conjunta.
El denunciante refiere en el punto VIII de Hechos de la demanda, los diversos denunciados, Manuel Ignacio “Maloro” Acosta Gutiérrez, Flor Ayala Robles Linares, María Cristina Margarita “Kitty” Gutiérrez Mazón, David Homero Palafox Celaya, Iris Sánchez Chiu y Rosa Isela Martínez, se encontraban presentes en un evento organizado por ellos mismos, señalando que en dicho evento se llevó a cabo la presentación de un programada llamado “Vecinos en Alerta”, el cual fue supuestamente impulsado por los denunciados. Para efectos de lo anterior se sirve el denunciante agregar diversos “sitios de Internet” consistentes en notas periodísticas.
Para efectos de lo anterior se sirve el denunciante referir diversos “sitios de Internet” consistentes en notas periodísticas y diversas cuentas de twitter de los candidatos denunciados.
En referencia al supuesto “evento" agrega el denunciante en el punto de HECHOS marcado como IX que los candidatos denunciados entregaron a ciudadanos diversos objetos, a saber, sistemas de alarmas que incluyen aparatos de transmisión y cámaras de video, así como megáfonos con luz. En torno a esta última manifestación el denunciante inserta una imagen en dicho apartado.
Lo anteriormente descrito y que se desprende de la denuncia es totalmente infundada, por lo que paso a' exponer', exhaustivamente los argumentos legales y lógicos para tal efecto:
Esto es así, porque el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación ha estimado que los medios digitales, como lo son las redes sociales “Facebook” y “Twitter", alcanzan como máximo, un valor indiciarlo; es primeramente el de adminicularse con otros medios de convicción que allegue el denunciante, como en este caso NO sucede. No sólo eso, sino que ni siquiera precisa y demuestra las circunstancias de modo, tiempo y lugar en relación a los medios de prueba ofrecidos, por lo que se concluye, que sus medios de prueba son insuficientes, además de que no acreditan de manera fundada, motivada y objetiva, que la supuesta entrega de
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equipo a ciudadanos se haya llevado a cabo por parte de los denunciados. Huelga decir que la lisa y llana manifestación del denunciante no puede actualizar una hipótesis que en este caso no se realiza, pues ello supone encuadrar forzosamente un supuesto para nada acreditable. La carga de la prueba no se colma ni se lleva a cabo por parte del denunciante, por lo que se advierte una especulación subjetiva y dolosa, pues bien, la información que proporciona el denunciante pudo ser maquinada por él mismo o manipulada por terceros, ya que no demuestra la fuente así como la veracidad de la misma, por lo que es necesario que demuestre y exhiba los elementos objetivos y de valor probatorio suficiente que permitan concluir la existencia de los nexos causales que sustenten el dicho del denunciante.
Huelga decir que la lisa y llana manifestación del denunciante no puede actualizar una hipótesis que en este caso no se realiza, pues ello supone encuadrar forzosamente un supuesto para nada acreditable. La carga de la prueba no se colma ni se lleva a cabo por parte del denunciante, por lo que se advierte una especulación subjetiva y dolosa, pues bien, la información que proporciona el denunciante pudo ser maquinada por el mismo o manipulada por terceros, ya que no demuestra la fuente así como la veracidad de la misma, por lo que es necesario que demuestre y exhiba los elementos objetivos que permitan concluir la existencia de los nexos causales que sustenten el dicho del denunciante.
En lo relativo a la imagen que inserta en el punto de HECHOS marcado como IX, no se advierte que acredite el origen, veracidad y autenticidad de la misma, por lo que dicha prueba no cuenta con un valor indiciario, mucho menos probatorio pleno.
Todavía más el denunciante, lleva a cabo una arbitraria imputación de hechos ya que sostiene que el supuesto evento fue llevado a cabo el día 12 de Abril del 2015 sin que demuestre (también en cuanto a este hecho) las circunstancias de modo, tiempo y lugar en que se llevó a cabo, supuestamente, el que genéricamente refiere el denunciante como “evento”.
Es decir, que la parte denunciante no aportó pruebas idóneas tendentes a demostrar la “entrega” de los bienes que sostiene fueron entregados por los candidatos denunciados, sino que basa su queja en publicaciones de prensa en internet y cuentas de redes sociales, que no favorecen a sus pretensiones y en cambio en todo caso, de otorgárseles valor indiciario, ponen de relieve que:
• No hubo ninguna entrega,
• Que ninguno de los candidatos de la. Coalición, en el evento de campaña del díia 12 de abril del presente año, puso e manos de ciudadano alguno los bienes cuya, entrega denuncia, como lo son los sistemas de alarmas consistentes en un aparato de transmisión y cámaras de video así como megáfonos con luces.
