Income Self-Employment vs Corporate
CONCLUSION/DISCUSSION AND FUTURE STUDY
6.3 Future Study
77/ En Estados Unidos de América nacen los sindicatos no ante los trabajadores más explotados, sino por ei contrario, entre los artesanos más calificados (zapateros, carpinteros, impresores). Eran trabajadores que iban a laborar con terno largo y sombrero de copa en señal de arrogancia; por tanto, se creían conscientes de su actuación sindical, al presumir que sabían lo que hacían por su nivel cultural e intelectual : En términos generales, el sindicalismo estadunidense no ha tenido el protagonismo abiertamente contestario que existió en ei resto de sindicatos conocidos en el mundo como el de la primera hora, pese a haberse albergado activamente dentro del sindicalismo radical impulsado por el partido socialista que hasta 1914 fue influyente en Ia política, en Ia vida económica y social de este país y, sobre todo, el partido anarquista debido a la migración de trabajadores europeos; que cayó en desgracia al término de Ia I GUERRA MUNDIAL, y no ha podido remontar tal defección a la fecha.
De otro lado, en este país jamás existió represión alguna contra las asociaciones de los trabajadores, mejor dicho, ese estado de intolerancia legislativa advertido por los sindicalistas europeos no se vio en este territorio, ya que desde 1824 podían los trabajadores agremiarse sin mayores contratiempos para la defensa de sus intereses. El corazón del problema fue que ei sindicalismo ya instalado no tenía ninguna eficacia jurídica, pues no podían actuar en justicia ante el incumplimiento, p. ej., de un convenio colectivo de trabajo; empero, contradictoriamente, contra ellos era factible entablar demandas por transgredir el libre transporte interestatal de mercancías dentro de la Unión (Ley Sherman Act de 1890). Al igual que en Gran Bretaña, los sindicatos aquí instalados mantuvieron Ia misma estructura inicial de aquellos; vale decir, existe una sola asociación de trabajadores encargada de velar poria organización de éstos, sin distingo de profesión, oficio, región, etc., llamada la AMERICAN FEDERATION OF LABOR (AFL), fundada en 1886, que influenció desde siempre por el surgimiento y fortalecimiento del movimiento gremial. Las dificultades pai-a articular a todos los trabajadores norteamericanos en una sola central, hizo necesario que se formara en 1936 el CONGRESS OF INDUSTRIAL ORGANIZATION (CIO), que en 1955 posibilitó a ambas centrales fusionarse, creando la AFL CIO, pese a que cada una de Ias centrales, en el momento actual, mantienen sus propias proclamas sindicales.
A diferencia de lo sucedido en Gran Bretaña, en este país ei gobierno sí ha tratado de legislar las relaciones colectivas de trabajo, dictando en 1932 la ley Norris La Guardia. Que prohibía ls cláusulas de no afiliación sindical (closed shop). En 1935
la ley Wagner Act creó Ia negociación colectiva obligatoria (colective bargaining); con Ia Ley Taft-Hartley de 1947 se impone a los sindicatos una serie de restricciones, como satisfacer una serie de requisitos que
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FRANCISCO Gómez VALDEZ
los organizadores y dirigentes sindicales tienen que acatar bajo una serie de sanciones, tal, Por ejemplo jurar que no van a modificar el statu quo político de Ia nación, que no pertenecen ni pertenecerán al partido comunista, etc. Finalmente, se encuentra Ia ley Landrum Griffin de 1959, encargada de reforzar el espíritu de Ias organizaciones gremiales y empresariales. Hay quienes han considerado que Ias limitaciones legislativas dictadas al movimiento sindical americano Ias han hecho endebles; sin embargo, una vez constituidos los sindicatos son tan poderosos económico ,y organizativamente como Ias propias empresas a Ias cuales pertenecen. La organización sindical americana permite Ia pluralidad sindical que alberga incluso Ia formación de sindicatos amarulos de parte de los mismos empleadores; empero. éste está obligado a negociar con el sindicato considerado como el más representativo, representatividad otorgada a través de una cerjcamón otorgada por Ia National Labor Relation Act. (NLRB) (Oficina Nacional de RelacionesLaborales).
