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6. DISCUSSION, IMPLICATIONS, AND LIMITATIONS

6.5. Future Research

Para entender a la política desde una visión comparativa es necesario interpretar las actividades e interacciones políticas, como una serie de funciones que se desenvuelve dentro de un sistema político; él método tiene la función en la ciencia política, en cuanto a una aproximación empírica de la política. De hecho el método no tiene un enfoque sustantivo en sí mismo, sino más bien, uno metodológico: considera el cómo, pero no especifica el que de un análisis. La comparación en la política no está definida por el objeto de estudio, sino más, por la estructura del propio método en el estudio de fenómenos sociales. Cuando se aplica a casos específicos de estudio, la comparación puede definir el caso de estudio por ejemplo: gobiernos comparados: estudio comparativo de formas de gobierno, o política exterior comparada: que compara a grandes rasgos un campo de relaciones internacionales, donde la política exterior de diferentes estados sirve para conexiones empericas generales, que combinan características del Estado y las

138 características de su política exterior. Así pues el método comparativo es uno de los métodos científicos fundamentales para probar la validación de hipótesis.

En cuanto al método comparado debemos advertir que existen diversos métodos que han sido etiquetados como “método comparado” por diversos autores. Así por ejemplo Landman sostiene que “si la investigación se esfuerza por hacer inferencias más grandes acerca de la política a través de alguna forma de comparación y utiliza conceptos aplicables a más de un país bajo estudio, luego esto es comparativo. Así, los tres métodos [comparar muchos países, comparar pocos países y los estudios de caso] son considerados comparativos”. De igual manera, Mackie y March sostienen que “existen tres formas principales de abordad este tipo de análisis (comparativo): mediante estudios de caso que sitúan un determinado país dentro de un marco comparativo; estudios sistemáticos de un número limitado de países y comparaciones globales basadas en análisis estadísticos”. (Landman, Marsch y Stoker en Ramos, 2012: 1)

Así, para los autores de lo anterior –entre otros- el método de estudio de caso, el estadístico y el método comparado sistemático comprenden el método comparado. La idea o argumento de los anteriores se basa en una idea de que todos los métodos de la ciencia comparan de alguna manera, y por ende todos son métodos comparativos. En estos casos, para los autores no se puede hablar de un método comparado sino de métodos comparados. Con estas contradicciones metodológicas en la ciencia, es difícil precisar que es y que no el método comparado debido a su falta de especificidad. Es por ello que debemos tener en cuenta varias precisiones. Primero, debemos tener claro que existe una lógica general de método científico que comprende un conjunto de pasos dirigidos a comprobar hipótesis planteadas en base a datos de la realidad. (Ramos, 2012)

También es necesario precisar que esta lógica general conlleva aplicaciones particulares, siendo tres las más utilizadas en ciencia política: el método estadístico, el comparativo y el método cualitativo. Todos estos métodos tienen características propias sobre todo cuando definen sus conceptos, seleccionan su población bajo estudio y emplean las técnicas de confrontación de hipótesis explicativas. Por último, debemos tener en cuenta que estas aplicaciones particulares no están ordenadas de manera jerárquica donde uno sea más científico que el otro, sino que todos son científicos, y su empleo o elección dependen del problema al que nos enfrentemos. Desde el análisis desarrollado hasta en el momento, se considera que

139 el término “método comparado” debe ser utilizado exclusivamente para denominar a aquel método científico que se caracteriza por trabajar con N infinidad de casos en materia de política comparada, la elección de sus casos se basa en la variable dependiente, utiliza conceptos de manera empírica con un nivel de abstracción de rango medio y utiliza técnicas cualitativas como marca para confirmar relaciones entre variables.

