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C A L I D A D G A R A N T I Z A D A

sa o el candidato, ello lo determinan, en la mayoría de los casos, las condiciones del merca- do. Sin embargo, la tendencia es hacia los trabajos con tarifa pagada, donde es la empresa quien paga el servicio.

Varias razones específicas para buscar una agencia son las siguientes:

Algunas compañías no tienen su propio departamento de RHo no está capacitada para reclutar ni para buscar.

Por experiencia, a la compañía se le ha dificultado convocar a un grupo de solicitantes calificados.

Una vacante específica debe cubrirse con urgencia.

Se percibe la necesidad de atraer a un amplio número de solicitantes en alguna especialidad, o a personas que reúnan características o habilidades determinadas.

La necesidad de reclutamiento se dirige hacia individuos que ya están empleados, y que podrían sentirse más cómodos al tratar con una agencia de colocación que con una empresa competidora.

Por otro lado, las agencias de empleo no son la panacea. Por ejemplo, la contratación de los servicios de una agencia podría favorecer que solicitantes deficientes se libren de las etapas iniciales del proceso de selección de la compañía.28 Los solicitantes sin califica-

ción, entonces, llegarían directamente con los supervisores responsables de la contratación, quienes, a su vez, con ingenuidad, podrían contratarlos.

Trabajadores temporales En la actualidad, muchas empresas complementan sus em- pleos permanentes mediante la contratación de trabajadores temporales o eventuales (por obra determinada), con frecuencia usando el servicio de agencias de personal temporal. La fuerza de trabajo eventual, que se define como los trabajadores que no tienen empleos per- manentes, o bien, como trabajadores a tiempo parcial o justo a tiempo, es amplia y creciente.29

La contratación eventual debe su creciente popularidad a diversas razones. En primer lugar, la reducción de las oficinas corporativas parece ser lo que impulsa el número de agencias de trabajadores temporales. Por ejemplo, aunque Du Pont afirma que en los últi- mos años recortó su fuerza laboral en 47,000 empleos, también calcula que sólo el 70 por ciento de dichos trabajadores dejaron de trabajar en realidad para la compañía: “el 30 por ciento restante —cerca de 14,000 trabajadores— regresaron como vendedores o contra- tistas”.30Históricamente, las compañías también se han valido de temporales para cubrir los

días o las semanas que los trabajadores permanentes estaban enfermos o de vacaciones. El deseo actual de lograr una productividad siempre en ascenso también contribuye a incre- mentar la popularidad de los trabajadores temporales. En general, como indica un experto, “la productividad se mide en términos de lo producido por hora pagada, y si a los empleados se les paga sólo cuando están trabajando, como sucede con los trabajadores eventuales, se incrementa la productividad total”.31Por lo común, a los trabajadores eventuales tampoco

se les brindan prestaciones, lo cual representa otra forma de ahorrar que tiene el patrón. En México, sin embargo, tales prácticas son contrarias a lo dispuesto en la legislación la- boral, ya que los tipos de contratos que se denominan por tiempo determinado y por obra de- terminada permiten la existencia de los trabajadores temporales, siempre que la naturaleza del trabajo sea temporal o la obra por realizar esté perfectamente delimitada, tal es el caso de los vendedores que las tiendas departamentales contratan para satisfacer la demanda creciente, que se presenta sólo cada fin de año, o los albañiles. Cuando la naturaleza del trabajo sea permanente, el contrato se vuelve indeterminado, es decir, no temporal.

En términos generales este espíritu de las leyes es similar en toda Latinoamérica, aun- que en algunos países sí se incluyen periodos donde los trabajadores están a prueba.

En la actualidad algunas organizaciones emplean tantos trabajadores temporales que contratan agencias que proporcionan personal temporal y administran su fuerza de traba- jo. Por ejemplo, la compañía MasterCard, con sede en Nueva York, tiene una fuerza de tra- bajo temporal de 200 a 400 empleados en cualquier día específico, y se apoya en Manpower

Inc., una empresa grande que ofrece personal temporal, para coordinar la contratación, la capacitación y el trabajo administrativo de los trabajadores eventuales. En México, Ame- rican Express Co. también contrata personal para la atención telefónica con Manpower Inc. sobre las mismas bases. En tales situaciones, la agencia de empleo temporal puede in- cluso asignar a supervisores en la planta de la empresa, para administrar los asuntos re-

lacionados con la gestión de los empleados temporales.32Algunas agencias que ofrecen

personal temporal incluso están iniciando operaciones en centros comerciales. Por ejem- plo, en Estados Unidos, Olsten Staffing Services tiene centros de atención en seis localida- des, para brindar ayuda a los jefes de tienda en áreas como anuncios de vacantes, empleo temporal, búsqueda y entrevistas de candidatos, revisión de antecedentes, exámenes de

confiabilidad e integridad, y capacitación.33

La fuerza de trabajo eventual ya no se limita a cubrir labores de auxiliares de produc- ción o de mantenimiento. En los últimos años, casi 100,000 personas encontraron empleo

temporal en las áreas de ingeniería, ciencias y ocupaciones administrativas, por ejemplo.34

En realidad, cada vez más compañías utilizan empleados temporales como directores o funcionarios del área de finanzas por cortos periodos, o incluso como directores generales: se estima que el 60 por ciento de la nómina total del personal eventual en Estados Unidos no es de niveles operativos, sino que incluye directores generales, directores de recursos huma-

nos, analistas de sistemas de cómputo, contadores, doctores y enfermeras.35