Phenol/Sulphuric acid assay
Chapter 6: Discussion and Conclusion
6.3 Future Work:
Desarrollo Sostenible de Urabá presentará al Ministerio del Medio Ambiente informes relacionados con el cobro de la tasa retributiva y la tasa por uso, evaluación de cumplimiento de las metas de reducción y el estado de los recursos.
CONCLUSIONES
Parece que la crisis ambiental del presente se constituye en un detonante de crisis de la civilización en su conjunto y que sólo un nuevo orden cultural permitirá garantizar la continuidad de la complejísima trama de la vida y, en virtud de ello, la supervivencia de la especie humana.
La gestión ambiental es un proceso dinámico, de continua validación de las etapas. La formulación de la política ambiental, precedida de un diagnóstico, debe contemplar objetivos, estrategias, acciones y prioridades claramente definidos, además de un diseño de instrumentos jurídicos, administrativos, económicos, y de inversión, entre otros, que orienten la formulación y el desarrollo de los programas para dar pleno cumplimiento a los objetivos propuestos.
La fase de evaluación, con base en indicadores de gestión seleccionados, conducirá a una etapa de validación, tanto para el diagnóstico, como para la política misma y sus programas, a fin de orientar el proceso de gestión.
Sólo con objetivos realistas y concretos será posible diseñar instrumentos, programas e indicadores más apropiados a las necesidades del desarrollo
humano sostenible, en este caso, las etapas de evaluación y de validación conducirán seguramente a procesos eficientes de implementación más que a reformulaciones del diagnóstico, de las políticas y de los programas.
Para lograr un desarrollo humano sostenible en los municipios del Eje Bananero se deben adoptar, con base en sus situaciones particulares, sus propias estrategias y acciones a corto mediano y largo plazo para atender sus necesidades en el marco de los lineamientos generales formulados en las políticas nacionales.
El conocimiento exhaustivo del agua, de su comportamiento, calidad, disponibilidad, demanda, entre otros, así como el avance y apropiación de la tecnología son herramientas esenciales para manejarla con mayor certeza; ya que el agua es el elemento vital y determinante de la dinámica de las sociedades humanas, puesto que condiciona el desarrollo de las actividades socio – económicas en el espacio y en el tiempo, tiene que ser incorporada como variable esencial en las políticas, programas y proyectos de todos los sectores del estado y la sociedad.
La base para la construcción de la cultura del agua está fundamentada en un proceso educativo que incorpore en la conciencia colectiva la importancia del agua y su concepción como recurso finito y fundamental para el desarrollo del país.
En relación con el recurso hídrico, la participación ciudadana ha venido adquiriendo un importante rol. El desarrollo jurisprudencial originado en acciones populares y de tutela instaurados por particulares han permitido en casos puntuales un uso del recurso adecuado a los postulados de la sostenibilidad.
Por otro lado cada plan ambiental municipal debe incorporar obligatoriamente un programa para el uso eficiente y ahorro del agua. Este programa es un conjunto de proyectos y acciones que deben elaborar y adoptar las entidades encargadas de la prestación de los servicios de acueductos, alcantarillado, riego y drenaje, producción hidroeléctrica y demás usuarios del recurso hídrico.
Dicho programa debe ser aprobado y ejecutado por la Corporación Autónoma Regional a la cual pertenezca la jurisdicción en combinación con las demás autoridades ambientales encargadas del manejo, protección y control del recurso hídrico; deberá estar basado en el diagnóstico de la oferta hídrica de las fuentes de abastecimiento y de la demanda de agua, y contener las metas anuales de reducción de pérdidas, las campañas educativas a la comunidad, la utilización de aguas superficiales, lluvias y subterráneas, los incentivos y otros aspectos definidos por la Corporación Autónoma Regional, entidades prestadoras de servicios de acueducto y alcantarillado y demás autoridades ambientales que consideren convenientes para que se le dé cumplimiento al programa.
El programa para el uso eficiente y ahorro del agua tiene una vigencia de cinco años, al cabo de los cuales se reevaluará con el fin de mejorarlo y hacerlo más eficiente.
