Es importante tener en cuenta que la mayoría de las mujeres responden mejor a la estimulación del clítoris por fuera de la capucha del clítoris. Como ya hemos dicho muchas veces, el clítoris con frecuencia es
demasiado sensible para la estimulación directa, es decir, la estimulación de la cabeza propiamente dicha, también llamada glande. Es preferible acercarse al exterior; después de todo, la función de la capucha del clítoris es justamente la de proteger la cabeza. No es necesario que introduzcas la lengua por debajo de la capucha para encontrar la cabeza del clítoris; esto solo producirá incomodidad y en algunos casos, incluso dolor. Todas las técnicas de estimulación del clítoris pueden aplicarse con la lengua por fuera de la capucha, a excepción de las lamidas hacia arriba. También es importante tener en cuenta que ninguno de estos movimientos por sí solo hará que tu compañera alcance el orgasmo. Debes repetir y alternar los movimientos y técnicas. ¡Sorprende a tu compañera! Pero, al mismo
tiempo, no olvides seguir un ritmo y mantenerlo, especialmente cuando ella esté por alcanzar el orgasmo. Con estas recomendaciones en mente,
veamos algunas técnicas de lengua en detalle.
Barrido – ¡Este movimiento es maravilloso! Le produce
muchísimo placer a la mujer y debería incorporarse como alimento básico en cualquier dieta de cunnilingus. Es un movimiento muy fácil: coloca tu lengua a la derecha o a la
izquierda del clítoris y muévela de un lado a otro, como si estuvieras barriendo el suelo.
Variaciones de este movimiento: Al usar lamidas rápidas y lentas (es recomendable comenzar lentamente para no sorprender a tu pareja, y aumentar gradualmente la velocidad) puedes aprovechar más el placer de esta técnica. También puedes usarla con lamidas verticales, pero como dijimos antes, las lamidas de abajo hacia arriba entran en contacto con la sensible cabeza del clítoris, y tu compañera puede enfriarse por completo. Si ella responde bien, combina los movimientos verticales con otras técnicas de lengua.
Círculos – Esta técnica es otra de las más usadas y placenteras
del cunnilingus. Úsala todo lo que quieras, porque tu compañera no se aburrirá de ella. Como su nombre lo indica, la técnica consiste en colocar tu lengua a la izquierda o a la derecha del clítoris y comenzar a trazar círculos en sentido horario o anti-horario alrededor de él. Ella sentirá muchísimo placer si ya está excitada, ya que este movimiento estimula bien el clítoris por fuera de la capucha, y le permite anticipar tu lengua sobre la cabeza del clítoris al pasar por las “6”, es decir, por debajo del clítoris.
Variaciones de este movimiento: Aquí también puedes usar lamidas rápidas o lentas; al igual que todas las demás técnicas, lo mejor es comenzar con movimientos circulares lentos si decides empezar la estimulación del clítoris con este movimiento. Desde luego, si tu compañera está lo suficientemente excitada puedes comenzar con un ritmo más rápido. Como la mayor parte de las técnicas de estimulación del clítoris descriptas en esta sección, también puedes variar la intensidad de las lamidas, de suaves a intensas. Una lengua suave es mejor para empezar, cuando tu
compañera está encendiendo el “horno”, y las lamidas más intensas son ideales para usar cuando ella está por alcanzar el orgasmo. Otra variación de esta y otras técnicas consiste en cambiar la “forma” de tu lengua, que puedes colocar en punta para producir una sensación se flechazo, similar a una serpiente, o ancha y suave, similar a los
lengüetazos de un cachorrito. Esta variación es fundamental para tu repertorio de movimientos de cunnilingus, ya que evitarás que
cualquier movimiento se vuelva monótono, aunque uses la misma técnica. Recuerda siempre que la variación (manteniendo sin embargo un ritmo constante) es fundamental para hacer que tu compañera tenga un orgasmo sensacional y delicioso.
Succión – Este movimiento es ideal para usar cuando tu
compañera está lo suficientemente excitada. Si lo usas al comenzar puedes arruinarlo todo, porque la succión puede resultar demasiado
presión, como si estuvieras bebiendo de una pajilla. Recuerda ser muy delicado con este movimiento. Es muy fácil entusiasmarse y excederse con este movimiento, de modo que lo mejor es prestar atención a las señales y movimientos de tu compañera. Si te da la sensación de que ella se retrae antes el orgasmo, suaviza la succión o directamente suspéndela. La
mayoría de las mujeres disfrutan de este movimiento, pero a algunas no les gusta; por eso, presta atención a la respuesta de ella para asegurarte de no estar usando técnicas que le resulten incómodas.
Variaciones de este movimiento: Aunque la mayoría de las técnicas de esta sección pueden aplicarse con una lengua blanda o “dura”, o con movimientos rápidos o lentos, lo más recomendable es usar esta técnica con mucho cuidado, es decir, suave y lentamente. Una
variación de la técnica de succión consiste en pasar de succionar
solamente el clítoris a introducir toda la vulva en tu boca y succionar por algunos momentos (o por más tiempo, si percibes que le gusta). Puedes alternar entre ambas variaciones para brindarle la maravillosa sensación de que todas sus partes sensibles están en tu boca, al tiempo que estimulas el clítoris adecuadamente durante estos movimientos.
