Estos libros eran originalmente uno solo. Dan la historia del reinado de Salomón (1 Rey. 1—11). Después, relatan la historia de los reyes de Israel del norte hasta el fin de Samaria, y la historia de los reyes de Judá hasta el exilio babilónico de Judá (1 Rey. 12 — 2 Rey. 25). También contienen las
historias de Elías y Eliseo. El título es entonces un resumen de su contenido. En el canon hebreo, Reyes es el último de los Profetas Anteriores. Forma parte de la historia deuteronómica de Israel (véase la Introducción a la Historia Profética).
II. COMPOSICIÓN LITERARIA
A. Fuentes citadas. La obra es una compilación que usa varias fuentes. Se citan (1) El Libro de los Hechos de Salomón, 1 Rey. 11:41; (2) El Libro de las Crónicas de los Reyes de Judá, 1 Rey. 14:29; 15:7; etc. y (3) El Libro de las Crónicas de los Reyes de Israel, 1 Rey. 14:19; 15:31; etc. Estos últimos dos libros no deben confundirse con nuestros libros de Crónicas, porque éstos se escribieron en una época posterior y tratan sólo de los reyes de Judá. (Véase la Intro a los Libros de Crónicas.) B. Otras posibles fuentes. Aunque no se mencionan en el libro de Reyes, el autor de Crónicas
menciona libros históricos escritos por varios profetas: los libros de Natán, Ahías, e Iddo sobre Salomón (2 Cr. 9:29); los de Semaías e Iddo sobre Roboam (2 Cr. 12:15); el de Iddo sobre Abías (2 Cr. 13:22); el de Jehú, hijo de Hanani sobre Josafat (2 Cr. 20:34); el de Isaías sobre Uzías (2 Cr. 26:22) y sobre Ezequías (2 Cr. 32:32). También el Cronista menciona un libro de las palabras de los videntes sobre Manasés (2 Cr. 33:19). Es posible que el compilador de Reyes conocía y usó también estas fuentes. Además, muchos creen que las historias de Elías y de Eliseo vienen de fuentes
compiladas y guardadas entre los profetas.
C. Veracidad. Aunque el libro se redactó muchos años después de los tiempos de Salomón (véase Fecha abajo), se basa en fuentes contemporáneas de los eventos descritos. Por eso, podemos confiar en la veracidad de los relatos. Otra vez, el uso de fuentes por un redactor final no niega de ninguna manera la inspiración ni la autoridad del libro.
III. AUTOR Y FECHA
A. Autor. El autor (o redactor final) es desconocido. La tradición judía atribuía el libro a Jeremía s, pero no hay evidencia para apoyar esta posición.
B. Fecha. En su forma final por lo menos, el libro tiene que venir del período después de la ascensión de Evil-merodac al trono de Babilonia, que ocurrió en 562/561 a.C. durante el exilio en Babilonia (véase 2 Rey. 25:27-30). Algunos creen que la mayor parte del libro se escribió en relación con la reforma deuteronómica de Josías después de 621, y que la última parte, que describe los reinados de los últimos reyes de Judá (Josías, Joacaz, Joacim, Joaquín, y Sedequías) se escribió durante el exilio. Si es así, quizá Jeremías participó en la compilación de algunos datos o sirvió como fuente de
información, pero no tenemos evidencias en cuanto a eso. Como el libro no dice nada de la restauración después del exilio, probablemente llegó a su forma final entre 562 y 540 a.C.
IV. BOSQUEJO DE LOS LIBROS DE REYES I. Reinado de SALOMÓN, 1 Rey. 1:1—11:43
A. Sucesión de Salomón, 1 Rey. 1:1—2:12
B. Reinado y grandeza de Salomón, 1 Rey. 2:13—10:29 C. Los pecados de Salomón, 1 Rey. 11:1-43
II. Reyes de Israel y Judá hasta el golpe de Jehú, 1 Rey. 12:1 — 2 Rey. 8:29
A. DIVISIÓN DEL REINO: JEROBOAM de Israel y ROBOAM de Judá, 1 Rey. 12:1—15:8 B. Reyes hasta OMRI de Israel y ASA de Judá inclusive, 1 Rey. 15:9—16:28
C. ACAB de Israel y JOSAFAT de Judá hasta el golpe de Jehú, 1 Rey. 16:29 — 2 Rey. 8:29 (y 9:14-29). Incluye las historias de ELÍAS y ELISEO.
