CHAPTER 5. Conclusions and Future Research 155
5.2. Future Research 157
2.6.1. Biocapacidad. Es la capacidad o habilidad que posee el ecosistema para producir recursos naturales que son de utilidad para los seres humanos, así mismo la posibilidad de asimilar los desechos y la absorción de dióxido de carbono; para el cálculo de este indicador se mide según la Comunidad Andina (CAN, 2009) multiplicando el área física por el factor de rendimiento y factor de equivalencia apropiados; en otras palabras miden los recursos de tierra y agua disponible para el ser humano. Este indicador se manifiesta a través de hectáreas globales y en términos per cápita.
La Biocapacidad global es la habilidad de los ecosistemas del mundo para proveer de servicios ambientales y recursos naturales necesarios para la humanidad (…). La Biocapacidad, también, se define como la capacidad regenerativa de la naturaleza (...). En otras palabras, es la oferta de recursos o presupuesto ecológico. (MAE, 2016, pág. 8)
En Ecuador, el cálculo de la biocapacidad se contabiliza a través de cinco superficies que forman parte de la Tierra biológicamente productiva y de la cual demanda más la sociedad (MAE, 2016), como:
Figura 5. Las cinco superficies de la biocapacidad. Adaptado del Reporte de la Huella Ecológica Nacional y Sectorial del Ecuador del Ministerio del Ambiente. Elaboración. Propia
La sociedad exige mayores recursos naturales sin concientizar el proceso de regeneración que posee la naturaleza. Mientras más aumente la población en el planeta más se incrementa la necesidad de adquirir bienes y servicios proporcionados por cada superficie; disminuyendo la disponibilidad de recursos naturales para cada habitante debido a que la capacidad regenerativa de la naturaleza no va acorde con el aumento de la población, sino que depende de su habilidad biológica.
Tierras de cultivo Pastizales
Bosques Zona de pesca Tierra urbanizada
2.6.2. Huella Ecológica. Es un indicador que calcula el impacto ambiental producido por la sociedad; es decir mide cuán sostenible se encuentra la población en relación al medio ambiente. Su cálculo se establece a través de la diferencia entre la cantidad de recursos naturales consumida por la sociedad con la cantidad de recursos naturales que aún poseemos (biocapacidad).
Esta herramienta nos permite hacer las preguntas siguientes: ¿cuán dependiente es la población estudiada de sus importaciones de recursos desde “afuera” y de la capacidad de asimilación de desechos de los “bienes comunes” a nivel global? También necesitamos saber si la productividad de la naturaleza será la adecuada para satisfacer las expectativas materiales crecientes de una población mundial en aumento, en el transcurso del próximo siglo. (Wackernagel & Rees, 2001, pág. 26)
La huella ecológica unifica el impacto causado por la sociedad a su entorno en un solo resultado, como se manifiesta en el ejemplo del anexo 1, el alto consumo de los recursos naturales, así como la generación de residuos, demuestra gran dependencia hacia el ecosistema; sin embargo, el periodo de tiempo que posee la capacidad productiva del entorno provoca que cada vez sean más escasos los recursos. La importancia de este indicador radica en la toma de consciencia de la población consumiendo dentro del presupuesto ecológico, es decir no excederse en el consumo de la oferta que nos proporciona la naturaleza.
Entre los beneficios que nos otorga el conocimiento de los resultados de este indicador, según Tobasura (2008) son los siguientes:
Permite definir y visualizar la dependencia de las sociedades humanas respecto al funcionamiento de los ecosistemas del planeta a partir de superficies apropiadas para satisfacer un determinado nivel de consumo.
Permite definir y visualizar la dependencia de las sociedades humanas respecto al funcionamiento de los ecosistemas del planeta a partir de superficies apropiadas para satisfacer un determinado nivel de consumo.
Permite determinar el área productiva que una comunidad humana requiere, independientemente de que ésta se encuentre fuera de sus dominios.
Da la posibilidad de visualizar la inequidad social en la apropiación de los ecosistemas del planeta al realizar el cálculo para comunidades humanas o grupos sociales con consumos diferentes.
Posibilita hacer el seguimiento del impacto de una comunidad humana sobre los ecosistemas, mediante la actualización del indicador a través del tiempo.
