La calidad del agua viene determinada por su composición físico-química y biológica. Se trata de un concepto dinámico, ya que, por un lado, se produce un progreso constante en las técnicas de valoración y cuantificación de los distintos parámetros relativos a la calidad y, por otro, se produce la
28,9 21,2 19,5 9,6 4,5 4,5 3 2,7 1,4 1 0,6 0,5 0,2 0,2 0,1 0 5 10 15 20 25 30 35 Ag ua r ege n er ad a r eu tili za d a / %
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incorporación al medio de nuevos productos y contaminantes que pueden llegar al agua.
Por ello, para garantizar la calidad de las aguas regeneradas es necesario llevar a cabo un proyecto planificado. La implantación de dicho proyecto de regeneración de agua tiene dos requisitos esenciales y complementarios:
Definir los niveles de calidad adecuados para cada uno de los posibles usos que se piense dar al agua.
Establecer los procesos de tratamiento y los límites de calidad del efluente recomendados para cada uno de los usos previstos.
La elaboración y la aprobación de estos dos aspectos técnicos ayudan al cumplimiento del buen estado ecológico que requiere la Directiva Marco del Agua de la Unión Europea. Además, uno de los factores determinantes para la implantación y el desarrollo de la reutilización planificada del agua, es el establecimiento de unas normas de calidad del agua para cada uno de los posibles tipos de aprovechamientos que se contemplen. La aprobación del R.D. 1620/2007 establece el régimen jurídico de la reutilización del agua y las normas de calidad relativas aplicables al agua regenerada.
Esta normativa recoge aquellas características del agua reutilizada que son de vital importancia y que, bien por el carácter perjudicial que pueda tener sobre el ser humano o el daño que pueda ocasionar a ciertos cultivos, han de ser medidas para garantizar su reutilización. Estos parámetros son, fundamentalmente:
Presencia de Nematodos Intestinales: los nematodos pertenecen al grupo de los helmintos. Se caracterizan por poseer un cuerpo alargado, delgado y de forma cilíndrica cuyos extremos, anterior y posterior, se adelgazan lentamente lo que dificulta la apreciación de su cabeza. Son particulares de suelos húmedos o en los sedimentos del fondo de depósitos de agua y se desarrollan en medios aerobios ricos en bacterias y otros alimentos microbianos. Los nematodos originados en las plantas de tratamiento de aguas residuales pueden proceder de los patógenos intestinales humanos9. En la Figura 1.4 se muestra la
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32-estructura de un huevo de nematodo intestinal. Estos huevos son, en general, difíciles de identificar en el agua no tratada o en los diluyentes de aguas residuales, dependiendo su capacidad de supervivencia, principalmente, del grosor de su cubierta.
Figura 1.4. Huevo de nematodo.
Presencia de Escherichia coli (E. coli): microorganismo indicador de la contaminación fecal encontrándose de forma habitual en el aparato digestivo. La morfología de sus células es cilíndrica con un diámetro de 0,8 μm. Pueden llegar a causar infecciones urinarias y contribuyen a la mortalidad infantil. En cambio, es poco probable que la Escherichia coli pueda provocar una enfermedad a través de su transmisión por agua potable adecuadamente tratada10. En la Figura 1.5 se muestra un
ejemplo de Escherichia coli donde se puede apreciar su morfología cilíndrica.
Figura 1.5. Escherichia coli.
Sólidos en suspensión: es una medida de los sólidos sedimentables de naturaleza, composición y tamaños muy variables (no disueltos) que pueden ser retenidos en un filtro. Se determinan a partir de la pesada del residuo retenido en el filtro una vez seco. El tiempo que pueden permanecer en suspensión antes de sedimentar depende del coeficiente de sedimentación, del tamaño y forma de las partículas, de su masa, densidad y del grado de turbulencia del agua11. Estos sólidos en
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provoca un descenso del oxígeno disuelto y el desarrollo de la vida acuática. Además, puede afectar negativamente a la calidad del agua para el consumo humano, originando reacciones fisiológicas desfavorables en él12.
Turbidez: es un efecto óptico que se origina al dispersarse o interferirse el paso de los rayos de luz que atraviesan una muestra de agua, a causa de las partículas minerales u orgánicas que el líquido puede contener en forma de suspensión. La turbidez en el agua puede ser causada por la presencia de partículas suspendidas y disueltas de gases, líquidos y sólidos tanto orgánicos como inorgánicos, con un ámbito de tamaños desde coloidal hasta partículas macroscópicas, dependiendo del grado de turbulencia.
Otros criterios: además de los parámetros mencionados anteriormente, el R.D. 1620/2007 establece otros criterios para el agua regenerada dependiendo de su uso. Se trata de sustancias peligrosas contenidas en el agua residual tales como la legionella o la salmonella. Por un lado, la legionella es una bacteria Gram negativa en forma de bacilo y la infección que origina puede presentarse como neumonía típica o como una enfermedad febril. Por otro lado, la salmonella es un tipo de bacteria móvil que produce sulfuro de hidrógeno y produce diarrea y dolor abdominal en el ser humano. Asimismo, para el empleo del agua para usos agrícolas, se requiere el cumplimiento de requisitos adicionales de conductividad, relación de adsorción de sodio (R.A.S) y concentración de metales. Los valores máximos admisibles de los parámetros anteriores vienen recogidos en las normas de calidad del agua regenerada destinada a diferentes usos establecidos por el R.D. 1620/2007.
En las Tablas 1.1 y 1.2, a modo de ejemplo, se muestra un resumen de las normas de calidad del agua regenerada destinada a usos urbanos y agrícolas establecidas por el R.D.
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34-Tabla 1.1. Normas de calidad establecidas por el Real Decreto 1620/2007 para usos urbanos.
USO DEL AGUA