La implementación de la tasa retributiva por el vertimiento de contaminantes líquidos y tasa por uso de las aguas subterráneas en los municipios del Eje Bananero mediante las leyes 273/97 (por la cual se fijan las tarifas mínimas de las tasas retributivas por vertimientos líquidos para los parámetros de sólidos suspendidos totales y demanda bioquímica de oxígeno), ley 9/93 (Sistema general ambiental), ley 373/97 (Ahorro y uso eficiente del agua), ley 142/94 (Ley de servicios públicos), decreto 901 (implementación de las tasas retributivas), decreto 2811/74 del código nacional de los recursos naturales de 1974 permitirá a la Corporación para el Desarrollo Sostenible de Urabá CORPOURABÁ hacer inversiones en descontaminación hídrica y protección de acuíferos mediante los recursos económicos recaudados por el concepto de tasas retributivas, además de permitirle a los sectores agroindustrial, industrial y municipal y prestadora de acueducto y alcantarillado asentados en los municipios del Eje Bananero (Carepa, Chigorodó, Apartadó y Turbo) instalar dentro de una naciente cultura de desarrollo sostenible en un horizonte no mayor a cinco años sistemas que permitan la descontaminación, ahorro y uso eficiente del agua en dicha zona, mecanismos de medición de caudales explotados que le permitan a la Corporación para el Desarrollo Sostenible de Urabá CORPOURABÁ tener registros de volúmenes de agua extraídos para efectuar los respectivos recaudos de la tasa por uso y controlar paulatinamente la explotación del recurso.
Es cierto que los recaudos efectuados por el concepto de tasas retibutivas en cada uno de los sectores pertenecientes al Eje Bananero no son suficientes para financiar todos los programas planteados para la descontaminación y protección del recurso hídrico, si son la manera de iniciar programas que en años venideros den los frutos esperados.
Visto de esta manera las tasas retributivas no son un impuesto, sólo pagará quien descarga residuos líquidos o usa agua subterránea en su producción o en sus actividades cotidianas; su recaudo se destinará a recuperar la calidad del recurso contrario a lo que ocurre con el impuesto, en dónde quien paga no recibe contraprestación directa.
Se trata entonces que le demos un verdadero valor a los recursos que tenemos, y ante la escasez, que asumamos todos una actitud responsable frente al recurso.
Es de vital importancia resaltar que la implementación de las tasas como instrumentos económicos por si solas no son mecanismos eficientes, éstas deben ir acompañadas de procesos de concertación y sensibilización que permitan que los entes involucrados en el deterioro de los recursos hídricos y en la explotación desmesurada del mismo hagan parte primordial de la solución; La educación ambiental a los diferentes sectores de la población, la concertación de otros mecanismos que complementen la tasa retributiva y por uso son opciones que pueden ayudar a cumplir las metas de recuperación de los recursos hídricos
RECOMENDACIONES
A la par con la implementación de las tasas retributivas por el vertimiento de contaminantes líquidos y la tasa por uso de las aguas subterráneas en los municipios del Eje Bananero la Corporación para el Desarrollo Sostenible de Urabá CORPOURABÁ y el municipio como ente administrador, deben incorporar dentro de su Plan de Ordenamiento Territorial:
Políticas de producción limpia: que estén encaminadas a prevenir y minimizar eficientemente los impactos y riesgos a los seres humanos y al medio ambiente, que garanticen la protección ambiental, el crecimiento económico, el bienestar social y la competitividad empresarial, a partir de introducir la dimensión ambiental en los sectores productivos en el largo plazo.
La producción limpia debe perfilarse como la meta que será alcanzada a partir de las nuevas inversiones agrícolas, pecuarias, industriales o de servicio en los municipios del Eje Bananero.
Dentro de la política de Producción Limpia se pretende cumplir los siguientes objetivos:
Sentar las bases para el establecimiento de sistemas agrarios sostenibles. Proteger los recursos naturales sujetos a mayor presión por las actividades
económicas.
Protección de la fertilidad y procesos bioquímicos del suelo.
Adoptar tecnologías más limpias y prácticas de mejoramiento continuo de la gestión ambiental.
Dicha política se debe desarrollar bajo las siguientes estrategias:
Corrección, prevención, mitigación y compensación de los impactos ambientales a la población y a los ecosistemas.
Cumplimiento y control sobre la aplicación de la legislación vigente en torno a la protección de la salud humana y el ambiente.
Realización de estudios que permitan obtener información para la toma de decisiones frente a los impactos generados por los sistemas productivos.
Control de emisiones contaminantes al medio ambiente.
Concertación con los diferentes sectores productivos para el establecimiento de practicas producción más limpia y para acciones de control y cumplimiento.
Investigación y acción sobre controles biológicos e integrales de plagas, enfermedades y malezas.
Evaluación de la contaminación costera en el municipio de Turbo.
Estudio de impacto que la utilización de agroquímicos ha ocasionado en los habitantes de los municipios del Eje Bananero.
Incorporación gradual de abonos orgánicos como parte de un programa de descontaminación que busca reducir la utilización de los agroquímicos fertilizantes contaminantes.
Descontamianción gradual por desechos de la agroindustria (plásticos, polypropileno, polietileno).
Programa para el establecimiento de cambios graduales y progresivos en la utilización de agroquímicos menos contaminantes (fungicidas, herbicidas, nematicidas e insecticidas).
Manejo integral de residuos sólidos y líquidos en fincas e industrias.
Búsqueda de acuerdos, protocolos y convenios con los diferentes sectores productivos.