“La comparación es una herramienta fundamental del análisis. Agudiza nuestro poder de descripción, y juega un papel fundamental en la formación de conceptos, enfocando similitudes sugestivas y contraste entre casos. La comparación se utiliza de manera rutinaria en la evolución de hipótesis y puede contribuir al descubrimiento inductivo de nuevas hipótesis y a la formación de teorías. Las formas de comparación utilizadas en la disciplina de la ciencia política varían mucho, e incluyen aquellas contenidas en el análisis estadístico, investigación experimental, y estudios históricos”. (Collier 1993: 1)

Hay que decir que la utilidad del método comparado tiene un significado multifuncional dentro de la disciplina de la política y más ampliamente en las ciencias sociales: el cual consiste en las cuestiones metodológicas que se derivaban del análisis sistemático de un pequeño número de casos. Aunque el clásico enfoque se encuentra en el debate en los campos de la política comparada y en los estudios internacionales, la aplicación del método no es excluyente de la tarea del politólogo o sociólogo. De manera alterna, algunos analistas de política han considerado que los fenómenos políticos en general se comprenden mejor a través del estudio cuidadoso de un pequeño número de casos. De acuerdo a la práctica comparativa en estudios de relaciones internacionales y gubernamentales, la práctica de enfocarse en pocos casos ha adquirido relevancia en las últimas décadas, combinándose con el aumento de la escuela del “análisis comparativo histórico”, en el que un cierto número de países se estudian por tiempos largos.

Sartori realizo su texto “la política comparada” con la finalidad de demostrar, porque el método comparativo resulta para establecer las falencias causales de carácter general y para facilitar la comprensión de casos específicos y por ende llegar hasta donde otros métodos no lo hacen. En esta obra se explica la división de las técnicas para comparar, y porque estos métodos no son aptos para realizar un

140 estudio efectivo, no queriendo decir con lo anterior que el método comparativo tenga desconfiabilidad. De los métodos en los cuales se puede caer en la especulación de comparar, son el experimental, estadístico e histórico los cuales no son factibles o eficientes al momento de realizar una investigación. En cuanto al experimental este es óptimo de manera intuitiva predeterminando un resultado, en materia del estadístico simplemente no es objeto de materia política y social, y el histórico presenta un despliegue horizontal, es factible al recolectar los datos históricos para registrar información bajo la perspectiva pertinente de cada época.

Lijphart define al método comparativo como el análisis de un pequeño número de casos, comprendiendo por lo menos dos observaciones, pero demasiado pocas para permitir la aplicación de un análisis estadístico convencional, así pues se deja una tabla de diferenciación del método comparado ante otra tipología metódica en las ciencias sociales. (Collier, 1993)

Tabla 6. Método Comparativo

Métodos de estudio de casos Método comparativo Método experimental

Méritos: Permite el examen intensivo de casos, aun con recursos limitados.

Problema inherente: Contribuye en menor grado a elaborar una teoría que estudios con más casos. Tipos de estudios casos: 1 A teorético 2. Interpretativo 3. Generador de hipótesis 4. Confirmador de teoría Definido como: Análisis sistemático de pequeño número de casos Merito: “Frente a carencias inevitables de tiempo, energía y recursos financieros, el análisis intensivo de

unos pocos casos

puede resultar más

promisorio que un

análisis estadístico

Merito: Elimina explicaciones rivales por

medio del control

experimental. Problema inherente: El control experimental es imposible en muchos o en la mayoría de los temas de importancia en el campo de la política comparada. Método Estadístico

141 5. Cuestionador de teoría

(estudio de caos que

debilitan marginalmente una teoría) 6. Estudio de casos desviantes. superficial de muchos casos. Problema inherente: Débil capacidad para rechazar explicaciones rivales,

específicamente, el problema de muchas variables, pocos casos.

Soluciones potenciales: 1.- Incrementar el número de casos. 2. Focalizar casos comparables. 3. Reducir número de variables. a) combinar variables b) empleo de teorías que se focalizan menor número de casos.

Merito: Evalúa explicaciones rivales por

medio del control

estadístico.

Problema inherente: dificultad para reunir la información adecuada en número suficiente de

casos, debido a la

limitación en tiempo y recursos.

Fuente: Tabla construida a través de la lectura de David Collier en materia de método comparado.

El método comparativo, tal como fuera definido por Lijphart, tiene un estatus intermedio en términos de ambos criterios. Contiene una base más débil que el método estadístico para la evaluación de hipostasis, puesto que se considera que tiene carencias de un control experimental y contiene muchas variables. Sin embargo, el método comparativo si ofrece una base más fuerte para la evaluación de hipótesis de la que ofrecen los estudios de casos. A pesar de la limitaci ón de tener más variables que casos, el método comparativo permite una comparación

142 sistemática que, si se utiliza correctamente, puede contribuir a juzgar entre explicaciones opuestas (Coller, 1993). Aunque los requisitos para la aplicación del método comparado pueden llegar a ser más complicados que los solicitados para un estudio de casos, el autor Coller menciona que en Lijphart se sostiene que son menos exigentes que los de una investigación estadística. Así pues, el método comparado queda como el más apropiado en las investigaciones con recursos limitados y así las investigaciones que utilicen aquel método son un primer paso hacia el análisis estadístico.

