Chapter 8 Summary and future work
D.7 General workspace functions
“Debemos desarrollar y mantener la capacidad de perdonar. Aquel que está desprovisto del
poder del perdón está desprovisto del poder del amor. Hay algo bueno en el peor de nosotros y algo malo en el mejor de nosotros.”
-- Martin Luther King --
¿Tu relación demostró la capacidad de perdón? Si no puedes perdonar las transgresiones de tu ex, entonces el resentimiento gradualmente reemplazará al amor. ¿Tu ex es capaz de perdonarte? Si no, quizás tú necesites replantearte si realmente quieres estar con esta persona.
Mis bisabuelos estuvieron casados por más de 50 años. Cuando yo me casé, mi bisabuela me dio un consejo simple pero poderoso. “Nadie es perfecto,” dijo. “Ustedes cometerán errores. Pero tendrán un matrimonio sólido si pueden perdonarse mutuamente.”
¿Cómo vas a saber si necesitas perdonar? Es fácil. Lo sabes por que tendrás una tristeza persistente en el fondo de tu ser, carcomiéndote. Esto te hacer saber que necesitas perdonar a alguien, o quizás a ti mismo/a.
Piensa en esto por un momento. Cuando elegimos no perdonar, ¿quién se está lastimando realmente? Nos estamos lastimando a nosotros mismos más que a cualquier otra persona.
Quizás no estás perdonando a tu ex. Podrías estar lastimándolo/a en el proceso. Pero te garantizo que te estás lastimando a ti 10 veces más.
El primer paso al perdón es comprender lo que estás perdonando. ¿Estás perdonando una acción específica hecha por tu ex? ¿Posiblemente lo/a estás perdonando por el daño que te causó? Pero al perdonarlo/a, te liberarás de mucho dolor.
El perdón no significa:
1. Que la otra persona está bien y tú estás mal. 2. Que justifiques sus acciones.
4. Que aceptas las acciones o la conducta inapropiada de otros. Sino lo que sí significa el perdón es que reconocemos nuestro dolor y, al
perdonar, elegimos dejar las cosas en el pasado. Las estamos soltando. Estamos perdonando para que de esta forma podamos estar libres del dolor asociado con lo que estamos perdonando.
Todos hemos necesitado el perdón de alguien en el pasado. Piensa en alguna ocasión en que hiciste algo que lastimó a alguien. Quizás fue algo que dijiste. O quizás hiciste algo que desearías no haber hecho. Tómate un momento para recordar toda la situación que llevó a tu acción dolorosa. ¿Recuerdas cómo deseabas haberte podido retractar? ¿Cómo respondió la otra persona? ¿Te perdonó? ¿Cuánto tiempo pasó antes de que te perdonara? ¿Qué habría pasado si no te hubiese perdonado? Ellos podrían no verte cómo eres ahora. El
recuerdo que tienen de ti podría estar enlazado a ese incidente.
Entonces, podrás darte cuenta de que rehusarse a perdonar ata a las personas a su pasado y a los recuerdos dolorosos. Si esa persona no te ha perdonado, nunca podrá ver todo lo que tienes para ofrecer.
Si perdonas a tu amor, en el futuro podrás ser capaz de ver a tu ex por sus cosas buenas y al mismo tiempo estarás rompiendo las cadenas que te atan a un
pasado doloroso.
Si deseas reencontrarte con tu amor, ambos necesitarán perdonarse
mutuamente. Porque si no lo hacen, los sentimientos que tienen los llevarán al resentimiento y habrá menos confianza entre ustedes. Sus corazones se
amargarán.
¿Por qué esperar? Perdona ahora. Puedes decírtelo a ti mismo/a. Di a ti mismo/a que perdonas a tu ex por sus transgresiones y no dejarás que eso pese más en ti. Te liberarás de esta dolorosa emoción y la soltarás. Te permitirás ver a tu ex desde una nueva perspectiva, sin la carga de resentimientos. Liberas las cadenas que los atan a ambos a su pasado. Te das permiso de soltarlo y seguir adelante.
Perdónate a ti mismo
A menudo somos capaces de perdonar a otros pero no a nosotros mismos. Usualmente, la razón es por que nos restringimos a altos niveles poco realistas que normalmente no esperaríamos de otros.
Mencioné en mi biografía que cometí muchos errores en mi relación. Una vez mi novio me atrapó en una mentira. Él no pensó lo mejor de mí, y terminó conmigo. No sé si él me haya perdonado por mi error, pero yo nunca lo hice. Entonces un día fui a la casa de mi amiga Kim para visitarla. Cuando abrió la puerta, sus ojos lucían como si hubiese llorado por horas. Ella se sentó y habló y nuevamente rompió en llanto. Ella le había mentido a su novio y él la
descubrió. Eso le dolió inmensamente, lo que a su vez la hizo sentirse
absolutamente terrible sobre lo que había pasado. Al principio no sabía cómo responder, porque sabía en el fondo que yo era culpable de todo esto, y nunca me hubiera perdonado por ello. Pero no pude quedarme sin hacer nada viéndola sufrir. Le dije lo que realmente sentía. Le dije que necesitaba admitir su error. Y le dije que necesitaba perdonarse a sí misma y soltar la culpa.
Luego pensé, ¿por qué no había seguido mi propio consejo? ¿No deberíamos todos amarnos y perdonarnos, como les aconsejamos a nuestros amigos que lo hagan para sí mismos?
Me fui a casa ese día y realicé una búsqueda seria en mi alma. Me di cuenta de que no solamente había lamentado mis acciones, había dado pasos positivos para asegurarme de que no se repitiera tal acción. Así que ya no tuve razón alguna para sentirme culpable o apenada. Me deshice de esas emociones perdonándome a mí misma ahí en ese momento - ¡y me sentí genial! No perdonarte a ti mismo/a a menudo puede tener terribles repercusiones. Permíteme platicarte sobre mi amigo Jim. Jim se casó con su esposa cuando solamente tenía 18 años de edad y en poco tiempo tuvo familia. Al paso de los años, él estaba arrepentido por nunca haber disfrutado la vida de soltero cuando era más joven. Él amaba a su esposa, pero resintió el camino que su vida había tomado.
Él desquitó su enojo con su esposa de manera verbal y estaba distante con los hijos. Su matrimonio sufrió serias cicatrices y heridas y mencionó que su familia estaba “pendiendo de un hilo.”
Eventualmente se dio cuenta de lo que estaba haciendo, y trató de reparar la relación con su esposa e hijos. Ellos lo perdonaron, pero él nunca se perdonó a sí mismo. Él continuamente se culpa de esto y sufre depresión severa a causa de ello. Él nunca soltó su pasado.
Traté de convencer a Jim de que se perdonara a sí mismo así como su familia lo había perdonado. El pasado se ha ido y no puede ser cambiado pero su futuro cambió para siempre por que tomó acciones positivas para corregir sus errores. Ha estado molesto consigo mismo por tanto tiempo que es difícil para él
volverse a amar a sí mismo. Pero está trabajando en ello y sé que lo logrará. Si tienes algo por lo que nunca te hayas perdonado a ti mismo, hazlo ahora. Afloja las cadenas que te atan a tu pasado. Vive para hoy y mañana y deja el pasado en tu espejo retrovisor. Perdónate ahora. Inmediatamente te sentirás mejor y te sentirás liberado de esa carga innecesaria.