3. Design of a Novel 5-Phase Pancake Shaped Axial Flux SRM (ASRM)
3.3 Motor Design Procedures
3.3.1 Geometry Design
Tal y como ha quedado planteado, desde diversos ámbitos inte- lectuales, se vienen produciendo apelaciones críticas en relación con el conocimiento y las prácticas del desarrollo establecidos por la ciencia normativa y las experiencias derivadas de ella, las fórmulas trilladas en la solución de problemas pasados, las ma- neras de hacer rutinarias y de otros contextos.
Tal estado de cosas puede ser el anuncio del eclipse de las consideraciones «duras» del desarrollo –esas que lo constriñen a su dimensión tecno-económica, tecno-burocrática y manipulado- ra–, mas, se impone encontrar los criterios específicos de estas producciones críticas que aportan figuras de relevo, «novedades» teóricas y prácticas, ya que pueden ser alternativas explícitas de re-funcionalización del capital, o, con la intención de aumentar la eficacia en los procesos del desarrollo, estar cumpliendo la mis- ma función, incluso desde un espíritu políticamente correcto.
Nos queda pues, como punto central en la agenda de la pro- ducción intelectual, vencer la resistencia del viejo suelo de premisas «fundamentales» que se niegan a morir puesto que el sistema de relaciones sociales, de las que se nutre, se perpetúa y lograr el reconocimiento y la legitimación de las bases de un nue- vo suelo de fundamentos, que están también en dicho sistema de relaciones –hace más de siglo y medio que Marx lo vio y lo pensó–, para el desafío nuclear de nuestros tiempos, la real eman- cipación humana y para la praxis revolucionaria.
Estamos en el tránsito desde una concepción tecnocrática de la profesión y del trabajo intelectual a una concepción humanista que recupera la densidad valorativa, ética y política de la razón científica en la explicación, comprensión y realización del de-
sarrollo humano liberador.
Desconocer los elementos sustanciales de esta transición pue- de comprometer la superación crítica de las conceptualizaciones y prácticas del desarrollo con la que hemos operado –quedándo- se a nivel cosmético– limitando el real desarrollo humano libera- dor contenido en la teoría como instrumento para la acción.
En nuestro criterio tal transición implica:
a) Cuestionarnos no sólo, dice Walter Benjamín, cómo una teoría científica declara situarse frente a las luchas sociales por la emanci- pación, la identidad, la liberación, sino cómo funcionan en las propias luchas. (
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ek, 2007)b) Dejar atrás la función de consejeros de príncipes (Muné, s.a.) en la comprensión del desarrollo, situarlo en el horizonte intelec- tual de sus reflexiones y actuaciones en relación con su esen- cia y manifestaciones externas, instrumentales y sustanciales, de apremios y de proyecciones estratégicas, de incertidum- bres y certezas.
c) Analizar con rigor y enfrentar las proposiciones teóricas y prác- ticas que nacen desde el mercado, gigante de siete leguas viene engullendo mundos26 y a la cultura, asumiéndola como recurso
para ponerle freno y hacerlo retroceder en su afán cosificador. d) Aprender y enseñar a pensar a partir de cuestionar lo que se ha considerado como una prueba exitosa de una teoría, en un indicador en relación a cuál es el problema, pues ocurre a menu- do que el mecanismo que se adopta para el propósito de la teoría no es necesariamente el mismo que el mecanismo real que produce resultados de acuerdo con la teoría.
Enfrentar el «cientificismo» que reduce el conocimiento a la
ciencia, obviando o subestimando los saberes acumulados por la experiencia del vivir cotidianamente de las personas, y la reduc- ción de la ciencia a un surtido de conocimientos que sirven indi- ferentemente a cualquier fin.
Este proceso crítico tiene que ser de auto-formación profesio- nal permanente, que exija ganar en niveles de reflexividad teóri- ca en relación con la problemática social y la producción intelec- tual que la aprehende, los esquemas que dominan nuestras cien- cias y prácticas sociales, –casi siempre importados– que no res- ponden a los intereses de justicia social y dignificación humana. Los intelectuales que participamos como maestros, académi- cos, investigadores, dirigentes, administradores, técnicos, en la realización de proyectos sociales emancipatorios –en la produc- ción, reproducción y difusión de valores, modos de vida y activi- dad, principios de organización del tiempo y el espacio, cultura– tenemos el compromiso y la doble responsabilidad de no diso- ciar el conocimiento de la vida humana ni de la relación social, los hechos y las decisiones, la razón teórica y la razón práctica en la relación medios-fines del desarrollo humano liberador.
Las implicaciones, en cuanto a los miembros de la sociedad, del desgano de la intelectualidad por la reflexividad teórico-críti- ca suponen, según S. Ferreira, «…la expansión a sus conciencias [de las masas] de los axiomas de la razón utilitaria en forma de discurso tecnocrático, pues sólo dentro de estos márgenes puede La Ciencia legíti- mamente cumplir su función social. Para toda la sociedad se expande entonces como un conjunto de condiciones necesarias incluso para la integración de ideologías (y con ello de subjetividades) con un sustrato axiomáticamente opuesto, al todo social, esto es, la razón utilitaria será el eje axiomático de toda valoración»(Fernández, 2007).
1.6. Las oportunidades para el avance en la re-conceptualiza-