5.3 Recommendations for future work
5.3.3 Future work on attribution analysis
Nuestra revolución es fruto de la guerra, si no hubiera guerra, observaríamos la unión de los capitalistas de todo el mundo, su cohesión sobre la base de la lucha contra nosotros.
Lenin, “Discurso ante los agitadores enviados a provincias”, Obras completas, t. XXVI, p. 493.
Los factores internacionales destacados por Lenin son: la guerra y sus múltiples implicaciones; el apoyo esperado y logrado del proletariado internacional; y la correcta política bolchevique respecto de la autodeterminación de los pueblos que habían sido oprimidos por el zarismo. Respecto de la influencia de la guerra, podemos distinguir, de acuerdo con él, tres aspectos de importancia definitiva para el triunfo de la revolución. En primer lugar, hay que subrayar una vez más -pues Lenin insiste en ello con mucho énfasis- el hecho de que la guerra acentúa la opresión del capital. El pueblo explotado, que vive bajo las pruebas cotidianas de tal opresión, siente que ésta se agrava y se torna aún más insoportable en época de guerra: La guerra imperialista, es decir, la matanza de diez millones de hombres con el fin de decidir si el capital inglés o el alemán debía tener prioridad en el saqueo del mundo entero, ha reforzado enormemente estas pruebas, las ha ampliado y ahondado, y ha hecho que las masas comprendieran su significado. De ahí la inevitable simpatía que manifiesta la inmensa mayoría de la población, y sobre todo los trabajadores, por el proletariado […]11*
11 “Una gran iniciativa”, ibid., t. XXXI,p. 291.
* “En la época del tratado de Brest estábamos solos. Toda Europa miraba la revolución rusa como algo excepcional; consideraba que nuestra revolución era una revolución asiática’ que se había iniciado tan rápidamente y había derribado al zar precisamente porque Rusia era un país atrasado que pasó rápidamente a confiscar la propiedad privada y a una revolución socialista debido a su atraso. Pero olvidaba el otro motivo que impulsó a la revolución rusa: Rusia no tenía otra alternativa. La guerra había causado tanta ruina y miseria, había agotado tanto al pueblo y a los soldados, que éstos comprendieron que durante largo tiempo habían sido engañados y que la única salida para Rusia era la revolución.” “Discurso en la conferencia obrera del partido de Presnia”, Obras completas, t. xxx, pp. 215-16. Por cierto, ese agotamiento del pueblo no ocurrió, durante la guerra, en Rusia. Es por esto que, siendo un factor sin duda trascendental, debe ser considerado en su combinación con otros factores que posibilitaron la revolución. De allí, que, pese a su importancia, debemos seguir escrutando minuciosamente el pensamiento de Lenin para buscar todos los elementos condicionantes y así comprender el fenómeno revolucionario ruso.
Pero esta simpatía pudo demostrarse de manera efectiva, debido a otra consecuencia de la guerra que señalaremos en segundo lugar: porque ésta creó condiciones para el armamento del pueblo.
Se pudo realizar la revolución en Rusia tan rápidamente porque se produjo durante la guerra. Durante la guerra, decenas de millones de obreros y campesinos rusos estaban armados, y contra semejante fuerza, la burguesía y la oficialidad fueron impotentes.12
Volveremos más adelante a referirnos a este aspecto de importancia primordial. Por último, es necesario resaltar la importancia otorgada por Lenin a la división del imperialismo internacional durante la guerra. Pero si pudimos subsistir un año después de la Revolución de Octubre, fue debido a que el imperialismo internacional estaba dividido en dos grupos de saqueadores: los anglo-franco-norteamericanos, y los alemanes, empeñados entre sí en una lucha a muerte, lo que les impedía ocuparse de nosotros. Ninguno de estos dos grupos podía lanzar contra nosotros fuerzas importantes; seguramente lo habrían hecho si hubiesen podido. La guerra, su atmósfera sanguinaria, los cegaba.13
Reflexionando, en otra oportunidad, sobre cómo supieron los bolcheviques aprovechar la división de los imperialismos, a propósito de la paz de Brest, dice Lenin:
[. . .] simplemente utilizamos las divergencias entre los dos imperialismos de manera que en último término perdieron los dos. Alemania nada obtuvo de la paz de Brest, excepto algunos millones de pesos de cereales, pero llevó la fuerza disgregadora del bolchevismo a su país. En cuanto a nosotros, ganamos tiempo, durante el cual comenzó la formación del Ejército Rojo.14
Ahora bien, para poner fin al capítulo relativo a la importancia de la guerra como factor revolucionario, vale la pena citar una reflexión de 1922:
Los acontecimientos políticos son siempre muy confusos y complicados; se les puede comparar con una cadena. Para retener toda la cadena hay que asir el eslabón fundamental. No se puede elegir un eslabón al azar. ¿Cuál fue el acontecimiento central de 1917? La salida de la guerra. El pueblo entero lo exigía y esto eclipsaba todo lo demás.