III. Reyes de Israel y Judá hasta la caída de Samaria, 2 Rey. 9:1—17:41
A. El golpe de Jehú y sus resultados; JEHÚ de Israel y JOÁS de Judá, 2 Rey. 9:1—13:9 B. Reyes hasta JEROBOAM II de Israel y UZÍAS de Judá inclusive, 2 Rey. 13:10—15:7 C. Reyes de Israel y Judá hasta la CAÍDA DE SAMARIA, 2 Rey. 15:8—17:41
IV. Los reyes de Judá sólo hasta la CAÍDA DE JERUSALÉN, 2 Rey. 18:1—25:30 A. EZEQUÍAS, MANASÉS, y Amón, 2 Rey. 18:1—21:26
B. JOSÍAS y su reforma, 2 Rey. 22:1—23:30 C. Los últimos días de Judá, 2 Rey. 23:31—25:30
V. PASAJES SIGNIFICATIVOS EN LOS LIBROS DE REYES 1 R. 3:7-14 La oración de Salomón cuando pide la sabiduría (véase Mat. 6:33)
8:22-61 La oración de Salomón en la dedicación del templo 10:1-13 La reina de Sabá visita a Salomón (véase Luc. 11:31) 12.16 La división del reino
18:1-46 ELÍAS CONTRA LOS PROFETAS DE BAAL en el Mt. Carmelo 19:12 UN SILBO APACIBLE Y DELICADO
2 R. 2:1-12 Elías llevado al cielo en el torbellino
6:16-17 Los que están con nosotros son más que el enemigo 7:9 Este es un día de buenas nuevas; debemos compartirlas 17:7-18 El pecado de Israel del norte trae derrota y destierro 23:26-27; 25:8-12 El pecado de Judá trae derrota y destierro
VI. TEMAS Y ENSEÑANZAS IMPORTANTES EN LOS LIBROS DE REYES
A. Las bendiciones de Dios dependen de la obediencia. Véanse 1 Rey. 2:1-4; 8:22-26; 9:1-9. Tanto David como Salomón entienden que la confirmación del pacto de Dios con David es condicional. La condición es que los hijos de David anden delante de Dios en integridad y obediencia. La condición necesaria para que nosotros veamos el cumplimiento de muchas promesas de Dios es la obediencia.
B. Dios se complace en dar buenas cosas a sus hijos cuando no pedimos egoístamente. Dios da a Salomón la oportunidad de pedir lo que quiera. Este no pide algo egoísta, sino la sabiduría que necesita para gobernar bien al pueblo. Dios se complace en concederle lo que pide, más riquezas y honor también. Véanse 1 Rey. 3:7-14; Mat. 6:33; Stgo. 4:2-3.
C. El templo no es una casa para Dios, sino un lugar de oración. Véase 1 Rey. 8:27-53. Por todo el esplendor del templo de Salomón, no puede contener a Dios. Jehová es demasiado grande para ser contenido en una casa hecha con manos humanas. El propósito del templo es el de dar a los hombres un lugar donde pueden ir para buscar conscientemente la presencia de Dios, adorarle, y orar a Él. D. Jehová es el Dios de todas las naciones. Véase 1 Rey. 8:41-43. El templo debe ser una casa de
oración para todos los pueblos (Isa. 56:7; Mar. 11:17). Todos los pueblos de la tierra deben conocer el nombre de Jehová y adorarle a Él.
E. El pecado es muy sutil y seductor. Véase 1 Rey. 11:1-13. Salomón empezó bien, pero terminó mal. Parece que no cayó en el pecado de repente, sino que su corazón se llevó poco a poco. Desobedeció a Dios entrando en matrimonios con mujeres paganas. Después dejó que ellas le influyeran con su idolatría. Terminó promoviendo su idolatría. Esto tuvo graves consecu encias
porque contribuyó a la división del reino. Debemos tener cuidado de no permitir un “pequeño pecado” o “un poco” de desobediencia en nuestras vidas. El pecado endurece nuestro corazón y produce mayor pecado.