Abecedario – Posiblemente hayas oído hablar de esta técnica,
pero tal vez no la conozcas. Es probablemente la mejor técnica del libro, así que presta atención. Tal vez te suene gracioso, pero consiste en
un costado o encima del clítoris y empezar a dibujar con ella las letras del abecedario. Sí, leíste bien. Esto le brinda a tu compañera sensaciones en el clítoris similares a los movimientos circulares, ya que la mayor parte de la estimulación se aplica por fuera de la capucha del clítoris (solo algunas lamidas entrarán en contacto con la cabeza del clítoris propiamente dicha) y se siente maravilloso. Pero, un momento: si las sensaciones son tan similares a las lamidas circulares, ¿para qué quiero dibujar las letras del abecedario? Esta es la pregunta del millón: al dibujar el abecedario, logras la cantidad justa de estimulación sobre la capucha y la cabeza del clítoris al tiempo que varías la estimulación. Así obtienes lo mejor de ambas
opciones: contacto perfecto y un ritmo excelente. Pero lo mejor es que no
hay dos lamidas iguales. Las distintas letras que dibujarás con la lengua te
darán la variación que necesitas y mantendrán a tu compañera en
suspenso y al borde del orgasmo. Si tu compañera está lo suficientemente excitada, te aseguro que muy pocos hombres llegan hasta la Z.
Variaciones de este movimiento: Es muy difícil variar una técnica casi perfecta, y nos atrevemos a afirmar que la técnica del
abecedario lo es. Sin embargo, hay otras técnicas “escolares” que puedes usar si tu compañera parece necesitar más repetición y menos variaciones durante el cunnilingus. Puedes trazar figuras en lugar de letras (círculos, cuadrados, triángulos, rectángulos, octágonos, etc.) o escribirle mensajes, como “Te amo”, “Eres increíble” o lo que se te ocurra. También puedes dibujar números y contar de uno a… bueno, hasta que alcance el orgasmo.
Vacío – Este movimiento es muy sencillo, como su nombre lo
indica, pero debes tener cuidado de no succionar con demasiada fuerza. Coloca tu boca sobre el clítoris de tu compañera y succiona hacia adentro y hacia fuera con mucha, mucha suavidad. Este movimiento es mejor cuando tu pareja ya está excitada y cerca del orgasmo. Si lo usas antes de que ella esté lista (es decir, al comenzar el cunnilingus), puedes producir una
sensación de total rechazo. Evita también este movimiento durante el orgasmo a menos que ella te lo pida específicamente, ya que la sensación puede resultar demasiado intensa.
Variaciones de este movimiento: Mueve la punta de la lengua sobre el clítoris rápidamente mientras este se encuentra dentro de tu boca; luego libéralo y repite el movimiento. Si alternas entre el
movimiento y la succión, muy pronto llevarás a tu amante al orgasmo. Pero recuerda no usar esta técnica con demasiada frecuencia, ya que es muy intensa y si te excedes puedes provocar insensibilidad a la succión. Si la usas con mesura y en los momentos apropiados, puede ser muy
provechosa durante la sesión de cunnilingus.
El comilón goloso – Este movimiento no es para cualquiera,
aunque suene fácil. A algunas mujeres les encanta (especialmente cuando están cerca y durante el orgasmo), y otras pueden enfriarse solo de
tu compañera es preguntarle directamente o probar una vez para ver cómo reacciona. Este movimiento engloba a todas las demás técnicas, como los círculos con la lengua o la leve succión de vacío, pero es más bien un “bufé”. Para esta técnica, lo mejor es que tomes las piernas de tu
compañera con los brazos, de manera que sus muslos se apoyen en la parte interna de tus codos y tus manos queden a la altura de su cadera; una vez en esta posición, ¡comienza el festín! En este movimiento, lo importante es la actitud: debes comportarte como si tuvieras hambre y no pudieras saciarte de ella. Pero no olvides que el clítoris es muy sensible, de modo que no debes comportarte como un cavernícola. Mantén el equilibrio entre el entusiasmo y el cuidado, y obtendrás excelentes resultados.
RECOMENDACIÓN: Si ya has probado todo tu repertorio
y buscas movimientos nuevos, trata de mirar cómo come la gente. Las personas tienen distintas maneras de comer, y es posible que se te ocurran nuevas ideas mientras las observas comer una ensalada a las apuradas durante la pausa para el almuerzo o saborear un exquisito postre durante una cena romántica. Toma notas mentales sobre los movimientos de los labios y de la lengua y úsalos durante la próxima sesión de cunnilingus. ¡Tal vez le des a tu amante algo nuevo de qué hablar con sus compañeras de trabajo!
Lo mejor que puedes hacer para prepararte para el cunnilingus y las diferentes técnicas que vas a usar es mantener la mente abierta. ¡Sé creativo! Si bien las técnicas de lengua que puedes usar son limitadas, puedes variar el orden en que las usas, la presión del contacto y otros factores, para que cada sesión de cunnilingus sea única. Y no tengas miedo de inventar tus propias técnicas. Por ejemplo, si a ambos los excita la idea de usar hielo o té caliente, ¡no te reprimas!
Si tu pareja solo disfruta de una o dos técnicas de lengua y puede alcanzar el orgasmo con ellas, no temas tampoco repetir estos movimientos una y otra vez. Tampoco estás obligado a ser un experto en todas las técnicas para impresionar a tu compañera. Recuerda que la idea no es
impresionarla. Aunque no llegue al clímax las primeras veces que le
practicas cunnilingus, no te sientas frustrado. ¡Sigue intentando! Ella sabrá apreciar tus esfuerzos y disfrutar de una sesión de cunnilingus, aunque no llegue al orgasmo. ¡Mantén la mente abierta!
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