Debido a que la fauna y la flora silvestres de la Reserva se encuentran protegidas, el ecoturismo representa una alternativa importante para el aprovechamiento sustentable de estos recursos por parte de los pobladores de la región y de otros sectores interesados.
La observación de aves, de ballenas, los safaris fotográficos, el campismo y otras actividades de bajo impacto en el medio ambiente se ubican en este término denominado ecoturismo. En este proceso se promueve la conservación y se pretende que haya un involucramiento activo para que el beneficio sea principalmente para las poblaciones locales.
En la Reserva se presenta una amplia gama de posibilidades eco turísticas con la fauna, la flora y los paisajes, que con las medidas adecuadas, no se verían alterados de manera significativa. Por su posición geográfica, geomorfología, extensión y climas, los atractivos son innumerables.
En la actualidad, esta actividad se ha centrado principalmente en la observación de ballena gris dirigida básicamente al mercado norteamericano, que además de ser el más grande del mundo, es el más cercano a la Reserva. Algunas empresas han empezado a explorar las posibilidades de diversificar la oferta de atractivos para atraer turismo durante los meses en que las ballenas no están presentes, al parecer con muy buenos resultados.
Entre los recursos de interés ecoturístico en la Reserva por su importancia biológica, espectacularidad, por el reto que representa el llegar a ellos, o por su belleza natural están: La ballena gris, los lobos marinos, el berrendo, los venados, el borrego cimarrón, las aves migratorias y residentes, el Oasis de San Ignacio, el Volcán de Las Vírgenes, el Desierto de El Vizcaíno, las dunas, los humedales, las pinturas rupestres de la Sierra de San Francisco, y otras especies y fenómenos que en la Reserva pueden encontrar los visitantes de cualquier país.
Problemática
La atención de los asuntos relacionados con el turismo (ordenamiento de la actividad, desarrollo de programas, investigación, información, atención directa a problemas, gestión, etc.) significa gastos para la Reserva. Actualmente no se tiene un esquema para la recuperación de estos gastos y por ende existe la incertidumbre de su continuidad a largo plazo.
Ante esto, se deben desarrollar mecanismos que permitan la captación de recursos económicos provenientes de estas actividades por medio de permisos, concesiones otros medios que apoyen la operación y la conservación de los recursos en que se basan dichas actividades.
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Por otro lado y en la mayoría de los casos, no existen las normas o reglamentos específicos que regulen esta actividad. Es necesario recopilar información y crear conciencia en los usuarios actuales y potenciales que permitan el menor impacto.
Existe una enorme afluencia, aún no cuantificada, de turistas o visitantes a la Reserva a los que no se les ofrecen los servicios o bienes de consumo propios de la actividad, por lo que su aportación a la economía regional está muy por debajo de su potencial.
Esto se debe en parte a los deficientes servicios bancarios y facilidades de los comercios para aceptar los diversos instrumentos y sistemas de pago como cheques de viajero o tarjetas de crédito, aceptados en los principales destinos turísticos del mundo. En los demás servicios, en general, también hay deficiencias (comunicaciones, hospedaje, etcétera).
6.4.3.3. Objetivos 6.4.3.3.1. Generales
⎯ Promover el gran potencial que tiene la Reserva en el ecoturismo y el turismo de aventura como alternativa productiva y de aprovechamiento no consuntivo para las comunidades locales.
⎯ Desarrollar un análisis de viabilidad en concesiones, que permita otra fuente de financiamiento para la Reserva, así como promover las posibilidades de regulación.
⎯ Consolidar un sector turístico acorde y limitado a las capacidades de carga de los recursos paisajísticos.
⎯ Desarrollar un ecoturismo sustentable del más bajo impacto ambiental posible y el máximo económico.
6.4.3.3.2. Particulares
⎯ Ordenar y apoyar las actividades ecoturísticas en la Reserva.
⎯ Desarrollar mecanismos que hagan posible la captación de recursos provenientes del turismo para la operación de esta actividad en la Reserva.
⎯ Diseñar y promover programas de capacitación para la atención al turismo.
⎯ Promover y gestionar la construcción de la infraestructura necesaria para el desarrollo de esta actividad.
⎯ Monitorear el desarrollo de la actividad ecoturística.
⎯ Identificar y evaluar los efectos de la actividad turística sobre las especies y el medio ambiente.
I-38 6.4.3.4. Estrategias
⎯ Fomentar la imagen limpia e higiénica de comunidades de la Reserva e incrementar su plusvalía, así como capacitar a prestadores de servicios turísticos y guías.
⎯ Establecer un sistema de concesiones a empresas eficiente y eficaz que se apegue a los propósitos de conservación y establecer un control de acceso a efecto de manejar el foro a los sitios patrimoniales.
⎯ Identificar y evaluar la factibilidad de aprovechamiento eco turístico en la Reserva.
⎯ Verificar el cumplimiento de las disposiciones contenidas en la legislación ambiental vigente, así como del presente documento y sus reglas administrativas.