F. La importancia del ejemplo. Jeroboam I, primer rey del reino del norte, estableció dos centros de la adoración del becerro de oro (1 Rey. 12:25-33). Aunque le parecía una buena política, estaba en contra de los mandamientos de Dios. Todos los reyes del reino del norte siguieron su mal ejemplo en promover este culto idolátrico. Por eso, todos los reyes del norte son condenados como malos, y Jeroboam siempre es conocido como “Jeroboam, quien hizo pecar a Israel” (1 Rey. 14:15-16; 15:26,34; etc.).
G. Dios obra tanto en maneras grandes y dramáticas como en maneras tan pequeñas que los hombres casi no las perciben. Elías quería que Jehová se manifestara en maneras grandes, poderosas e imponentes para demostrar a todos que Él es el verdadero Dios, como cuando mandó fuego del cielo sobre el Mt. Carmelo (1 Rey. 18:36-39). Pero Dios, en su soberanía, a veces elige trabajar a través de un proceso lento y gradual, usando métodos que no llaman la atención. A veces habla a través de un silbo apacible y delicado en vez de viento, terremoto y fuego (1 Rey. 19:11-12). Si nos damos cuenta o no, Dios siempre mantiene su remanente fiel y lleva adelante su propósito (1 Rey. 19:13-18).
H. El juicio de Dios es seguro sobre los que persisten en la desobediencia. Puede tardar según nosotros contamos el tiempo, pero tarde o temprano, cae el juicio divino. Véanse 1 Rey. 11:11-13,26-39, cumplida en 12:12-20; 1 Rey. 14:7-14, cumplida en 15:25-30; 1 Rey. 16:1-4, cumplida en 16:8-13; 1 Rey. 21:16-24, cumplida en 1 Rey. 22:35-38 y 2 Rey. 9:21—10:17; 1 Rey. 14:15-16, cumplida en 2 Rey. 17:1-23 y 18:9-12.
I. En medio de las luchas, debemos recordar que el poder de Dios es mayor que el poder de los enemigos. Véanse 2 Rey. 6:16-17; 1 Juan 4:4; 5:4. Aunque el enemigo es más fuerte que nosotros, nuestro Dios es mucho más fuerte que todas las huestes del enemigo.
J. Hay que compartir las buenas nuevas. Véase 2 Rey. 7:8-10. Los dos leprosos reconocieron que tenían una obligación de compartir con los hambrientos las buenas nuevas que había comida disponible. Tanto más nosotros tenemos una obligación de compartir las buenas nuevas del evangelio con un mundo que necesita amor, perdón y esperanza.
K. Cuando enfrentamos situaciones difíciles, debemos buscar la ayuda de Dios en oración.
Cuando el buen rey Ezequías estaba enfrentado con el ejército poderoso de Asiria, fue al templo para clamar a Jehová y pedir su ayuda, 2 Rey. 19:14-37. Dios respondió a su pedido, y rescató a
Ezequías y Jerusalén de la mano del rey de Asiria. Todavía es fuerte para rescatarnos cuando clamamos a Él en oración con fe.
CRONOLOGÍA SUGERIDA PARA LOS REYES DE ISRAEL Y JUDÁ DAVID*, c. 1010-970
SALOMÓN, 970-931
REINO DE JUDÁ REINO DE ISRAEL
–ROBOAM, 931-913 –JEROBOAM*, 931-910 –Abiam (Abías), 913-911
++ASA, 911-870 –Nadab, 910-909
–Baasa*, 909-886
–Ela, 886-885; –Zimri* (7 días) – –OMRI*, 885-874
++JOSAFAT, (873) 870-848 – –ACAB, 874-853
–Joram de Judá, (853) 848-841 –Ocozías de Israel, 853-852 –Joram de Israel, 852-841 –Ocozías de Judá, 841
–Atalía (reina usurpadora), 841-835 –JEHÚ*, 841-814 +JOÁS de Judá, 835-796
–Joacaz, 814-798
+Amasías, 796-767 –Joás de Israel, 798-782
+AZARÍAS (UZÍAS), (792) 767-740 –JEROBOAM II, (793) 782-753 –Zacarías, 753-752; –Salum* (1 m.) +Jotam, (750) 740-732 –Menahem*, 752-742 –Pekaía, 742-740 –Peka*, (752) 740-732 – –Acaz, (735) 732-716 –Oseas*, 732-722 ++EZEQUÍAS, (729) 716-687 DESTRUCCIÓN DE SAMARIA, 722