Así se advierte de las notas periodísticas y las correspondientes imágenes que inserta en los hechos de la denuncia, en los cuales más bien se pone de relieve: • Que se celebró un acto de campaña el día 12 de abril del presente año en la colonia Villa Residencial Bonita en Hermosillo, Sonora.
• Que se presentó el programa “Vecinos en Alerta”, como un programa de prevención de delitos en las comunidades y de seguridad para los hermosillenses.
• Que se formularon pronunciamientos: por los candidatos de la fórmula de la Coalición en relación con el tema de seguridad pública, entre otros.
Para lo cual me permito apuntar que en la especie, opera la figura jurídica de la adquisición procesal, que consiste en que como las pruebas de una de las partes pueden resultar benéficas a los intereses de la contraria del oferente, así como a los del colitigante, las autoridades (entre ellas las electorales), están obligadas a examinar y valorar las pruebas que obren en autos, a fin de obtener con el resultado de esos medios de convicción, la verdad histórica que debe prevalecer en el caso justiciable, puesto que las pruebas rendidas por una de las partes, no sólo a ella aprovechan, sino también a todas las demás, hayan o no participado en la rendición
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de las mismas, teniendo, por ello aplicación en el caso concreto la Jurisprudencia 19/2008 de rubro y contenido siguientes:
“ADQUISICIÓN PROCESAL EN MATERIA ELECTORAL. - Los artículos 14, 15 y 16 de la Ley General del Sistema de Medios de Impugnación en Materia Electoral establecen la forma en que debe efectuarse el ofrecimiento, recepción, desahogo y valoración de las probanzas aportadas en los medios de impugnación, esto es, regulan la actividad probatoria dentro del proceso regido entre otros, por el principio de adquisición procesal, el cual comiste en que los medios de convicción, al tener corno finalidad el esclarecimiento de la verdad legal, su fuerza convictiva debe ser valorada, por el juzgador conforme a esta finalidad en relación a las pretensiones de todas las partes en el juicio y no sólo del oferente, puesto que el proceso se concibe como un todo unitario e indivisible, integrado por la secuencia de actos que se desarrollan progresivamente con el objeto de resolver una controversia. Así, los órganos competentes, al resolverlos conflictos sometidos a su conocimiento, deben examinar las pruebas acorde con el citado principio. ”. El propio denunciante reconoce en su denuncia que lo que se llevó a cabo el 12 de abril del presente año, fue la presentación de programa “vecinos en alerta”, hecho al cual pretende el denunciante establecer como un supuesto, empero del propio caudal probatorio proporcionado por él, se advierte de manera palmaria la presentación del programa; empero en forma alguna se pone de relieve la entrega, como infundadamente lo sostiene, de “objetos”.
No debe pasar desapercibido para ése Instituto cómo el denunciante reta la inteligencia de los consejeros electorales, cuando cita (a foja 13 último párrafo, de la denuncia), el artículo 209 de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales pero de manera parcial; es decir, que suprimió un elemento del tipo infractor que, —no obstante no acreditó entrega alguna e insisto que ello no ocurrió bajo ninguna circunstancia—, resulta de toral relevancia, para que no se colme la conducta infractora imputada a los diversos candidatos denunciados, como se expone de la cita textual de su denuncia y de lo que la ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales prevé:
CITA TEXTUAL DE LA DENUNCIA Artículo 209.
5. La entrega de cualquier tipo de -material en el que se oferte o entregue algún1 beneficio directo, indirecto, mediato o inmediato, en especie o efectivo, a través de cualquier sistema que implique la entrega de un bien o servicio, ya sea por sí o interpósita persona está estrictamente prohibida a los partidos, candidatos, sus equipos de campaña o cualquier persona. Dichas conductas serán sancionadas de conformidad con esta Ley y se presumirá como indicio de presión al elector para obtener su voto.
LEY GENERAL DE INSTITUCIONES Y PROCEDIMIENTOS ELECTORALES
Artículo 209.
5. La entrega de cualquier tipo de material que contenga propaganda política o electoral de partidos, coaliciones o candidatos, en el que se oferte o entregue algún beneficio directo, indirecto, mediato o inmediato, en especie o efectivo, a través de cualquier sistema que implique la entrega de un bien o servicio, ya sea por sí o interpósita persona está estrictamente, prohibida, a los partidos, candidatos, sus equipos de campaña o cualquier persona. Dichas conducías serán sancionadas de conformidad con esta ley y se presumirá como indicio de presión al elector para, obtener su voto.
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Como se advierte, el texto resaltado es la parte suprimida por el denunciante y, en la especie, se tiene que no obstante que no se acreditó entrega alguna por parte de los candidatos de la fórmula postulada por la Coalición para la Presidencia Municipal de Hermosillo y de los Distritos Locales del referido municipio, del propio caudal probatorio aportado por la parte denunciante —mismo que fue inclusive notariado para dejar constancia de ello—, no se aprecia la “entrega de diversos objetos , a saber, varios sistemas de alarmas...” que sostiene en el hecho IX.