El sindicalismo norteamericano que en sus inicios tuvo una postura contestaria, luego se ha adaptado para aceptar el sistema capitalista tal conforme es y se presenta.
3. Alemania
78/ Alemania, cuna de pensadores sociales tan perspicaces como numerosos tal, Lasalle, Marx, Rosa de Luxemburgo, etc. hicieron que este país encarnara desde sus albores un sindicalismo muy especial que persiste hasta nuestros días. En 1863 ya existía ia asociación general de trabajadores y Ia asociación de trabajadores alemanes, ambas controladas por los movimientos políticos revolucionarios de entonces.
La Constitución de Weimar de 1919(1) fue la primera lex legis europea que reconoció Ia libertad sindical como un derecho; de esta manera se popularizó lo que más tarde sería llamado el Derecho Constitucional o Ia constitucionajización del Trabajo. Este sindicalismo dela primera hora, revolucionario como sus pares de la época ai igual que el de su vecinos fue motivo de permanentes persecuciones, tanto que Bismarck en 1$78 dictó normas de excepción que lo colocaron al margen dela ley, posteriormente derogadas en 1$90.
Con la instauración del nazismo se creó el sindicalismo corporativo (V., supra No. 52), formado por trabajadores y empleadores que orientaba su accionar a fomentar la doctrina oficial
Al concluirse Ia I Guerra Mundial hubo de procurar un cambio radical en Ia forma de entender el sindicalismo de este país, deviniendo en un sindicalismo reformista gracias a la poderosa influencia ejercida en esta dirección por E. Bernstein (V., Supra, No. 50), actitud sindical mantenida en el momento actual.
El sindicalismo alemán está considerado como el creador y perfeccionador de la negociación colectiva (1920) y de Ia participación en la empresa (1950). entre otras manifestaciones 0odernas que han permitido apartar definitivamente de los trabajadores las ideas originales del 5lndicahsmo revolucionario (1). Son sindicatos económicamente fuertes, ya que el 1% de Ias remuneraciones brutas de los trabajadores forman parte de la contribución que dichos adherentes efectúm a su gremio (igual comportamiento existe en Holanda y en Ia mayoría de países nórdicos), dinero que hace posible, p. ej., ejercitar las poco frecuentes huelgas, Ias mismas que son íntegramente financiadas por el sindicato. Todo esto es así porque existe un deber de paz mientras está vigente Ia convención colectiva de trabajo que tienen Ia virtud de abarcar todo un universo laboral por sectores de actividad, a pesar de que existe una sola central de trabajados-es
(0GB) y otra parte de empleadores. 4. FRANCIA
79/ A diferencia de los otros países europeos antes abordados donde se ha impuesto Ia unicidad sindical, en Francia se ha fomentado Ia pluralidad sindical y por este motivo existen cuatro grandes centrales de trabajadores que se disputan no sólo el derecho de representatividad sindical a nivel nacional, sino que cada uno de ellos, a su manera, pretende interpretarla acción sindical que consideran coincidentes con sus estatutos gremiales, mecanismo eficaz para mantener o atraer un nómero mayor de adherentes. Los partidos políticos juegan, de otro lado, un rol importante en el control directo de estas grandes centrales. Esta división que tiene sus orígenes en Ias escisiones políticas habidas a fines del siglo XIX ha permitido que estos gremios sean débiles numéricamente hablando; pero ingeniosos en Ias variadas formas de lucha sindical implementadas a lo largo de su historial.
Las organizaciones patronales son igualmente activas, pues Ias negociaciones, predominantemente. se concluyen en el cuadro de la rama de actividad y se han implementado en los últimos tiempos las negociaciones colectivas interprofesionales (iniciadas en mayo de 1968) que abarca a todos los trabajadores del país, participando en ellas Ias grandes centrales de trabajadores y de empleadores para regular con la mirada atenta del Estado, puntos específicos que atañen a los trabajadores en general (desempleo, reducción de la jornada de trabajo, incremento de IML, Ia formación profesional continua, etc.).