Política de servicios públicos y saneamiento ambiental: tendiente a garantizar y mejorar la prestación de los servicios básicos y complementarios fundamentales en un servicio eficiente y en los que se mitigue en un alto grado los impactos sobre el medio ambiente, con lo cual se logrará mejorar el bienestar y salud de la población de los municipios del Eje Bananero.
Esta política tiene como objetivos:
Mejorar las condiciones de salubridad y bienestar social de la población. Mejorar la competitividad de los municipios para la proyección internacional. Facilitar el desarrollo económico competitivo.
Incidir positivamente sobre la cultura de pago.
Mitigar los efectos sobre el medio ambiente que producen los desechos líquidos y sólidos.
La política anterior se desarrollará bajo las siguientes estrategias:
Construcción, ampliación y mejoramiento de los sistemas de acueducto urbano y rural.
Construcción, ampliación y mejoramiento de sistemas de alcantarillado urbano y rural.
Construcción, ampliación y mejoramiento de sistemas de tratamiento de aguas residuales.
Construcción o mejoramiento de lugares apropiados para la disposición de desechos sólidos.
Estudio de alternativas para el reciclaje de residuos sólidos.
sólidos.
Control de pérdidas en los sistemas de acueducto.
Difundir e incentivar la cultura de pago de los servicios públicos.
Las acciones a seguir son las siguientes:
Cambio de redes
Construcción de anillo hidráulico Extensión de redes
Ampliación de las redes de distribución de acueducto en los municipios del Eje Bananero.
Instalación de macromedidores.
Evaluación y conexión de fuentes adicionales para incrementar los caudales de captación de los acueductos de las cabeceras municipales.
Construcción de infraestructura de suministros y potabilización de agua por fuentes subterráneas de los acueductos veredales.
Construcción de acueductos veredales.
Campañas de racionalización de uso y legalización de conexiones.
Conservación y mejoramiento de las cuencas de abastecimiento de acueducto. Sistemas de tratamiento de aguas residuales contaminadas por agroquímicos y
Separación de aguas lluvias y aguas negras.
Política para el manejo integral del agua: La política para el manejo integral del agua determina que el uso municipal del recurso se realice en forma sostenible y de esta manera atender los requerimientos sociales y económicos del desarrollo en términos de cantidad, calidad y distribución espacial y temporal. Esta política propone los siguientes objetivos:
Proteger y recuperar las fuentes de agua superficial y subterránea afectadas por la intervención humana.
Disminuir la contaminación y recuperar las condiciones de calidad de las fuentes según los usos requeridos.
Orientar un uso eficiente del agua a través de la formación de una conciencia de uso racional.
Adoptar tecnologías y crear hábitos de consumo de agua que permitan eliminar el desperdicio y disminuir la contaminación del agua.
Las estrategias son las siguientes:
el recurso hídrico de interés estratégico.
Establecimiento de acciones de saneamiento básico en las áreas urbanas y rurales.
Determinación de parámetros de uso racional y eficiente del recurso hídrico en los sectores productivos, áreas urbanas y rurales.
Establecimiento de parámetros para conservación de cauces de ríos y quebradas.
Regulación en la construcción de sistemas de drenaje en las fincas productoras de banano.
Adecuación tecnológica y de infraestructura para el manejo del agua. Campañas educativas para la sensibilización en el uso adecuado del agua.
Las acciones a seguir son las siguientes:
Protección de la serranía como área de producción hídrica.
Adecuación de la construcción de las redes de drenaje y canales artificiales a nivel regional.
Ordenar las actividades y los usos del suelo en las cuencas.
Proteger el piedemonte de la serranía de Abibe como área de recarga de acuíferos.
Proteger y recuperar las microcuencas que surten los acueductos municipales. Manejo integral de los residuos sólidos y líquidos en fincas e industrias
complementarias a la producción.
Establecimiento de cobertura boscosa en las áreas de retiro de los ríos, quebradas, lagos y arroyos.
Manejo integral de recursos de agua subterránea.
Densificación de estaciones climáticas y limnográficas en la zona centro de Urabá.
Minimizar las emisiones y descarga de contaminantes fruto de actividades económicas.
Control de vertimientos y elementos contaminantes de acuerdo con lo planteado en la política de servicios públicos y saneamiento ambiental.
Colección de aguas residuales.
Debido a que el principal pilar de la economía del Eje Bananero es el sector agroindustrial y que se caracteriza por tener una estrecha relación con los recursos naturales y el ambiente, tanto desde el inicio del ciclo productivo, con el uso de los insumos y capitales naturales, como al final, con la producción de desechos contaminantes, la interrelación de la agricultura con el medio ambiente es muy marcada y, dada la amplia distribución geográfica de esta actividad, sus efectos son magnificados hasta el punto de llegar a considerarse una de las actividades de mayor impacto en el medio ambiente.