6.4.3.5. Acciones 6.4.3.5.1. Corto plazo
⎯ Realizar encuestas y consensos entre la población y los visitantes para evaluar las formas y tipos de aprovechamientos turísticos y recreativos actuales.
⎯ Desarrollar los mecanismos de financiamiento que coadyuven a solventar los gastos de operación y los programas de conservación de la Reserva.
⎯ Establecer un programa de monitoreo (bases de información, estadísticas turísticas, etc.), que tenga la finalidad de evaluar y caracterizar el flujo turístico y que permita planificar y ajustar el manejo de la actividad; todo esto en conjunto con los prestadores de servicios turísticos. ⎯ Formular una página en internet específica para la Reserva.
6.4.3.5.2. Mediano plazo
⎯ Elaborar planes y esquemas de aprovechamiento ecoturístico y de conservación de los atractivos naturales y culturales con las comunidades locales de la Reserva.
⎯ Determinar las medidas necesarias para asegurar el mínimo impacto a las poblaciones silvestres y del hábitat por esta actividad.
⎯ Establecer los requisitos necesarios para la formación de empresas de prestación de servicios eco turísticos en la Reserva.
6.4.3.5.3. Largo plazo
⎯ Desarrollar un programa de vigilancia e inspección para el cumplimiento de los reglamentos y leyes de protección de los recursos y los que rigen la actividad turística en la Reserva.
⎯ Promover programas de capacitación y profesionalización dirigidos a las empresas eco turísticas que incluyan la organización, administración, información, vigilancia, etc.
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⎯ Promover el establecimiento o acondicionamiento de vías de acceso, rutas, áreas de campamento, señalización e infraestructura (centros de visitantes y embarcaderos) en las áreas designadas para las actividades ecoturísticas.
⎯ Documentar los periodos y áreas de estancia de especies de interés ecoturístico. 6.9.5. Subcomponente Ordenamiento Ecológico e Impacto Ambiental
6.9.5.1. Estado actual
La REBIVI cuenta con muy diversas condiciones topográficas, edafológicas, geológicas, climáticas; con una gran diversidad faunística y florística, tanto marina como terrestre, y con ecosistemas lagunares con fenómenos como la congregación de la ballena gris y de las aves acuáticas residentes y migratorias.
Desde el punto de vista socioeconómico presenta una densidad poblacional estimada de un habitante por cada 60 hectáreas, con una población total de 35,000 habitantes, distribuidos 22% en zonas rurales y 78% en zonas urbanas, concentrados en las localidades de Santa Rosalía, San Ignacio, Vizcaíno, Bahía Tortugas y Guerrero Negro.
Está prohibida la creación de nuevos centros de población de acuerdo al decreto de creación de la Reserva.
Las actividades económicas de mayor importancia e impacto ambiental sobre los recursos naturales de la Reserva son entre otras la minería, pesquería, agricultura, ganadería, turismo, y el pequeño comercio.
La minería se caracteriza por ser extractiva con la subsiguiente apertura de bancos de materiales y la creación de montículos de material de desecho expuestos al aire libre, modificando las condiciones topográficas y paisajistas del área. Los principales centros mineros se encuentran en Santa Rosalía, Tres Vírgenes y Guerrero Negro.
Compañías privadas y para-estatales están promoviendo la apertura de actividades en el Distrito Minero de Santa Rosalía, la Geotermoeléctrica de Tres Vírgenes.
La pesca comercial se desarrolla en ambos litorales de la Reserva: Océano Pacífico y
Golfo de California, así como también en los sistemas lagunares de San Ignacio y Ojo de Liebre. Se explotan especies marinas de alto valor comercial como el abulón, langosta, caracol, almejas, pulpo, diversas especies de escama y tiburón.
Las actividades agrícolas intensivas se centran en la producción de cereales y legumbres para exportación, siendo el Valle de Vizcaíno el principal centro agrícola. El mayor efecto en el área es por la producción de desechos plásticos, los residuos de agroquímicos, la sobre-explotación de los
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mantos freáticos y la constante apertura de parcelas ocasionando la deforestación de grandes áreas.
La ganadería extensiva es sin duda la de mayor cobertura, ya que se distribuye desde las planicies hasta las sierras, modificando hábitats y compitiendo por alimento y espacio con especies silvestres entre las que se encuentra el berrendo peninsular, el borrego cimarrón y el venado bura. El ecoturismo gira principalmente entorno a la ballena gris, las aves migratorias y las pinturas rupestres. Esta actividad ha mostrado un incremento notable en los últimos años que es necesario planificar y regular.
Por último, las actividades comerciales basadas en el pequeño comercio que expenden productos alimenticios, de limpieza y algunos otros satisfactores en la región se caracterizan por ser los principales productores de desechos sólidos, efecto que se incrementa en los centros de población, donde generalmente el tratamiento de estos desechos es deficiente o inoperante. Ante este panorama, la Dirección de la Reserva solicitó a la Dirección General de
Ordenamiento Ecológico e Impacto Ambiental del INE, considere como prioritario la realización del Plan de Ordenamiento Ecológico de la Reserva de la Biosfera El Vizcaíno,
Lo anterior dentro del marco de proyectos de vinculación del ordenamiento ecológico a la política de las Áreas Naturales Protegidas establecido en el Programa de Medio
Ambiente 1995-2000. En respuesta a la solicitud antes citada se notificó a la Dirección de la Reserva que la Dirección General de Acuacultura dependiente del Instituto
Nacional de Pesca, cuenta con el proyecto de elaborar el Plan de Ordenamiento
Ecológico denominado Costa Oriente - Vizcaíno, el cual abarcará en su totalidad los límites de la Reserva.
