La investigación realizada establece la necesidad de que los docentes propongan prácticas de
evaluación innovadoras que deparen mayor rigurosidad en su planeación, en las cuales se
establezcan criterios y rubricas diseñadas de común acuerdo, encaminadas no solo a recoger
información sobre la evaluación de contenidos, sino que se haga seguimiento riguroso a lo
procedimental y actitudinal en los estudiantes, observando sus desempeños individuales y su
interacción con los otros, fomentando la autonomía, la responsabilidad y la participación de los
estudiantes en sus procesos de aprendizaje.
Se establece la importancia de los procesos de comunicación en la implementación de la
evaluación formativa, ya que atendiendo a ésta, se valida la enseñanza y el aprendizaje como
procesos en los que interactúa tanto el docente, como el estudiante y el padre de familia; se
estructuran y se comparten los objetivos de aprendizaje para que haya claridad en lo que se
quiere y se debe evaluar. Es necesario que la información sea precisa, que cuente con evidencias
y con su respectivo fundamento para tomar decisiones que favorezcan el aprendizaje, dando de
esta forma información detallada y descriptiva sobre los procesos desarrollados por los
estudiantes para establecer acciones de mejoramiento frente a las dificultades, que el estudiante
perciba que dicha evaluación es constructiva y útil para mejorar sus desempeños y su
aprendizaje, sin que se le desmotive o se le estigmatice frente a lo que ha logrado.
Las acciones o prácticas de evaluación de los aprendizajes propuestas e implementadas en el
aula deben ser el producto de la reflexión crítica que le permita observar al docente si los
193 Caracterización y análisis de las prácticas de evaluación, una mirada a la acción docente
mejorar sus desempeños y habilidades. “Es así como, más allá de la visión didáctica pedagógica
del proceso de aprendizaje en el aula, el docente requiere asumir además una visión de
planificación, diseño, dirección, motivación, comunicación, desarrollo de valores y toma de decisiones” (García, Piñero, Pinto y Carrillo, 2009, p.37), que redunden en la efectividad de las
prácticas evaluativas.
6.1 Matriz de planeación y rubrica de seguimiento de las prácticas de evaluación
Ante los deficientes procesos de planeación, diseño, implementación, seguimiento y
valoración de las prácticas de evaluación, se plantea y recomienda la siguiente propuesta de
intervención, desde la gestión académica, a través de dos acciones puntuales:
- En primer lugar, se establece una matriz de planeación de las prácticas evaluativas para
proponer ante el equipo de gestión de Coordinadores del Colegio Cedid Ciudad Bolívar y
con el respectivo aval, llevarlo al consejo académico para su correspondiente aprobación.
Dicha matriz se estructura con el fin de que, desde la Coordinación Académica, se le
solicite al docente planear las prácticas y los procesos de evaluación que establece para
cada periodo académico, formato que debe diligenciar en el momento de proyectar las
actividades académicas del periodo escolar.
La planeación de las prácticas será retroalimentada por Coordinación Académica quien a
su vez realizará seguimiento del desarrollo del proceso de evaluación en las clases, a
través de visitas consensuadas con los docentes. Se espera propiciar en los docentes la
194 Caracterización y análisis de las prácticas de evaluación, una mirada a la acción docente
permitan evaluar al estudiante acorde a las situaciones en las cuales pondrá en contexto lo
aprendido; en los aspectos solicitados en la matriz se tuvo en cuenta, el diseño y
planeación de las prácticas de evaluación atendiendo a los siguientes aspectos: la
articulación de la evaluación de los aprendizajes con el modelo de la EPC implementado
en la Institución Educativa, la explicación de los objetivos de la práctica, planteamiento
acerca de lo que el docente quiere enseñar y lo que quiere que aprenda el estudiante. La
matriz permite que desde la gestión académica se puedan establecer mecanismos para el
trabajo de la evaluación formativa con docentes, estudiantes y padres de familia, de igual
forma conlleva a sistematizar las prácticas de evaluación para realizar con los docentes
procesos de retroalimentación y reconocimiento de aciertos y desaciertos. (Anexo 8)
- En segundo lugar se estructura y propone una rúbrica de seguimiento y de valoración de
las prácticas evaluativas planeadas e implementadas, con el fin de que se propicie, en el
docente, la reflexión permanente sobre los procesos de enseñanza, esta rúbrica, al igual
que la matriz será presentada al equipo de gestión de coordinadores y luego al consejo
académico para su respectiva aprobación. El objetivo de implementar esta rúbrica de
seguimiento, adicional a la reflexión, es establecer un proceso de reconocimiento sobre la
efectividad de las prácticas evaluativas implementadas que lleve al docente a ajustar y
mejorar lo que desarrolla en la práctica educativa y en general en los procesos de
enseñanza. Se pretende, también, que la sistematización de lo que acontece en la clase y
de los resultados obtenidos lleve al docente a analizar entre pares, en reuniones de grado
y de áreas qué prácticas le permiten valorar los aprendizajes de los estudiantes y
195 Caracterización y análisis de las prácticas de evaluación, una mirada a la acción docente
evaluativa y educativa; dicha rubrica plantea criterios que permiten que el docente
reconozca la coherencia y corresponsabilidad de las prácticas evaluativas, frente a lo que
explica, propone y desarrolla con los estudiantes en aula; permite también que, desde la
gestión directiva, se realice un seguimiento detallado del cómo se implementa la
evaluación de los aprendizajes en la Institución, reconociendo avances y dificultades,
posibilitando de esta forma ajustes, mejoras y transformaciones que respondan a los
ritmos de aprendizaje y a la variedad de metodologías utilizadas en la enseñanza. (Anexo
196 Caracterización y análisis de las prácticas de evaluación, una mirada a la acción docente