Dado que los problemas del sector comienzan desde el abastecimiento de insumos para la producción agropecuaria (fertilizantes, plaguicidas), continúan en la actividad primaria (uso del agua, uso del suelo, erosión genética, pérdida de biodiversidad) de la producción, se prolongan hasta la actividad secundaria (agroindustria) y terminan en las actividades de comercialización y e consumo final (incluida la disposición final de los residuos), se plantea analizar la problemática desde una Estructura Agropecuaria Agroindustrial (EAA) y definirla como:
“el conjunto de las relaciones socioeconómicas que inciden de un modo
directo en los procesos de producción primaria, transformación agroindustrial, acopio, distribución, comercialización, consumo y postconsumo de los productos agropecuarios frescos o procesados”
Como un concepto operativo importante para el diseño de políticas y teniendo en cuenta la diversidad de los productos y agentes involucrados en el análisis de la EAA, se define la cadena agropecuaria agroindustrial como: “ los flujos continuos y
discontinuos de productos, procesos y agregación de valores, que siguen los productos hasta llegar al consumo final”.
Es recomendable que en los municipios del Eje Bananero se implementen sistemas de recarga artificial y conservación de acuíferos de la zona con el fin de proteger y garantizar la existencia del recurso hídrico subterráneo.
El agua proveniente de las recargas puede ser utilizada para el abastecimiento de agua potable, tanto en viviendas individuales como en aglomeraciones urbanas, proyectos agropecuarios para riego y para uso animal; igualmente, en muchas
industrias consumidoras de grandes cantidades de este recurso.
Este proceso de recarga se logra después de monitorear por periodos de tiempo continuo el comportamiento de los niveles de los pozos perforados y las variaciones de la calidad de sus aguas en dichos periodos.
Con los registros estadísticos obtenidos en el moinitoreo se puede establecer el método de recarga artificial más favorable para las condiciones especiales de cada pozo.
La Corporación para el Desarrollo Sostenible de Urabá CORPOURABÁ como ente facultado por el Ministerio del Medio Ambiente para velar por la protección de los recursos hídricos debe iniciar un proceso de concertación con los sectores industriales, agroindustriales y municipales del Eje Bananero para definir los parámetros que se deben cumplir para la instalación de los diferentes sistemas de tratamiento de residuos contaminantes.
Dichos lineamientos deben ir acompañados de una plataforma jurídica que garantice la remoción total de los contaminantes vertidos en el agua durante los procesos de producción y que son objeto de cobro en las tasas retributivas, permitiendo de ésta manera el reuso de esta agua en dichos procesos dando paso al ahorro y uso eficiente de éste recurso.
procesos agroindustriales e industriales comprenden:
Plantas de tratamiento de aguas residuales basadas en procesos químicos y de filtración que garanticen la remoción total de los contaminantes adicionados al agua durante los procesos de cultivo, lavado y empacado del banano en las diferentes agroindustrias de la zona y demás contaminantes procedentes de las industrias productoras de cartón y embotellado de bebidas.
Sistemas de filtros lentos de arena con previo monitoreo para lograr efectos similares a las plantas de tratamiento de aguas residuales basadas en procesos químicos.
Plantas de compostaje que permitan procesar los residuos sólidos procedentes de las empacadoras de banano y eviten que los lixiviados producidos en la descomposición del banano de rechazo contaminen las fuentes de agua superficiales cercanas y los acuíferos.
Lagunas de oxidación que permitan tratar las aguas residuales contaminadas por agentes orgánicos, como las aguas residuales domésticas provenientes de la población de los diferentes municipios.
Se deben instalar medidores volumétricos en cada uno de los pozos que son objeto de explotación en los municipios del Eje Bananero con el fin de que la
Corporación para el Desarrollo Sostenible de Urabá tenga registros verídicos para proceder al cobro de la tasa por uso del agua subterránea.
La Corporación Autónoma Regional CORPOURABÁ basada en los
procedimientos jurídicos y en las atribuciones que le confiere el Ministerio del Medio Ambiente debe instaurar sistemas por medio de los cuales pueda poner en cintura a aquellos entes de carácter público o privado que no se ajusten a los lineamientos que como política se implementan con el fin de proteger y recuperar la calidad ambiental de la zona.
Los programas de educación deben ser extensivos a toda la comunidad sin excepción alguna; la Corporación para el Desarrollo de Urabá como ente autónomo debe proponer políticas ambientales propias para la región que se ajusten a las necesidades y capacidades económicas reales y no presuntivas que den como resultado una mayor inversión en los programas de descontaminación y protección hídrica, además de realizar un análisis de vulnerabilidad de los recursos hídricos superficiales y subterráneos de la zona con el fin de priorizar el enfoque de los programas y la inversión a realizar.
Además se debe promover la investigación de los recursos hídricos de la zona en