2.6.3. Relación entre la biocapacidad y huella ecológica. En resumen, la biocapacidad muestra la oferta que proporciona el ecosistema mientras que la huella ecológica expresa la demanda por parte de los habitantes de cada recurso natural. Por lo que, según Global Footprint Network (2016) explica que si la huella ecológica de una población excede la biocapacidad del área disponible para esa población se denomina
‘Déficit ecológico’, lo que significa que la nación se encuentra consumiendo activos ecológicos e incrementando el dióxido de carbono a la atmósfera con la finalidad de aumentar su economía. Así mismo, si la biocapacidad supera la huella ecológica de los habitantes existe ‘Reserva ecológica’.
Como lo demuestra el anexo 2, los países que presentan mayor biocapacidad en el mundo se sitúan algunos provenientes de las localidades de África como República del Congo, Gabon, República Central Africana, etc. y de América del Sur como Bolivia, Brasil, Uruguay, Paraguay, entre otros; mientras que los países que presentan déficit de biocapacidad y por lo consiguiente mayor huella ecológica en el mundo se sitúan Singapur, Emiratos Árabes, Arabia Saudita, República de Corea, Japón, China, Estados Unidos, El Salvador, entre otros.
Figura 6. Situación ecuatoriana biocapacidad vs huella ecológica. Tomado de Ecological déficit/reserve. Elaboración. Global Footprint Network
Nuestro país se encuentra dentro de una preocupación con respecto a la reserva de biocapacidad que tenemos, ya que según datos estipulados hasta el 2014 por Global Footprint Network (2016) expresa que Ecuador posee una reserva de biocapacidad del 0.1
gha3 acercándose por un porciento a ser parte del grupo de los deudores de la biocapacidad 4 del planeta junto Estados Unidos, China, Arabia Saudita, entre otros; debido a que cada año la población ecuatoriana aporta con 2.0 gha a la huella ecológica siendo nuestra biocapacidad, es decir la capacidad regenerativa de los recursos naturales de 2.1 gha.
Hasta el momento, Ecuador con el 1% de reserva ecológica aún forma parte del grupo de acreedores de la biocapacidad5; sin embargo, existe un llamado de emergencia hacia las autoridades de políticas ambientales al recalcar que cada vez son más los habitantes que están aportando a que la huella ecológica aumente a medida que transcurre el tiempo. A pesar de ser un país con mayor biodiversidad del mundo, no deja que la huella ecológica se equipare con la biocapacidad; aunque hay que recalcar que la causa no sólo radica en la población sino también en depender su economía en la exportación de su biocapacidad a diversas partes del mundo siendo la mayoría de ellas países que no poseen buena relación con su biocapacidad.
Los principales responsables de la degradación ambiental o quienes dejan una mayor huella ecológica sobre la biosfera son la minoría más rica del planeta, con sus elevados niveles de consumo. Estas personas no sólo viven de sus recursos y ecosistemas, sino también de los recursos y ecosistemas de las regiones y países más pobres. (Azócar, 2003, pág. 106)
Según estudio realizado por el Ministerio del Ambiente aclara que el 75% de aportación a la huella ecológica del país es contribuido por el consumismo en los hogares sobretodo en la categoría de alimentos y bebidas, seguido por el uso de transporte y la obtención de bienes; por lo que indica que es importante cambiar los hábitos de consumo de los habitantes con el fin de disminuir los efectos de la huella ecológica sin comprometer la calidad de vida de las personas, ya que a medida que transcurren los años la huella ecológica del Ecuador tiene tendencia a seguir en aumento y su biocapacidad en decrecimiento siendo los bosques o la superficie forestal el sector más afectado, así como la agricultura y las zonas de pesca (MAE, 2017).
De tal manera que, existe la necesidad de contribuir en la reconstrucción del medio ambiente del país, por lo que para aminorar el impacto causado a la naturaleza es importante empezar por mejorar la cultura de nuestra sociedad a través de la gestión de los residuos sólidos; siendo el principal material de contaminación que más desechan los
3La hectárea global es una unidad de medida expresada por la productividad promedio de todas las áreas de
tierra y mar que posee un país en un tiempo determinado.
4Término usado por Global Footprint Network para aquellos países que posee mayor huella ecológica que
biocapacidad
5Término usado por Global Footprint Network para aquellos países que posee mayor biocapacidad que huella
habitantes y que a pesar de la pérdida de su valor aún puede llegar a ser reutilizado o transformado.