosos. Los polvos no deben acceder en ningún caso al agua residual.
Los pintores de carrocerías aún no se han puesto de acuerdo sobre el tipo de lijado -en seco o húmedo- que proporciona una superficie más lisa. En muchos talleres se lijan en húmedo las capas de aparejo y relleno. El lodo abrasivo cae al suelo, sobre el que se seca y barre o del que se enjuaga con agua, depositándose las partículas de sustancia sólida en el decantador de lodos. El lodo abrasivo suele eliminarse como lodo de sedimentación.
4.7 PAPEL DE ENMASCARADO
No es frecuente en los talleres de reparación desmontar las piezas de la carrocería que se vayan a pintar. Por lo general suelen cubrirse con láminas de papel y cinta adhesiva aquellas partes de la carrocería que no se vayan a pintar. Este papel con restos de pintura endurecida
generalmente no es aceptado por las empresas de reciclado de papel, y debe ser eliminado como residuo peligroso.
También se emplean fundas de plástico como material de enmascarado en cuyo caso también habrá de gestionarse como residuo peligroso.
4.8 RESTOS PROCEDENTES DE LA REPARACIÓN DE LA CARROCERÍA
En los talleres de reparación de carrocerías se producen también residuos en forma de piezas viejas y dañadas. Se trata de chapas, pintadas o no, piezas de plástico, vidrio y tejidos. Con excepción de las piezas de chapa, que algunos talleres entregan a la chatarrería, el resto de estos residuos se eliminan como basura industrial asimilable a urbana. Las piezas de recambio de la carrocería vienen en embalajes muy resistentes y sofisticados, ya que se suministran con la capa de imprimación y aparejo. Este material de embalaje -cartones, plásticos y sustancias compuestas (p.ej. cartón/stiropor)- se elimina conforme a la regulación sobre embalajes.
4.9 AGUAS DE LAVADO
Entre los diferentes tipos de aguas residuales que se generan en el taller de carrocerías cabe mencionar los siguientes:
- aguas de las cabinas de pintado con separación por vía húmeda, que a pesar de su naturaleza acuosa están clasificados como residuos peligrosos y como tales han de ser gestionados a través de un Gestor Autorizado (ver apartado 4.1).
- aguas de la limpieza de los equipos empleados con pinturas en base acuosa.
Debido a los componentes que integran las pinturas en base acuosa este tipo de residuos de limpieza también están considerados como residuos peligrosos.
Para reducir la cantidad de residuos que es necesario gestionar a través de una empresa autorizada muchos fabricantes de pinturas han desarrollado productos coagulantes o floculantes que permitan separar los restos de pintura de la fase acuosa.
Para proceder al vertido al colector de esta fase acuosa es necesario asegurarse de que la concentración en compuestos tóxicos no supera los límites de vertido a colector. En caso contrario deberán igualmente ser retirados a través de un gestor autorizado.
Aunque su generación no está directamente relacionada con el proceso de aplicación de pinturas también es frecuente en un gran número de talleres el que, previamente a la entrega del vehículo reparado, se proceda al lavado del mismo. Nuevamente será necesario asegurarse del cumplimiento de los límites de vertido al colector de saneamiento.
5. ASPECTOS DE SALUD LABORAL EN LOS TALLERES DE REPARACIÓN