8. How can a system of customer profitability be developed at TKF?
8.1 General profitability
De la serie de trabajos que se han hecho sobre el transporte de atrazina en diversos tipos de suelos, y bajo distintos tipos de experimentos, las columnas intactas de suelo, el uso de lisímetros y el monitoreo del perfil del suelo en el campo, han contribuido a demostrar la presencia de flujos preferenciales (Gaber et al., 1995; Tindall and Vencill, 1997; Mersieet al., 1999; Laabset al., 2004; Sonon and Schawb, 2004; Delphin and Chapot, 2006). Dichos flujos preferenciales han sido explicados por la presencia de grandes agregados en el suelo (Ma and Selim, 1997; Tindall and Vencill, 1997) o por los macroconductos formados por las raíces (Mersie et al., 1999), o por inestabilidades del flujo en presencia de alto contenido de humedad del suelo (Sonon and Schawb, 2004).
La variabilidad espacial y temporal de las concentraciones de atrazina ha sido demostrada con experimentos en campo (Ghidey et al.., 1997; Müller et al., 2003) y las mismas están
correlacionadas al pH, a la capacidad de intercambió catiónico y al contenido de materia orgánica del suelo (Ghideyet al., 1997).
Las columnas empacadas de suelo y las columnas intactas han servido para evaluar y mejorar los modelos de transporte de solutos basados en la ecuación de convección-dispersión y representar mejor los procesos de transporte o sorción en no equilibrio y la degradación (Gamerdingeret al., 1990; Gamerdinger et al., 1991; Singh et al., 1996; Chen and Wagenet, 1997; Ma and Selim, 1997; Montoya et al., 2006). Estos estudios han remarcado la importancia de utilizar trazadores como los aniones Cl¯ y Br¯ , o marcadores como deuterio (2H2O), tritio (3H2O) u oxígeno 18
(H218O) para describir el movimiento del agua. Estos trazadores utilizados en columnas
empacadas y en columnas intactas son la única manera para diferenciar los efectos de los procesos físicos de los procesos químicos de no equilibrio en el transporte de atrazina.
El uso de los experimentos en batch se ha venido utilizando para evaluar la capacidad de sorción de los suelos sobre atrazina y la cinética de sorción. Gamerdinger et al. (1991), estudiando el transporte de atrazina en columnas empacadas de un suelo franco limoso y un suelo franco arcilloso no volcánicos, encontraron que las curvas simuladas se ajustan bien asumiendo sorción lineal que obtuvieron de isotermas experimentales. Otros estudios han encontrado que la sorción de atrazina es dependiente del tiempo y que el modelo de sorción de Freundlich se ajusta adecuadamente a las isotermas de sorción experimentales (Baskaran et al., 1996; Chen and Wagenet, 1997; Mersie et al., 1999). En modelos de transporte, Baskaran et al. (1996) encontraron que la curva simulada se ajusta bien a los datos utilizando valores de sorción de Freundlich o asumir sorción lineal tanto en un suelo alofánico como en un suelo no alofánico; Singhet al. (1996) han utilizado con éxito valores de sorción de isotermas lineales para modelar el transporte en no equilibrio en columnas empacadas de un suelo franco arenoso; en tanto que Chen and Wagenet (1997) encontraron que utilizar los valores de sorción de Freundlich refleja mejor la sorción que ocurre durante el transporte en un suelo franco limoso.
Respecto a la degradación, los resultados son diferentes de acuerdo al tipo de suelos y a las condiciones experimentales. Gamerdinger et al. (1991) encontraron mayor degradación en experimentos en incubación (T = 15 días) que en experimentos con columnas empacadas (T
= 29 días) en un suelo franco limoso no volcánico. Laabset al. (2004), en condiciones de campo, encontraron mayor degradación de atrazina en suelos arcillosos (T0.5 entre 0.8 a 20 días) que en
suelos arenosos (T0.5 entre 0.2 a 11 días) tropicales no volcánicos. Müller et al. (2003), bajo
condiciones de campo de 0 a 4 cm de profundidad, de un suelo alofánico volcánico, encontraron vidas medias de atrazina de 9 a 12 días.
Algunos estudios de transporte de atrazina que se han realizado en suelos Andosol han mostrado los efectos de este particular tipo de suelos (Baskaran et al., 1996; Stolpe and Kuzila, 2002; Closeet al., 2003; Mülleret al., 2003). Baskaranet al. (1996) y Mülleret al. (2003) encontraron que el contenido de carbono orgánico y la presencia de arcillas alofánicas determina una mayor persistencia o sorción de atrazina en el suelo; Close et al. (2003) también encontraron una reducida movilidad de atrazina en un suelo alofánico; sin embargo, Stolpe and Kuzila (2002) encontraron que atrazina tiene mayor movilidad en suelos con arcillas alofánicas, alto contenido de materia orgánica y baja densidad aparente respecto a la movilidad que presenta en suelos de otro tipo que contienen contenidos de carbono orgánico y valores de pH similares.
Del resumen breve sobre distintos estudios de transporte de atrazina en el suelo que se reportan para distintas regiones del mundo, puede verse que los mismos se han realizado en diferentes tipos de suelos y bajo distintas condiciones experimentales. Si bien ello no permite una comparación adecuada, su contribución es importante para la comprensión del comportamiento de atrazina en el suelo. Pese a ello, los estudios sobre transporte de atrazina en el suelo son escasos en suelos tipo Andosol y en suelos de América Latina, de modo que los estudios en estos suelos, y en esta región, siguen siendo relevantes para la generación de estrategias adecuadas de uso de los plaguicidas, como de manejo de los recursos suelo y agua, con el propósito de minimizar los riesgos de contaminación.
5.15 La detección de atrazina en aguas y suelo: la cromatografía líquida de alta