Se insiste que no se aprecia la entrega de material alguno, vaya ni tan siquiera se aprecia propaganda política, electoral o de partidos, en las cajas y señalización que aparecen en la imagen del hecho IX de la denuncia.
Lo anterior se destaca pues conforme al artículo 299 párrafo quinto, fracciones II y IV, las denuncias serán desechadas cuando los hechos denunciados no constituyan una violación en materia de propaganda político o electoral y cuando las denuncias sean evidentemente frívolas, como en el caso concreto en el que la conductas realizadas por los candidatos denunciados, consistentes en actos de campaña en los que se formularon propuestas y se marcó el arranque de un programa vecinal, no encuadra en el supuesto legal que se señala como infringido.
Por lo cual, me permito señalar que deberá sancionarse al denunciante por la presentación de denuncias frívolas, lo que sí actualiza un supuesto de infracción previsto éste en el artículo 273 fracción. II de la Ley de Instituciones y Procedimientos Electorales para el estado de Sonora que establece que constituyen infracciones de los ciudadanos, de los dirigentes y militantes de los partidos políticos, o en su caso, de cualquier persona física o moral, a la presente Ley, la promoción de denuncias frívolas, resultando aplicable por ello la Jurisprudencia 33/2002 del máximo tribunal en la materia, con rubro y texto siguientes:
“FRIVOLIDAD CONSTATADA AL EXAMINAR El FONDO DE UN MEDIO DE IMPUGNACIÓN. PUEDE DAR LUGAR A UNA SANCIÓN AL PROMOVENTE.- En los casos que requieren del estudio detenido del fondo para advertir su frivolidad, o cuando ésta sea parcial respecto del mérito, el promovente puede ser sancionado, en términos del artículo 189, fracción III, de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación. El calificativo frívolo, aplicado a los medios de impugnación electorales, se entiende referido a las demandas o promociones en las cuales se formulen conscientemente pretensiones que no se pueden alcanzar jurídicamente, por ser notorio y evidente que no se encuentran al amparo del derecho o ante la inexistencia de hechos que sirvan para actualizar el supuesto jurídico en que se apoyan. Cuando dicha situación se presenta respecto de todo el contenido de una demanda y la frivolidad resulta notoria de la mera lectura cuidadosa del escrito, las leyes procesales suelen determinar que se decrete el desechamiento de plano correspondiente, sin generar artificiosamente un estado de incertidumbre; sin embargo, cuando la frivolidad del escrito sólo se pueda advertir con su estudio detenido o es de manera parcial, el desechamiento no puede darse, lo que obliga al tribunal a entrar al fondo de la cuestión planteada. Un claro ejemplo de este último caso es cuando, no obstante que el impugnante tuvo a su alcance los elementos de convicción necesarios para poder corroborar si efectivamente existieron irregularidades en un acto determinado, se limita a afirmar su existencia, y al momento de que el órgano jurisdiccional lleva a cabo el análisis de éstas, advierte que del material probatorio clara e indudablemente se corrobora lo contrario, mediante pruebas de carácter objetivo, que no requieren de interpretación alguna o de cierto tipo de apreciación de carácter subjetivo, lo que sucede en los casos en que el actor se limita a
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afirmar que en la totalidad de las casillas instaladas en un municipio o distrito, la votación fue recibida por personas no autorizadas, y del estudio se advierte que en la generalidad de las casillas impugnadas no resulta cierto. El acceso efectivo a la justicia, como garantía individual de Lodo gobernado y protegida tanto en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos como en las leyes secundarias, no puede presentar abusos por parte del propio gobernado, pues se rompería el sistema de derecho que impera en un estado democrático. La garantía de acceso efectivo a la justicia es correlativa a la existencia de órganos jurisdiccionales o administrativos que imparten justicia, por lo que a esas instancias sólo deben llegar los litigios en los que realmente se requiera la presencia del juzgador para dirimir el conflicto. Por tanto, no cualquier desavenencia, inconformidad o modo particular de apreciar la realidad puede llevarse a los tribunales, sino que sólo deben ventilarse ante el juzgador los supuestos o pretensiones que verdaderamente necesiten del amparo de la justicia. Por tanto, si existen aparentes litigios, supuestas controversias, o modos erróneos de apreciar las cosas, pero al verificar los elementos objetivos que se tienen al alcance se advierte la realidad de las cosas, evidentemente tales hipótesis no deben, bajo ninguna circunstancia, entorpecer el correcto actuar de los tribunales; sobre todo si se tiene en cuenta que los órganos electorales deben resolver con celeridad y antes de ciertas fechas. En tal virtud, una actitud frívola afecta el estado de derecho y resulta grave para los intereses de otros institutos políticos y la ciudadanía, por la incertidumbre que genera la promoción del medio de impugnación, así como de aquellos que sí acuden con seriedad a esta instancia, pues los casos poco serios restan tiempo y esfuerzo a quienes intervienen en ellos, y pueden distraer la atención respectiva de los asuntos que realmente son de trascendencia para los intereses del país o de una entidad federativa, e inclusive el propio tribunal se ve afectado con el uso y desgaste de elementos humanos y materiales en cuestiones que son evidentemente frívolas. Tales conductas deben reprimirse, por lo que el promovente de este tipo de escritos, puede ser sancionado, en términos de la disposición legal citada, tomando en cuenta las circunstancias particulares del caso.”. Se insiste en que las pruebas que aporta el denunciante consistente en páginas de las redes sociales “Facebook" y “Twitter”, independientemente de que se haya constatado su existencia, mediante la fe de hechos ofrecida como anexo en la denuncia, no implica que por ese sólo hecho dicha DOCUMENTAL cuente con valor probatorio alguno, toda vez que como ya se ha dicho no son pruebas idóneas para demostrar los hechos que falsamente imputa, así como tampoco adminicula los hechos y las pruebas que ofrece con otros medios de prueba, con mayor grado de convicción.