12 “Discurso en el Congreso de Obreros y Empleados de la Industria del Cuero”, ibid., t. XXXIII, pp. 449-50. 13 “VI Congreso Extraordinario de los Soviets. Discurso sobre la situación internacional”, ibid., t. XXIX, pp. 474-75. 14 “Reunión de militantes de la organización del PC(b)R de Moscú”, ibid., t. XXXIV, p. 152.
La Rusia revolucionaria logró salir de la guerra. Costó tremendos esfuerzos, pero se satisfizo la reivindicación principal del pueblo, y eso nos dio el triunfo por muchos años. Y el pueblo entendió, los campesinos vieron, cada soldado que regresó del frente comprendió perfectamente bien que el poder soviético era un gobierno más democrático, el que estaba más cerca de los trabajadores. Por muchas tonterías y torpezas que hayamos cometido en otras esferas, el hecho de que entendimos cuál era la tarea principal, demostró que todo era acertado.15 En segundo lugar, otro factor internacional del triunfo bolchevique, a juicio de Lenin, fue -como hemos mencionado- el apoyo del proletariado internacional. Inicialmente, antes de la revolución de octubre, los bolcheviques esperaban ese apoyo a través de la realización de otras revoluciones en Europa; es decir, esperaban el apoyo estatal del proletariado europeo. Daban por supuesto que esto ocurriría a corto plazo y esta confianza fue, a juicio de Lenin, uno de los factores subjetivos determinantes para la toma del poder. Sin embargo, aunque la revolución rusa no fue inmediatamente sucedida por nuevas revoluciones, el apoyo internacional del proletariado europeo, a pesar de la ausencia de revoluciones victoriosas, fue un factor definitivo en la conservación del poder soviético, como su expectativa habría sido crucial para la toma del mismo. Así reflexiona Lenin a ese respecto:
Era claro para nosotros que la victoria de la revolución proletaria era imposible sin el apoyo de la revolución internacional. Antes de la revolución, y aun después de ella, pensábamos: o estalla la revolución inmediatamente - o por lo menos muy pronto- en los otros países, en los países capitalistas más desarrollados, o debemos perecer. A pesar de esta convicción, hicimos todo lo posible para proteger el sistema soviético en todas las circunstancias y a toda costa, porque sabíamos que no sólo estábamos trabajando para nosotros mismos, sino también para la revolución internacional. [. . .]. Pero en realidad, los acontecimientos no siguieron un camino tan recto como esperábamos.16
No obstante las vicisitudes de la revolución en Europa, fue posible mantener la revolución rusa, debido a que “el proletariado de todos los países capitalistas estaba de nuestro lado”.7 Y esto era un factor decisivo para
mantener en alto la fuerza moral de los rusos: “La fuerza moral de los obreros rusos residía en que conocían, sentían y palpaban la ayuda y el apoyo que el proletariado de todos los países avanzados de Europa les prestaba en esta lucha”.18
15 “XI Congreso del PC(b)R - Informe Político del Comité Central del PC(b)R”, ibid., t. XXXVI, p. 270. 16 “III Congreso de la Internacional Comunista. Informe sobre la táctica del PCR”, ibid., t. xxxv, p. 383.
17 “Discurso Pronunciado en el Congreso de Toda Rusia de los Obreros del Transporte”, ibid., t. XXXV, p. 128. 18 LOC. cit.
Ese apoyo, a juicio de Lenin, se daba no sólo a través de la división de los partidos socialistas reformistas y en la formación de partidos comunistas, sino también por medio de múltiples manifestaciones de solidaridad con la primera revolución. Puede tomarse como ejemplo el hecho de que fue la presión de masas la que obligó “a los países de la Entente a retirar sus tropas”19 del territorio soviético. En tercer lugar, Lenin menciona
también, como importante factor que frustró el plan de los imperialistas para liquidar la revolución, el hecho de “utilizar contra nosotros a los pequeños Estados”.20 Se trató de influir sobre Finlandia y Estonia, por
ejemplo, para que atacaran a la República Soviética. Pero esta política no tuvo éxito, porque precisamente la República Soviética había concedido la independencia, la autodeterminación a estos Estados; por tanto, no tenían razones para agredirla y quedar, a continuación, a la merced de un eventual gobierno ruso títere del imperialismo.*
Las consecuencias de la guerra imperialista en la sociedad rusa; la división y las contradicciones internas del imperialismo; el apoyo militante del proletariado internacional (al cual se sumó muchas veces el respaldo de liberales, como fue el caso de importantes sectores del Partido Laborista inglés); y la política respecto a las autonomías nacionales, fueron, en síntesis, elementos de trascendental importancia para la toma y conservación del poder soviético.