Acercándonos a los objetivos, uno de los más primordiales es el de la evaluación de explicaciones opuestas. En cambio Theda Skocpol y Margaret Somers citados por Coller (1993), los estudios comparativos deberán entenderse no solamente en términos de aquel único objetivo de evaluar explicaciones, sino en términos de cinco objetivos más, aunque sustancialmente conectados. El primero se considera primordial; en cuanto al examen sistemático de la conversación entre casos con la finalidad de un análisis causal. El segundo se considera como el examen de un número de casos con la finalidad de mostrar que un modelo o conjunto particular de conceptos ilumina eficazmente a estos casos. No ocurre ninguna evaluación real de la teoría, sino que la finalidad es la demostración paralela de la teoría. El tercer tipo es de comparación es el examen de dos o más casos a fin de subrayar que tan diferentes son, estableciendo así un marco para la interpretación de como los procesos paralelos de cambio se juegan de diferentes, ameras dentro de cada contexto.

Los contrastes de contextos en la comparación es parte fundamental para el aspecto más interpretativo de las ciencias sociales y refleja otra forma de comparación que, de hecho, se usa frecuentemente. Bajo lo descrito anteriormente nos situamos en la investigación a entregar sobre las condiciones del régimen municipal en Argentina y México respectivamente; bajo el esquema de “probadores de hipótesis”, queriendo especificar las condiciones bajo las cuales la teoría no funciona, dejando la oportunidad de hacer otras comparaciones con el fin de descubrir dichas condiciones. Y aunque se diera el caso de que esta investigación

143 fuese descarada en comparar casos que son profundamente diferentes, esta podrá, a su vez, estimular a los académicos del “contraste de contextos” a que examinen más cuidadosamente el significado de las diferencias entre casos. Por ello es tanto útil mirar más allá de un enfoque paradigmático en el rol de la comparación en el análisis causal amplio, a una comprensión que encierre diferentes momentos y elementos de la investigación. Por lo tanto en esta investigación se optó por la comparación, ya que uno de sus objetivos, es la evaluación de hipótesis. Aunque con lo que hemos desarrollado de la comparación, quede de manifiesto que el método es más amplio ofreciendo una relación valiosa de cómo, actúa el trabajo comparativo en aparatos de investigación más amplios, apuntando de manera útil a la interacción entre diferentes objetivos de comparación.

Para Gabriel Almond la comparación tiene un enfoque funcional de la política, en el cual platea que el propósito fundamental del enfoque, es ofrecer un esquema de análisis general y sistemático para los estudios de la política comparada. De acuerdo a su diagnóstico, la política comparada se ha visto limitada principalmente por tres factores: el etnocentrismo, el formalismo y el ánimo descriptivo. Es decir, hasta entonces los análisis de política comparada se dirigían en su gran mayoría al estudio de los países occidentales desarrollados; tomaban en cuenta fundamentalmente el aspecto formal e institucional de sus actividad política, y su propósito y objetivo general era la descripción de la forma y funcionamiento del sistema político integral (García, 2008). La globalización hoy en día ha provocado la interacción y compenetración de culturas nacionales, proporcionando que en la política, las cosas se han vistas de una nueva manera; para que en lugar de resaltarse las diferencias institucionales, se trataran de observar y comprender, similitudes y regularidades. Es por ello que en el modelo de Almond se propuso examinar a las instituciones políticas desde un nuevo enfoque: las cuales deben verse como actividad en el desarrollo de la sociedad y, por lo tanto, que necesariamente tiene correspondencias y semejanzas en cada una de ellas.