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FRANCISCO Gómez VALDEZ 5. EL SINDICALISMO EN LOS PAISES EN DESARROLLO
80/ Una de las características generales de nuestros países es su inmadurez institucional seguida de una chata evolución democrática producto de los innumerables golpes de estad0 caudillismos que no han permitido más que Ia acendrada intolerancia frente a cualquier engedro democrático, a no ser que se trate de una organización formada para aupar sus consig0 por eo. los gobiernos autoritarios, como no podía ser de modo distinto. han minimizado Cualquier vestigio de organización de coi7e democrático, tal los movimientos sindicales, a los que jamás osaron darles los espacios que su actuar contemporáneamente exige.
Muy debilitados, de Otro lado, por el atraso que emerge debido al origen campesino mayoritario de nuestros pobladores, que al migrar a Ias ciudades se convierten en los obligados. asalariados, como ocurrió en el inicio del industrialismo, los defectos de formación y desa0110 de los sindicatos no han podido ser superados en nuestros días: por eso, sus efectivos obreros son poco numerosos; los empleados casi imperceptibles e. inexistentes dentro de los superiores de las empresas (1).
A pesar de lo antes indicado, aparece el sindicalismo agrario o el industrial, según el caso, como el mejor contribuyente en Ia creación de la conciencia nacional de los trabajadores, tratando de educar a Ias masas incultas como cantera natural de los cuadros políticos y sociales que resultan necesarios en una desigual batalla de supervivencia política o ideológica. Esta situación privilegiada los obliga a ser los llamados a gestar los reclamos, a morigerar las desigualda5 sociales en la distribución del ingreso nacional, en fin, son los mejores estandartes dentro de Ia gesta de los procesos democráticos en todos los niveles (2).
Hay que agregar a todo esto, que las voces y murmullos de Ia clase laboral por décadas no han sido oídos por sus gobernantes preocupados por Ia corrupción, autoritarismo, guerras intestinas y demás eventos desviadores de Ias instituciones de estos pueblos: por eso, es fácilmente explicable Ia forma violenta como se ha tratado a la clase laboriosa de esta parte del mundo.
SECCION III
El sindicalismo en el plano internacional
Es importante conocer la evolución del movimiento sindical a nivel internacional para comprender objetivamente cómo se ha erigido el movimiento, Ia protección y el desarrollo del sindicalismo a nivel nacional. La primera manifestación de unir a los trabajadores a nivel planetario se presentó al instaurarse Ia I Internacional de Trabajadores llevada a cabo en Londres en 1864. creación maestra de su fundador Carlos Marx; Ia II se desarrolló en la ciudad de Paris en 1889 cOn una
tendencia marcadamente socialista; Ia III organizada por Lenín se llevó a cabo en ,1914; y, Ia IV tuvo una inminente inspiración Trotskista, probándose Ia marcada politización de .estos eventos.
Paralelamente, a comienzos del siglo anterior se formaron ias secretarías profesionales ‗internacionales (SPI) y en 1913 surgió Ia federación sindical internacional (FS1). Reorganizada ‗en 1919, que con suma prontitud llegó a tener 20 millones de adherentes, comprobando Ia importancia cada vez más marcada de Ias organizaciones sindicales. Luego, contraponiéndose a ia formación e importancia que había adoptado el movimiento internacional antes mencionado, ‗ surgió Ia confederación internacional de los sindicatos cristianos (CISC) constituida en 1919. Seguidamente se constituyó Ia internacional sindical roja (ISR), de marcada tendencia comunista, creada en 1920, de efímera participación en el escenario sindical mundial, pues desapareció después de Ia II Guerra Mundial. Luego de esta gran guerra, en París, en 1945, se creó Ia federación sindical mundial (FSM) que de manera radical escindió el inicial grupo sindical universal al apartarse de los lazos existentes tanto con la FSI como con Ia ISR, organización que ‗con Ia activa participación de sus organizadores llegaron a agrupar a los gremios de 56 países y casi inmediatamente después de su creación ya tenía 65 millones de adherentes, sin que en ellos estuvieran los sindicatos norteamericanos ni los cristianos. 1949 apreciará Ia gran escisión del movimiento sindical mundial proveniente de los sindicatos ingleses y americanos, luego de la ‗ cual se creó Ia confederación internacional de sindicatos libres (CISL), animadas económicamente con fondos provenientes del gobierno estadunidense. ,
Tan importante como ia creación de estas organizaciones gremiales, producto de sus directamente corcernientes acaso Ia mas importante sea el nacimiento de Ia OIT. ,