En esta tesitura me sirvo apuntalar diversos criterios que ha emitido el Máximo Tribunal en la materia, los cuales son aplicables al caso en concreto: • LA INFORMACIÓN DIFUNDIDA EN INTERNET NO ES UN MEDIO DE PRUEBA IDÓNEO YA QUE NO ES POSIBLE ADVERTIR FEHACIENTEMENTE LA PESONA O ENTIDAD QUE LA COLOCA (SUP-RAP-153/2009).
• LOS DESPLEGADOS EN INTERNET NO CONSTITUYEN ACTOS ANTICIPADOS DE CAMPAÑA, EN VIRTUD DE QUE ACCEDEN SÓLO AQUÉLLOS CIUDADANOS QUE LO DESEAN (SUP-RAP- 181/2008).
Los anteriores criterios evidencian y demuestran la NO idoneidad de los medios de prueba consistentes en sitios digitales y redes sociales, ya que se requiere de múltiples acciones volitivas, es decir un equipo de cómputo, una contraseña, el
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conocimiento del sitio en internet, etc., para ingresar a dichos medios digitales; ello aunado a la naturaleza intrínseca de esos medios de interacción masiva, resulta en que las publicaciones y manejo de información pueden ser elaborados por cualquier usuario, por lo que no es posible determinar el origen cierto de una fuente de publicación de internet, pero que sin embargo me permito reiterar que las probanzas de la parte denunciante, antes que fortalecer la posición del denunciante, son aptas para desvirtuar sus afirmaciones y evidentemente que me benefician por cuanto no se demuestra infracción alguna de lo que se concluye que tampoco se actualizaron violaciones a valores de la contienda como lo es la equidad en la contienda entre partidos.
Por lo que hace a las fuentes digitales consistentes en notas periodísticas, mismas que el denunciante se sirve insertar en su escrito de denuncia se hace transcripción del siguiente criterio relevante emitido por la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder judicial de la Federación, así como de la jurisprudencia 88/12 aplicable al caso en cuestión:
LAS NOTAS PERIODÍSTICAS PUBLICADAS EN INTERNET TIENEN EL VALOR DE PRUEBA INDICIARIA LEVE, POR LO QUE NECESITAN CONCATENARSE CON OTROS MEDIOS PROBATORIOS.
NOTAS PERIODÍSTICAS. ELEMENTOS PARA DETERMINAR SU FUERZA INDICIARIA.- Los medios probatorios que se hacen consistir en notas periodísticas, sólo pueden arrojar indicios sobre los hechos a que se refieren, pero para calificar si se trata de indicios simples o de indicios de mayor grado convictivo, el juzgador debe ponderar las circunstancias existentes en cada caso concreto. Así, si se aportaron varias notas, provenientes de distintos órganos de información, atribuidas a diferentes autores y coincidentes en lo sustancial, y si además no obra constancia de que el afectado con su contenido haya ofrecido algún mentís sobre lo que en las noticias se le atribuye, y en el juicio donde se presenten se concreta a manifestar que esos medios informativos carecen de valor probatorio, pero omite pronunciarse sobre la certeza o falsedad de los hechos consignados en ellos, al sopesar todas esas circunstancias con la aplicación de las reglas de la lógica, la sana crítica y las mamilas de experiencia, en términos del artículo 16, apartado 1, de la Ley General del Sistema de Medios de Impugnación en Materia Electoral, o de la ley que sea aplicable, esto