Con un enfoque funcional como el de Almond, se considera se superan los problemas que enfrenta la política comparada, cuyo alcance se ve limitado por la

144 diferencia de instituciones políticas existentes en cada sociedad, impidiendo así la comparación de sus estructuras. Bajo este contexto, el mismo, dejo claro que si se observan y destacan las funciones y no las instituciones, se reducía el problema de la variedad y diversidad de estas, y los investigadores podrían acondicionar de manera ilimitada los casos de estudio que desearan para hacer una comparación, con la certeza de que siempre encontraría similitudes funcionales. Otra ventaja de una comparación funcional, se considera que abordando la vida política de la sociedad como sistema, se tiene una oportunidad de encontrar patrones de repetición, comunicación e interacción que tienen los otros sistemas del universo, a partir de los cuales se podrán formular las previsiones y predicciones que permite la teoría general de sistemas, encaminándose a si a un enfoque científico de la política.

“Indudablemente, esta ambiciosa pretensión del enfoque funcional estaba animada por la revolución conductista, por su ánimo cientificista que impulsaba a la búsqueda de métodos y técnicas de análisis social y político más precisos. Almond admitía que difícilmente alcanzaría los grados de precisión de otras ciencias, pero considera que al menos por esta vía podría construir lo que él llamaba una teoría probabilística de la política”. (García, 2008:94)

Por lo que hemos revisado, Almond retoma a Easton, quienes proponían que se renovara el vocabulario de la Ciencia Política, atendiendo al sistema políticos como una variable básica para un análisis. Puesto que para ellos el concepto de Estado debía ser superado, por encontrarse dentro de los inicios de la escuela formalista e institucionalista de la ciencia política, sino porque era muy poco útil para la descripción y análisis de algunos estudios en la materia. Almond consideraba que una ventaja mayor del enfoque funcional del método comparativo, se concentraba en la identificación de las diferentes funciones que debía cumplir el sistema político en determinado sociedad. Según su planteamiento, una observación atenta de los diferentes sistemas políticos conlleva a deducir que todos ellos hacen funciones de conversión política, las cuales se clasifican en seis tipos:

1. Articulación de intereses o demandas

2. Agregación o combinación de intereses en propuestas políticas. 3. Conversión de propuestas políticas en normas autoritarias.

145 4. Aplicación de las normas generales a casos particulares.

5. Adjudicación de las normas en casos particulares.

6. Transmisión de esta información hacia dentro y hacia fuera del sistema. Cuando se hizo esta clasificación, Almond lo hizo para presentar un esquema funcional y no institucional de los procesos políticos. Aunque reconocía que cada una de estas funciones era desarrollada en las sociedades modernas por instituciones específicas, como se presenta en la articulación de intereses que surgen en los grupos de interés, o la agregación de intereses que realizan los partidos políticos, insisten en que la utilidad está en el que este esquema podía aplicarse a cualquier tipo de sociedad, ya que en el sistema social se llevan a cabo estas funciones. A pesar de las intenciones de Almond, la observación de las seis funciones descritas anteriormente, nos orilla inevitablemente a la estructura política institucional de la sociedad moderna. Las funciones 1 y 2 corresponden a los grupos de interés y a los partidos políticos como puede notarse, en tanto que las funciones 3, 4 y 5 corresponden fielmente a los objetivos que normalmente se atribuyen a los poderes públicos de la clásica doctrina tripartita, es decir, el Poder Legislativo, el Ejecutivo y el Judicial.

Para ir cerrando este atenuante de la Comparación como Método de esta investigación, de los regímenes municipales de Argentina y México. Nos haremos las preguntas de Sartori ¿Qué es comparable?, ¿Por qué hacerlo?, ¿Cómo hacerlo?, ¿Cuáles son los criterios necesarios para realizar una comparación objetiva?, considerando estas preguntas, sabemos que el autor, trata de explicar lo disímil y símil son un completo a su vez el papel de la lógica es indispensable para definir los criterios o clases por medio de las cuales se realizará una comparación por genero próximo y diferencia especifica. Considerando que la función de la comparación no es precisamente llevar a cabo un inventario de las similitudes y las divergencias comparables de un caso a otro, sino el de pasar de un inventario que sea conductor de la elaboración de explicaciones en los procesos políticos de otro tipo. Cuando comparamos de manera global se requiere de esquemas conceptuales unitarios realizando con un mismo patrón para cada objeto de estudio.

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