Así mismo la administración de la Reserva está elaborando el sistema de información geográfica de la misma, lo que permitirá establecer políticas de conservación y aprovechamiento de los recursos presentes en el área así como el manejo y operación de los centros urbanos.
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Las actividades económicas que se desarrollan dentro de la Reserva están evolucionando con una rapidez extraordinaria que sobrepasa el proceso de planificación de los tres niveles de gobierno. Esta rápida evolución dificulta el desarrollo de las acciones de conservación, aprovechamiento sustentable y protección de especies en peligro de extinción que lleva a cabo la Reserva. Actualmente existe un proceso administrativo para atender y seleccionar adecuadamente los proyectos compatibles con los objetivos de conservación y desarrollo sustentable de la región. Las actividades agropecuarias continuamente están ampliando sus fronteras con la subsecuente remoción de especies vegetales silvestres, fragmentando las comunidades vegetales y animales, generando suelos salitrosos y sobre pastoreando los sitios de agostadero.
Las actividades mineras han dejado rastros de su explotación en poblados como Santa Rosalía, que está rodeada de terreros, escoria y ruinas de plantas beneficiadoras de minerales sin que exista un responsable que restaure dichos impactos.
La actividad turística, que es sin duda la industria sin chimeneas más promovida en los últimos años, puede convertirse en un problema para los recursos paisajísticos, especies de aves acuáticas, ballena gris, lagunas costeras, pinturas rupestres, fisonomía vegetal, si el arribo de los turistas a esta zona de la Península no se planifica.
La pesca comercial es la actividad económica de mayor cobertura poblacional en la Reserva, por lo que exige en consecuencia una mayor organización entre los usuarios de productos marinos (cooperativas, permisionarios, etc) y una planificación adecuada en la explotación de cada uno de los recursos.
Las poblaciones humanas son otro factor preocupante para la Reserva pues influyen en el diseño, definición y aplicación de acciones de aprovechamiento sustentable y conservación, dado que son consumidoras potenciales de recursos naturales, agua potable, energía eléctrica, alimentos, espacios, y además productoras de desechos sólidos y líquidos que no tienen un manejo adecuado, convirtiéndose en contaminantes del medio a nivel regional.
6.9.5.3. Objetivos 6.9.5.3.1. Generales
⎯ Elaborar y contar con un Plan de Ordenamiento Ecológico de la Reserva que permita concatenar las actividades económicas productivas con las diversas modalidades de uso de los recursos naturales, así como establecer los lineamientos de los usos del suelo y fomentar las oportunidades de desarrollo regional y un modelo propio de desarrollo sustentable.
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⎯ Establecer los instrumentos de ordenamiento ecológico, así como la evaluación y seguimiento a las manifestaciones de impacto ambiental que se presenten en la Reserva.
6.9.5.4. Estrategias
⎯ A través de la conformación del sistema de información geográfica se busca establecer un esquema operativo de zonificación y uso del suelo que permita ordenar las actividades de los diferentes sectores productivos y que permita al usuario tener una idea clara de las posibilidades y expectativas de uso.
⎯ Conjuntamente con el Gobierno Estatal y Municipal determinar las reservas territoriales y fundos legales para los centros de población y servidumbres municipales.
⎯ A través de los estudios y evaluaciones de impacto ambiental, cualquiera que sea su modalidad, determinar la procedencia de las actividades solicitadas a través de su autorización. Establecer en cada caso los acondicionamientos y mecánica de seguimiento de manera coordinada con las autoridades competentes.
6.9.5.5. Acciones 6.9.5.5.1. Corto plazo
⎯ Aplicar y actualizar la normatividad de ocupación y de uso del suelo para reducir la incertidumbre en la toma de decisiones tanto para iniciativas privadas como públicas, favoreciendo la inversión y el desarrollo sustentable.
⎯ Ofrecer un espacio de concurrencia del gobierno federal, estatal y municipal, de organizaciones sociales y ONG para planear y regular los usos del suelo y el aprovechamiento óptimo de los ecosistemas
6.9.5.5.2. Mediano plazo
⎯ Establecer el contexto ecológico a nivel regional para la planificación de los desarrollos urbanos existentes.
⎯ Apoyar y hacer más eficiente el procedimiento de evaluación de impacto ambiental de los proyectos de desarrollo.
6.9.5.5.3. Largo plazo
⎯ Fomentar y aplicar un instrumento normativo de planeación ecológico tomando en cuenta todas las actividades económicas de los poblados y los programas de la Reserva.
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